miércoles, 6 de enero de 2010

Elementales del Aire, Eter-Luz


SILVANOS
Están relacionados con el viento, nubes y tempestades. Sus cuerpos son enteramente astrales, de forma humana pero un poco mas pequeños, absolutamente asexuados; sus rostros son extrañamente bellos, muy animados y controlados, pese a su aparente abandono temerario cuando se divierten, viajando a gran velocidad a través del cielo, de 15 a 20 kms. En un instante y deleitándose con la fuerza del viento.
Existen numerosos tipos de espíritus aéreos, diferentes en poder, inteligencia, costumbres y apariencia, algunos de cuales flotan cerca del suelo; otros apenas se aproximan pues no les gusta el ámbito humano.
Se observan numerosas especies de silvanos de tamaños, potencias y grados de evolución diferentes, con cierto fuego en su alegría cuando se llaman entre si, semejantes sus gritos al silbido del viento, como si fuesen valquirias.
El cuerpo natural del silvano se encuentra en el nivel astral, iridiscente, cambiante, pulsando de fuerzas astrales, pero sin verse limitado a una forma fija o precisa, capaz de materializarse al nivel eterico en una bella forma masculina o femenina, para trabajar entre las plantas, los animales o en ocasiones seres humanos.

SILFOS O SÍLFIDES
Tipo superior del reino de los espíritus de la naturaleza. Es la etapa en que convergen las líneas de desenvolvimiento de las hadas de tierra y mar (ondinas).
Son seres ya desprendidos de la materia física y su vehículo inferior es el astral. Aventajan mucho en inteligencia a las clases etéreas e igualan a la mayoría de los seres humanos, aunque todavía no están permanentemente individualizados.
Por estar tan evolucionados estos seres, pueden comprender acerca de la vida mucho más que los animales al separarse de su alma grupa, y así ocurre que son conscientes de que les falta la individualidad y anhelan lograrla.

Seres Elementales


Hadas, duendes, gnomos, salamandras....todos esos seres que hemos conocido como un mundo de fantasía de Disney y muchos cuentos infantiles, se asegura,son reales y se encargan de dar armonía a lo que nuestros ojos ven en toda la naturaleza que nos rodea. Ellos dan vida y ponen su esfuerzo en mantener flores, plantas, nubes y todo cuanto paisaje hermoso se nos ofrece para el deleite de nuestros sentidos. Los espíritus de la naturaleza están confinados cada uno a su propio elemento (tierra, agua, aire o fuego) existen en lo eterico y pueden manipular y dirigir la materia para producir efectos físicos. Todo lo que nos rodea (reino mineral, vegetal, animal, nosotros mismo, nuestros cuerpos y órganos internos) es creado y mantenido por los espíritus naturales. Para los espíritus naturales, según el teósofo Rudolf Steiner, las sustancias y las fuerzas de que están compuestas son esenciales, derivadas todas ella de su “éter universal”.
Para la ciencia espiritual, los elementos y los éteres trabajan en conjunto, en parejas: el fuego con el éter-calor, el aire con el éter-luz, el agua con el éter-químico, la tierra con el éter-vital, pero a partir de polaridades contrarias; los elementos suben desde el centro de la tierra, los éteres descienden de la esfera celeste de la que son originarios. En conjunto y en diversas mezclas sutiles, los 4 éteres y los 4 elementos forman todos los espíritus naturales.

¿Dónde están?
Para ver a esos espíritus se necesita al menos una visión eterica y, preferiblemente, astral o superior. Personas que han desarrollado este tipo de visión aseguran haber visto a estos seres, los describen y hasta ofrecen cuadros de sus costumbres y forma de vida en general. Estos seres buscan siempre el contacto directo con la naturaleza, y si no establecemos contacto con ellos regularmente es porque buscan alejarse del ser humano, ya que lo ven como un depredador que esta acabando con su mundo. Aunque a algunas personas se les facilita mas el contacto con estos seres, se asegura que es mas fácil sentirlos; ¿te ha pasado alguna vez que estas haciendo cualquier cosa y de repente sientes o "ves algo" con tu vista periférica(la vista que no es directa sino lo que alcanzas a ver a los lados) y volteas a descubrir que es y no hay nada? pues bien, tal vez hayas estado cercado de uno de estos seres, pues dicen por ahí que esa es la manera mas fácil de captarlos.
Su vida y función.
Los espíritus naturales pertenecientes en un principio a un “espíritu colectivo” se dan a la tarea de crear todo lo que vemos en la naturaleza, diferenciándose estas tareas de acuerdo a el tipo de de espíritu natural, siendo así por ejemplo para la creación de una planta, que una especie absorba minerales y los transporten a la raíz de un plata, otra especie lleva humedad alrededor de la planta una vez que esta dio el brote y así sucesivamente hasta desarrollar y mantener en buen estado una hermosa planta, estas tareas son realizadas con dicha y placer y en la mayoría de los casos los espíritus naturales no se dan cuenta de que la labor que realizan es concepción no suya sino de la Dimensión Superior, sin embargo, los espíritus naturales de mayor evolución son aquellos que se dan cuenta de que estas tareas son inducidas en ellos; esto no implica régimen alguno de gobierno, excepto la inspección general que sobre ellos ejercen los devas superiores y sus subordinados.
Durante su existencia en la Tierra, los espíritus naturales tienen ventajas, pues la vida eterica no exige alimentación. Un hada absorbe los alimentos que necesita sin esfuerzo, directamente, del éter que la rodea. Esas sustancias nutritivas no son verdaderamente absorbidas; se trata de un intercambio de partículas que se produce sin cesar; las partículas cuya energía se ha agotado son eliminadas para dejar el lugar a otras, llenas de vitalidad. Los espíritus de la naturaleza no tienen deseos ni conocen las enfermedades ni la lucha por la existencia, de suerte que están exentos de las más frecuentes causas del sufrimiento humano. Solo llegan a sentir dolor a consecuencia de una desagradable o inarmónica emanación o vibración, pero pueden evitarlo por la facultad que tienen de trasladarse a gran velocidad de un punto a otro. Experimentan profundos afectos y son capaces de entablar intimas y duraderas amistades de las que obtienen un intenso e imperecedero placer. Pueden sentir envidia y cólera, pero se desvanecen ante el vivísimo deleite con que llevan a cabo las operaciones de la naturaleza, que es su más señalada característica.

Evolución y transición
Como resultado de su evolución, a los espíritus naturales se les despierta el deseo de individualizarse, en esta fase es cuando se ven mas propensos en la mímica de los humanos, copiando así nuestras vestimentas, utilizando por modelos los conceptos de pensamiento de los campesinos y niños e imitando ocasionalmente otras formas que han visto y admirado, como en el caso de los seres alados que probablemente se vean deleitados por la forma de algún pájaro o insecto de su preferencia, como podría ser el caso de las hadas quienes se ven impactadas por los colibríes. Esta adaptación de formas es común entre ellos ya que ninguno de los espíritus de la naturaleza tiene cuerpos sólidos fijos, su esencia es la del plano astral, lo cual les da la capacidad de “materializar” vehículos a partir de una materia eterica más densa

Después de un proceso de vida y trabajo en la naturaleza, llega un momento en que la energía del espíritu parece haberse agotado y el ser se fatiga de la vida. Su cuerpo eterico se vuelve entonces más diáfano, hasta transformarse en una entidad astral para quedarse durante un momento en aquel mundo, entre los espíritus que representan su próxima etapa de desarrollo en el movimiento ascendente continuo que (en su tratado sobre los espíritus naturales, Leadbeater subraya el papel de la evolución en su desarrollo, el “movimiento ascendente” continuo de los estados inferiores hacia los superiores). Regresa de esta vida astral al alma colectiva, dispuesto a obtener otros cuerpos, astral y eterico, adaptados a otra existencia para seguir la línea evolutiva que lo llevara a su individualización y al lograrla, aunque parezca paradójico, nace el deseo de integrarse de nuevo a un todo, ahora ya con un mayor grado de evolución y una conciencia diferente y mas avanzada. El circulo de la evolución y vida.
Como te darás cuenta el mundo de los seres elementales es muy amplio y esta latente todo el tiempo, solo que no nos dejamos tiempo y espacio para darnos cuenta. Como sabrás, toda forma de vida esta en búsqueda de su crecimiento para evolucionar y pasar a niveles cada vez mas altos (ojo! mas altos o evolucionados, pero no mas importantes) y estos seres al igual que nosotros, están buscando eso, su propia evolución. Es curioso que compartamos el mismo espacio y finalidad y a veces no nos demos cuenta de su existencia y convivencia con nosotros, o nos neguemos a aceptarla. Aunque vamos por líneas evolutivas diferentes la meta es igual. Date una oportunidad y conoce a estos hermosos seres con los cuales compartimos el universo.

Visualización de la energía


Esta es la técnica más básica, y sin embargo resulta ser avanzada de empezar a construir cambios en nuestra vida. El arte de usar nuestro cerebro para "ver" lo que no está presente físicamente, es una poderosa herramienta que podemos usar en nuestra vida diaria. La visualización dirige la forma que realmente forman nuestros deseos, no lo crea sola. Debido a su utilidad al cambiar nuestra actitud y vida, hoy en día se están escribiendo muchos libros sobre visualización. Cada uno promete mostrar sus secretos. Afortunadamente, casi todos ya poseemos esta habilidad, sólo falta perfeccionarla.
¿Puedes en este momento ver en tu mente la cara de tu mejor amigo o de tu actor favorito?, ¿El traje o vestido que más te gusta?, ¿El exterior de tu casa? , ¿Tu auto?....esa es la visualización. Es el acto de ver con la mente, no con los ojos. La visualización es ver algo no existente en el presente. Puede ser un amigo con una buena salud, un objeto que deseamos, un lugar que nos gusta, etc. Podemos activar la energía del cuerpo, visualizarla saliendo de nuestras palmas, y luego crear con ella una pequeña esfera brillante, formándola "físicamente" como una bola de nieve, y mentalmente viéndola como la queramos.
Podemos activar la energía y, mientras lo hacemos, tener en mente la imagen de algo que necesitamos o deseamos (por ejemplo un auto nuevo, una casa, salud). Tomemos el ejemplo del vehículo; visualizo el vehículo, me veo firmando el contrato de compra, manejándolo en la carretera, llenando el tanque de gasolina y efectuando el pago. Luego dirijo la energía con el fin de darle poder a la visualización (para que se manifieste).
En otras palabras, la visualización "programa" el poder. Esto podría ser explicado como una forma de energía mental. En lugar de crear una imagen física, la creamos en nuestra cabeza. Los pensamientos son cosas. Los pensamientos afectan la calidad de vida. Si te quejas por no tener dinero, realiza una visualización de quince minutos para atraer dinero, tiempo que neutralizará 23 horas y 45 minutos de programación negativa autoinducida. De ese modo, mantendrás tus pensamientos en orden según tus deseos y necesidades. La visualización te puede ayudar. Para ir adquiriendo esta habilidad esta serie de ejercicios te puede ser de gran ayuda, te recomiendo irlos practicando en el orden que se dan, paulatinamente y al ir dominando cada uno pasar al siguiente. Al llegar hasta el cuarto ejercicio realmente habras logrado un paso impostantisimo en tu desarrollo personal y seras capaz de crear cosas que jamas habías creido posibles.

Ejercicio 1.
Siéntate o acuéstate cómodamente con los ojos cerrados. Relaja tu cuerpo. Respira profundamente y aquieta tu mente. Imágenes continuarán apareciendo en tu cabeza. Escoge una de ellas, mantén todos tus pensamientos girando alrededor de esa imagen. Retenla todo el tiempo posible y luego libérala y finaliza el ejercicio.
Cuando puedas retener una imagen por más de 5 minutos, continúa con el siguiente ejercicio.

Ejercicio 2.
Elige una imagen para retener en la mente. Podría tenerla presente físicamente y estudiarla primero, memorizando cada detalle (sus texturas, colores e incluso el olor). Puedes escoger una pequeña forma tridimensional, tal como una pirámide, o algo más complejo, por ejemplo una imagen de afrodita saliendo del mar o una manzana madura.
Después de examinar la forma minuciosamente, cierra los ojos y ve el objeto frente a ellos (como si estuvieran abiertos). No vuelvas a mirar el objeto con los ojos físicos sino con tu imaginación mágica (con sus poderes de visualización). Cuando puedas retener esta imagen durante 5 minutos avanza al siguiente paso.

Ejercicio 3.
Visualiza cualquier cosa, preferiblemente algo que nunca haya sido visto. Por ejemplo, usemos un vegetal de Júpiter. Es morado, cuadrado de un metro cubierto de filamentos verdes de 5 centímetros y unos puntos amarillos de medio centímetro (tu imagina e inventa cualquier objeto).
Ahora cierra los ojos y ve este vegetal en tu mente (o el objeto que hayas creado). Nunca ha existido, tu lo estás creando con tu visualización mágica. Haz real el vegetal. Dale la vuelta con tu mente para que puedas verlo desde todos los ángulos. Luego déjalo desaparecer.
Cuando puedas retener cualquier imagen creada por ti por aproximadamente 5 minutos, continúa con el siguiente ejercicio.

Ejercicio 4.
Definitivamente este es el paso más difícil, he de confesar que aun me cuesta bastante trabajo. Hay que retener en tu mente con los ojos abiertos, una imagen creada por ti (como el vegetal de Júpiter), Haz un esfuerzo y mantén la imagen visible, real y palpable. Mira fijamente una pared, el cielo o una calle concurrida, pero ve el vegetal ahí. Hazlo tan real que puedas tocarlo. Trata de tenerlo sobre una mesa o en la hierba debajo de un árbol. Si vamos a usar la visualización para crear cambios en este mundo, y no en el reino oscuro que está detrás de nuestros párpados, debemos practicar tales técnicas con los ojos abiertos. La verdadera prueba de visualización yace en la capacidad de hacer que el objeto (o estructura) visualizado sea real y parte de este mundo.

Sintiendo los campos energeticos


Despues de realizar y dominar los ejercicios del apartado "Conoce tu Energia" sera bueno que continues con esto:
Sientate o parate frente a una planta. Las hierbas y las plantas en flor parecen tener mejores resultados, En caso necesario, tambien pueden usarse flores cortadas. Respira profundo unos momentos y despeja tus pensamientos. Coloca tu palma receptiva (Izquierda. Derecha si eres zurdo.) a unos pocos centimetros sobre la planta. Dirige tu conciencia a la palma. ¿Sientes una vibración suave, un zumbido, una onda de calor o simplemente un cambio de energía en la palma de tu mano? , ¿Sientes la fuerza interna de la planta? bien, acabas de sentir la energía.

Despues que lo hayas logrado, trata de sentir la energía de piedras y cristales. Por ejemplo: coloca un cristal de cuarzo en una mesa y pasa la mano receptiva sobre el. Siente las energías no visibles pero vitales que pulsan dentro del cristal.

Conoce tu energía


Ejercicio simple para empezar a sentir y manejar tu energía.

Un ejercicio muy fácil con el cual podemos empezar a ponernos en contacto con nuestra energía y darnos cuenta del poder que guardamos, es el siguiente:
Tranquilamente sientate y ponte comodo. Pon tus palmas de las manos encontradas de frente; concentrate en sentir la energia o calor que desprenden. Una vez que hayas logrado sentir esto, aumenta esa sensación frotando las palmas vigorosamente (como cuando tenemos frío), inmediatamente despues separa tus palmas y mantenlas frente a frente, notaras cierto calor y hormigueo y es muy posible que hasta llegues a sentir "algo" que estuviera entre ellas...eso es energia!!!
Una vez que estes familiarizado con esta energía que acabas de descubrir pasaremos a la siguiente etapa, en donde empezaras a manejar y dar forma a esa energía. Para esto hay que usar la visualización (
Justo despues de frotar las manos mientras sientes la energía, visualiza impulsos o rayitos (pueden ser azules o morados) pasando de tu palma derecha (proyectiva) a la izquierda (receptiva). Si eres zurdo invierte el sentido.
Ahora visualiza esta energia girando en sentido de las manecillas del reloj entre tus palmas. Forma una bola de energía brillante y pulsante. Ve sus dimensiones y colores. Siente su fuerza y calor en las palmas de tus manos.
Esta es un poco de energia que haz liberado de tu cuerpo. No hay nada sobrenatural al respecto. Coloca las manos en forma de copa alrededor de la bola. Hazla crecer o disminuir de tamaño por medio de la visualizacion. Cuando sientas que ha sido suficiente practica, para terminar el ejercicio es muy importante que presiones la bola de energía contra tu estomago para absorberla de nuevo en tu organismo, esto es muy importante para no andar dejando energía regada por ahí... Esto aparte de ser algo divertido es una valiosa experiencia de aprendizaje. Intentalo y ve observando tus resultados.

El rayo de los instructores


Si bien, el Segundo Rayo es el Rayo de los constructores, también lo es de los instructores. Siendo el Rayo en el que vibra nuestro sistema solar, es natural que el amor y la sabiduría fundidos, se compenetren en cada átomo de materia de toda esta familia solar. Los seres humanos, cuyas creaciones han venido bajo el influjo de este Rayo, traen, por consecuencia, una afinidad especial con la energía que mora en cada rincón de este sistema. Aquellos espíritus, hijos del Segundo Rayo, encuentran su natural y óptima expresión en cada una de las creaciones de este sistema solar.

La mejor manifestación de amor-sabiduría.
Los instructores de planetas, aquellos seres que han hecho de su vida un libro viviente y han expresado sus enseñanzas, no únicamente a través de las palabras, sino en cada una de sus acciones, son fieles exponentes de lo que este Rayo puede hacer sobre los seres humanos; la forma como ellos trabajan, en medio de la humanidad, constituye un claro ejemplo de la forma como el amor y la sabiduría deben ser entendidos, como dos caras de una misma moneda. Si el amor une, la sabiduría funde; si el amor atrae, la sabiduría da la comprensión de cómo es que esto se hace posible.
El amor es la fuerza que proporciona la cohesión a cada una de las moléculas que conforman las materias de este cuerpo planetario.
La sabiduría es la esencia misma de las cosas; la sabiduría es ese mecanismo mediante el cual, cada uno de los reinos de la naturaleza, se alinea con el propósito divino y dirige su evolución, ya sea consciente o inconscientemente, hacia el cumplimiento de ese plan maestro. La sabiduría no es una palabra que deba ser asociada exclusivamente al hombre; hay sabiduría en los reinos de la naturaleza, hay sabiduría en todos los reinos, en todas las creaciones, en cada hijo de Dios.
Así pues, la sabiduría de la tierra consiste en apegarse a los lineamientos divinos; la sabiduría de las piedras, la sabiduría del agua, la sabiduría de los árboles y de los pájaros, es, precisamente, esa característica que les permite vivir en acorde a la voluntad divina. El amor y la sabiduría juntos, forman la garantía del cumplimiento del plan divino en todos los niveles de la creación.

El código genético espiritual del hombre.
Hemos hablado anteriormente, que cada ser humano trae inscrito en su memoria genética, no únicamente el mapa de lo que será su evolución posterior, sino, igualmente, las instrucciones que lo llevarán a evolucionarse hasta alcanzar la realización como ser humano, para, posteriormente, buscar una mayor expresión de manifestación en otro reino superior. Ese código espiritual, lleva compendiada toda la información que es necesaria para avanzar, a través de cada uno de los procesos de evolución espiritual por los que es preciso pasar, a fin de alcanzar ese alto grado de expresión.
En los instructores del mundo, ese código genético se encuentra claramente accesado por su mente humana; esto significa que son conscientes del plan divino para la humanidad, y el tener esa visión del futuro de la humanidad, les permite elaborar conceptos, filosofías, enseñanzas, que, siendo apropiadas para la hora en que están manifestándose, preparan el camino para el día glorioso en que la humanidad alcance su realización total.

El magnetismo de los instructores.
El poder percibir el futuro de la humanidad de una manera total, con certeza absoluta, permite, al ser humano, adquirir la fuerza de convicción necesaria que, transformada en palabras, arrastra al ser humano común. El magnetismo propio de los grandes instructores surge de esa convicción y de la visión que tiene del plan, de tal forma que les permite establecer, coherentemente, una filosofía que es adecuada al momento en que están viviendo y constituye el siguiente paso en la evolución social y espiritual de la porción de humanidad a la que alcanza su esfera de influencia. Así, los pueblos van siendo guiados localmente por sus guías particulares y, a nivel planetario, por los grandes mesías de la humanidad.
Ocasionalmente, descienden a la tierra instructores con propósitos definidos para formar fraternidades, escuelas, organizaciones o grupos, cuya misión es enderezar los rumbos, o bien, impulsar un movimiento hacia el objetivo del plan divino. Estos seres que se invisten como instructores de la humanidad, funcionan, generalmente, en el Segundo Rayo; son los constructores de vidas, los constructores de mentes, los constructores de sociedades y pueblos enteros, son quienes forman el futuro de la humanidad; a ellos, la humanidad les debe, en gran medida, su evolución actual, y es muy conveniente que, a tales grandes personalidades, se les reconozca como faros de luz que han dejado su huella en la historia de la humanidad.
Enfocar su atención en esas grandes vidas, inspira a una multitud de seres humanos y los induce a retomar un camino que tal vez hayan perdido. La sociedad no mantiene por mucho tiempo el sendero recto, gusta de experimentar, de establecer nuevas opciones, muchas veces, sin tener claro el objetivo final. De esta diversidad de actitudes y de preferencias surge la confusión y de la confusión, la oscuridad y, entonces, un pueblo pierde el rumbo y empieza a resonar fuerte la voz de la materia y los vicios y la degradación van haciendo presa de estos espíritus que, sin tener la meta a la que quieren llegar, buscan el placer momentáneo, olvidándose de la vida espiritual que mora internamente.
Las almas encerradas en cuerpos a los que no pueden dominar, elevan un callado pero intenso llamado; ese llamado a los cielos, constituye la voz de alarma para que, uno de los grandes inspiradores e instructores de la humanidad, pueda descender en el momento adecuado y marque nuevamente el rumbo que es preciso seguir para continuar con el plan divino.
Así pues, la humanidad sigue avanzando, caminando dos pasos primero y deteniéndose después, subiendo a pequeños impulsos y tratando de establecer un camino propio, tratando de adquirir una personalidad que les permita autoguiarse sin ser dependientes de los grandes maestros que, periódicamente, descienden a establecer el rumbo. Poco a poco, la humanidad va adelantando, va adquiriendo una mayor madurez y empieza a ser dócil a sus propios llamados espirituales.

La voz interna.
El día en que la voz del Maestro interno sea escuchada, ese día, la humanidad sabrá guiarse internamente y no necesitará de instructores externos; hasta en tanto no llegue ese momento, será preciso que nuestros enviados recojan las inquietudes de esos espíritus que moran encarcelados en cuerpos físicos y los convierta en enseñanzas, en luz, para que las conciencias conjuntas, humanas, puedan reconocer el sendero que deben tomar para llegar a donde el plan divino les ha marcado.

El segundo Rayo, amor y sabiduria.


El Segundo Rayo refleja el segundo aspecto de Dios, el aspecto de Amor Sabiduría, y se han tenido que juntar dos palabras, para poder incluir la suma total de los efectos que la cualidad de este Rayo, produce en la humanidad. Si bien, el Primer Rayo de la voluntad alinea las actividades de los reinos para hacerlos coincidir con la voluntad del Logos Solar, en este segundo aspecto de Amor Sabiduría, la energía del amor atrae y cohesiona todos aquellos aspectos de la manifestación de las diferentes vidas, alrededor de la semilla de la sabiduría. Así pues, siendo el núcleo la sabiduría, la fuerza del amor cohesiona, ya sea las conciencias de los hombres o las diferentes formas de vida, alrededor de esta sabiduría.
Hablando en símbolos, una vez que el Rayo destructor ha hecho caer las formas caducas y ha preparado el terreno para la nueva siembra, la semilla de la sabiduría se siembra y la fuerza del amor cohesiona los ingredientes que posteriormente darán forma a las nuevas creaciones, en los diferentes reinos de la naturaleza, incluyendo al humano. Estas nuevas formas llevarán un núcleo de sabiduría que garantizarán la permanencia y la manifestación armónica de estas formas, cuando sea llegado el momento de florecer.
Dentro de los misterios divinos, la fuerza del Rayo constituye un rosario de enigmas, que van llevando de la mano al iniciado, hasta plantarlo de frente, cara a cara, con su Padre.
El camino de los Rayos es, sin duda, un camino complicado, pero, aquellos que han logrado apreciar el tesoro oculto en estos misterios, no vacilan en enfrentar esta empresa.
Rayos de Atributo o Rayos Menores, comprendidos entre el Cuarto y el Séptimo, constituyen la primera escalera que el iniciado debe viajar, a fin de alcanzar los tres primeros Rayos de Aspecto.

Los Rayos Mayores y Menores.
Como una diferenciación básica de los Rayos Mayores y los Menores, podríamos decir lo siguiente:
Los tres primeros Rayos constituyen las tres caras del Padre, los tres aspectos de su personalidad, mientras que los cuatro menores, representan las múltiples formas en que los aspectos del Padre se manifiestan en los planos inferiores. Recuerden siempre que el UNO es triple en su naturaleza y cuádruple en su manifestación. Esa sencilla frase tiene el poder de despertar, en ustedes, un cúmulo de sabiduría que mantienen encerrada, por herencia de la humanidad. No creo que sea preciso recordarles que cada ser humano ha recibido, en herencia, todo lo que sus antecesores han logrado comprender de la sabiduría divina. Esa herencia se mantiene dentro de su memoria espiritual, misma que pueden alcanzar, gracias a los ejercicios de meditación y concentración que anteriormente han sido revelados a ustedes por otros de mis hermanos. Después de este breve paréntesis, regresemos nuevamente a la naturaleza del Segundo Rayo.

La naturaleza del Segundo Rayo.
El Segundo Rayo viene a ser, para la humanidad, el Rayo que la impulsa hacia nuevas fronteras de realización humana. La fuerza del amor es la fuerza que impulsa al mundo hacia la conquista de nuevas y más grandes realizaciones.

La sabiduría.
La sabiduría no debe entenderse como la revelación de ciertos secretos; la sabiduría es una palabra que queremos que signifique algo mucho más allá de simples conceptos. La sabiduría es el poder que se encierra en la facultad del hombre de alinearse con el propósito divino. La sabiduría es la fuerza que permite al hombre caminar, inequívocamente, por el sendero de la voluntad de Dios; no es la suma de conceptos, no es la capacidad de poder entender las ciencias de la tierra, tampoco es la facilidad de poder transformar en conceptos, asimilables por el hombre, los más altos misterios de Dios; la sabiduría no es una facultad mental, la sabiduría es una facultad espiritual, algo que permite al ser, como ser integral, ser un instrumento dócil de la voluntad divina.
El hombre sabio es aquél que manifiesta la voluntad del Logos, no únicamente en sus palabras, no únicamente en sus actos, sino en cada partícula de manifestación de su ser integral, incluyendo la manifestación de sus diferentes órganos de su cuerpo físico, la manifestación de sus diferentes cualidades mentales, la manifestación de cada una de sus más pequeñas emociones, la manifestación de cada partícula de intuición, la manifestación de todas aquellas funciones, cualidades y operaciones que se realicen dentro de cada uno de sus cuerpos. El hombre sabio es un símbolo de manifestación perfecta de Dios en la tierra.
Ahora bien, esta fuerza de amor sabiduría, cuando es llevada a la manifestación dentro de los diferentes reinos de la tierra, produce movimientos en el planeta que es interesante estudiar. Por ejemplo: Es debido a esa fuerza que la humanidad encuentra nuevas formas de expresión, tanto en la política como en la economía, como en el arte o en la ciencia, como en la filosofía o bien, en la literatura. Cada una de las actividades del hombre encuentra nuevas formas de expresión, a través de este Rayo de amor sabiduría.

El amor.
La fuerza del amor entendida como una fuerza de cohesión, debe ser intuida por los discípulos de luz, como esa fuerza que es capaz de atraer átomos de luz divina hacia planos más toscos de materialización, es decir, todos aquellos iniciados o aspirantes a las iniciación, que sean capaces de percibir esa fuerza, podrán entender que es, gracias a ella, que las grandes revelaciones, las grandes intuiciones, los grandes ideales, vienen a la luz, a la manifestación, en el mundo de las formas, todo, gracias a que este Rayo atrajo hacia sí, las partículas que provienen de las altas esferas cósmicas que, utilizando la mente de algún ser humano privilegiado, dio a luz nuevas formas de manifestación de verdades más altas.
El amor, en su más pura expresión, no puede ser entendido como la atracción egoísta entre dos seres, entre un ser y alguna cosa, o entre dos cosas; el amor es una fuerza atractiva que no distingue ni particulariza sus efectos, el amor es y será eternamente universal, la fuerza de atracción atrae por igual todas las cosas de la creación.
Cómo se manifiesta la energía del Segundo Rayo.
Cuando el discípulo atrae hacia sí ese Segundo Rayo y lo manifiesta, la energía atractiva impulsada por el mismo Logos Solar que es el principal emanador de esta energía, en este planeta, complementa su emanación con una multitud de átomos de luz que, una vez en el cerebro humano, son transformados en grandes ideales y conceptos, que seguramente aportan nuevas creaciones dentro del mundo de las formas.
La vibración de este sistema solar.
Tal como se mencionó en la Doctrina Secreta y posteriormente se reconfirmó a través de los escritos de nuestro Hermano El Tibetano, este sistema solar vibra con la fuerza del Segundo Rayo. De los Siete Rayos en los que fue hecha la creación, este segundo aspecto de Amor Sabiduría, corresponde a la creación de nuestro sistema solar; así pues, nuestro Logos Solar trabaja primordialmente bajo el influjo de este Segundo Rayo y por esta razón, es, a través de esta energía, que nuestro sistema solar alcanzará su total realización cuando sea llegado el momento.
Por analogía, aquellos seres humanos que hayan sido creados en el segundo aspecto, encontrarán cierto grado de facilidad en su evolución personal, puesto que su naturaleza vibra en analogía con la naturaleza del Logos Solar.
No quisiera que mis palabras fueran malinterpretadas y aun cuando esto es inevitable, dado los diferentes grados de evolución de las personas que se encuentran escuchando y leyendo esto, quisiera aclarar, posteriormente, a qué me refiero cuando digo, cierto grado de facilidad.
Entendamos, gracias a la ciencia de las analogías, que todo ser humano que vibre en el mismo aspecto que nuestro Logos Solar, encontrará menores dificultades en sus creaciones, de maya, espejismo e ilusión, para poder caminar en su sendero de retorno hacia el Logos Solar; sin embargo, encontrará mayores dificultades cuando trate de manifestar alguno de los otros Siete Rayos. El camino de todos los iniciados pasa, necesariamente, por cada uno de los Siete Rayos; así pues, las facilidades que tiene en el Segundo, se ve compensado por las dificultades adicionales que tendrá al recorrer el resto de los Rayos. Este concepto espero poder aclararlo posteriormente.

La alineación del hombre con el ser planetario.
El estudio de los Siete Rayos no es sencillo, ni pretendemos que sea únicamente asimilado desde un aspecto meramente mental; ésta, como todas las series de instrucciones anteriores, buscamos que sean transmitidas, de tal forma, que ustedes puedan percibirlas de una manera integral, total.
El uso de parábolas o ejemplos de analogías, es una de las herramientas más poderosas con que nosotros contamos, puesto que, al hacer uso de ellas, no únicamente conceptos son percibidos, sino una serie de asociaciones que engloban aspectos emocionales y que se encuentran archivados en su cerebro y pueden ser accesados con el objeto de comprender mejor, la idea que se busca transmitir. En ocasiones incluso, los nombres de las cualidades o de los mismos Rayos deben ser modificados, para que puedan percibir, en cierta forma, lo que nosotros estamos queriéndoles transmitir. Un ejemplo físico es el nombre de este Segundo Rayo, Amor Sabiduría. Aun cuando, para sus mentes, pudieran parecer conceptos totalmente diferentes, cada uno de ellos asociado a emociones totalmente diferentes, la suma de los dos da una ligera apreciación de lo que viene a ser la cualidad de este Segundo Rayo.
Amor Sabiduría pudiera, tal vez, comprenderse mejor, como una fuerza que une al hombre a los propósitos divinos. Por una parte, es la fuerza que da cohesión al hombre, que atrae por magnetismo y e encuentra encerrada la facultad del amor y, por la otra parte, escondido en el propósito divino, se encuentra la facultad de la sabiduría.

La fuerza amorosa gravitacional.
Los seres humanos, desde el principio de su manifestación, han manejado la fuerza del amor. La misma madre tierra que aporta los elementos constituyentes de sus cuerpos, mantiene bajo resguardo su preciado tesoro, a través de la atracción gravitacional, siendo ésta una de las manifestaciones del amor universal.
Los seres humanos, gracias a su cuerpo físico, no pierden el contacto con la tierra; su atención, entonces, se ve enfocada sobre el mismo campo físico sobre el que deben trabajar.
No ocurre lo mismo con los seres que se encuentran en manifestación en otros planos de la creación; los seres no encarnados ponen su atención, no únicamente en el plano físico, sino en las otras creaciones del Padre, así, su atención se ve desviada y su avance no es tan rápido como en el caso de los seres encarnados.

La función del cuerpo físico del hombre.
Existe un propósito en el hecho de que los seres humanos se manifiesten a través de un cuerpo físico.
La función de la raza humana en el planeta tierra, es, entre otras, de trabajar para elevar la vibración de este planeta. La madre tierra entiende perfectamente esto y los ha venido dotando de un cuerpo físico cada vez mejor capacitado, para el ejercicio de esta misión. Por otra parte, cada cuerpo físico que los seres humanos abandonan, dentro de su proceso normal de maduración y muerte, es un cuerpo físico que se reintegra nuevamente a la superficie del planeta, pero que, ahora, lleva una serie de cualidades heredadas de ese ser divino que lo habitó. Esas cualidades pasan a formar parte del patrimonio de la tierra, y, con el tiempo, se constituyen en los elementos integrantes de nuevos cuerpos físicos; de esta forma, el cuerpo de manifestación de la madre tierra se enriquece con las experiencias y las energías que, segundo a segundo, va acumulando la raza humana.
De la misma manera, el reino animal y el reino vegetal, contribuyen con su parte dentro de este continuo proceso de enriquecimiento. Siendo el ser humano un agente transformador de la superficie del planeta, representa, para la madre tierra, un aspecto de enriquecimiento particular; mientras que por una parte se enriquece de las experiencias que cada ser humano le aporta, por otra parte, se ve afectada por las imprudencias y la inconsciencia de algunos seres humanos, al modificar, de una manera negativa, las condiciones del medio ambiente. A niveles energéticos, esto constituye un desequilibrio que la madre tierra tiene que resolver.

Los desequilibrios energéticos del planeta responden a las acciones humanas.
Los desequilibrios energéticos son sentidos por los chakras del cuerpo planetario y producen reacciones que, tarde o temprano, se manifiestan en el mundo físico de los seres humanos. Estas reacciones de la madre tierra son las respuestas del ser planetario, ante las acciones de los seres humanos.

La evolución del planeta y su dimensión de tiempo.
Démonos cuenta, sin embargo, que el ser humano vive en una dimensión de tiempo diferente a la del planeta. Para la tierra, el tiempo transcurre más lentamente, por esta razón, muchas veces, los seres humanos no se dan cuenta de las repercusiones que, a la larga, tendrán sus acciones; sin embargo, una vez que se ha llegado hasta cierto punto, la reacción se hace inevitable y la madre tierra reaccionará a su manera, a fin de volver a nivelar las cargas energéticas que el ser humano ha venido desestabilizando. Menciono todo esto, porque, en el Segundo Rayo de Amor Sabiduría, la alineación del propósito humano con el propósito divino, implica necesariamente la alineación, igualmente, con el propósito planetario. Siendo la tierra un ser, el propósito divino se manifiesta en ella a través de un proceso de evolución continua y gradual; esa evolución acepta a todos los reinos que en ella se manifiestan y, por esta razón, los propósitos superiores imperan siempre sobre los propósitos de las razas inferiores. Así pues, los propósitos planetarios siempre estarán por encima de los propósitos humanos. El hombre, durante muchos años, ha pensado que tiene un cierto dominio sobre el planeta, pero ese dominio es temporal. Ante sus ojos, que no perciben la realidad en que el tiempo se mueve en la tierra, piensan que puede hacer ciertas cosas y controlar los efectos que sobre el planeta están ocasionando; sin embargo, la tierra tiene su tiempo para responder y no se guía bajo esas emociones humanas tan características y caprichosas, sino que lo hace, atendiendo a desequilibrios energéticos que nada tienen que ver con credos particulares, razas específicas o individuos; su propósito siempre ha sido alinearse a la voluntad divina y aun cuando los seres humanos se consideren reyes de la creación, no tienen ni la capacidad ni el poder para enfrentarse a la voluntad del Logos Planetario. De la misma manera como un ser humano puede ir, consultar un doctor, tomar alguna pastilla o algún remedio e inmediatamente borrar de su torrente sanguíneo a millones de microbios que estaban ocasionándole alguna infección, de la misma forma, la tierra, puede equilibrar sus fuerzas con una simple reacción de su cuerpo. Nada podrá perturbar el camino que el ser planetario ha decidido para sí mismo.

El planeta es un ser vivo.
El ser humano, como especie, ha caminado en la tierra sintiéndose dueño y señor. Las voces que actualmente se levantan en favor de la ecología de las leyes que gobiernan a la naturaleza, son las voces de los primeros seres conscientes de que su planeta tiene vida y de que ellos son habitantes dentro de otro ser vivo. No pasará mucho tiempo sin que los gobiernos tomen conciencia de este hecho y, entonces, la humanidad deberá cambiar y las prioridades que dictarán las decisiones en cada pueblo, deberán tener siempre presente este hecho. La tierra vive y tiene mecanismos de defensa que actuarán en contra de los seres humanos, si estos no se alinean a tiempo con el propósito divino. La fuerza del Primer Rayo es uno de los mecanismos de defensa que la tierra utiliza, para destruir todo aquello que le impide seguir manifestando los propósitos de Dios.
Construir sin destruir: la gran magia de los iniciados del Segundo Rayo.
La fuerza del Segundo Rayo, la fuerza de los constructores, actúa inmediatamente después del primero, aunque, en ocasiones, puede trabajar para evitar la respuesta drástica de una fuerza del Primer Rayo. Los grandes constructores del mundo tienen la facilidad de, incluso, retomar aquellas manifestaciones contrarias a la naturaleza divina y moldearlas, modificarlas, a fin de que estén acordes a los propósitos de evolución. La magia de estos grandes constructores, estriba en que perciben claramente el propósito de Dios dentro de ellos mismos. Construir sin destruir es la magia de los más grandes iniciados de este Segundo Rayo.
Por otra parte, la manifestación tosca de esta energía, en aquellos seres que aún son inconscientes de la verdad divina, podemos observarla en aquellas personas gobernadas por la pasión, gobernadas por deseos obsesivos, o bien, que son presas de sentimientos de amor egoísta, que incluso llegan a consumirles la vida, simplemente porque no entendieron que la verdadera naturaleza del amor es siempre universal.