lunes, 22 de marzo de 2010

La comunicación de los sentidos (el tacto)


El tacto es el sentido que está presente en todos los demás. La luz y los aromas nos envuelven. Nos sentimos muchas veces mecidos por la música. Imaginemos lo que le sucedería a un niño a quien le impidieran su relación por medio del tacto. Posiblemente terminaría siendo un perfecto inválido.
Nuestra piel es comúnmente fiel reflejo de nuestras emociones, como el miedo, la ira, el odio. El tacto posee una clase especial de proximidad, puesto que cuando una persona toca a otra, la experiencia es total e inevitablemente mutua. La piel se pone en contacto con la piel, en forma directa o a través de la vestimenta, y se establece una inmediata toma de conciencia de ambas partes. Esta toma de conciencia es más aguda cuando el contacto es poco frecuente.
Lo que el hombre experimenta a través de la piel es mucho más importante de lo que la mayoría de nosotros piensa. Prueba de ello es el sorprendente tamaño de las áreas táctiles del cerebro, la sensorial y la motora.
Los labios, el dedo índice y el pulgar, sobre todo, ocupan una parte desproporcionada del espacio cerebral. La experiencia táctil, por lo tanto, debe considerarse muy compleja y de gran significación. Todo ser humano está en contacto constante con el mundo exterior a través de la piel. A pesar de que no es consciente de ello hasta que se detiene a pensarlo, siempre existe, por lo menos, la presión del pavimento contra la planta del pie, o la del asiento contra las nalgas. En realidad, todo el medio ambiente le afecta a través de la piel; siente la presión del aire, el viento, la luz del sol, la niebla, las ondas acústicas y, algunas veces, a otros seres humanos.
El tacto es probablemente el más primitivo de los sentidos. El bebé recién nacido explora mediante el tacto; es así como descubre dónde termina su propio cuerpo y empieza el mundo exterior. A medida que el niño crece, aprende que hay objetos y partes de su propio cuerpo y del de las otras personas, que se pueden tocar y otras que no. Cuando el individuo descubre las relaciones sexuales, en realidad está redescubriendo la comunicación táctil.
Si se interrumpe una conversación, la persona que lo hace podrá poner su mano en el brazo de su interlocutor, ya que este gesto podrá interpretarse como el pedido de “un momento” y evidentemente forma parte del mecanismo de la conversación.
También resulta importante la parte del cuerpo que se toca. Una mano que reposa suavemente sobre un antebrazo tendrá un impacto totalmente diferente al que tendría si se coloca sobre una rodilla.
El contacto - por lo menos el más impersonal - se produce en todo nuestro entorno, ya sea que lo percibamos o no. Vinculamos el contacto físico con el sexo, excepto cuando se nota claramente que no hay conexión entre ambos; por eso lo utilizamos escasamente para expresar amistad y afecto.
En las calles de los Estados Unidos no suelen verse hombres ni mujeres que caminen del brazo. Sin embargo, ésta es una costumbre bastante común en Sudamérica. A los norteamericanos les parece un indicio de homosexualidad. Aun los padres e hijos mayores tienen entre sí el contacto más superficial
El tacto, el gusto y el olfato son sentidos de proximidad. El oído y la vista, en cambio, pueden brindar experiencia a distancia.

La interpretación de la postura (lenguaje del cuerpo)


Para la mayoría de nosotros, la postura es un tema poco agradable sobre el que nuestra madre solía regañarnos. Pero para un psicoanalista la postura de un paciente muchas veces constituye una clave de primer orden sobre la naturaleza de sus problemas.
La postura es la clave no verbal más fácil de descubrir, y observarla puede resultar muy entretenido.
Con sorprendente frecuencia, las personas imitan las actitudes corporales de los demás. Dos amigos se sientan exactamente de la misma manera, la pierna derecha cruzada sobre la izquierda, por ejemplo, y las manos entrelazadas detrás de la cabeza; o bien uno de ellos lo hace a la inversa, la pierna izquierda cruzada sobre la derecha, como si fuera una imagen reflejada en un espejo. Se denomina a este fenómeno posturas congruentes. Se cree que dos personas que comparten un mismo punto de vista, suelen compartir también una misma postura.
Estudiar la postura de las personas durante una discusión es sumamente interesante, ya que muchas veces podremos detectar quién está a favor de quién, antes de que cada uno hable.
Se ha observado que las personas que no se conocen evitan cuidadosamente adoptar las mismas posiciones. La importancia de la imitación puede llegar a ser una de las lecciones más significativas que podemos aprender, pues es la forma en que los demás nos expresan que coinciden con nosotros o que les agradamos. También es la forma en que comunicamos a los demás que realmente nos agradan.
Si un jefe desea establecer rápidamente una buena relación y crear un ambiente tranquilo con un empleado, sólo debe copiar la postura de éste para lograr sus objetivos.
De la misma manera que las posturas congruentes expresan acuerdo, las no congruentes pueden utilizarse para establecer distancias psicológicas.
Al ver una pareja de jóvenes sentados uno al lado del otro en un sofá. La chica está mirando hacia el muchacho, que está sentado mirando hacia afuera, los brazos y las piernas como formando una barrera entre ambos y este permanece sentado así durante ocho largos minutos y sólo de tanto en tanto gira la cabeza hacia la chica para hablar con ella. Al término de ese tiempo entra otra joven en la habitación y el muchacho se pone de pie y sale con ella; mediante su postura había establecido que la chica que estaba sentada a su lado no era su pareja.
Algunas veces cuando las personas se ven forzadas a sentarse demasiado juntas, inconscientemente despliegan sus brazos y piernas como barreras. Dos hombres sentados muy juntos en un sofá girarán el cuerpo levemente y cruzarán las piernas de adentro hacia afuera, o pondrán una mano o un brazo para protegerse el lado común del rostro.
Un hombre y una mujer sentados frente a frente a una distancia muy próxima, cruzarán
los brazos y tal vez las piernas, y se echarán hacia atrás en sus asientos.
La postura no es solamente una clave acerca del carácter, es también una expresión de la actitud. En efecto, muchos de los estudios psicológicos que se han hecho sobre la postura la analizan según lo que revela acerca de los sentimientos de un individuo con respecto a las personas que lo rodean.
Un investigador ha observado que cuando un hombre se inclina levemente hacia adelante, pero relajado y con la espalda algo encorvada, probablemente simpatiza con la persona que está con él.
La postura es, como ya hemos dicho, el elemento más fácil de observar y de interpretar de todo el comportamiento no verbal. En cierto modo, es preocupante saber que algunos movimientos corporales que teníamos por arbitrarios son tan circunscritos, predecibles y, a veces, reveladores; pero por otra parte, es muy agradable saber que todo nuestro cuerpo responde continuamente al desenvolvimiento de cualquier encuentro humano.
Por ejemplo, los que venden por las casas de parejas casadas deben observar los gestos de los cónyuges para ver quién los inicia y quién los copia. Si el marido es el que mantiene la conversación y la mujer no dice nada, pero usted observa que él copia los gestos de la mujer, descubrirá que es ella la que decide y firma los cheques, así que al vendedor le conviene dirigir su charla a la señora.

sábado, 20 de marzo de 2010

Cambia tu realidad para albergar el Primer Secreto


A cada secreto sigue un ejercicio que te permitirá aplicarlo en tu vida. La lectura incide en el nivel del pensamiento, pero los niveles del sentimiento y la acción permanecen intactos. Los tres deben fundirse para que tu realidad personal cambie. El primer secreto consiste en dejar que la sabiduría del cuerpo señale el camino. Escribe hoy mismo diez de las cualidades mencionadas y cómo pondrías en práctica cada una. Anótalas en una hoja aparte que te guiará durante el día.
Puedes dedicar una jornada a cada cualidad o escribirlas y practicar todas las que te sean posibles. El propósito no es que seas “una mejor persona”; no partas de la idea de que eres débil o incapaz. La intención es extender la zona de confort de tu cuerpo hacia el comportamiento y el sentimiento.
Asegúrate de que tus palabras expresen aspiraciones cercanas a tu corazón, que te hagan sentir tú mismo. Por ejemplo:

Propósito superior.
Estoy aquí para servir. Estoy aquí para inspirar. Estoy aquí para amar. Estoy aquí para vivir mi verdad.

Comunión.
Mostraré mí aprecio a alguien a quien nunca lo he expresado. Pasaré por alto la tensión y seré amigable con alguien que me ha ignorado. Expresaré al menos un sentimiento que me ha hecho sentir culpable o avergonzado.

Conciencia.
Dedicaré diez minutos a observar y guardar silencio. Me sentaré a solas con el único fin de sentir mi cuerpo. Si alguien me molesta, me preguntaré qué hay detrás de mi ira y no dejaré de prestar atención hasta que desaparezca la incomodidad.

Aceptación.
Dedicaré cinco minutos a pensar en las cualidades de alguien que me desagrada. Leeré sobre alguna comunidad que considero intolerante e intentaré ver el mundo a su manera. Me miraré al espejo y me describiré exactamente como si fuera la madre o el padre perfecto que me gustaría haber tenido (empezando con la frase: “Para mí eres hermoso”.

Creatividad.
Imaginaré cinco cosas que puedo hacer y que mi familia jamás esperaría, y realizaré al menos una. Esbozaré una novela basada en mi vida (todos los sucesos serán verdaderos, pero nadie adivinará que yo soy el protagonista). Inventaré algo que el mundo necesita desesperadamente.

Ser.
Pasaré media hora en un lugar tranquilo, percibiendo únicamente qué se siente existir. Me recostaré en el pasto y sentiré cómo la tierra se remueve lánguidamente bajo mí cuerpo. Inhalaré tres veces y dejaré que el aire salga lo más suavemente posible.

Eficiencia.
Evitaré controlar al menos dos cosas y veré qué sucede. Observaré una rosa y reflexionaré en la posibilidad de hacer que se abra más rápida o bellamente de lo que lo hace; luego me preguntaré si mi vida ha florecido con tal eficiencia. Me acostaré en un lugar tranquilo cerca del océano o con una grabación de sus sonidos- y respiraré a su ritmo.

Conexión.
Cuando esté con alguien y mi mirada se desvíe, la dirigiré de nuevo a sus ojos. Miraré con aprecio a alguien cuya importancia no he reconocido. Expresaré solidaridad a alguien que la necesita, de preferencia a un desconocido.

Dar.
Compraré el almuerzo y lo daré a una persona necesitada -o iré a una cafetería y comeré con ella-. Elogiaré a una persona por una cualidad de la que se sienta orgullosa. Dedicaré hoy a mis hijos todo el tiempo que deseen.

Inmortalidad.
Leeré un texto sagrado sobre el alma y la promesa de la vida después de la muerte. Escribiré cinco cosas por las que quiero ser recordado. Me sentaré y experimentaré en silencio el lapso entre la inhalación y la exhalación, sintiendo la eternidad en el momento presente.

¿accidente o inteligencia?

Cada uno de los secretos de este libro se refieren a la existencia de una inteligencia invisible que opera bajo la superficie visible de la vida. El misterio de la vida no es la expresión de accidentes aleatorios sino de una inteligencia omnipresente.
¿Es posible creer en esta inteligencia, o seguiremos aceptando sucesos azarosos y causas fortuitas?
Lee los siguientes hechos inexplicados y señala si conocías o no la existencia de esos misterios.

Sí O No Las aves que habitan el desierto cercano al Gran Cañón entierran miles de piñones en lugares muy dispersos al borde del desfiladero. En invierno, cada una encuentra los que enterró, aun bajo una gruesa capa de nieve.
Sí O No Los salmones que nacen en una pequeña corriente que alimenta el Río Columbia, al noroeste del Pacífico, nadan hacia el mar. Luego de varios años de recorrer vastas extensiones del océano, regresan para reproducirse justo al lugar donde nacieron, sin equivocarse jamás.
Sí O No A niños de distintos países se les leyó un texto en Japonés y se les preguntó si consideraban que habían escuchado palabras sin sentido o un bello poema en este idioma. Todos los niños japoneses contestaron correctamente pero, de manera significativa, también la mayoría de los de otros países, quienes nunca habían escuchado una palabra de este idioma en sus vidas.
Sí O No Una persona siente el momento exacto en que su gemelo idéntico muere en un accidente a miles de kilómetros de distancia.
Sí O No Las luciérnagas de Indonesia, que se cuentan por millones, son capaces de sincronizar sus destellos en un área de varios kilómetros cuadrados.
Sí O No En África, ciertos árboles podados en exceso pueden avisar a otros situados a kilómetros de distancia que incrementen la cantidad de tanina en sus hojas, sustancia química que las vuelve incomibles para los animales. Estos árboles reciben el mensaje y modifican su composición química.
Sí O No Gemelos separados al momento de nacer se encuentran años después y descubren que se han casado con mujeres del mismo nombre y en el mismo año, y que tienen el mismo número de hijos.
Sí O No La hembra del albatros vuelve con alimento al lugar de crianza y encuentra a sus polluelos entre cientos de miles de aves idénticas en una playa atestada.
Sí O No Una vez al año, durante la luna llena, millones de cangrejos herradura salen a la playa a aparearse. Todos responden al mismo llamado desde las profundidades del océano donde la luz no llega jamás.
Sí O No Cuando las moléculas de aire hacen vibrar tus tímpanos -de manera similar a un palo que golpea un platillo- escuchas voces que reconoces y palabras que comprendes.
Sí O No Aislados, el sodio y el cloro son venenos mortales. Combinados forman la sal, sustancia fundamental para la vida.
Sí O No Para leer esta frase, varios millones de neuronas de tu corteza cerebral deben formar de manera instantánea una estructura completamente original e inédita.
No hay calificación para este ejercicio, pero tenlo a mano hasta que termines el libro. Entonces reléelo y verifica sí tus creencias cambiaron y puedes explicar estos hechos con base en los secretos espirituales considerados.

El misterio de la vida es real


La vida que conoces es una delgada capa de acontecimientos que cubre una realidad más profunda. En ésta, eres parte de cada experiencia que ocurre, ocurrió y ocurrirá. En la realidad profunda sabes exactamente quién eres y cuál es tu propósito. No hay confusión ni conflictos con ninguna persona. Tu propósito en la vida es fomentar la expansión y crecimiento de la creación. Cuando te miras, sólo ves amor. Sin embargo, el misterio de la vida no reside en estas cuestiones sino en cómo sacarlas a la superficie. Si alguien me pidiera una prueba del misterio de la vida, la más clara sería la enorme distancia entre la realidad profunda y la vida cotidiana. Desde que nacemos recibimos constantes señales que sugieren la existencia de un mundo distinto en nuestro interior. ¿Has experimentado estos momentos de asombro? Ocurren al escuchar música hermosa o cuando el esplendor de la naturaleza nos provoca un estremecimiento. También cuando vemos con el rabillo del ojo algo familiar (la luz del amanecer, un árbol meciéndose con el viento, el rostro de un ser querido mientras duerme) y sabemos que en ese instante la vida es más de lo que parece. Hemos pasado por alto innumerables señales porque no forman un mensaje claro. He conocido a un número prodigioso de personas con experiencias espirituales asombrosas: de niños vieron el alma de su abuela elevarse al momento de su muerte o seres de luz durante una fiesta de cumpleaños, viajaron más allá de sus cuerpos físicos o fueron recibidos tras acudir a la escuela por un familiar que acababa de morir en un accidente automovilístico. (Un hombre me contó que había sido un “niño de la burbuja” durante los primeros diez años de su vida: viajaba en su burbuja sobre la ciudad y hacia tierras desconocidas.) Millones de personas -no exagero, es el testimonio de encuestas públicas- se han visto cubiertas por una luz blanca iridiscente; o han escuchado una voz que saben proviene de Dios; o tuvieron guardianes invisibles en su infancia, amigos secretos que los protegían durante el sueño. Con el tiempo me di cuenta de que son más las personas que han tenido estas experiencias (viajes a una realidad separada de ésta por un tenue velo de incredulidad) que quienes no. Para correr el velo debes cambiar tus percepciones. Se trata de un cambio personal, totalmente subjetivo, pero muy real. ¿Cómo empezarías a resolver un misterio que está en todas partes pero que, de alguna manera, no forma un mensaje articulado? Un gran detective como Sherlock Holmes partiría de una deducción elemental: algo desconocido quiere darse a conocer. Un misterio renuente a mostrarse se retiraría cada vez que nos acercáramos. El misterio de la vida no se comporta así: sus secretos se revelan inmediatamente si sabes en qué dirección mirar. Pero, ¿cuál es ésta? La sabiduría del cuerpo es un buen punto de acceso a las dimensiones ocultas de la vida: es totalmente invisible, pero innegable. Los investigadores médicos empezaron a aceptar este hecho a mediados de los años ochenta. Anteriormente se consideraba que la capacidad de la inteligencia era exclusiva del cerebro, pero entonces se descubrieron indicios de inteligencia en el sistema inmune y luego en el digestivo. Ambos se valen de moléculas mensajeras especiales que circulan por todos los órganos llevando información hacia y desde el cerebro, pero que también actúan de manera autónoma. El glóbulo blanco que distingue entre bacterias invasoras y partículas inofensivas de polen realiza una decisión inteligente pese a que viaja en el flujo sanguíneo lejos del cerebro. Hace diez años parecía absurdo hablar de inteligencia en los intestinos. Se sabía que el revestimiento del tracto digestivo posee miles de terminaciones nerviosas, pero se les consideraba simples extensiones del sistema nervioso, un medio para mantener la insulsa tarea de extraer sustancias nutritivas del alimento. Hoy sabemos que, después de todo, los intestinos no son tan insulsos. Estas células nerviosas que se extienden por el tracto digestivo forman un fino sistema que reacciona a sucesos externos: un comentario perturbador en el trabajo, un peligro inminente, la muerte de un familiar. Las reacciones del estómago son tan confiables como los pensamientos del cerebro, e igualmente complicadas. Las células de colon, hígado y estómago también piensan, sólo que no con el lenguaje verbal del cerebro. Lo que llamamos “reacción visceral” es apenas un indicio de la compleja inteligencia de estos miles de millones de células. En una revolución médica radical, los científicos han accedido a una dimensión oculta que nadie sospechaba: las células nos han superado en inteligencia durante millones de años. De hecho, su sabiduría, más antigua que la cortical, puede ser el mejor modelo de lo único anterior a ella: el cosmos. Quizá el universo también nos supera en inteligencia. Adonde quiera que vea, puedo percibir lo que la sabiduría cósmica intenta. Es muy similar a lo que yo pretendo: crecer, expandir, crear; la diferencia es que mi cuerpo coopera con el universo mejor que yo. Las células no tienen inconveniente en participar en el misterio de la vida. La suya es una sabiduría de pasión y compromiso totales. Intentemos relacionar las cualidades de la sabiduría corporal con las dimensiones ocultas que deseamos descubrir: La sabiduría que estás viviendo La inteligencia del cuerpo 1. Tienes un propósito superior. 2. Estás en comunión con la totalidad de la vida. 3. Tu conciencia está siempre abierta al cambio: percibe momento a momento lo que ocurre en tu entorno. 4. Aceptas a los demás como tus iguales, sin prejuicios. 5. Afrontas cada momento con creatividad renovada, sin aterrarte a lo antiguo o lo gastado. 6. Tu ser se mueve al ritmo del universo. Te sientes seguro y atendido. 7. Tu concepto de eficiencia es dejar que el flujo de la vida te traiga lo que necesitas. Fuerza, control y lucha no son tu procedimiento. 8. Sientes conexión con tu origen. 9. Estás comprometido con la generosidad, fuente de toda abundancia. 10. Valoras todos los cambios, incluso el nacimiento y la muerte, en función de la inmortalidad. Lo que menos cambia es lo más real. Ninguno de estos temas son aspiraciones espirituales; son hechos cotidianos en el plano de las células. Propósito superior: cada célula del cuerpo acuerda trabajar por el bien del todo; el bienestar individual es secundario. Si es preciso, morirá para proteger al cuerpo (lo que ocurre con frecuencia). La vida de cualquier célula es muchísimo más breve que la nuestra. Las células de la piel mueren por cientos cada hora, al igual que las inmunológicas que combaten los microbios invasores. El egoísmo resulta inconcebible, incluso cuando la supervivencia de las células está en juego.
Comunión: cada célula permanece en contacto con todas las demás. Hay células mensajeras que corren en todas direcciones para notificar a los puestos avanzados más lejanos cualquier intención o deseo, por pequeño que sea. Retirarse o negarse a comunicar resulta inconcebible.
Conciencia: las células se adaptan a cada momento. Son flexibles para responder a cada situación. Mantener hábitos rígidos resulta inconcebible.
Aceptación: las células reconocen que cada una es igualmente importante. Todas las funciones del cuerpo son interdependientes. Realizarlas de manera aislada resulta inconcebible.
Creatividad: aunque cada célula cumple funciones específicas (las células hepáticas, por ejemplo, realizan 50 tareas distintas), éstas se combinan de manera creativa. Una persona puede digerir alimentos que nunca había comido, concebir pensamientos nuevos o bailar de un modo nunca visto. Aferrarse a conductas anquilosadas resulta inconcebible.
Estar: las células obedecen al ciclo universal de reposo y actividad. Aunque este ciclo se manifiesta de distintas formas (niveles hormonales fluctuantes, presión sanguínea, ritmos digestivos), su expresión más obvia es el sueño. Sigue siendo un misterio por qué necesitamos dormir, pero si no lo hacemos sufrimos disfunciones graves. El futuro del cuerpo se incuba en el silencio de la inactividad. La actividad obsesiva o la agresividad resultan inconcebibles.
Eficiencia: las células operan con la menor cantidad posible de energía. En general, sólo almacenan tres segundos de alimento y oxígeno dentro de la pared celular. Confían totalmente en que se les proveerá. El consumo excesivo de alimento, aire o agua resulta inconcebible.
Conexión: debido a su herencia genética común, las células saben que, en esencia, son iguales. El hecho de que las células hepáticas sean diferentes de las cardiacas, y las musculares de las cerebrales, no contradice su identidad colectiva, que es inalterable. En el laboratorio, una célula muscular puede transformarse genéticamente en célula cardiaca refiriéndola a su origen genérico. Las células saludables permanecen vinculadas a su origen sin importar cuántas veces se dividan. Vivir en aislamiento resulta inconcebible.
Dar: la actividad principal de las células es dar, lo que mantiene la integridad del resto. El compromiso total con la concesión produce automáticamente la recepción, la otra mitad de un ciclo natural. El acopio resulta inconcebible.
Inmortalidad: las células se reproducen para transmitir a su descendencia, sin restricciones, su conocimiento, experiencia y talentos. Es una clase de inmortalidad práctica: someterse a la muerte en el plano físico, pero vencerla en el no físico. La brecha generacional resulta inconcebible.
Es lo que mis células han convenido. ¿No es un pacto plenamente espiritual? La primera cualidad -seguir un propósito superior- corresponde a los atributos espirituales de renunciación o desprendimiento; dar es devolver a Dios lo que es de Dios; la inmortalidad coincide con la creencia en la vida después de la muerte. Sin embargo, al cuerpo no le conciernen los apelativos adoptados por la mente. Para él, estas cualidades son simplemente la manera en que funciona la vida, el resultado de la expresión biológica de la inteligencia cósmica a lo largo de billones de años. El misterio de la vida manifestó su potencial pleno con gran paciencia y cuidado: aun hoy, el acuerdo que mantiene unido mi cuerpo parece un secreto porque, a juzgar por las apariencias, no existe. Más de 250 clases de células realizan sus actividades diarias (las 50 funciones que cumplen las células hepáticas son exclusivas de ellas y no se superponen a las de las células musculares, renales, cardiacas o cerebrales) y sería catastrófico que tan sólo una de ellas se malograra. El misterio de la vida ha encontrado el modo de expresarse perfectamente por mi conducto. Relee la lista de cualidades y presta atención a lo señalado como “inconcebible”: egoísmo, incomunicación, aislamiento, consumo excesivo, actividad obsesiva y agresividad. Si nuestras células no se comportan de este modo, ¿por qué lo hacemos nosotros? ¿Por qué si la avaricia provoca la destrucción de las células (la avaricia es el principal pecado de las células cancerígenas), la consideramos buena para nosotros? ¿Por qué nuestro consumo desemboca en una epidemia de obesidad mientras nuestras células reducen el suyo al mínimo? La conducta que aniquilaría a nuestros cuerpos en un día es la que los seres humanos hemos adoptado. Hemos traicionado la sabiduría de nuestro cuerpo y, peor aún, ignorado el modelo de una vida espiritual perfecta. Este libro no nació de la idea de que los seres humanos son débiles o incompetentes en lo espiritual. Nació durante una crisis familiar que me infundió esperanzas renovadas. Mi padre murió hace unos años cuando nadie lo esperaba. Enérgico a sus 81 años, había pasado ese día de enero viendo la investidura del nuevo presidente estadounidense. Aunque se había retirado de su prolongada práctica médica como cardiólogo, seguía activo y había pasado la noche discutiendo casos clínicos con un grupo de alumnos. Mi madre dormía en otra habitación debido a su mala salud, y no escuchó cuando Krishan se fue a la cama. Sin embargo, después de media noche, ella aún no podía conciliar el sueño y él apareció en su puerta en ropa de cama apenas una tenue silueta en la oscuridad- y le dijo que se iba. Mi madre comprendió inmediatamente. Él le dio un beso y dijo que la amaba. Entonces, volvió en silencio a su cuarto, donde sólo penetraban los sonidos nocturnos de los grillos, las aves tropicales y la ciudad de Delhi. Se acostó, invocó a Dios tres veces y murió. La confusión reinó en mi familia. Mi hermano menor y yo volamos de Estados Unidos a India tan pronto como pudimos. Al cabo de unas horas, luego de vestir el cuerpo de mi padre para el funeral y esparcir flores de caléndula sobre él, lo bajamos por las escaleras hacia donde esperaba el cortejo en el cual se mezclaban lamentaciones de mujeres con cantos sagrados. Poco tiempo después me encontraba sobre una pila de cenizas en el ghatde incineración, en la ribera del río, cumpliendo el deber del primogénito: hacer trizas con un palo los restos del cráneo de su padre para liberarlo simbólicamente de los lazos con su vida terrenal. No pude evitar la idea de que él, la persona a quien más amé en mi vida y que jamás pensé perder tan pronto, había desaparecido completamente. Sin embargo, la conciencia tan clara y serena con la que murió nos evitó los dolores más profundos del duelo. Aunque sabía que el cuerpo y la personalidad de Krishan Chopra habían desaparecido, mis emociones no descansarían hasta comprender en todo detalle en qué se había convertido. El misterio lo había transformado, y me di cuenta de que yo y todos sufrimos esa transformación. El misterio nos mantiene unidos y el misterio nos dispersa. En lugar de investigar el misterio de la vida en tanto aspecto íntimo de nuestro ser, actuamos como si no existiera. Todos hemos sufrido por esta omisión, y en nuestro horizonte se perfila aún más sufrimiento, quizá más intenso que el hasta ahora conocido. Mi padre partió de un mundo hundido en las profundidades de la oscuridad. Para cuando comience el noticiario de esta noche habrán surgido problemas en todas partes” como siempre, y las explicaciones no se acercarán siquiera a la sabiduría de una sola célula. Muchas personas se desaniman y evitan el desafío de tanto sufrimiento. Otras suponen que deben cambiar su situación y buscar algo nuevo -relación, empleo, religión o maestro- para sentirse vivos de nuevo. ¿Crees que las células de tu cuerpo aceptarían esta lógica derrotista? Si el lugar en que estás no es suficientemente bueno, el amor, la salud y Dios permanecerán siempre fuera de tu alcance. Después de generaciones de vivir en el caos, ¿estamos preparados para permitir que el misterio nos salve?

viernes, 19 de marzo de 2010

3 tipos de telepatía



Consideraré ahora detalladamente los tres tipos de telepatía ya enumerados con anterioridad: instintiva, mental e intuitiva, los cuales producen distintas formas de actividad y utilizan diferentes zonas de comunicación.

1. La telepatía instintiva está basada en los impactos de energía que provienen de un cuerpo etérico y hacen impresión sobre otro. El medio de comunicación empleado es, como se ha observado, la sustancia etérica de todos los cuerpos que constituyen un todo con la sustancia etérica del planeta. La zona que rodea al plexo solar (si bien no está en relación directa con ese centro que existe como instrumento, diferente de los demás instrumentos o centros) es sensible al impacto de la energía etérica, porque esta zona, en el cuerpo etérico, se halla en "contacto" directo con el cuerpo astral, es decir, el cuerpo de las sensaciones. Próximo al plexo solar se encuentra también ese centro cerca del bazo que es el instrumento directo para la introducción del prana en el mecanismo humano. Esta respuesta instintiva al contacto etérico fue el método de comunicación en la época lemuriana y suplantó en gran parte al pensamiento y a la palabra. Involucraba principalmente dos tipos de impresión: el instinto de la autoconservación y el de la autorreproducción. Una forma más elevada de esta telepatía instintiva ha perdurado en la expresión que empleamos con tanta frecuencia, "tengo el presentimiento que..." y frases por el estilo, las cuales tienen implicaciones definidamente astrales y actúan por medio de la sustancia astral, empleando la zona del plexo solar como placa sensible al impacto y a la impresión.

Es necesario hacer una aclaración, y deben reflexionar sobre ella. Esta sensibilidad astral no etérica o "telepatía sensorial" era fundamentalmente el método de comunicación de los atlantes, y consistía en emplear el plexo solar como agente receptor; el agente emisor (si puedo emplear esta frase) actuaba a través del diafragma. De esa parte del vehículo humano parecía emerger un conjunto de fuerzas u ondas de energía. La zona relativamente amplia desde donde era enviada la información, actuaba como una gran distribuidora general; la zona que recibía la impresión, no obstante, estaba más centralizada y comprendía únicamente el plexo solar. La razón de esto se encuentra en el hecho de que en la época atlante el ser humano era aún incapaz de pensar en la forma en que nosotros entendemos este vocablo. De manera incomprensible para nosotros toda la parte inferior del cuerpo estaba entre¬gada a las sensaciones; la única contribución mental del comunicador era el nombre del receptor, además del nombre o sustantivo de la idea que se trataba de impartir. Este pensamiento embrionario se dirigía a su meta, y el poderoso mecanismo "sensorial" del plexo solar lo recibía actuando como un imán atrayendo fuertemente “la impresión sensorial”, extrayéndola del comunicador. Este proceso se produce cuando, por ejemplo, una madre "presiente" que algún peligro amenaza a su hijo o le ocurre algo. De esta manera, por medio del amor instintivo, ella puede a veces advertirle el peligro. El plexo solar está involucrado en lo que respecta al receptor; la parte alrededor del diafragma lo está en lo que concierne al comunicador.

2. En nuestra raza Aria el trabajo telepático instintivo cons¬tituye todavía la principal expresión de esta posibilidad espiritual; paralelamente la telepatía mental prevalece cada vez más y se hará más evidente a medida que transcurra el tiempo. Es suma¬mente difícil en este período de transición definir o diferenciar las zonas especiales implicadas, pues el plexo solar está aún excesivamente activo. Lo que prevalece hoy es una mezcla de telepatía instintiva y comienzos de telepatía mental. Sin embargo, ésta se manifiesta muy raras veces, sólo en las clases cultas. Entre las masas, la telepatía instintiva es todavía el método de contacto. En lo que atañe a la telepatía mental, el centro laríngeo es el que está principalmente involucrado; hay también un poco de actividad cardíaca e invariablemente alguna reacción del plexo solar. He aquí nuestro problema. Con frecuencia, el comunicador envía un mensaje por medio del centro laríngeo, y el receptor emplea el plexo solar. Éste es el método más corriente, y quisiera que lo recuerden. El envío de un mensaje puede efectuarse mediante el centro laríngeo, lo cual ocurre frecuentemente entre los discípulos, pero el receptor probablemente utilice el plexo solar. El centro laríngeo es, por excelencia, el centro o medio para todo trabajo creador. El centro cardíaco y el laríngeo deben usarse como síntesis. Expuse la razón de esto anteriormente con las palabras: "Sólo desde el centro cardíaco pueden fluir, en realidad, esas líneas de energía que vinculan y unen. Fue por ello que asigné ciertas meditaciones a fin de activar el centro cardíaco, vinculando dicho centro -que se halla entre los omóplatos- con el centro coronario, mediante la analogía superior del centro cardíaco que se encuen¬tra en el centro coronario -el loto de mil pétalos. Cuando el centro cardíaco es magnético e irradia en forma adecuada, relaciona a los discípulos entre sí y a todo el mundo, produciendo ese intercambio telepático tan deseable, constructivo y útil a la Jerarquía espiritual - siempre que se establezca en un grupo de discípulos consagrados y dedicados a servir a la humanidad. En¬tonces se podrá confiar en ellos.”

3. Telepatía intuitiva es uno de los desarrollos que se obtienen en el Sendero del Discipulado y uno de los frutos de la verdadera meditación. Las zonas que comprende son la cabeza y la garganta, y los tres centros que se activan durante el proceso son: el centro coronario, que responde a las impresiones de fuentes superiores, y el centro ajna, el receptor de las impresiones intuitivas idealistas; este centro puede así "trasmitir" aquello que es recibido y reconocido, utilizando el centro laríngeo como formulador y creador del pensamiento, factor que corporifica la idea sentida o intuída.
Por lo tanto es evidentemente necesario tener un conocimiento más completo de la actividad de los centros, según se explica en la filosofía hindú, y hasta que no haya una verdadera comprensión de la parte que desempeña el cuerpo vital como trasmisor y receptor de sentimientos, pensamientos e ideas, no habrá correcta comprensión de los métodos de comunicación.
Existe un paralelo interesante entre los tres métodos de trabajo telepático, sus tres técnicas de realización y las tres formas principales de comunicación en la Tierra.

Telepatía instintiva ................. viajes por tren, estaciones............................................................telégrafo.
Telepatía mental......................viajes por mar, puertos en la periferia de todos los países...........teléfono.
Telepatía intuitiva ................. viajes aéreos, aeropuertos.............................................................radio.

Aquello que ocurre en la conciencia humana se exterioriza y tiene su analogía en el plano físico; lo mismo sucede con la sensibilidad a la impresión. Existe otra manera de encarar el tema de la respuesta entre las zonas transmisoras y receptoras de la conciencia. Enumeraré las etapas en que se divide este proceso. Mucho seguirá siendo teoría, puesto que es poco lo que puede ser llevado a la práctica. No obstante, enumeraré los distintos métodos de trabajo telepático.

1. Trabajo telepático de plexo solar a plexo solar. De esto ya nos hemos ocupado. Está íntimamente ligado al sentimiento y no involucra el campo mental; se refiere a las emociones (temor, odio, desagrado, amor, deseo y otras reacciones puramente astrales). Se realiza en forma instintiva y en la zona ubicada debajo del diafragma.

2. Trabajo telepático de mente a mente. Esto ya comienza a ser posible y existen más personas de lo que creemos, capaces de realizar este tipo de comunicación. La gente, en la actualidad, no sabe de dónde provienen las distintas impresiones mentales; esto aumenta considerablemente la complejidad de la vida y acrecienta los problemas mentales de millares de individuos.

3. Trabajo telepático de corazón a corazón. Este tipo de impresión es la sublimación de la respuesta "sensorial" registrada en el plexo solar en los comienzos de la escala de evolución. Abarca únicamente las impresiones grupales, y en ello se funda la condición mencionada en La Biblia, cuando se refiere al Sensitivo más grande que jamás haya producido la humanidad, el Cristo. Se dice que fue "Varón de dolores, que supo de padecimientos”, pero esto no implica pena o sufrimiento personal. Es simplemente la conciencia del dolor del mundo y el peso del sufrimiento bajo el cual lucha la humanidad. La reacción del discípulo "es sentirse hermanado con el sufrimiento de Cristo" ante las mismas condiciones mundiales. Éste es el verdadero "corazón destrozado", y es algo muy raro de encontrar; por lo general el "corazón destrozado" es textualmente el centro del plexo solar dislocado, que produce un completo derrumbamiento de lo que se llama esotéricamente "el centro del sentimiento", trayendo como consecuencia el desequilibrio del sistema nervioso. En realidad, esto se debe a que no se ha sabido manejar la situación como alma.

4. Telepatía de alma a alma. Para la humanidad, éste es el tipo más elevado de trabajo telepático. Cuando un hombre comien¬za, como alma, a responder a otras almas, a los impactos y a las impresiones de las mismas, indica que se está preparando rápidamente para el proceso que lo conducirá a la iniciación.

Existen otras dos posibilidades telepáticas que quisiera enumerar. Son realizables sólo cuando los cuatro grupos de impresión telepática ya mencionados, forman parte consciente de la experiencia del discípulo.

5. Trabajo telepático entre alma y mente. Con esta técnica se mantiene la mente "firme en la luz", dándose cuenta entonces del contenido innato de la conciencia del alma, o de aquello que forma parte de la vida grupal del alma en su propio plano, y cuándo está en comunicación telepática con otras almas, como ya men¬cioné en el punto 4. Éste es el verdadero significado de la telepatía intuitiva. Por este sistema de comunicación se fertiliza la mente del discípulo con ideas nuevas y espirituales, llega a ser consciente del gran Plan y despierta su intuición. Hay que tener presente un punto que con frecuencia se olvida: la afluencia de las nuevas ideas desde los niveles búdicos, despierta la intuición del discípulo e indica que su alma se integra consciente y definidamente con la Tríada espiritual y, por lo tanto, se identifica cada vez menos con el reflejo inferior, la personalidad. Esta sensibilidad y relación mental entre alma y mente permanece rudimentaria en el plano mental durante mucho tiempo. Lo que se presiente permanece demasiado abstracto o vago como para ser formulado. Es la etapa de visión y desarrollo místicos.

6. Telepatía entre alma, mente y cerebro. En esta etapa la mente continúa siendo el receptor de las impresiones provenientes del alma, pero a su vez se convierte en un "agente trasmisor" o comunicador. Las impresiones que se reciben del alma y las intuiciones registradas a través del alma, procedentes de la Tríada espiritual, se formulan en pensamientos; las ideas vagas y las visiones hasta ahora inexpresadas, cobran forma, siendo enviadas al cerebro del discípulo como formas mentales corporificadas. Con el tiempo, y como resultado de un entrenamiento técnico, el discípulo podrá así llegar a la mente y al cerebro de otros discípulos. Esta etapa es sumamente interesante. Constituye una de las mejores recompensas a la correcta meditación e involucra una verdadera responsabilidad.
Lo que he delineado hasta aquí es prácticamente todo lo que le concierne al hombre respecto a sus propios contactos individuales internos, su trabajo y entrenamiento. Sin embargo, existe toda una gama de contactos telepáticos que deberá ser estudiada, pues constituye la meta para la humanidad.

7. Telepatía entre un Maestro (punto focal de un grupo) y el discípulo en el mundo. Es una verdad oculta de que ningún hombre es admitido en el grupo de un Maestro como discípulo aceptado hasta que llegue a ser espiritualmente impresionable y pueda actuar como mente, en colaboración con su propia alma. Sin esto no puede llegar a formar parte consciente de un grupo que actúa en los planos internos, reunido alrededor de una fuerza personalizada, el Maestro, ni puede actuar en forma armoniosa con sus condiscípulos; pero cuando pueda trabajar parcialmente como alma consciente, entonces el Maestro comenzará a impresionarlo con ideas grupales, por medio de su propia Alma. Después se mantendrá durante un tiempo en la periferia del grupo, y a medida que acrecienta su sensibilidad espiritual podrá ser definidamente impresionado por el Maestro y se le enseñará la técnica de contacto. Más tarde el grupo de discípulos, actuando como una forma mental sintética, podrá llegar hasta él y automáticamente se convertirá en uno de ellos. Para los que poseen un verdadero sentido esotérico lo antedicho les impartirá gran información, hasta ahora oculta.

8. Telepatía entre un Maestro y Su grupo. Mediante este método el Maestro entrena a los discípulos y actúa por intermedio de ellos, impresionándolos simultáneamente con una idea o un aspecto de la verdad. Observando sus reacciones, puede medir la actividad conjunta del grupo y la simultaneidad de su respuesta.

9. Telepatía entre grupos subjetivos y objetivos. No me re¬fiero aquí al contacto entre un grupo interno de discípulos, que actúa conscientemente en los niveles subjetivos, ni a la forma externa que toma dicho grupo, sino a un grupo interno y a un grupo o grupos distintos y externos. Dichos grupos, en ambos nive¬les, pueden ser buenos o malos, según la calidad o categoría de los componentes del grupo y de sus móviles. Esto abre un amplio campo de contacto, siendo la forma en que los Maestros de la Jerarquía trabajan como individuos. Sin embargo, no es posible que grupos del plano externo respondan a este tipo de contacto hasta que todos sus miembros hayan despertado el centro cardíaco. En conexión con esto, se puede observar algo muy interesante. El despertar, del centro cardíaco indica inclusividad, apreciación y contacto grupales, como también pensamiento y vital actividad grupales, pero hasta que el centro coronario no esté despierto y activo, el alma no puede ejercer control; esta actividad cardíaca no es necesariamente una actividad denominada buena o espiritual; ha de ser completamente impersonal como el sol, pues como bien se sabe, el corazón es su símbolo y brilla tanto para los buenos como para los malos, y la actividad grupal, como resultado del corazón, puede incluir a los grupos malos y a los buenos. En consecuencia, pueden ver cuán necesario es despertar el centro coronario y dejar que controle el aspecto alma; de allí el énfasis puesto sobre la formación del carácter y la necesidad de la meditación.

10. Telepatía entre la Jerarquía de Maestros, como un grupo o parte de Ella, y grupos de discípulos. Muy poco puedo decir sobre esto, y lo que podría decir no lo comprenderían. El experimento que se efectúa ahora en conexión con el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo está vinculado con este método de trabajo telepático. Algunos de estos métodos han sido lógicamente tergiversados en el plano físico. Mediten sobre esto y señalen las analogías existentes. ¿Qué es la "psicología de las masas" con su cualidad irracional y su ciega actividad, sino una reacción en masa a las impresiones del plexo solar, a medida que pasa de un grupo a otro? ¿Qué es la llamada "opinión pública", sino las vagas reacciones mentales de los hombres que empiezan a palpar el camino hacia la actividad, o la acción de las mentes más activas y poderosas, en el plano mental? La palabra escrita o hablada no es en sí misma suficiente para explicar el alcance de la opinión actual. ¿Qué es esa información, considerada oportunamente exacta, que se difunde rápidamente entre las razas salvajes, sino una manifestación de esa telepatía instintiva que emplea el cuerpo vital y los fluídos pránicos como medios de expresión?

El trabajo Telepatico


La telepatía y los poderes afines únicamente se comprenderán cuando la naturaleza de las fuerzas, las emanaciones, radiaciones y corrientes de energía sean mejor captados. Esto se está obteniendo con mayor rapidez, a medida que la ciencia penetra más profundamente en lo arcano de las energías y comienza a trabajar como lo hace el esotérico en el mundo de las fuerzas.
También debe tenerse en cuenta que sólo cuando los centros son utilizados conscientemente se obtienen fructíferos resultados, siempre que el trabajo sea cuidadosamente realizado. Por ejemplo, una persona emotiva, que emplea principalmente el plexo solar, tratará de entrar en comunicación con otra de tipo mental. Esto sólo traerá confusión, porque ambas personas, usando dos centros diferentes, son sensibles a ciertos tipos de fuerza e insensibles a otros. Otras, si están mentalmente polarizadas y por lo tanto son sensibles a vibraciones similares, tratan de hacer contacto telepático cuando una de ellas está bajo tensión emotiva, siendo incapaz de responder, mientras que otra está preocupada intensamente por algún problema mental, encerrada en un muro de formas mental¬es e impermeabilizada a las impresiones. Como podrá verse, para obtener éxito en el trabajo telepático, la cualidad necesaria es desapego.

Quienes desean hollar el Sendero del Discipulado se esfuerzan por vivir en el centro coronario y -a través de la meditación-- obtener el poder del alma. El problema que ustedes encaran como discípulos, cuando están aprendiendo a desarrollar la sensibilidad telepática, se basa en:

a. Cuál de los tres cuerpos es más activo. Esto indica dónde viven subjetivamente la mayor parte del tiempo.

b. Qué centro de su equipo es el que más se manifiesta, y a través de cuál hacen más fácilmente contacto con las modernas condiciones de vida. Con estas palabras quiero significar, hablando literalmente, dónde enfocan sus energías vitales en forma predominante y dónde expresan mejor su energía sensorial.

La comprensión de esto les permitirá trabajar mejor y experimentar más inteligentemente. Por lo tanto, vigílense a sí mismos cuidadosamente, aunque en forma impersonal, y averigüen por qué y cuándo se producen los efectos, y por este medio aprenderán.

El tercer tipo de trabajo telepático es de alma a alma, siendo para la humanidad el tipo más elevado posible de realizar, y es el tipo de comunicación responsable de todos los escritos inspirados de verdadero poder, de todas las Escrituras Sagradas mundiales, de los pronunciamientos iluminados, de los oradores inspirados y del lenguaje simbólico. Ello sólo es posible cuando existe una personalidad integrada y también el poder de enfocarse en la conciencia del alma. La mente y el cerebro deben estar en relación y alineamiento perfectos.
Tengo la intención de elucidar más extensamente esta ciencia de comunicación, que se inició por medio del sentido del tacto y se desarrolló por el sonido, los símbolos, el arte, las palabras y frases, los idiomas y escritos, y, volviendo nuevamente a la etapa de los símbolos superiores, por el contacto vibratorio, la telepatía, la inspiración y la iluminación. En lo antedicho he tratado el delineamiento general; los detalles específicos se tratarán más adelante.

El trabajo de los comunicadores telepáticos es uno de los más importantes de la era venidera, y será valioso tener una idea de su significado y sus técnicas. Al sintetizar la anterior instrucción diré que, en conexión con los individuos,
1. la comunicación telepática se establece entre
a. alma y mente,
b. alma, mente y cerebro.
Esto corresponde al desarrollo individual interno.

2. Cuando ocurre entre individuos, la comunicación telepática existe entre
a. alma y alma,
b. mente y mente,
c. plexo solar y plexo solar, siendo, por lo tanto, exclusiva¬mente emocional.
d. Estos tres aspectos de energía, en forma simultánea, en el caso de personas muy evolucionadas.

3. La comunicación telepática existe también entre
a. un Maestro y sus discípulos o discípulo;
b. un Maestro y su grupo, y un grupo o grupos de sensitivos y aspirantes en el plano físico;
c. grupos subjetivos y objetivos;
d. la Jerarquía y grupos de discípulos, en el plano físico;
e. la Jerarquía y el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, con el fin de llegar a la humanidad y acercarla a la meta.

Esto concierne a la nueva ciencia de comunicación telepática en forma grupal, de la cual la telepatía de las multitudes o de rebaño (muy conocida) es la expresión más inferior que se conoce. Esta telepatía instintiva, demostrada en el vuelo de una bandada le pájaros actuando como unidad, o esa telepatía animal que sirve para dirigir tan misteriosamente los movimientos de manadas de animales y la rápida transmisión de información entre las razas sal¬vajes y pueblos ignorantes, son ejemplos de esa inferior exteriorización de una realidad espiritual interna. Una etapa intermedia de esta actividad instintiva basada, en su mayor parte, en las reacciones del plexo solar, se puede observar en la psicología moderna de las masas y en la opinión pública. Como bien se sabe, esta etapa es predominantemente emotiva, ignorante, astral y fluída en su expresión, la cual está cambiando rápidamente y transfiriéndose al reino de la llamada “opinión pública inteligente”, pero se realiza en forma lenta pues involucra la actividad de los centros laríngeo y ajna. Por lo tanto tenemos:

1. Telepatía instintiva.
2. Telepatía mental.
3. Telepatía intuitiva.

Les recordaré desde ya, que ser sensible a los pensamientos del Maestro, al mundo de las ideas, a las impresiones intuitivas, constituyen formas de sensibilidad telepática.

Al considerar este tema, resulta evidente que deben tenerse en mente tres factores:

1. El agente iniciador. Empleo esta palabra premeditadamente, porque el poder de trabajar telepáticamente, como agente iniciador y como receptor, está relacionado íntimamente con la iniciación e indica que el hombre se halla preparado para dicho proceso.

2. El agente receptor, de lo que se trasmite en "alas del pensamiento".

3. El medio, por el cual se intenta transferir el pensamiento, la idea, el deseo, la impresión y, por consiguiente, algún conocimiento.

Ésta es la descripción más sencilla de la mecánica elemental del proceso. Indica también la comprensión más elemental del pensamiento que encierran las palabras del Bhagavad Gita, traducidas en Occidente, por los términos: el Conocedor, el Campo del Conocimiento y lo Conocido. Se ha dicho, con frecuencia, que todo libro sagrado, tal como el Bhagavad Gita, por ejemplo, tiene varias interpretaciones, que dependen del grado de evolución del lector o buscador de la verdad. Esta interpretación del Bhagavad Gita en términos de Comunicador, Comunicación y Comunicante, requiere una elucidación, pues en la idea expuesta anteriormente sólo les he dado un indicio.

Armonización con Triskeles


El Triskel es un símbolo universal y funciona bajo el principio de la tripartición de las energías. Aunque nos ha llegado a través de la tradición celta, su orígenes se remontan a mucho tiempo atrás. Era ya conocido por los egipcios hace 3.000 años. En la foto observamos la ventana de una iglesia en la que se han utilizado triskeles por sus propiedades energéticas.
El triskel incluye algunos de las formas más relevantes de la Geometría Sagrada: el círculo, la espiral y el punto.
La noción de las energías es triple: fuerza de involución, fuerza de evolución y una tercera fuerza equilibradora de las dos anteriores. Las dos primeras son energías verticales, una sube y otra baja. La tercera, equilibrante, se expande sobre el plano horizontal.
La fuerza de involución (energía cósmica que desciende) gira en el sentido inverso de las agujas de un reloj - el sentido de giro de las energías cósmicas del universo, como por ejemplo, el giro de los planetas alrededor del sol.
La fuerza de evolución (energía telúrica que asciende de la tierra) gira en el sentido de las agujas del reloj y permite al hombre escapar a la pesadez de la materia.
La tercera fuerza estabilizadora permite a las otras dos vivir en perfecta armonía.
La doble espiral involutiva/evolutiva tiene su equivalente en el Yin-Yang de la tradición oriental. La tercera espiral simboliza al hombre que se ha trascendido a sí mismo, liberándose de la dualidad terrenal y haciéndose uno con todo lo que es.

Al triskel se le atribuyen numerosas simbologías: la triple diosa celta (doncella, madre y bruja), el ciclo de vida (infancia, vida adulta, ancianidad); los tres elementos (cielo, aire, tierra); pasado, presente, futuro; Padre, madre, hijo. Al ser la triada un concepto universal, lo encontrarmos en la mayoría de las religiones: Osiris, Isis y Horus en el antiguo Egipto; Brahma, Visnú y Shiva en la India o en la Santa Trinidad Cristiana -Padre, Hijo y Espíritu Santo.
La energía del triskel es muy poderosa.
El colgante Triskel es una joya de tradición celta que resulta útil a la vez que estética. El colgante Triskel se puede usar por las dos caras.
Las emisiones debidas a su forma generan el conocido "triple cinturón celta" de protección energética, que rodea el exterior de todos los monumentos celtas. Escudo que defiende permanentemente al individuo de energías negativas, tanto las procedentes de un lugar como las de otras personas.
Refuerza los mecanismos de defensa naturales del individuo cuando éste se enfrenta a un ambiente perturbado por una contaminación de campos eléctricos o electromagnéticos donde la relación Tierra/Biosfera resulta mediocre o desfavorable.