lunes, 5 de enero de 2009

Psicometría


Esta es otra técnica para unir lo visible con lo invisible. En este caso, conseguimos información normalmente al sostener un objeto físico en las manos. ¿Cómo actúa esta técnica? Sabemos que todo lo que ocurre en el universo deja una huella que no puede ser borrada; cada suceso que ha tenido lugar, queda impreso en el éter. Esta película de la vida que registra todo acto, cada historia personal, es continua y accesible a cualquiera que tenga la clave para llevar la información al plano conciente. Uno de los dones de un buen Psíquico es ser capaz de reducir la velocidad de la película de la vida y adentrase en el pasado. Una de las formas de conseguir información con este método es sostener en la mano un objeto y conectar con él. Tanto si estamos investigando la historia de un objeto como de un ser humano o de un animal, el procedimiento es el mismo. Cambiamos nuestras ondas cerebrales, abrimos los chacras y elevamos los niveles de energía estableciendo así un lazo entre nosotros y el objeto que tenemos entre las manos. Debemos tener en cuenta que captaremos los datos del objeto que nos interesen más. Por ejemplo, un historiador percibirá cosas distintas a un granjero. Supongamos que tomamos una piedra y nos interesa la naturaleza; puede que viajemos atrás en el tiempo y vayamos a la época en que fue creada la piedra. Si, por el contrario, estamos interesados en la historia, tomaremos la piedra y nos proyectamos al tiempo en que nosotros mismos vivimos o en el que tengamos un interés especial.
Los que quieran ejercer la psicometría deben ser eficientes. Cuando sostenemos un objeto en las manos debemos ser específicos. ¿Qué es lo que queremos examinar? “Estoy interesado en la antigüedad de este objeto”, o puede que digamos “me interesa especialmente el año 55 A.C.”. Quizás preguntemos cuántas personas tocaron el objeto durante ese año. Si no tenemos suerte probablemente hayan sido cientos de ellas, por lo tanto una vez más tenemos que especificar qué clase de persona nos interesa. Puede que tengamos en la mano, un trozo de harnés de caballo. Seguramente captaremos al caballo y a las personas que lo montaron y los lugares en donde vivió éste. Finalmente, a través de las distintas personas que lo han tocado, un objeto puede conducirnos a averiguar la historia de una época específica.
La psicometría es una ciencia en la que hay que especializarse. La gente a menudo tiende a utilizarla mal, tratando de dominar todas las técnicas. Por lo tanto, si se interesa Ud. Por la arqueología, aténgase a ella, si quiere estudiar piedras preciosas, estúdielas. Sepa que verá cosas con arreglo a su nivel de energía. Puede que una persona sostenga en la mano un broche y lo vea adornado a una bella mujer griega; otra persona puede hacer lo mismo y ver el broche enterrado en una tumba. La Psique de ésta se ha ido inmediatamente a la tumba, la de la primera a la vida y a la belleza, debido a que esos eran sus niveles de energía de esos momentos. Así pues, si nos sentimos bajo de energía y tomamos un objeto quizás veamos un funeral mientras que si estamos alegres y optimistas al tomar un objeto, veremos una boda. Todo depende de nuestra energía en ese momento.
La psicometría se usa en ocasiones para buscar objetos. Una vez más, hay que tener en cuenta algo importante. Cuando perdemos un objeto, quizás a veces sea necesario que así ocurra. Puede que la energía de ese objeto no deba estar ya por más tiempo con nosotros. Por eso, cuando nos quitan o roban cosas puede significar que no deberíamos tener con nosotros la vibración de ese objeto por más tiempo. Debemos pensar en esto con atención antes de tomar por asalto nuestra Psique y el medio ambiente.

Cuarzos


Casi todos los cuarzos nacen en la fusión de materia con masa cristalina en formación, algunos tienen su origen en el magma o en gases ardientes del interior de la Tierra, o en corrientes de lava volcánica que asciende hasta la superficie del planeta. Los Cuarzos, son piedras mágicas y maravillosas, criaturas de la madre tierra, rica herencia para todos los seres humanos. Los cuarzos son agentes para la salud y son una puerta hacia la ciencia amorosa del ser. La mayoría de los cuarzos cristalinos están formados de agua, la cual tuvo un proceso de millones de años para formar los grandes vetas de cuarzos con metales y minerales preciosos.
A medida que la energía de los cuarzos penetra en nuestra aura, se logra armonizar el cuerpo como unidad física, mental y espiritual para propiciar el bienestar general. Los cuarzos los podemos utilizar de las siguiente manera:

1.- Cuarzos Personales: Son aquellos que nos ayudan a equilibrar nuestra energía y por lo general los utilizamos como protección. Los cuarzos personales únicamente deben ser tocados por su dueño, ya que si lo llegaran a tocar otras personas, pueden desequilibrar nuestra energía.
2.- Cuarzos de Curación: Son aquellos a los que les damos la finalidad o misión de curar y sanar, por lo regular estos cuarzos y cristales agotan su energía rápidamente ya que los utilizamos en nosotros y en las demás personas.
3.- Cuarzos de Área: Son aquellos que nos ayudan a armonizar determinado espacio, ya sea en nuestra casa, oficina, etc. Estos cuarzos se pueden encontrar en grandes piezas y unidos a metales y minerales preciosos como oro, plata, etc.
Al comprar un cuarzo es muy importante observarlo, que no se encuentre gastado (sin color uniforme), estrellado (roto), etc., ya que se tendrá que observar de manera periódica para ver su estado de deterioro. Nunca se deben compran cuarzos que se expendan en el piso de las avenidas, ya que están sumamente contaminados de energía negativa.

Pero ¿cómo se usan los cuarzos? Al seleccionar el cuarzo por nuestro signo zodiacal, por algún padecimiento que pudiéramos tener, para equilibrar nuestra energía o simplemente como protección, se debe seguir el procedimiento de Limpieza y Programación de Cuarzos. Es aquí cuando decidimos si el cuarzo es para uso personal, para curación o para limpieza de un área en especifico. La mayoría de los cuarzos que se programan son para uso personal, ya que a las personas les gusta traerlos en anillos, aretes, en el cuello, etc. El segundo uso es para la limpieza de lugares como recamaras, sala, cocina, oficina, automóvil, y demás lugares. Muy pocos programan cuarzos para curación ya que su uso es mas delicado. Veamos el caso de cuarzos personales: Al terminar su limpieza y programación, es importante que lo pongas en tus manos por un lapso de 10 min. ya que se tiene que impregnar de tu energía. En este tiempo lo puedes observar muy detalladamente, pero cuando digo muy detalladamente es para que lo visualices en tu mente para recordarlo. El cuarzo en el proceso de hacer su trabajo se va desgastar, esto es, puede perder color, le pueden salir manchas o puntos de colores o se puede partir o estrellar. Los cuarzos sienten tus cambios de energía cuando estas alegre, enojado o triste, y es cuando trabajan más para equilibrar tu energía y que los cambios de estado de ánimo no te afecten.
Algunas personas son lo que se llama “Vampiros de Energía”, porque absorben de manera rápida la energía de los cuarzos dejándolos sin color o con cualquier otro defecto. El cuarzo se debe limpiar y programar periódicamente mientras su vida sea útil. Al agotarse un cuarzo es recomendable “enterrarlo” junto a una planta, un árbol o en tu jardín, pero nunca tirarlo a la basura, ya que esta impregnado de tu energía. En algunas ocasiones estos cuarzos pueden volverse a utilizar ya que se vuelven a cargar de energía, en otras palabras vuelven a su estado original. Ya que la vida útil de tu cuarzo a terminado, es conveniente de que adquieras otro, ya sea semejante al que tenias anteriormente o intentar con uno diferente. La mayoría de las personas utilizan los cuarzos dependiendo su estado de animo, según el día de la semana y el color que le corresponda, o varios a la vez. Un cuarzo limpio y bien programado siempre llamará la atención de las personas por lo cual siempre desearán tocarlo; esto ocurre porque siempre la energía o vibra positiva atraé a la negativa. Cuando esto suceda, la manera más fácil de limpiarlo es con agua de la llave, agua con sal y en algunos casos se puede utilizar el agua mineral. Se recomienda una limpieza y programación cuando notes que el cuarzo a bajado su intensidad de energía. Una recomendación muy importante: Para que un cuarzo funcione apropiadamente, nunca utilices ropa de color obscuro, ya que al igual que te proporcionan bienestar, con ropa obscura te pueden atraer y llenar de energía negativa. En los cuarzos de área: Es recomendable que aquí se utilicen los cuarzos blancos, las amatistas y las drusas. Estos cuarzos también deben pasar el proceso de limpieza y programación. Las amatistas se utilizan por su gran energía de limpieza, ya que trasmutan toda la energía negativa en positiva. Su uso es muy frecuente en las oficinas y despachos, ya que por estos lugares transita mucha gente y nos ayudan a no contaminarnos con su energía (es cuando decimos que se siente pesado el ambiente en estos lugares).
En el hogar, se recomiendan también las amatista además de los cuarzos blancos y las drusas. Los lugares más comunes para colocar cuarzos son el la sala o recibidor, en el comedor, en el lugar donde se guardan los alimentos y en las recamaras. Para todos estos lugares hay una gran variedad de cuarzos: esféricos, pirámides, obeliscos, figuras de árboles o animales. Si se tiene un cuarzo con parte de su beta (cuarzo en bruto), es conveniente que lo limpies cada mes, el proceso de limpieza para este tipo de cuarzos es unicamente sumergirlos en agua y que sobrepase al cuarzo, y aunque te paresca increible el cuarzo seguira creciendo con el paso del tiempo. Como te mencione anteriormente, es muy importante que observes detalladamente el cuarzo para ver su comportamiento.

El cuarzo ha sido utilizado desde pasadas humanidades como la Atlántida y en diferentes tiempos y culturas. Ahora la ciencia está redescubriendo su gran poder y su amplia aplicación en la súper tecnología del presente y futuro. Los cristales de cuarzo poseen su propio campo de energía, ellos focalizan, amplían y dirigen la energía en torno o hacia las personas. Actúan equilibrando el campo magnético en nosotros. Tu energía aumenta hasta 10 mil veces cuando tomas un cuarzo en tu mano o lo llevas encima. Sirven para curar, meditar, solicitar su ayuda para una situación específica, o simplemente como protección contra cualquier mala vibra.

El centro de la tierra está hecho de cuarzo, son minerales, seres vivos que contienen la memoria genética de toda la existencia. Por ello será tu mejor compañero y te trasmitirá todo su poder y conocimiento si tú se lo pides.
Para escoger tu cristal cuando vayas a comprarlo, has caso a la intuición; toma el cristal con tu mano izquierda y siente sus vibraciones, escoge el que te jale más. Ningún cristal es igual a otro pero todos son igualmente buenos y beneficiosos. Son también el mejor regalo que puedes hacer a los que amas.

Como limpiarlos y programarlos

Los cuarzos son cristales muy sensibles y para limpiarlos antes de usarlos tenemos que hacer lo siguiente:

A) Lava con agua y jabón tu cuarzo para remover toda impureza que hayan dejado las personas que lo tocaron antes y Lavarlo con salmuera, eso es todo.

El Mal de ojo


Pregunta: ¿Es posible que ciertas personas sean portadoras del "mal de ojo"?
Ramatís: El "mal de ojo" es un hecho bastante común en algunas regiones de Europa, cuyas personas de instintos muy primitivos y vengativos, se asemejan a verdaderos generadores de malos fluidos.

Pregunta: ¿Qué diferencia existe entre las personas que tienen "yeta" o "mala suerte" y las que padecen del mal de ojo?
Ramatís: En ambos casos, el fenómeno es el mismo. Yeta o "Yettatura" es palabra derivada del latín jectitare, que significa lanzar, pero sinonimiza hechizo o mala influencia, que algunas personas ejercen sobre otras por medio de la mirada. Antiguamente era un fenómeno muy temido por el pueblo griego e italiano.

Pregunta: ¿En qué se fundamenta el "mal de ojo"?
Ramatís: Es una consecuencia de la proyección del rayo infrarrojo, de naturaleza primaria y penetrante, resultante del cúmulo de fluidos nocivos alrededor de la región ocular de ciertas personas. Es una condensación mórbida que se acentúa en el área de la visión periespiritual, produciendo una carga aniquilante u ofensiva, conforme al potencial y al tiempo que llevó para acumularse.

Pregunta: ¿Nos podéis ejemplificar el aspecto de ese potencial y del efecto que produce el "mal de ojo"?
Ramatís: Se sabe que los insectos y reptiles venenosos se vuelven inofensivos, una vez que han descargado su veneno sobre alguna víctima, pues la virulencia de la picadura, también depende de la cantidad del veneno acumulado en el momento de la acción agresiva. De ahí, que algunas personas que han sido picadas por cobras y arañas venenosas no les sucede nada, mientras que otras, mueren irremediablemente bajo la picadura de esos mismos reptiles. El hecho se explica fácilmente, pues mientras las primeras fueron alcanzadas por una diminuta carga, las segundas tuvieron la infelicidad de sufrir el impacto de una carga tóxica de gran poder. Eso mismo sucede con las personas que son portadoras del "mal de ojo", cuyo efecto ofensivo también depende de la mayor o menor cantidad de fluido nocivo, que ellas retienen en su mirar en el momento de la descarga fluídica. El mal de ojo parece una cosa legendaria, supersticiosa o una creencia, pero su poder ofensivo es capaz de aniquilar plantas, flores, aves o animales de pequeño porte, mas sólo es positivo cuando su proyección coincide con la mayor descarga de los fluidos acumulados. Considerando que un pollito bebé, una planta de hermosas flores o un pájaro delicado pueden exterminarse por efecto del mal de ojo o por hechos comunes, de ahí que resulta muy difícil determinar si en realidad se debe a uno u otro factor el percance sufrido por esas especies.
Sin lugar a dudas, que las personas escépticas y de mentalidad científica son capaces de argumentar cualquier motivo, a fin de desairar las posibilidades que pudieran darse con el fenómeno del "Mal de ojo". La planta puede decaer en su lozanía por falta de abono o por el ataque de insectos venenosos, el pájaro puede padecer de una enfermedad desconocida y el pollito, frágil e indefenso puede morir con suma facilidad.

Pregunta: El "mal de ojo" ¿es una condición mórbida y permanente en aquellos que la poseen o puede surgir accidentalmente?
Ramatís: Puede surgir accidentalmente en algunas personas por demás envidiosas o celosas que se molestan con suma facilidad. Esas personas generan una carga fluídica perniciosa, que por ley de equilibrio vibratorio necesita descargarla sobre algo que atraiga su atención o le impresione fuera de lo normal. Además y en base al grado primario en lo espiritual de vuestra humanidad terrícola, es muy común el intercambio de esas cargas fluídicas, emitidas por los ojos y originadas por el odio, celo, envidia o venganza. El hombre es como una poderosa usina viva y creadora cuando se sintoniza a la frecuencia angélica, pero destruye y siembra infelicidad cuando se nivela a las fajas diabólicas de la vida inferior.

Pregunta: ¿Podríamos conocer el proceso y la acción que genera el "mal de ojo"?
Ramatís: La mente humana es una estación emisora. En la persona estigmatizada por el "mal de ojo" la sustancia mental se excita fácilmente cuando se encuentra bajo la fuerza de un deseo vehemente, emoción violenta o sentimiento incontrolable. Los fluidos constrictivos forman un círculo magnético y descargan su potencial sobre los objetos, sean éstos, vegetales, aves, animales o seres humanos. Bajo el impulso detonador de la mente, esa descarga fluídica, cual chorro maléfico, alcanza el campo etéreo magnético de los objetos y seres, adhiriéndose y penetrando de a poco en su constitución física. Se sabe que ciertas personas excitan las lombrices intestinales y enferman cuando son frustrados por algún deseo, debido a ciertas golosinas o caprichos excéntricos. Todo eso prueba, que un deseo ferviente, reforzado por una fuerte emoción, también puede producir y arrojar impactos fluídicos y dañinos sobre la misma persona, a punto tal, que llega a desequilibrarle el aspecto vital de las colectividades microbianas, responsables por la organización carnal. Es obvio, que una carga fluídica violenta, arrojada sobre otros seres delicados, como son las aves, pájaros, animales de pequeño porte o niños dé corta edad, pueden causarles perturbaciones mucho más graves, además se les incorpora las emanaciones mentales de odio, cólera, envidia y celos. Conforme sea la cantidad de fluidos nocivos que se acumulan a la altura de la región visual de las personas de "mirada maligna", de allí resulta el grado de intoxicación magnética y fluídica donde ese mirar incide. La carga maciza del rayo rojo, proyectada por el "mal de ojo", se reviste de energía mental, astral y etéreo de su portador, y en su descarga afecta al doble etérico de las aves, plantas o seres, incorporando el fluido dañino y productor de los efectos letárgicos y opresivos, desarmónicos y hasta destructivos

Pregunta: ¿El "mal de ojo" es una consecuencia de las personas malignas?
Ramatís: El "mal de ojo", ya hemos explicado, puede originarse accidentalmente por aquellos estados de espíritus censurables, como es la ambición, envidia, celos, despecho, ira, cólera o venganza, cuyo potencial de fluidos causa tanto mal. Sin embargo, hay personas de muy buenos sentimientos que son portadores del "mal de ojo" y sufren atrozmente por causa de las modificaciones y perjuicios involuntarios que siembran en la vida del prójimo. Basta, a veces, el deseo muy natural de poseer una planta, ave o animal, que otros tienen, para que la carga fluídica acumulada en sus ojos se descargue en esos seres y cosas, produciéndoles efectos nefastos, como son las enfermedades, melancolía y en algunos casos la muerte.

Pregunta: ¿Por qué causa las personas de muy buenos sentimientos pueden ser portadoras de ese mirar tan dañino?
Ramatís: Conforme preceptúa la Ley Kármica, la "siembra es libre, pero la cosecha obligatoria". Por consecuencia y aun después de haber norteados nuestras vidas hacia el Cristo, debemos recoger los frutos que hemos sembrado imprudentemente en el pasado.

Pregunta: Sin embargo conocemos a personas magnánimas y santificadas, que nos parece un verdadero sacrilegio que padezcan del "mal de ojo" ¿Qué opináis al respecto?
Ramatís: Todavía no transitan sobre la tierra "inocentes", "santos" o "corazones puros", injustamente estigmatizados por el "mal de ojo", la enfermedad del cáncer o el hechizamiento. A pesar de la sorpresa que causa, la afección sufrida a esas personas de condición santificada, aparentemente injustificada, no es más que estar recogiendo los frutos corrompidos de las semillas arrojadas en el pasado. Y, aunque esas personas se entregaran totalmente a las obras de bien, lo mismo serían portadoras del "mal de ojo", cuyo fluido pernicioso todavía es el residual que portan de sus existencias anteriores. Sin lugar a dudas, que sufren y se mortifican en sus remordimientos por el perjuicio que siembran involuntariamente. Además, perciben el temor ajeno hacia su amistad y soportan toda clase de comentarios malignos sobre su persona, puesto que son el blanco de las conjeturas hostiles por su "mirar maligno"

Pregunta: Esas personas, ¿qué podrían hacer para disminuir o neutralizar los efectos que provocan?
Ramatís: Bajo la continuidad de una vida amorosa y sacrifical hacia el prójimo, podrían reducir el efecto de su mirar dañino. Ese fluido, acumulado en la región periespiritual, adyacente a la visión humana, nos recuerda al fenómeno del agua sucia en la cisterna, donde debe extraerse constantemente para que surja el agua limpia. En el caso de esa "mirada dañina' son dos las cosas pera hacer; en primer lugar, la persona que tiene esa condición deberá aportar mayor cuota de luz interior por medio de la renuncia, el amor y el perdón incondicional a todas las ofensas que recibe del mundo, y segundo, dirigir el fluido pernicioso que provoca "su mirada" en algunos objetos que sirvan a propósito para la descarga preventiva. Además, la carga maléfica se debilita por su agotamiento natural o se purifica por medio del sufrimiento.

Pregunta: El "mal de ojo", ¿puede afectar a los niños?
Ramatís: La proyección de esa mirada en los niños puede provocar una postración, debilidad o desgano. Las personas mayores, en su generalidad, presienten cuando se trata de una carga fluídica, pues si comienzan a bostezar seguido, es señal de estar influenciadas. En nuestra esfera espiritual, esos síntomas comúnmente señalados en la tierra como "quebrantos", se les denomina "anemia etérica", pues el doble etérico, o vehículo intermediario entre el periespíritu y el cuerpo físico, es el que recibe el impacto fluídico de esa "mirada", sufriendo la desvitalización local.
Existen personas que provocan el quebranto a causa de la envidia, celos o frustración, debido a que los hijos ajenos son más fuertes, inteligentes o despiertos que los suyos. Por causa de esa inconformidad e infelicidad, los padres o madres de hijos enfermos, deformados o retardados pueden arrojar fluidos mórbidos contra los hijos ajenos.

Pregunta: Llámanos a sorpresa la existencia de ese poder maléfico, provocado por las causas que el hermano nos mencionó anteriormente. ¿Podéis elucidar mejor ese aspecto?
Ramatís: El poder benéfico o maléfico del espirita humano se efectúa por medio de los pensamientos y el cuerpo astral, incentivado por los sentimientos y emociones. Particularmente en los ojos se acumula ese bueno o deteriorado fluido mental, que emana a cada momento de las buenas o malas acciones del alma. Los poetas y literatos del mundo gastaron toneladas de tinta y papel para decir que los "ojos son el espejo del alma". Por su intermedio se proyectan todos los matices de los sentimientos y pensamientos de las personas, por eso, la literatura romántica y tradicional atribuye a sus personajes "ojos felinos, astutos, codiciosos, balsámicos, fríos, llenos de amargura o de amor" y otras decenas de definiciones rebuscadas a fin de identificar la multiplicidad de sentimientos que anima a su personaje en sus relaciones íntimas con el mundo exterior. El fluido elaborado y potencializado en lo íntimo del ser, trae las características de su persona, y cuando fluye por la mirada, es energía que vitaliza, conforta y anima al prójimo, o de lo contrario, debilita, arruina o desanima. La mirada misteriosa e hipnótica del mago, impone su voluntad creadora en las almas débiles, es un símbolo tradicional de las fuerzas existentes en los ojos, es en definitiva, la revelación de la vivencia íntima del espíritu. El quebranto, por lo tanto, es el resultado del impacto mental y astralino que en forma de fluidos es lanzado por los ojos de alguien, que puede ser mórbido o inofensivo, conforme sea el potencial y la naturaleza psíquica de su autor.

Pregunta: ¿Existe algún poder en las cintas rojas, comúnmente colocadas en el cuello de algunas criaturas, aves o animales?
Ramatís: Os recordamos, una vez más, que "los semejantes atraen a los semejantes", por cuyo motivo, las cintas o cualquier objeto de color rojizo tiene por función absorber la cuota nociva de las personas que tienen "mirada mala". De acuerdo a los principios de la cromosofía, la ciencia del color, el rojo es la tonalidad de una vibración intensa en el plano físico, que excita y se destaca sobre otro color cualquiera, llamando poderosamente la atención. Si hacemos girar rápidamente un ramo de flores seleccionadas con todos los colores existentes, sin dudas, que atraerá vuestra atención el que prima, y éste ha de ser el rojo. La sangre, linfa de la vida, es roja, indicando el color primario, físico y excitante. Los clarividentes pueden confirmar, que en el mundo astralino inferior, todo aquello que es vigoroso, hostil, impresionante, explosivo o dominante es de color rojizo, en el simbolismo flameante del fuego con tonos encarnados, característico de las pasiones primarias. Los espíritus desencarnados enguates y esclavos de las bajas pasiones en el mundo carnal, se manifiestan con sus auras color rojizo oscuro, expresión característica de los matices del ser poco evolucionado y encadenado a las pasiones descriptas anteriormente. En las corridas de toros, el rojo es la tonalidad preferida para excitarlos y descontrolarlos, hasta volverlos ciegos de rabia. El color rojizo se fija con facilidad en la retina humana e influye poderosamente a los seres humanos, siendo muy preferido por los salvajes y para las fantasías del carnaval. Algo mórbido e hipnótico emana de ese color debido a la predominancia de sus vibraciones poderosas en cualquier plano adyacente a la tierra. Bajo nuestra visión espiritual, hemos observado que la nota primaria "do" es rojiza, dominando fuertemente sobre las demás notas en la ejecución de las piezas musicales. Esa "mirada nociva" se descarga rápidamente en la primera persona o cosa que se interponga o que en realidad, le llame más la atención, por eso, las cintas u objetos rojizos, tienen la virtud de atraerlos y condensar o absorber inmediatamente la carga tóxica y fluídica en su doble etérico, liberándolo de la acción perniciosa.

Pregunta: ¿Por qué los recién nacidos o las criaturas de corta edad, son los blancos más comunes de esos quebrantos? Hermano Ramatís, ¿es justo que esas criaturas, que mal despiertan a la vida física, sean vulnerables a tanto mal?
Ramatís: La criatura es el cuerpo físico del espíritu que renace en la materia para recuperarse de los débitos de sus vidas anteriores, cuyo acreedor es el planeta donde habita. Tratándose de un espíritu endeudado por los desaciertos espirituales cometidos en el pasado, aunque sea criaturita, ya está expuesta a las hostilidades del medio físico. Algunas de esas criaturas nacen marcadas por el estigma de la enfermedad congénita; otras, desde la cuna, son atormentadas por los viejos adversarios y víctima de las cargas fluídicas malignas del mundo. Difícilmente consigan oponer defensas eficientes para combatir la causa del "mal de ojo", tal como sucede con la planta tierna ante el impacto demoledor del viento helado. La criatura, bajo ese impacto se abate, empalidece y se postra, como si estuviera desligada de la vida física. La medicina común emplea los recursos tradicionales de la vitaminoterapia para restablecer el equilibrio, pero resulta impotente para eliminar el mal que proviene de lo etéreo y astral. En tales casos, el tratamiento recomendado por las personas entendidas, es la mejor terapia para reactivar los buenos fluidos.

Pregunta: ¿Qué recursos serían los más apropiados para proteger a los niños, en esa fase tan delicada?
Ramatís: Hasta los siete años de edad la criatura está amparada por el espíritu del técnico que presidió la reencarnación y además le vigila la glándula timo a fin de ultimar su función fisiológica. La tradición católica lo llama el "ángel de la guarda", como figura protectora y que la terminología espirita enseña que es el guía, cuyo éxito depende del fardo o cargo kármica que posea él espíritu reencarnante. Sin embargo, es la vigilancia espiritual de la madre, la verdadera médium de la vida, la defensa más vigorosa y positiva que tiene la criatura contra los fluidos malos del mundo oculto, en el medio ambiente que le tocó reencarnar. En su fase infantil el espíritu encarnado absorbe las características propias del espíritu materno y se alimenta de sus emanaciones protectoras.

Pregunta: ¿El color rojizo, es el único que se interpone al mal de ojo?
Ramatís: Los objetos y cosas de color rojo pueden desempeñar dos funciones provechosas contra el "mal de ojo"; primero absorbe las emanaciones nocivas y concentra los rayos rojizos, mientras que por su aspecto y naturaleza excéntrica, atrae y desvía el mirar nocivo, que debería incidir sobre el blanco determinado. Sin embargo, no es el color rojizo el único que se presta para neutralizar el rayo rojo, sino, cualquier objeto de aspecto llamativo e incomún que logre atraer la atención de las personas, haciéndoles descargar sus dosis nocivas. Por eso, es muy común encontrar herraduras, cuernos de animales, amuletos gigantescos, caretas burlescas, imágenes excéntricas y otros objetos insólitos colocados sobre los portones o en las puertas de las residencias del interior, cuyos objetos tienen la función de atraer la atención del que posee la mirada dañina. Se trata de una simple defensa magnética a los fines de desviar el fluido pernicioso, siendo eficaz por la condensación de la carga maléfica, evitando que incida y perjudique a los pájaros, plantas, flores, animales y personas delicadas.

(Ramatis).

sábado, 3 de enero de 2009

La Vista de Dios


1. Ya que Dios está en todas partes, ¿por qué no lo vemos? ¿Lo veremos al dejar la Tierra? Estas dos preguntas acuden a nosotros diariamente.
La primera es fácil de responder: nuestros órganos materiales poseen percepciones limitadas que no les permiten ver determinadas cosas, aun materiales. Por eso, ciertos fluidos escapan totalmente a nuestra visión y a nuestros instrumentos de análisis, mas, sin embargo, no dudamos de su existencia. Vemos a los cuerpos moverse bajo la influencia de la fuerza de gravedad, mas no vemos a esa fuerza.
2. Las cosas de esencia espiritual no pueden percibirse con los órganos materiales: es la vista espiritual la que ve a los espíritus y las cosas del mundo incorpóreo. Sólo nuestra alma es capaz de percibir a Dios. ¿Lo ve ella inmediatamente después de su muerte? Sólo las comunicaciones de ultratumba pueden respondernos. Por ellas sabemos que sólo las almas depuradas pueden verlo y que son pocas las que al abandonar la Tierra poseen el grado de desmaterialización necesario para tal dicha. Se entenderá mejor esto, ayudados por una comparación.
3. Quien está en el fondo de un valle, sumergido en una espesa niebla, no ve al Sol. Sin embargo, por la luz difusa juzga que el Sol brilla. Si asciende a la montaña, a medida que se eleva la bruma se va aclarando y la luz se hace más viva, pero no ve todavía al Sol. Apenas llega a la cima, deja atrás la capa de niebla y se halla en medio del aire puro, y es entonces que contempla al Sol en todo su esplendor.
Lo mismo ocurre con el alma. La envoltura periespiritual, aunque invisible e intangible para nosotros, es una materia demasiado grosera aún para ciertas percepciones. A medida que el alma se eleva en moralidad el periespíritu se espiritualiza. Las imperfecciones del alma son como las capas de niebla que oscurecen la visión. Cada imperfección que dejamos atrás es una mancha menos, pero sólo cuando el espíritu esté totalmente purificado ha de gozar de la plenitud de sus facultades.
4. Siendo Dios la esencia divina por excelencia, únicamente los espíritus que han llegado al más alto grado de desmaterialización pueden percibirlo en todo su esplendor. No quiere decir esto que los espíritus imperfectos no lo vean porque se hallen más alejados de Él que el resto. Ellos también están, como todos los seres de la Naturaleza, inmersos en el fluido divino, como nosotros en la luz, pero sus imperfecciones son como velos que no les permiten ver: cuando la niebla se disipe le verán resplandecer y no necesitarán ascender ni ir a buscarle en las profundidades del infinito. Una vez que la vista espiritual esté libre de las manchas morales que la enceguecen le verán donde se hallen, incluso en la Tierra, ya que dios está en todas partes.
5. El espíritu se purifica con el paso del tiempo y las diferentes reencarnaciones son alambiques en cuyo fondo van quedando las impurezas. El espíritu no se despoja instantáneamente de sus imperfecciones, y por tal motivo muchos, cuando mueren, al dejar la envoltura corporal, no ven a Dios, al igual que cuando estaban vivos, pero a medida que se depuran le intuyen con más claridad. Aunque no le vean, le comprenden mejor: la luz es menos oscura. Cuando los espíritus dicen que Dios les prohíbe responder a una determinada pregunta, no significa que Dios se les presente y dirija la palabra para ordenarles o prohibirles tal o cual cosa: sin que lo sientan reciben los efluvios de sus pensamiento, como cuando sentimos que los espíritus nos cubren con su fluido, aun cuando no los veamos.
6. Ningún hombre puede ver a Dios con los ojos de la carne. Si este favor le es concedido a algunos, será en el estado de éxtasis, cuando el alma está sumamente libre de todo lo que la une a la materia. Tal privilegio es otorgado a determinadas almas encarnadas cuando están en misión, pero nunca cuando tienen que expiar. Con todo, como los espíritus del orden más elevado resplandecen con un brillo cegador, puede ocurrir que espíritus menos adelantados, encarnados o desencarnados, confundidos por tanta luminosidad que les rodea, crean haber visto a Dios.
7. ¿Cómo se presenta Dios a quienes son dignos de ese privilegio? ¿Tiene una forma especial? ¿Se presenta con una figura humana o como un centro resplandeciente de luz? El lenguaje humano no es capaz de describir a Dios, porque no poseemos punto alguno de referencia en que apoyarnos: somos como ciegos a quienes se intentara hacer comprender el brillo del Sol. Nuestro vocabulario está limitado a nuestras necesidades y a nuestros círculos de ideas, al igual que lo que sucede con el lenguaje de los salvajes, que no pueden pintar maravillas de la vida civilizada. El vocabulario de los pueblos civilizados es demasiado pobre para describir los esplendores de los cielos. Nuestra inteligencia es muy limitada para comprenderlos y nuestra vista, en exceso débil, cegaría.

(Allan Kardec)

La Providencia de Dios


1.- La Providencia es el cuidado que Dios brinda a sus criaturas. Dios está en todas partes, lo ve todo, y todo lo preside, incluso las más pequeñas cosas: en eso consiste la acción providencial.
¿Cómo Dios, tan grande y poderoso, y tan superior a todo, puede inmiscuirse en detalles ínfimos, preocuparse por los mínimos actos y pensamientos de cada individuo? Esa es la pregunta que se plantea el incrédulo, quien expresa además que, aunque se admita la existencia de Dios, su accionar debe limitarse a las leyes generales del Universo, puesto que, como éste funciona desde siempre en virtud de las mencionadas leyes, a las cuales toda criatura está sujeta, no habría necesidad de esa participación incesante de la Providencia.
2. En el estado actual de inferioridad y extrema limitación de sus facultades, los hombres no pueden comprender a un Dios infinito, de ahí que lo conciban como un ser limitado y circunscrito, es decir, un dios a su imagen y semejanza. Los cuadros que lo muestran con apariencia humana contribuyen a sostener ideas equivocadas en el espíritu de las masas, quienes adoran a Él más en la forma que en el pensamiento. Para la mayoría Dios es un gran rey que está sentado en un trono inaccesible, perdido en la inmensidad de los cielos, y debido a lo limitado de sus percepciones y facultades no comprenden que Dios pueda dignarse intervenir en sus pequeñas cosas.
3. El hombre no es capaz de comprender la esencia íntima de Dios, le resulta imposible, razón por la cual es importante la idea aproximada que tenga de él, aun cuando se base en comparaciones imperfectas.
Imaginemos un fluido sutil capaz de penetrar todos los cuerpos, mas sin inteligencia y actuando mecánicamente por medio de las fuerzas materiales. Pero si suponemos a ese fluido dotado de inteligencia, de facultades perceptivas y sensitivas, ya no actuará ciegamente, lo hará con discernimiento, voluntad y libertad, y será capaz de ver, escuchar y sentir.
4. Las propiedades del fluido periespiritual pueden ayudarnos a entender: el periespíritu de por sí no es inteligente, ya que es materia, pero es el vehículo del pensamiento, de las sensaciones y percepciones del espíritu.
El fluido periespiritual no es el pensamiento del espíritu, pero sí el agente o el intermediario de ese pensamiento. Como es él que lo transmite, está en cierta forma impregnado del mismo. Nosotros no somos capaces de separarlo, puesto que pareciera constituir una unidad con el fluido, así como el sonido parece integrarse con el aire. En cierta manera, por lo tanto, estamos materializando el pensamiento. Tomando el efecto por la causa, del mismo modo que decimos que
el aire se vuelve sonoro, podríamos decir que el fluido se manifiesta inteligente.
5. Ya sea que el pensamiento de Dios actúe directamente o por intermedio de un fluido, para facilitar las cosas vamos a representarlo bajo la forma concreta de un fluido inteligente que llena el Universo infinito y penetra todas las cosas de la Creación: la Naturaleza entera está sumergida en el fluido divino, o, en virtud del principio que establece que las partes de un todo son de la misma naturaleza y tiene iguales propiedades que el conjunto, cada átomo de ese fluido, si se puede explicarlo así, posee el pensamiento y los atributos esenciales de la Divinidad. Dicho fluido está por doquier y todo está sujeto a su accionar inteligente, a su previsión, a su solicitud, pues todos los seres, por más pequeños que sean, están saturados de él. Estamos constantemente en presencia de Dios. No podemos sustraer a su mirada ni una sola de nuestras acciones y nuestro pensamiento está en contacto incesante con el suyo. De ahí que se diga que Dios está en lo más recóndito de nuestro corazón. Nosotros estamos en Él, como Él está en nosotros, según la palabra de Cristo.
Dios no necesita mirarnos desde lo alto para extender su cuidado sobre nosotros. Para que Él escuche nuestras plegarias no es necesario atravesar el Espacio ni orar en voz alta, ya que Él está a nuestro lado y nuestros pensamientos repercuten en Él. Son como los sones de una campana que hacen vibrar las moléculas del aire circundante.
6. No tenemos la intención de materializar a Dios. La imagen del fluido inteligente es sólo una comparación más aproximada de Dios que los cuadros que lo representan como un hombre: su objeto es hacernos entender que Dios está por doquier y que puede ocuparse de todo.
7. Constantemente nos acordamos de un ejemplo ideal para mostrarnos de qué manera la acción de Dios ejerce su imperio en lo más íntimo de cada ser y cómo las impresiones más tenues de nuestra alma llegan hasta Él. Fue un espíritu quien nos brindó este ejemplo.
8. “El hombre es un pequeño mundo. El espíritu dirige, el cuerpo obedece. En ese universo, el cuerpo representará a la Creación, y el espíritu será Dios. (Comprenderán que se trata de una analogía y no de una identificación). Los miembros de ese cuerpo, los diferentes órganos que lo conforman: músculos, nervios y articulaciones, son individualidades materiales localizadas en sitios determinados del mismo. Aunque el número de partes constitutivas sea muy variado y de naturaleza diversa, no se producen movimientos ni sensaciones en ningún sitio que el espíritu tome de ello conciencia. Si se producen al mismo tiempo sensaciones en diversas partes, el espíritu las percibe a todas, las discierne y analiza, asignando a cada una su causa y lugar de acción. Para ello, el espíritu se sirve del periespíritu.
“Ocurre un fenómeno análogo entre Dios y la Creación. Dios está en todos los sitios de la Naturaleza, como el espíritu se encuentra en todo el cuerpo. Todos los elementos de la Creación están en contacto constante con Él, como todas las células del cuerpo humano están en contacto inmediato con el espíritu. Por lo tanto, en uno y en otro caso no hay razón para que fenómenos del mismo orden no se produzcan de igual forma.
“Un miembro se mueve: el espíritu lo percibe. Una criatura piensa: Dios lo sabe. Todos los miembros se mueven, los diferentes órganos vibran: el espíritu percibe cada manifestación, las distingue y localiza. Las diferentes creaciones, las múltiples criaturas se agitan, piensan y actúan de manera diversa y Dios sabe todo lo que ocurre y asigna a cada cual lo que le es particular.“Del mismo modo se puede deducir la solidaridad entre la materia y la inteligencia, la solidaridad de todos los seres entre sí y la que une a los diferentes mundos, y la de las creaciones con su Creador” (Quinemant. Sociedad Pariniense de Estudios Espíritas, 1867.)
9. Comprendemos el efecto, y eso ya es un considerable adelanto. Del efecto nos remontamos a la causa, consideramos su grandeza por el esplendor del efecto, mas su esencia íntima aún se nos escapa, como la esencia de una infinidad de fenómenos. Conocemos los efectos de la electricidad, del calor, la luz, la gravedad; los calculamos y, sin embargo, ignoramos la naturaleza íntima del principio que los produce. ¿Es racional entonces negar el principio divino porque no lo comprendemos?
10. Nada impide que admitamos, de acuerdo con el principio de inteligencia soberana, la existencia de un centro de acción, un sitio que emite sin cesar sus rayos e inunde el Universo con
sus emanaciones, como el Sol emite su luz. Pero, ¿dónde se halla ese sentido? Nadie puede decirlo. Es posible que no se halle en ningún lugar determinado, ya que su acción no está circunscrita a sitio alguno en especial, y que recorra incesantemente las regiones del espacio sin límites. Si espíritus simples poseen el don de la ubicuidad, esa facultad en Dios debe ser sin límites. Dios llena el Universo y podríamos afirmar, como hipótesis, que ese foco céntrico no necesita trasladarse y que puede erigirse donde su voluntad soberana lo crea conveniente, por lo que se podría decir que Dios está en todos los sitios y en ninguno.
11. Nuestra razón se empequeñece forzosamente ante estos problemas insondables. Dios existe. No dudamos un solo instante de ello. Es infinitamente justo y bueno: ésa es su esencia. Su acción todo lo abarca, lo comprendemos. No desea más que nuestro bien, por eso debemos confiar en Él: eso es lo principal. El resto puede esperar hasta que seamos dignos de comprenderlo.

(Allan Kardec)

La naturaleza Divina de Dios


1.- No nos está permitido adentrarnos en la naturaleza íntima de Dios. Para comprender a Dios nos falta el sentido que sólo se adquiere con la completa depuración del espíritu. Mas si al hombre no le es permitido penetrar su esencia, puede, mediante el razonamiento, conocer sus atributos, es decir, las cualidades que Dios debe tener para ser Dios. Sin el conocimiento de los atributos de Dios sería imposible comprender la obra de la Creación, punto de partida de todos los credos religiosos. Aquellas religiones que no entendieron la Creación, verdadero faro conductor, han equivocado sus dogmas: las que no creyeron en un Dios todopoderoso, imaginaron muchos dioses. Esas otras que no atribuyeron a Dios la bondad suprema crearon un dios celoso, colérico, parcial y vindicativo.
2.- Dios es la inteligencia suprema y soberana. La inteligencia del hombre es limitada, ya que no puede crear ni comprender todo lo que existe. La de Dios, que abraza el infinito, debe ser infinita. Si fuese limitada en algún aspecto, podríamos concebir la existencia de un ser aún más inteligente, capaz de comprender y hacer lo que el otro no pudo, y así sucesivamente hasta el infinito.
3.- Dios es eterno, no tuvo comienzo ni tendrá fin. Si hubiese tenido un comienzo habría surgido de la nada. Pero como la nada es inexistente, no puede producir ni crear cosa alguna. El otro argumento tampoco sería válido, porque si hubiese sido creado por otro ser anterior a él, ése sería Dios. Si se le imaginase a Dios un comienzo o un fin, se podría asimismo sospechar un ser anterior
o posterior a Él, y así indefinidamente.
4.- Dios es inmutable. Si estuviese sujeto a cambios, las leyes que gobiernan el Universo carecerían de estabilidad.
5.- Dios es inmaterial. Su naturaleza difiere de todo lo que llamamos materia, de otra manera no sería inmutable, pues estaría sujeto a las transformaciones de la materia.
Dios no posee una forma factible de ser apreciada por nuestros sentidos, pues, de ser así, sería materia. Decimos: la mano de Dios, la boca de Dios, porque como el hombre sólo conoce su forma, al no comprender algo se toma como modelo y compara. Las imágenes que representan a Dios como un anciano de larga barba y vestido con una túnica, son ridículas: intentan otorgarle proporciones humanas. De eso, a hacerle partícipe de las pasiones humanas y convertirlo en un dios colérico y celoso, no hay más que un paso.
6.- Dios es todopoderoso. Si no poseyese el poder supremo, se podría concebir un ser más poderoso que él, y así sucesivamente hasta llegar al ser que superase a todos en poderío. El último sería Dios.
7.- Dios es soberanamente justo y bueno. La sabiduría providencial de las leyes divinas se revela de igual modo en las cosas pequeñas como en las enormes, y tan grande sabiduría no nos deja dudar ni un solo instante de su justicia y bondad. Cuando una cualidad es infinita, no puede existir la cualidad contraria capaz de disminuirla o anularla. Un ser infinitamente bueno no posee la más pequeña tendencia de maldad, así como un ser infinitamente malo es incapaz de la mínima bondad, como un objeto no es completamente negro si presenta una ligera tonalidad blanca, ni el blanco absoluto permite una sola mancha de color negro. Dios no puede ser al mismo tiempo bueno y malo, ya que no podría tener ni una ni otra cualidad en grado supremo, y, por tanto, no sería Dios, todas las cosas estarían sometidas a su capricho y no habría ninguna estabilidad. Por consiguiente, existe una doble posibilidad: o es infinitamente bueno o infinitamente malo. Pero como sus obras testimonian sabiduría, bondad y previsión, llegamos a la conclusión de que, como no puede ser bueno y malo a la vez, sin dejar de ser Dios, es infinitamente bueno.
La bondad soberana implica justicia soberana, ya que si actuase injustamente o con parcialidad en una sola circunstancia o con una sola de sus criaturas, no sería soberanamente justo y, por tanto, tampoco soberanamente bueno.
8.- Dios es infinitamente perfecto. No podemos concebir a Dios sin la infinitud de sus perfecciones, pues sin ello no sería Dios, ya que podríamos concebir otro ser que tuviese lo que Él no posee. Para que ningún ser pueda superarlo es preciso que sea infinito en todo.
Al ser los atributos de Dios infinitos no pueden sufrir aumento ni disminución. De lo contrario no serían infinitos y Dios no sería perfecto. Si se le quitase una pequeñísima parte de uno solo de sus atributos, ya no sería Dios, ya que podría existir otro ser más perfecto.
9.- Dios es único. La unidad de Dios es producto de sus perfección infinita y absoluta. Otro dios no podría existir si no fuese igualmente infinito en todos sus atributos, ya que si entre ellos hubiese la más ligera diferencia, uno sería inferior al otro, estaría subordinado a su poder y ya no sería Dios. Si entre ambos hubiese una igualdad absoluta, serían desde toda la eternidad un mismo pensamiento, una misma voluntad, un mismo poder, y, confundidas a tal punto sus identidades, no serían en realidad sino un solo Dios. Si cualquiera de ellos tuviera atribuciones especiales, uno podría hacer lo que el otro no, y, por lo tanto, no existiría entre ellos la igualdad perfecta, ya que ni uno ni otro poseerían la autoridad soberana.
10. Los pueblos primitivos ignoraban la infinitud de las perfecciones de Dios, y ello dio origen al politeísmo. Atribuían divinidad a todo poder que les parecía superior a lo humano. Más tarde, gracias al razonamiento, concentraron en un solo Dios todos los atributos de perfección, y, además, al paso que los hombres fueron comprendiendo la esencia de eses atributos divinos suprimían de sus creencias todas las cualidades negativas que habían imaginado en Dios.
11. Resumiendo: Dios, para ser tal, no puede ser superado en nada por otro ser, ya que si existiera alguien más perfecto que Él, aunque en pequeñísima medida, ese otro sería Dios. Por tanto, es necesario que sea infinito en todo. Es así que la existencia de Dios se constata por sus obras, y es mediante una simple deducción lógica que se llega a determinar los atributos que lo caracterizan.
12.- Dios es, por tanto: la suprema y soberana inteligencia. Es único, eterno, inmutable, inmaterial, todopoderoso, soberanamente justo y bueno e infinito en todas sus perfecciones, y no puede ser de otra manera.
Esa base sobre la cual reposa el edificio universal es el faro que ilumina al Universo entero, y su luz es la única que puede guiar al hombre en la búsqueda de la verdad. Siguiéndola, no se perderá nunca, y si a menudo se ha extraviado, es porque se desvió de la ruta que le estaba indicada. Ese es también el criterio infalible de todas las doctrinas religiosas y filosóficas. El hombre posee para juzgarlas una medida rigurosamente exacta en los atributos de Dios, ya que puede proclamar con entera seguridad que toda teoría, todo principio, todo dogma, toda creencia, toda práctica que esté en contradicción con uno solo de esos atributos o que intente anularlos o simplemente debilitarlos, no puede estar en la verdad.
En filosofía, en psicología, en moral, en religión, sólo es verdad lo que no se aparta en nada de las cualidades esenciales de Dios. La religión perfecta sería aquella en la que ningún artículo de fe contradijese esas cualidades y en la que todos sus dogmas pudiesen ser sometidos a la prueba de ese control sin sufrir menoscabo alguno.

(Allan Kardec)

Existencia de Dios


1. Al ser Dios la causa primera de todas las cosas, el punto de partida de todo, el eje sobre el que reposa el edificio entero de la Creación, es también el tema que interesa considerar antes que nada.
2. Hay un principio elemental que lleva a deducir la causa por sus efectos, aun cuando a esa causa no se la vea.
Si un pájaro en pleno vuelo es alcanzado por una bala que lo mata, suponemos que fue un tirador, aunque no lo veamos. No es entonces siempre necesario ver algo para saber que existe. Absolutamente, en todos los órdenes ocurre lo mismo: observando los efectos se llega a conocer las causas.
3. Otro principio elemental, hoy considerado axioma, a fuerza de ser cierto, es aquel que dice que todo efecto inteligente tiene su origen en una causa inteligente.
Si preguntásemos quién ideó un determinado mecanismo ingenioso y nos respondiesen que se hizo solo, ¿qué pensaríamos de la persona que nos dio tal respuesta? Cuando estamos frente a una obra de arte o de una industria pensamos que ella es producto del cerebro de un hombre de genio, porque necesariamente su concepción es el resultado de una inteligencia desarrollada. Juzgamos que su autor es un ser humano porque sabemos que es algo factible de ser realizado por un hombre. Pero a nadie se le ocurriría pensar que pudo haber sido un idiota o un ignorante su creador, y menos aún que es el trabajo de un animal o producto del azar.
4. Reconocemos la presencia del hombre en sus obras. La existencia del hombre antediluviano se comprueba no sólo por los fósiles humanos hallados, sino también, y con igual certeza, por los objetos trabajados por él mismo que se encontraron: un fragmento de ánfora, una piedra tallada, un arma, un ladrillo. El grado de inteligencia y adelanto de quienes han realizado dichos trabajos se reconoce por la imperfección o delicadeza de los mismos. Si visitamos un país habitado exclusivamente por salvajes y descubrimos una estatua digna de Fidias, inmediatamente nos haríamos el siguiente razonamiento: los salvajes no pueden ser los autores, por lo tanto, la estatua es obra de una inteligencia superior.
5. ¡Pues bien! Con sólo mirar a nuestro alrededor y posar nuestra mirada sobre las obras de la Naturaleza, veremos la previsión, la sabiduría y la armonía que las preside, sentimos que todas ellas sobrepasan en grado indecible a la inteligencia creadora del ser humano. Si el hombre no produjo esas obras, significa que son el producto de una inteligencia superior a la humana, a menos que pensemos que hay efectos sin causa.
6. A este razonamiento, hay quienes oponen el siguiente:
Las obras de la Naturaleza son producto de fuerzas naturales que actúan mecánicamente en razón de las leyes de atracción y repulsión. Las moléculas de los cuerpos inertes se unen y disgregan bajo la acción de estas leyes. Las plantas, en virtud de esa misma ley, nacen, germinan, crecen y se multiplican, cada una en su especie. El crecimiento, la flor, el fruto y el color están
subordinados a causas materiales como el calor, la electricidad, la luz, la humedad, etc. Lo mismo sucede con respecto a los animales. Los astros se forman por atracción molecular y se mueven perpetuamente con sus órbitas debido a la gravitación. La regularidad mecánica en el empleo de las fuerzas naturales no habla de ninguna inteligencia independiente. El hombre mueve su brazo cuando quiere y como quiere, pero quien hace un movimiento único y siempre en igual sentido, desde su nacimiento hasta su muerte, sería una especie de autómata. Por tanto, podemos concluir diciendo que las fuerzas orgánicas de la Naturaleza son puramente automáticas.
Todo eso es muy sincero, pero esas fuerzas son efecto que deben poseer alguna causa. Nadie dice que ellas constituyan la Divinidad. También es verdad que son materiales y mecánicas y que no son inteligentes por sí solas. Ellas son puestas en acción, distribuidas y adecuadas a las necesidades de cada cosa por una inteligencia que no es humana. La adecuación útil de esas fuerzas es un efecto inteligente que descubre a una causa inteligente. Un péndulo se mueve con automática regularidad, y es esa regularidad lo que realmente vale. La fuerza que lo hace mover es material y exenta de inteligencia, mas, ¿de qué serviría el péndulo si una inteligencia no hubiese combinado, calculado y distribuido el empleo de esa fuerza para lograr que se mueva con precisión? ¿Sería racional afirmar que la inteligencia no existe porque no está a la vista? Se la juzga por sus efectos. La existencia del reloj confirma la existencia del relojero: la ingeniosidad del mecanismo testifica la inteligencia y conocimientos del relojero. Cuando un reloj nos da la información que necesitamos, ¿pensamos acaso que él es inteligente?
Podemos decir lo mismo del mecanismo del Universo: Dios no se muestra, pero afirma su existencia por sus obras.
7. La existencia de Dios no es un hecho revelado, sino corroborado por la evidencia material de sus obras. Los pueblos primitivos no fueron testigos de la revelación, y, sin embargo, creían instintivamente en la existencia de un poder sobrehumano. Al contemplar las obras de la Naturaleza deducían que su origen no era humano. ¿No poseían mayor lógica que quienes hoy intentan teorizar, diciendo que tales obras se han hecho solas?

(Allan Kardec)