domingo, 20 de marzo de 2011

Ovidio Rebaudi


Nacimiento
Ovidio Rebaudi Balestra nació en la ciudad de Asunción, Paraguay el 31 de Diciembre de 1.860.
Desarrollo una amplia faceta en su vida como químico, investigador, profesor de universidad y de algunos centros de enseñanza más importantes de Buenos Aires y Asunción, Paraguay.

7 años de edad
1867 Ovidio con 7 años, su hermano Arturo con 8 y Horacio a estudiar a Italia como alumnos internos al prestigioso Colegio Real de Italia Carlos Alberto, en Florencia.
El Colegio Real de Italia fue fundado por el rey Carlos Alberto de Saboya. Era un colegio exclusivo donde sólo admitían niños de la nobleza italiana. Sin embargo, al no existir en el Paraguay títulos nobiliarios y provenir de una familia adineraba y del extranjero, los Rebaudi fueron admitidos debido, según el propio Ovidio, a que al venir desde tan lejos hacía honor a la institución como prueba que desde lejanas tierras venían a ingresar alumnos por el prestigio del Colegio.

Los Barbanitas
El colegio estaba dirigido por los padres Barbanitas, religiosos de la orden de Clérigos Regulares de San Pablo. El nombre de Barbanitas es impuesto en referencia a la iglesia de San Bernabé, Barnaba en italiano, en la que empezaron su actividad.
El fundador de los Clérigos Regulares de San Pablo es Antonio María Zaccaria. Este presbítero junto con dos compañeros pretendían llevar una vida en Comunidad bajo una regla religiosa y contribuir a la reforma de la Iglesia, mediante la renovación de las costumbres y del fervor espiritual cristiano. Su regla es completamente reformista en pleno periodo de decadencia espiritual de la época. Otro lado de acción de esta congregación era su parte de entrega al prójimo en forma de compromisos misioneros y ayuda al necesitado. Es importante este dato porque Ovidio, desde niño, es inculcado sobre los pilares de estos principios cristianos de reforma espiritual y entrega al prójimo. Rebaudi recibió una exquisita educación en el Colegio Real de Italia aprendiendo varios idiomas entre ellos el italiano, el francés y el latín, además de su lengua materna el español.

16 años de edad

1876 Con 16 años, ingresa en la Universidad de Pisa, Italia, doctorándose en química.


22 años de edad
1.882 Termina la carrera universitaria en Italia y se ubica en Buenos Aires, Argentina donde continuó sus estudios en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. En la capital Argentina desempeñó puestos como químico en la administración pública y también como profesor. Allí se dedicó durante cierto tiempo a la farmacia, ocupando al respecto, cargos de relevancia como en el Círculo Médico Argentino (de cuyo museo fue director durante cierto tiempo), del Hospital de Mujeres y Hospital de Niños. Realizó importantes trabajos en química, biología y farmacología.

26 años de edad
1.886 Ese mismo año obtiene por concurso el cargo de químico de primera categoría en la Oficina Química Municipal.


29 años de edad

1889 Le es concedido ese año el titulo de Químico Honorario Municipal en premio de sus “servicios útiles y honorarios”; poseyendo además numerosas distinciones científicas tanto del País como del extranjero. Pocos meses después fue nombrado profesor de Química del Colegio Nacional de Buenos Aires.


32 años de edad
En 1892 se le nombró jefe de sección de 1ª categoría en la Oficina Química Municipal.

34 años de edad

1894 En enero de ese año concurrió con el doctor Arata a la fundación de la Oficina Química Nacional.
38 años de edad
En 1898 fue designado profesor de Zoología Médica, en la Universidad de La Plata.


39 años de edad

En 1899, en el mes de mayo, sucede uno de los acontecimientos más relevantes de su carrera como químico impidiendo la propagación de la fiebre amarilla en Buenos Aires. Un pasajero de un trasatlántico proveniente de Europa fallece al llegar a Buenos Aires, suponiéndose muerto por intoxicación de fósforo. La Dirección Sanitaria de Buenos Aires pidió la intervención de un químico reputado para averiguar la causa del fallecimiento. Rebaudi realizó un concienzudo estudio analítico y bacteriológico concluyendo que la causa de la muerte fue la fiebre amarilla. Gracias a este hallazgo las autoridades sanitarias tomaron las pertinentes medidas de prevención del pasaje, salvando así la ciudad de una plaga. Este hecho quedó registrado de modo honroso en una nota elevada al gobierno por el jefe de la Dirección Sanitaria, doctor Gainza.

40 años de edad

En 1900 funda y es editor de la Revista de química y Farmacia junto con los doctores Arturo Molina, Augusto Guidi, Villeta y Domínguez, publicando en dicha revista importantes trabajos fundamentalmente de higiene, de terapéutica y de química industrial. Entre estos estudios se encuentra los realizados con una especie vegetal llamada Kaákeé. Esta planta compuesta, es una especie de eupatorio. Ese mismo año descubrió un glucósido en esta especie vegetal llamada Kaákeé originaria del Alto Paraná que había sido identificada por el sabio naturalista suizo Moisés Bertoni. Meses después del descubrimiento publica el primer análisis químico de la planta. Rebaudi descubrió en el Kaákeé, este glucósido edulcorante capaz de endulzar 200 veces más que el azúcar refinado, pero sin los efectos tan contraproducentes que el azúcar común produce en el organismo humano.El Kaákeé fue bautizada oficialmente en su honor como Stevia rebaudiana o Eupatorium rebaudiana.

42 años de edad

En 1902 regresa a la Oficina Química Municipal como sub-director. En este periodo ha de formar parte de numerosas comisiones científicas, distinguiéndose siempre, tanto por su celo, como por su laboriosidad y competencia.
Fue brillante su actuación en el 2º Congreso Médico Latino Americano, en donde consiguió hacer triunfar su opinión contraria a la que se sostenía entonces, mantenida por todos los químicos e higienistas de Europa y América. Dicha opinión mantenía que toda agua que contuviese vestigios de ácido nitroso debía de excluirse con considerarla no apta para el consumo humano. El trabajo expuesto titulado La presencia de ácido nitroso en las aguas potables no es siempre indicio de contaminación, tras numerosas discusiones fue aceptado por unanimidad de votos cambiando la tendencia del momento al respecto de este tema.

45 años de edad

En 1905 la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Buenos Aires le concedió el diploma de químico.Ese mismo año es designado profesor de química analítica en la Universidad de La Plata.
46 años de edad En 1906 la Universidad de Chicago le concede el diploma de doctor en química. Le otorgaron el diploma de miembro honorario el Circulo Farmacéutico Argentino, la Sociedad General de Farmacia, la Sociedad Científica de Estudios Psíquicos entre otras instituciones de prestigio de carácter científico.

47 años de edad
1907 A finales de ese año vuelve a Paraguay donde se le encomienda la reorganización de la Oficina Química y Bacteriológica de la Capital, donde prestó importantes servicios, levantado la institución a la altura de las mejores de su género.


48 años de edad

1908 En octubre abandonó dicho cargo para ser rector de la Universidad Nacional de Asunción en Paraguay (Fue rector desde el 10 de octubre de 1908, al 9 de noviembre de 1908). Ejerció también las cátedras de Biología y Química médica en dicha Universidad.Debido a las revueltas de julio de 1.908 en Paraguay, Rebaudi se ve obligado a regresar a Buenos Aires por sufrir graves trastornos de salud.


50 años de edad
En 1910 representó a Argentina en varios congresos internacionales, como el realizado en Buenos Aires y Viena.


54 años de edad
En 1914 se ve obligado a regresar a Buenos Aires por motivos de salud. Tras algún tiempo de reposo y restablecido en parte de sus dolencias dio término a algunos trabajos y publicaciones al mismo tiempo que atendía sus tareas profesionales para seguidamente abrir de nuevo su laboratorio particular.
En ese año es invitado a participar en una comisión encargada de organizar las fiestas conmemorativas de la Independencia del Paraguay. La comisión estaba formada por el ministro del Interior, Dr. José P. Montero, como presidente; el Dr. Francisco Pecci, secretario, y en calidad de miembros los señores Ernesto Egusquiza, Dr. Ernesto Velásquez, Dr. Luis A. Riart, Dr. José P. Guggiari, Dr. Venancio Galeano, D. Estanislao Pereira, Dr. Cecilio Báez, Dr. Ovidio Rebaudi, D. Carlos R. Santos y el Dr. Pedro P. Peña.

55 años de edad
En 1915, fue nombrado profesor de biología y de química médica en la Facultad de Medicina del Paraguay.

64 años de edad
En 1924, el gobierno del Perú invitó a Ovidio Rebaudi, teniendo en cuenta su grande labor científica, para asistir al Tercer Congreso Científico Panamericano, celebrado en Lima y el gobierno paraguayo le confió el cargo de miembro de su delegación ante dicha asamblea. Presentó el trabajo La materia es un estado transitorio de la energía.Sus estudios y trabajos sobre la química recibieron numerosos elogios en América y Europa. Fundó el Laboratorio Químico del Dr. Ovidio Rebaudi, donde realizaba análisis de interés médico e industrial, ubicado en Lavalle 2668, Buenos Aires. Fue Director del Laboratorio Químico y Bacteriológico de Asunción– como de los Laboratorios Químicos, Nacional y Municipal, de Buenos Aires.

71 años de edad

Ovidio Rebaudi falleció el 17 de octubre de 1931, en Buenos Aires y fue enterrado en el Cementerio de la Recoleta. Por su saber y conocimientos tanto en lo académico como en lo espiritual Ovidio Rebaudi fue conocido bajo el nombre de “El Sabio Paraguayo”.

Josefa Rosalia Luque Alvarez


Nació en la ciudad de Villa del Rosario, provincia de Córdoba República Argentina, el día 18 de marzo del año 1893. Siendo sus padres Don Rafael Eugenio Luque y doña Dorotea Álvarez. Educada en el Colegio de las Carmelitas Descalzas de la ciudad de Córdoba. Radicada desde el año 1932, en una isla del delta bonaerense en la localidad de Tigre.

Fundadora de la Escuela “Fraternidad Cristiana Universal” en el año 1938. Siendo sus fundamentos: “el cultivo interior” por el “conocimiento de sí mismo”, y la unión íntima con la Divinidad por la “meditación” conjuntamente con el buen pensar, sentir y obrar.

Siendo la tetralogía de la Obra, las bases del conocimiento espiritual, moral y ético.

Escritora de pluma ágil, con alas de cóndor, remontó los planos terrestres hasta posarse en la morada de los elegidos por la Eterna Ley para descorrer los velos del Archivo de la Luz donde está grabado con calcos a fuego la evolución de cada partícula de chispa divina emanada del Gran Todo Universal.

¿Qué vio su mente iluminada? ¡Formidables Apocalipsis presenció al descorrer un Arcángel, ante ella, el velo de desposada de la Maga Invisible de los Cielos, y dejar al descubierto las glorias, triunfos, luchas, abnegaciones sufrimientos y esplendores de la muerte de los amantes del Amor y la Justicia, por un Ideal de liberación humana!
¿Qué más? Las vidas de los misioneros divinos, que limpiando de malezas los campos, abrían surcos para la siembra del Amor Fraterno en las almas que serían las encargadas de hacerla fructificar el ciento por uno.
¿Y por último? Las vidas mesiánicas de un Arcángel del Séptimo Cielo de los Amadores, que dejando su morada de paz y amor, descendía a los planos terrestres para mezclarse con las pequeñas almas inconscientes de su destino, también para que de su mano, de su manto, nos prendiéramos los que queríamos dejar de ser almas que se revuelcan entre el lodo de las propias pasiones, de los deseos insatisfechos, de los egoísmos que fueron formando lacras y manchando la vestidura que cubre a la Esencia Divina.

¡Todo eso! ¡Mucho más! Vio en ese espejo brillante y límpido como no hay otro y descendiendo en raudo vuelo, pero con hondo dolor, traspasó al papel todo lo que su mente vio y su corazón sintió.

A ti, lector amigo, se te ofrece con todo amor, lo que su amor creó a través de más de treinta años de escritura: “Orígenes de la Civilización Adámica”, “Moisés”, “Arpas Eternas – Cumbres y Llanuras”, “Llave de Oro – Siete Portales”. Pequeñas joyas espirituales: “El Huerto Escondido”, “Paráfrasis de la Imitación de Cristo”, “Cinerarias”, prosa y poesía mística y profana.

En la lectura de su último escrito, iniciado el día 25 de junio del año 1960 y finalizado en el mes de junio del año 1965, te pido lo hagas con la sinceridad del que busca la Verdad, la Luz y el Amor.

Si al término de ella tu corazón encontró lo que ansiaba eleva una plegaria al Altísimo de eterno agradecimiento, y a ella la siempreviva de tu amor reflejado a tus semejantes.

Dejando la transcriptora de los Archivos de la Luz su morada terrestre el día 31 de julio del año 1965.
Así daremos cumplimiento en nosotros mismos al ideal de nuestro Divino Guía e Instructor: Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.

Origen de la Obra de Fraternidad Cristiana Universal siglo XX

La señora Josefa Rosalía Luque Álvarez se radica en el año 1932, en la Casa Negadá, ubicada en el arroyo Felipe, lª sección Delta, del partido de Tigre, provincia de Buenos Aires, República Argentina.

Acompañada por su esposo, madre y compañeros de ideales; con la finalidad de crear una pequeña granja que les permitiera la subsistencia y continuar con las actividades de la escuela espiritualista “Jesús de Nazareth”, que había dirigido en la ciudad de Buenos Aires.

En este lugar de retiro y soledad dio inicio al relato de los orígenes de nuestra actual civilización, escrituras que demandaron aproximadamente nueve años y que tituló Orígenes de la Civilización Adámica.

El día 28 de marzo del año 1938, por intermedio de la señora J. R. Luque Álvarez, el pensamiento Crístico funda­mentó la Institución Fraternidad Cristiana Universal, en estos parajes de la tierra.

Entidad que en dos ocasiones anteriores, siglo XV y XVI, intentara establecer el maestro Veritas (Melchor de Horeb) en España.

En el año 1940 se produce una gran inundación en el Delta, que cubre parte de la casa donde vivían; ante la precaria situación económica y la débil salud de la madre, de avanzada edad, resuelve ir a vivir a la localidad de Florida, partido de Vicente López, Provincia Buenos Aires.

Al poco tiempo de establecida, fallece su madre, Doña Dorotea Álvarez, y luego su esposo, Don Manuel Vázquez de La Torre, quien continuaría acompañándola en su misión como Guía familiar, desde el plano espiritual más cercano a la tierra.

En este lugar prosigue su misión escribiendo sobre la vida de Jesús de Nazareth, primera de sus obras que, con el título de Arpas Eternas, se publica en el año 1949. En un principio se imprime en fascículos y al poco tiempo en formato libro, en cinco tomos.

El acercamiento de lectores de la obra que desean colaborar en la difusión de la misma, permite que se emprenda la tarea de lograr una nueva y mejor edición de Arpas Eternas. Todo se logra gracias a aportes voluntarios que fueron devueltos con la venta de la misma obra.

Fue un gran esfuerzo pecuniario, pues no disponían de medios de fortuna, sino nada más que del sueldo de su trabajo o de pequeños ahorros.

Están en la mente y en el corazón los nombres de algu­nos de ellos, sería injusto dar a conocer algunos y no a otros que la memoria o falta de conocimiento puede dejar de lado. Además están escritos en sí mismos y en los anales de la Luz.

Hubo entre ellos quienes fueron peñascos firmes en su lealtad a la obra del Divino Maestro, cuando la ignorancia, la inconsciencia y la maldad pretendían derribar lo que con tanto sacrificio se estaba levantando.

La señora J. R. Luque prosigue su obra escribiendo Cumbres y Llanuras, y por último Moisés, iniciada el 25 de junio de 1960. Ambas fueron escritas en gran parte en Negadá, porque en el año 1953 regresa al Delta y prácticamente pasa en ella la mayor parte del tiempo. Se radica definitivamente en el año 1962 y fallece en el lugar el 31 de julio de 1965, a la edad de 73 años.

Sus cenizas están en “Negadá”. Su espíritu alimenta la idea que sustentó toda su vida.

Las obras transcritas por ella son las bases de la Escuela Fraternidad Cristiana Universal. En dichas obras están ence­rrados los conocimientos que fue posible dar en este tiempo, aportados por las escuelas de divina sabiduría existentes desde que la humanidad tuvo entre ella a los Guías e Instructores de almas.

Lo que se inició como un breve relato en el año 1932 demandó treinta años de actividades, con lo cual dio cum­plimiento a pactos preexistentes.

En el tiempo transcurrido desde el inicio de este movi­miento espiritualista cristiano aproximadamente en el año 1926, se fundamenta en el año 1938 y hasta el año 1965, los Guías e Instructores de la Escuela Fraternidad Cristiana Universal fueron dictando enseñanzas orientadoras para que hubiese un buen entendimiento acerca de qué es y qué debe ser para las almas que deseen afiliarse a la Santa Alianza del Cristo. Todas fueron transcriptas por la señora J. R. Luque .

Es lo que recopilé de sus manuscritos en esta carpeta, con la intención de que su lectura y análisis, en el tiempo de meditación, clarifique nuestra conciencia como hijos de Dios y seguidores del Ideal cristiano, y con el deseo de que aprovechemos su enseñanza y pongamos nuestra vida a tono con el Ideal.

Libros:

- Arpas Eternas.

- El vidente del sinai

- llaves de oros.

viernes, 11 de marzo de 2011

Un mandala


Las iniciaciones del Buda de la Sanación se efectúan dentro del mándala del Buda de la Sanación. El Lama lo realiza visualizándose como ingresando al manda-la. Creo que los Maestros de Reiki hacen tal cosa cuando “reikizan” la sala donde efectúan las iniciaciones y brindan sus clases dibujando el símbolo de Poder en todas las direcciones, norte, sur, este, oeste, sudeste, sudoeste, noreste y noroeste, y hacia el techo y el piso. Esto actúa como un campo protector, similar a los vajras que rodean el mándala, y también reconoce a los Reyes y Guardianes de todas las Direcciones. Cuando hace las iniciaciones, el Lama mira hacia el este. Esta es la dirección que el Buda encaraba cuando alcanzó la “iluminación”.
Era también la dirección que Mikao Usui encaró cuando estaba sentado al tope de la montaña: “vio una luz que venía directo hacia él desde el este.”
La historia Reiki narra que Mikao Usui fue impactado por la luz y vio muchísimas burbujas de color y símbolos.
De ese modo entendió todo el sistema Reiki cuando estaba en la cima de la montaña, lo cual me indica que alcanzó la iluminación y el cuarto nivel del mándala.
Según el budismo, parece haber cuatro iniciaciones en este nivel del mándala. Los tres primeros son conferidos por un Maestro, mientras se dice que el cuarto es innato y que sucede por su cuenta: nadie lo concede. Esta iniciación “automática”, cuando te conviertes en tu propio Maestro, es conocida como “Regocijo Innato” en el budismo tántrico.

domingo, 20 de febrero de 2011

Midiumnidad intuitiva e incorporacion


Pregunta: La mediumnidad mecánica, ¿es la denominada de incorporación?
Ramatís: Hay que distinguir lo siguiente: el médium mecá­nico y el semimecánico no abandonan su cuerpo físico en el mo­mento de la escritura de los mensajes de las entidades espirituales, mientras que en el caso de la incorporación completa, el espíritu y el periespíritu del médium pueden apartarse a mucha distancia, dejando el cuerpo físico bajo la dirección de la entidad comuni­cante. El médium de incorporación completa, cuando abandona su cuerpo físico queda ligado únicamente por su cordón fluídico, espacio de tiempo ese en que el espíritu se manifiesta,, como sucede con el dueño de casa, que deja la habitación para que temporariamente la habite su amigo o amistad. Aunque continúe ligado al cuerpo carnal, por el lazo fluídico, en virtud a su desli­gamiento de los centros energéticos del doble etérico, le baja la temperatura y el trance mediúmnico pronunciase hacia el estado de catalepsia. El éxito de la comunicación mediúmnica de incorporación, en trance completo, depende muchísimo del conocimiento y posi­bilidad que manifieste la entidad espiritual para utilizarlo, pues en definitiva es el único dueño —en ese momento— de la pro­piedad ajena. La mediumnidad de incorporación, como la mecá­nica, es eficaz para las identificaciones correctas de los desen­carnados, que pueden actuar sin interferencias del médium, revelando con seguridad su característica psicológica y otras par­ticularidades íntimas de su vida terrena. Aunque los espíritus comunicantes deben someterse a las exigencias instintivas del cuerpo físico del médium de incorpo­ración, el cual conserva los ascendientes biológicos y hábitos par­ticulares y estigmatizados en su vida común, asimismo consigue manifestarse con cierta comodidad para exponer su verdadera identidad. La entidad, a pesar de encontrarse en casa ajena o disponiendo de otro instrumento vivo de manifestación en el medio del mundo material, no deja de verificar sus principales cualidades o defectos que eran conocidos por los vivos. La seve­ridad, la malicia, el humorismo, la capciosidad, la ternura, la inte­ligencia o la humildad retrátanse perfectamente a través del mé­dium de incorporación, porque goza de la facultad de poder plastificar en su rostro las expresiones personales de sus comuni­cantes. Nos recuerda el caso del inquilino, que debió mudarse a otra mansión amueblada, de gusto distinto, pero que poco a poco consiguió imponer su sello característico, logrando predo­minar definitivamente su preferencia emotiva. Sirviéndose del médium de incorporación, el espíritu comu­nicante encuentra ciertos hábitos biológicos y condicionamientos psicológicos que fueron de "su gusto", pero durante la comunica­ción consigue interferir en su intermediario dejándole entrever algo de su propia índole y temperamento espiritual. En virtud a que el espíritu del médium se aparta totalmente de su organis­mo físico, al igual que su periespíritu, la comunicación le fluye en forma inconsciente, despertando del trance mediúmnico sin recor­dar nada de aquello que fue transmitido por su cerebro físico durante su ausencia espiritual. Más tarde se sorprende cuando alguien le describe ciertos asuntos, conceptos filosóficos o argu­mentación científica, que le agradó, pues como es lógico, no tenía conocimiento personal de la exposición.

Pregunta:
¿Podemos considerar al médium intuitivo como el tipo exactamente opuesto al de incorporación? ¿Acaso no repre­sentan los dos tipos clásicos de médium "consciente" e "incons­ciente" situados en extremos opuestos?

Ramatís: La escala de la facultad mediúmnica es muy exten­sa y variada. El médium es un señor de reducido o extenso bagaje psíquico milenario y aporta sus condiciones en las comunicaciones de los desencarnados. Es dificilísimo encontrar dos médiums cuya moral, temperamento, cultura o poder mental coincidan rigurosa­mente entre sí, por eso se producen comunicaciones perfectamente semejantes, mas no iguales. Aunque se trate de médiums de in­corporación completa e inconscientes, su bagaje psíquico y la con­textura de su individualidad espiritual, influyen en las comunica­ciones mediúmnicas, imponiendo cierta peculiaridad. Sólo en el caso de muerte física, cuando el espíritu se desliga completamente del cuerpo carnal, cuando realmente es un "cadáver", un cuerpo sin vida, en ese estado recién deja de recibir la influencia exterior, propiamente dicha. El periespíritu del médium, que es la matriz o molde origi­nal del cuerpo físico, prestado al espíritu desencarnado o mani­festante, aunque se conserve a larga distancia, lo mismo influye, dejando traslucir en la comunicación sus características psíquicas acondicionadas del pretérito. El espíritu comunicante utiliza el cuerpo del médium, mas su temperamento, cultura o costumbres se podrán manifestar a través de las peculiaridades que ofrece, en cierta forma, por medio del comunicado. La facultad intuitiva y la de incorporación no pueden consi­derarse dos patrones exclusivos de mediumnidad, opuestas entre sí, porque tanto el médium intuitivo como el de incorporación pueden variar en su manifestación mediúmnica, revelando algu­nos matices opuestos e incomunes a su propia facultad habitual. El intuitivo, algunas veces, puede comunicar en trance sonambúlico parcial —aunque no sea muy frecuente— y el médium incorporación también está sujeto a intercalar en su manifestación algo de la facultad intuitiva. Durante el ejercicio mediúmnico pueden surgir factores o circunstancias que favorecen al médium, predo­minando ciertos matices mediúmnicos diferentes del acostumbra­do; también debido a su progreso espiritual, alcanza nuevas apti­tudes de mejoramiento psíquico en su tarea de comunicación con el mundo oculto. En general, los médiums intuitivos, a veces, son de incorpora­ción, mientras que en los que predomina la facultad de incor­poración, accidentalmente también pueden comunicar intuitiva­mente. La diferencia está en que el médium intuitivo recuerda todos los pensamientos que le fueron comunicados por las entidades, en cuanto al de incorporación es inconsciente, pues su periespíritu se aparta durante la manifestación. el propio médium de in­corporación —que se vuelve nulo durante el trance— más tarde logra recordar algo de las ideas que se transmitieron por su inter­medio.

Pregunta:
¿Por qué el médium de incorporación, no recuerda de inmediato aquello que los espíritus comunicaron por su inter­medio?

Ramatís:
Conforme manifestamos anteriormente, sólo en caso de muerte corporal el periespíritu abandona definitivamente el cuerpo físico. El médium inconsciente o de incorporación com­pleta, algunos días después de su trabajo mediúmnico verifica la aparición de algunas frases, vocablos o ideas, que los desencarna­dos vertieron por su cerebro físico, cuando estaba alejado de su organismo.
Aunque el cerebro periespiritual quede distanciado durante el trance, no elimina totalmente lo sucedido; por eso, las ideas co­municadas se retratan o reflejan aunque no posean la nitidez ori­ginal con que las recibió por su cerebro. El médium se sorprende tiempo después al reconocer formas, vestimentas o fisonomías que tuvo la oportunidad de identificar en otros lugares, pero ignora que fueron lar entidades que utilizaron su cuerpo físico en trance. Ese reconocimiento posterior y mental, de algunos períodos, frag­mentos o ideas que los desencarnados le fluyeron por el cerebro físico, le da la impresión de que el hecho sucedió en aquel mo­mento. Así como sucede con el médium intuitivo y vidente, que "ve" a los espíritus a través de su mente sensibilizada, y en reali­dad el fenómeno ocurre porque "sienten" la presencia junto a su periespíritu, para surgirle después las imágenes o detalles que le aclaran o explican la visión intuitiva; el médium de incorporación, instintivamente evoca de la intimidad de su periespíritu aquello que sintió cuando cedía el cuerpo a la entidad manifestante. Su cerebro periespiritual insiste en evocar el aconteci­miento incomún que observó a la distancia, pero que grabó en su memoria etérica. A través del fenómeno de repercusión vibrato­ria, poco a poco le transfiere hacia el cerebro físico las imágenes que mejor entrevió en su visión periespiritual. Algunos detalles nítidos pueden surgir posteriormente por el ajuste sincrónico del periespíritu al cerebro físico; podría decirse que las rememorizaciones y asociaciones de ideas que aparecen más tarde se las co­munica el periespíritu al cerebro físico. Esto sucede también con los "sujetos" muy sensibles a la hip­nosis, quienes más tarde recuerdan, con mayor o menor claridad, aquello que vivieron o transmitieron en trance hipnótico, a pesar de su completa inconsciencia cuando estaban bajo la dirección y voluntad del hipnotizador. Algunos "sujetos" recuerdan inme­diatamente todo aquello de cuanto participaron, ni bien retoman del trance; otros lo van recordando lentamente, y a veces pasan algunos días para tomar conocimiento satisfactorio del fenómeno hipnótico. En el caso de los experimentos hipnológicos de regresión de la memoria reencarnatoria, algunos pacientes de la hipnosis llegan a evocar los contornos físicos, voces y acontecimientos que vivie­ron, o relatan en trance aquello que más les impresionó el cere­bro en la evocación de sus vidas anteriores. La memoria etérica y periespiritual definitiva conserva totalmente los hechos de que participa con el ser, pudiendo ser desde un simple cabello, el vuelo y brillo fugaz de la luciérnaga, hasta las escenas tormento­sas y catastróficas del mundo físico. A medida que se sensibiliza el espíritu, aviva su bagaje milenario y sideral y poco a poco toma posesión de su conciencia forjada en el tiempo y en el espacio por los elementos educativos del mundo planetario.

El huevo Cosmico


EINSTEIN el famoso autor de la teoría de la relatividad, a principios de este siglo XX concibió en su mente genial un universo curvo, finito, cerrado como un huevo. Todavía nos viene a la memoria aquella exclamación terrible de ese hombre extraordinario cuando dijo: "EL INFINITO TIENDE A UN LIMITE".

Nadie ignora que más tarde EDWIN HUBBLE descubrió con infinito asombro en el famoso observatorio del Monte WILSON que todas las GALAXIAS que pueblan el espacio infinito se alejan a velocidades fantásticas unas de otras.

Este hecho en sí mismo es innegable, desgraciadamente GEORGES LEMAITRE, no supo comprenderlo y buscando causas llegó a conclusiones equivocadas.

Si el Universo está en continua expansión —explicó en forma absurda— es por que un día hizo explosión, a partir de un centro, de un átomo primitivo".

LEMAITRE con sus errados cálculos creyó firmemente que este núcleo primitivo, original, tenía un diámetro exiguo, pequeño, insignificante; tan solo la distancia de la tierra al sol o sea 150 millones de kilómetros. Ciertamente minúsculo hablando proporcionalmente, imaginemos siquiera por un instante el espacio infinito.

Tal núcleo primitivo tendría según LEMAITRE una densidad espantosa tal, que la proximidad misma de los átomos elevaría la temperatura como es natural a centenares de millones de grados sobre cero. A esta temperatura inconcebible, según tal teoría, la energía atómica liberada sería tal y la radiación cósmica tan intensiva que todo terminaría por dislocarse y entonces sobrevendría la explosión profunda como la erupción de un espantoso y terrible volcán. Maravilloso todo esto pero, ¿Quién puso este huevo cósmico? ¿Qué existía antes? ¿Por qué la cósmica explosión tendría que realizarse en determinado instante matemático y no antes ni después?.

¿Dónde está el fundamento de tal teoría? ¿Quién fue testigo presencial de tal hipótesis?.

Nosotros los GNÓSTICOS comprendemos a fondo que las GALAXIAS se alejan unas de otras y eso está ya demostrado, pero esto no significa forzosamente que todas ellas hayan partido de un mismo núcleo. EINSTEIN dijo: "La masa se transforma en energía". Y todos los sabios del mundo se inclinaron reverentes ante esta tremenda verdad. También dijo el gran matemático: "La energía se transforma en masa" y nadie pudo refutar este postulado. No hay duda de que: "Energía es igual a masa multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado". Estos sabios postulados vienen a demostrarnos que la masa de todos los universos es eterna e inmutable; desaparece aquí para reaparecer allá, en una especie de flujo y reflujo, actividad y descanso, día y noche.

Los Mundos nacen, crecen, envejecen y mueren; dejan de existir para transformarse en energía y luego resurgen, renacen, cuando ésta cristaliza nuevamente en masa.

En la cuenta retrospectiva de todos los siete cosmos que bullen y palpitan en el espacio infinito, no existe una hora cero raíz, común para todos en conjunto. Aclaro, al decir raíz común en este caso concreto, me refiero al concepto tiempo como hora cero. Esto no significa que neguemos la hora cero absolutamente. Esta existe en particular para cada Universo; en el estado pre-cósmico normal para cualquier sistema solar. En otras palabras diremos que cada sistema solar del inalterable infinito, tiene sus MAHAMVANTARAS y PRALAYAS, es decir, sus días y noches cósmicas, épocas de actividad y reposo. En esta GALAXIA en la cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, existen millones de sistemas solares y mientras unos se encuentran en su hora cero, otros están en plena actividad.

Los tiempos de actividad y reposo, días y noches cósmicas, se repiten también en el hombre y en el átomo, en todo lo que ha sido, es y será. Los científicos modernos tratan de explicar todas estas cosas a partir únicamente de las leyes naturales.

Resulta ciertamente ridículo querer excluir los principios inteligentes de tales leyes. Cada mundo del espacio estrellado posee su FOHAT, que es omnipresente en su propia esfera de acción. Fuera de toda duda podemos y debemos afirmar enfáticamente que existen tantos FOHATS como mundos, cada uno de los cuales varía en poder y en grado de manifestación. Existen millonadas, billonadas y trillonadas de FOHATS, estos en sí mismos son fuerzas conscientes e inteligentes. Realmente los FOHATS son los constructores, los Hijos de la aurora del MAHAMVANTARA, (DÍA CÓSMICO), los verdaderos creadores cósmicos.

Nuestro sistema solar traído a la existencia por estos agentes está ciertamente constituido por siete universos paralelos. FOHAT, pues, es el poder eléctrico vital personificado, la unidad trascendental que enlaza a todas las energías cósmicas, tanto en nuestro mundo TRIDIMENSIONAL como en los UNIVERSOS PARALELOS de las DIMENSIONES SUPERIORES e INFERIORES.

FOHAT es el VERBO hecho carne; el mensajero de la ideación cósmica y humana, la fuerza activa en la vida Universal, la energía solar, el fluido eléctrico vital.

FOHAT, es llamado "EL QUE PENETRA" y el FABRICANTE porque mediante los PUNCTA da forma a los átomos procedentes de la materia Informe. En el FOHAT se hallan ocultas las matemáticas, el ejército de la voz, la GRAN PALABRA.

Cualquier explicación sobre la mecánica cósmica que excluya el NOUMENO tras el FENÓMENO, el FOHAT tras de cualquier COSMO-GÉNESIS, resultaría tan absurda como suponer la aparición de un automóvil por generación espontánea producto del azar, sin fábrica especial, sin ingenieros, sin mecánicos, etc. La trayectoria de las GALAXIAS jamás indica que estas tengan su origen o punto de partida original en un núcleo tan reducido como el huevo hipotético de LEMAITRE. Como prueba de esto tenemos que el ángulo de dispersión varía siempre entre 20 y 30 grados, o sea que pueden haber pasado a enormes distancias del supuesto centro.

(la Nueva Era de Acuario)

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Sere medium?


La mediumnidad es una facultad inherente a todos los seres humanos, que algún día aparecerá de forma más ostensiva de la que ocurre en el presente momento histórico.

Sutiles o vigorosos, algunos de esos síntomas permanecen en determinadas ocasiones generando mal estar y sinsabor, inquietud y trastorno depresivo, en cuanto que, en otros momentos surgen en forma de exaltación de la personalidad, sensaciones desagradables en el organismo, o antipatías injustificables, animosidades mal disfrazadas, como consecuencia de la asistencia espiritual de que se es objeto.
Muchas enfermedades de difícil diagnóstico, por la variedad de síntomas, tienen sus raíces en los disturbios de la mediumnidad de prueba, esto es, aquélla que se manifiesta con la finalidad de invitar al espíritu a rescates aflictivos de comportamientos perversos o daños realizados en existencias anteriores. Por ejemplo, en el área física: dolores en el cuerpo, sin causa orgánica; cefalalgia periódica, sin razón biológica; problemas de sueño –insomnio, pesadillas, pavores nocturnos con sudor-; taquicardias, sin motivo justo; colapso periférico sin ninguna disfunción circulatoria, constituyendo todos ellos o apenas algunos de ellos, perturbaciones que derivan de la mediumnidad en surgimiento o con sintonía desequilibrada.
La mediumnidad es una facultad inherente a todos los seres humanos, que algún día aparecerá de forma más ostensiva de la que ocurre en el presente momento histórico.
A medida que se perfeccionan los sentidos sensoriales, favoreciendo con más amplio caudal de comprensión del mundo objetivo, se amplía la embrionaria percepción extrafísica, motivando el surgimiento natural de la mediumnidad.
No pocas veces, es detectada por características especiales que pueden ser confundidas con síndromes de algunas psicopatologías que, en el pasado, eran utilizadas para combatir su existencia.
No obstante, gracias a los notables esfuerzos y estudios de Allan Kardec, así como de una pléyade de investigadores de los fenómenos paranormales, la mediumnidad viene siendo observada y perfectamente aceptada con respeto, con respecto a benditas contribuciones que faculta al pensamiento y al comportamiento moral, social y espiritual de las criaturas.
Sutiles o vigorosos, algunos de esos síntomas permanecen en determinadas ocasiones generando mal estar y sinsabor, inquietud y trastorno depresivo, en cuanto que, en otros momentos surgen en forma de exaltación de la personalidad, sensaciones desagradables en el organismo, o antipatías injustificables, animosidades mal disfrazadas, como consecuencia de la asistencia espiritual de que se es objeto.
Muchas enfermedades de difícil diagnóstico, por la variedad de síntomas, tienen sus raíces en los disturbios de la mediumnidad de prueba, esto es, aquélla que se manifiesta con la finalidad de invitar al espíritu a rescates aflictivos de comportamientos perversos o daños realizados en existencias anteriores. Por ejemplo, en el área física: dolores en el cuerpo, sin causa orgánica; cefalalgia periódica, sin razón biológica; problemas de sueño –insomnio, pesadillas, pavores nocturnos con sudor-; taquicardias, sin motivo justo; colapso periférico sin ninguna disfunción circulatoria, constituyendo todos ellos o apenas algunos de ellos, perturbaciones que derivan de la mediumnidad en surgimiento o con sintonía desequilibrada.
En el comportamiento psicológico, aún se presentan: ansiedad, fobias variadas, perturbaciones emocionales, inquietud íntima, pesimismo, desconfianzas generalizadas, sensaciones de presencias inmateriales –sombras y bultos, voces y tocamientos- que surgen inesperadamente, en tanto que desaparecen sin ninguna medicación, representando disturbios mediúmnicos inconscientes, que son provocados por la captación de ondas mentales y vibraciones que sintonizan con el periespíritu del enfermo, procedentes de entidades sufridoras o vengadoras, atraídas por la necesidad de rehacer los conflictos en que ambos –encarnado y desencarnado- se ven envueltos.
Esos síntomas, generalmente pertenecientes a los capítulos de obsesiones simples, revelan la presencia de facultad mediúmnica en desarrollo, requeriendo los cuidados pertinentes a su educación y práctica.
Sin embargo, no todos los individuos en los que se presentan síntomas de tal porte, necesitan ejercitar la facultad de que son portadores. Después de la conveniente terapia que es enseñada por el estudio del Espiritismo y por la transformación moral del paciente, que se hacen indispensables al equilibrio personal, recuperan la harmonía física, emocional y psíquica, prosiguiendo, no entanto, con otra visión de la vida y diferente comportamiento, para que no le acontezca nada peor, conforme elucidaba Jesús después del atendimiento y la recuperación de aquéllos que Lo buscaban y tenían el cuadro de sufrimientos anterior.
Sin embargo, gran número de portadores de mediumnidad, tienen un compromiso con la tarea específica, que le exige conocimiento, ejercicio, abnegación, sentimiento de amor y caridad, a fin de atraer a los espíritus nobles, que se encargarán de auxiliar a cada uno de en el trabajo del ministerio iluminativo.
Trabajadores de última hora, nuevos profetas, transformándose en los modernos obreros del Señor, están comprometidos con el programa espiritual de modificación personal, así como de la sociedad, con vistas a la Era del Espíritu inmortal que ya se encuentra en sus cimientos afincados en la corteza terrestre.
Cuando sin embargo, los disturbios permanecen durante el tratamiento espiritual, conviene que sea tenida en consideración la psicoterapia consciente, a través de especialistas propios, con el fin de auxiliar al paciente-médium a realizar el autodescubrimiento, liberándose de los conflictos y complejas perturbaciones, que son consecuencia de experiencias infelices tanto del ayer como del hoy.
El esfuerzo por el perfeccionamiento interior aliado a la práctica del bien, abre los espacios mentales a la renovación psíquica, que se enriquece de valores optimistas y positivos que se encuentran en el Espiritismo, favoreciendo a la criatura humana con la alegría de vivir y de servir, al tiempo que la misma adquiere seguridad personal y confianza irrestricta en Dios, avanzando sin cualquier impedimento rumbo de la propia harmonía.
Naturalmente, en cuando se está encarnado, el proceso de crecimiento espiritual ocurre por medio de factores que constituyen el tejido celular, que siempre puede padecer enfermedades, desconciertos, problemas que forman parte de la psicoesfera terrestre, dentro de la condición evolutiva de cada uno.
La mediumnidad, sin embargo, ejercida noblemente, se transforma en bandera cristiana y humanitaria, conduciendo mentes y corazones al puerto de seguridad y de paz.
La mediumnidad, por tanto, no es un trastorno del organismo. Su desconocimiento, la falta de atendimiento a sus impositivos, generan disturbios que pueden ser evitados, o cuando se presentan, reciben la conveniente orientación para que sean corregidos.
Tratándose de una facultad que permite el intercambio entre los dos mundos –el físico y el espiritual- proporciona la captación de energías cuyo tenor vibratorio corresponde a la calidad moral de aquéllos que la emiten, así como de aquellos otros que las captan y transforman en mensajes significativos.
En este capítulo, no pocas enfermedades se originan de este intercambio, cuando proceden de las vibraciones de entidades enfermas o perversas, que perturban el sistema nervioso de los médiums incipientes, produciendo disturbios en el sistema glandular e incluso afectando el inmunológico, facultando el campo para la instalación de bacterias y virus destructivos.
La correcta educación de fuerzas mediúmnicas proporciona equilibrio emocional y fisiológico, aportando salud integral a su portador.
Es obvio que no impedirá la manifestación de los fenómenos consecuentes de la Ley de Causa y Efecto, de los que necesita el espíritu en su proceso evolutivo, pero facultará la tranquila conducción de los mismos sin daños para la existencia, que proseguirá en clima de harmonía y salud, a pesar de los acontecimientos impuestos por la necesidad de evolución personal.
Cuidadosamente atendida, la mediumnidad proporciona bien estar físico y emocional, contribuyendo para mayor captación de energías revitalizantes, que alzan la mente a las regiones felices y nobles, de donde se pueden obtener conocimientos y sentimientos inhabituales, que embellecen el espíritu y lo enriquecen de belleza y de paz.
Superados, por tanto, los síntomas de inicio de la mediumnidad, surgen las responsabilidades ante los deberes que irán a constituir el clima psíquico dichoso del individuo que, comprendiendo la magnitud de la situación, crecerá interiormente rumbo del Bien y de Dios.

martes, 15 de febrero de 2011

Medium Ze Arigó


Nacio en 1918, en el distrito de Belo Horizonte, Brasil, José Pedro de Freitas, conocido simplemente como Arigo, era hijo de granjeros que ascendió con rapidez entre las filas del sindicato de obreros metalúrgicos. A la edad de veinticinco años, fue elegido presidente del sindicato local, pero, tras una huelga en protesta por la peligrosidad de las condiciones de trabajo en las minas, fue despedido y tuvo que dedicarse a regentar un bar en la cercana Congonhas de Campo. Durante la campaña electoral de 1950, uno de los candidatos, Lucio Bittencourt, firme soporte de los trabajadores del metal, acudió a Congonhas para encontrarse con sus votantes. Mientras estaba allí, conoció a Arigo y quedó tan impresionado por el desapasionado discurso de aquel hombre a favor de los metalúrgicos, que invitó a Arigo a continuar sus conversaciones en el «Hotel Financial», donde se alojaba Bittencourt. Por la noche, Bittencourt se encontró a Arigo, con los ojos vidriosos, de pie junto a él y empuñando una navaja de afeitar.
Hablando en un atípico acento alemán, Arigo dijo al aturdido candidato que necesitaba una operación quirúrgica, que el mismo Arigo iba a realizarla. Bittencourt quedó tan conmocionado que se desmayó. Al volver a la conciencia, se percató de que aún seguía vivo, Bittencourt vio que se hallaba cubierto de sangre. Percibió un malestar en la parte de atrás del costillar, donde le sorprendió ver una incisión perfecta y limpia. Tras vestirse a toda prisa, se enfrentó a Arigo, que no recordaba nada de la experiencia pasada.
Sin saberlo Arigo, Bittencourt sufría un cáncer de pulmón, pero, al visitar a su médico al día siguiente, los rayos X mostraron que el tumor, en realidad, había desaparecido. Cuando Bittencourt explicó lo sucedido, su médico quedó asombrado: el procedimiento seguido por Arigo no se había realizado nunca en Brasil y, por lo general, era desconocido por los médicos locales. No pasó mucho tiempo antes de que Arigo se viese asediado por personas enfermas de todo el país, en busca de su milagrosa atención. Muy cerca de ellos, llegaron los periodistas y los psíquicos para determinar la fuente de los poderes de Arigo.
Durante los siguientes seis años, Arigo llegó a tratar hasta a 300 pacientes al día, incluso practicando cirugía sin bisturí, mientras se hallaba al parecer en trance, y no tenía, a continuación, el más mínimo recuerdo de sus proezas.
Según el reluctante sanador, había tenido pesadillas y visiones desde que era chiquillo. Al principio, consistían en una luz deslumbrante y una voz que le hablaba en un idioma desconocido para Arigo. A medida que los episodios aumentaban en frecuencia, asimismo lo hicieron en intensidad, dejando a Arigo con unos penosos y prolongados dolores de cabeza. Pero también se hicieron más claros. Pudo entonces distinguir una brillantemente iluminada sala de operaciones, donde un hombre bajo, recio y calvo, vestido con atuendo de quirófano, se dirigía a un grupo de colegas y en el mismo extraño idioma que Arigo había estado escuchando durante todo el tiempo. Llegado el momento, el médico reveló su identidad y su propósito: era el doctor Adolpho Fritz, le explicó a Arigo, y había elegido Brasil para llevar a cabo su plan de curación, dada su naturaleza compasiva. Arigo empezaba cada uno de sus tratamientos pronunciando el padrenuestro, durante el cual entraba en otro estado de conciencia, que describió como «un estado que yo no comprendía». Mientras se hallaba en trance, realizaba las operaciones quirúrgicas y prescribía recetas, con todo lo cual consiguió un éxito fenomenal. Consciente de que la comunidad médica, así como la Iglesia católica, se hallaban molestas ante aquella cirugía canalizada, un sacerdote local aconsejó a Arigo que cesase en sus prácticas. Pero Arigo se negó, insistiendo en que era, simplemente, el intermediario entre el pueblo y el espíritu del doctor Frizt. Luego, en 1956, Arigo fue acusado de «ejercicio ilegal de la medicina». El juicio tuvo amplia resonancia pública y la opinión popular fue que el trabajo de Arigo era abrumador.
El profesor J. Herculano escribió en un periódico brasileño que era «simplemente ridículo negar que el fenómeno de Arigo existiese. Especialistas médicos, periodistas famosos, intelectuales, prominentes estadistas, todos han sido testigos del fenómeno en Congonhas. No podemos de ninguna forma negar la realidad de sus hazañas». Sin embargo, a pesar de todas estas ayudas, Arigo fue condenado a una pena de cárcel, pero le concedieron la suspensión de la sentencia a cambio de que abandonase su práctica médica.