jueves, 5 de febrero de 2009

Clonación


1 – Causó sensación la experiencia desarrollada por el embriologista británico, Ian Wilmut, que consiguió obtener el clon de una oveja, a partir de una célula extraída de su madre. ¿El hombre está invadiendo los dominios de Dios?
Sólo Dios es capaz de crear la vida. El hombre está tan sólo
descubriendo otros caminos para que ella se manifieste.

2 – Esos experimentos podrán culminar con la clonación de seres humanos. Representantes de varias religiones se oponen enfáticamente. ¿Qué tiene que decir el Espiritismo?
Allan Kardec dejó bien claro que el Espiritismo caminaría con la Ciencia. No hay porque oponerse a sus conquistas, ya que nada es descubierto o desarrollado sin el consentimiento de Dios. No es raro, que grandes avances científicos contestados, en un principio, por teólogos, existan con el concurso de los poderes espirituales que nos gobiernan.

3 - ¿La clonación no sería una subversión del orden divino?
Subversión del orden divino es un niño desnutrido, ciudades bombardeadas, actos terroristas, enfermos sin tratamiento, trabajadores sin empleo. Subversión del orden divino siempre será la
forma como tratamos a las personas, no como nazcan.

4 - ¿Cómo ocurre la reencarnación en la clonación?
Sabemos que el retorno a la carne puede ocurrir de dos formas: reencarnación natural, en que el Espíritu es atraído por el campo vibratorio que se forma durante la comunión sexual; y la
reencarnación planeada, en que hay la acción de mentores espirituales.
Podemos decir, según ese principio, que la clonación no hace viable la reencarnación natural, ya que en ella no existe la unión sexual.

5 – Entonces, ¿Dolly desencarnada, o el principio espiritual que la anima, habría sido conducida a la vida física por científicos del Más Allá, interesados en prestigiar la experiencia?
Creo que toda clonación bien hecha será siempre el resultado de ese concurso, ya que no se trata de una reencarnación natural. Es oportuno destacar que Wilmut intentó la clonación con ciento
cincuenta y seis células. Sólo una se desarrolló, dando origen a Dolly, talvez porque, de entre otros factores, solamente ella contó con la indispensable presencia de un “alma”, o principio espiritual conducido por técnicos del Más Allá.

6 – Tratándose de la clonación de seres humanos, ¿tendríamos un xerox de gente, absolutamente igual?
Físicamente si. En cuanto a su personalidad, carácter, inteligencia, índole, y todo lo que distingue a un ser humano de otro, sería, invariablemente, diferente, guardando conformidad con el estado evolutivo y la manera de ser del Espíritu reencarnante.

7 – Es aterrador imaginar a alguien hijo de si mismo, bajo el punto de vista biológico, alguien sin padre ni madre…
Ese ser humano no se presentará como mera pieza de laboratorio. Será un niño igual a los demás, frágil y dependiente, exigiendo el concurso de personas que cuiden de ella. Tendrá padres
adoptivos, sin ninguna perdida en la relación familiar. La afectividad es resultado de la convivencia, no de la sangre. Cualquier persona que adoptó un niño sabe sobre eso.

8 - ¿No hay el riesgo de abusos que serán cometidos por gente sin escrúpulos, dispuesta a sacar provecho de las técnicas de la clonación?
Eso es típico de la naturaleza humana. Se liberó el átomo e hicieron bombas atómicas; se creó la biología y vinieron las armas bacteriológicas; se inventó el avión y surgieron los bombarderos. Pero el saldo es siempre favorable, por los beneficios que los avances científicos promueven. Lo mismo ocurrirá con la clonación, algo que hoy asusta, pero que será práctica rutinaria en los futuros siglos, atendiendo a un cuidadoso planeamiento que envolverá a Espíritus encarnados y desencarnados.


9 – Si varios individuos nacen de células de un mismo organismo, absolutamente iguales, ¿cómo queda el karma de cada uno, comprendiendo las condiciones físicas e intelectuales?
Gemelos univitelinos, que nacieron de un mismo óvulo, son absolutamente iguales. No obstante, a lo largo de la existencia presentan diferencias marcadas en la forma de ser, en la personalidad, en la inteligencia, en el carácter, y también en lo tocante a la salud. Habrá el más débil, así como el más susceptible a enfermedades graves. Aquí entra la condición espiritual y el karma. Algo semejante ocurrirá con los clones, en la citada condición.

10 - ¿Hay alguna relación entre la génesis bíblica, cuando Jehová sacó una costilla de Adán para crear a Eva, y los clones?
Tenemos la fantasía transformada en realidad. Adán y Eva son figuras mitológicas que simbolizan la Creación y anticipan el futuro. Y hay una diferencia fundamental, que ya comentamos: el científico no crea nada. Tan sólo hace reproducciones.

11 – En la película “Os meninos del Brasil”, unos científicos quieren reproducir a Hitler, a partir de la clonación de células reservadas. Procuran incluso crear más o menos las mismas circunstancias y experiencias por las que pasó el dictador en la infancia, amoldándole la personalidad. ¿Es eso posible?
Para que eso ocurriese sería necesario que los Espíritus que encarnan en clones fuesen absolutamente iguales al donador, lo que es imposible. Cada Espíritu tiene su “impresión digital”, las peculiaridades que lo distinguen.

12 – Imaginemos que el propio Hitler reencarnase en esa clonación… El mismo Espíritu, en un cuerpo absolutamente igual, ¿produciría los mismos estragos?
Imposible, por varios factores. Serían diferentes las contingencias, la época, las experiencias personales, la convivencia. Sobretodo, habría la carga kármica extremadamente pesada, que ciertamente le impondría serias limitaciones físicas e intelectuales.

13 – ¿Un proyecto de esa naturaleza no podría favorecer una inmortalidad física? Siempre que el individuo falleciera una célula reservada sería aprovechada para una inmediata reencarnación del mismo…
Eso tal vez fuese posible a un Espíritu muy evolucionado, capaz de sobreponerse a las dificultades y problemas que envuelven la muerte y el nacimiento. Pero, en tal estado, no tendría ningún interés en perennizar la permanencia en la carne. Estaría “en otra”, como dicen los jóvenes.

14 – Una señora demuestra gran interés en la clonación del hijo que falleció en un accidente. ¿No sería posible, así, tenerlo de retorno?
En teoría, si. En la práctica sería un problema una experiencia de esa naturaleza. Prevalecería, no la voluntad de la madre, sino el libre albedrío del hijo así como su vinculación a otros compromisos y necesidades.

15– La clonación de seres humanos es fascinante, pero al mismo tiempo envuelve problemas y dudas. ¿No sería mejor dejar para el futuro, cuando el Hombre sepa lidiar mejor con el asunto?
No se puede detener a la Ciencia. La búsqueda de conocimiento es una característica fundamental del Hombre, aunque muchas veces proceda como un aprendiz de hechicero, sin dominio sobre sus propias conquistas, en virtud de su subdesarrollo moral.

16- ¿La clonación será diseminada en el futuro?
La Ciencia aprenderá a lidiar mejor con las técnicas que tengan que ver con la clonación, haciéndola más simple y segura. Sobre su diseminación, dependerá de los programas de la
Espiritualidad. Como ya comentamos, nos parece que no hay clonación sin el concurso de especialistas del Más Allá.

(R. Simonetti)

Evidencias de la Reencarnación


1 – ¿La reencarnación puede ser comprobada científicamente?
El Espíritu no es pasivo de ser sometido a experiencias en laboratorio o a ecuaciones matemáticas. Podemos hablar de evidencias, a partir de la observación de hechos que sugieren la
reencarnación.

2 – Sería, entonces, una cuestión de creencia en las evidencias, ya que, incluso tomando conocimiento de ellas, hay quien niegue el retorno a la carne.
Eso ocurre incluso con los hechos más palpables. Hasta hoy hay quien no admite que los americanos descendieron en la Luna, no obstante el acontecimiento histórico haber sido transmitido en vivo por la TV. Para esas personas, no pasó de un embuste.

3 – ¿El hecho de no poderse probar con el rigor de la ciencia positivista la reencarnación no es una traba a la expansión de ese principio?
Eso es relativo. No hay ninguna comprobación histórica de la existencia de Jesús. La Historia lo ignoró en su tiempo. Tenemos evidencias. No por eso su paso por la Tierra es cuestionado.

4 – ¿Qué puede ser dado como evidencia de la reencarnación?
Hay innumerables. Podemos destacar las reminiscencias de vidas pasadas, espontáneas o inducidas por hipnosis y técnicas de relajación; los niños prodigio; el dèjá-vu, la sensación de haber estado en algún lugar que se ve por primera vez o ya haber vivido determinada situación…

5 – ¿Cuál es el resultado práctico de las investigaciones?
Así como la manifestación de los Espíritus, la idea de la reencarnación consagra la inmortalidad. El proceso mediúmnico nos da la dimensión de la vida espiritual, donde nos esperan las
consecuencias del comportamiento humano; la reencarnación nos da la dimensión de la vida física, situándola como una escuela donde Dios nos ofrece oportunidades de progresivo perfeccionamiento, en sucesivos estados y situaciones compatibles con nuestras necesidades
evolutivas.

6 – Si es tan importante evidenciar la reencarnación por medio de investigaciones, ¿Por qué no hay en el medio espírita un trabajo más amplio sobre el asunto?
Talvez por sentimiento de autosuficiencia. Para el espírita es algo tan obvio que le parece ocioso el mezclarse con investigaciones. No obstante, hay compañeros valiosos dedicados al asunto. Destaco el Dr. Hernani Gimarães Andrade, que posee cerca de 80 casos investigados. Hay dos libros notables suyos, comprendiendo la reminiscencia espontánea: La reencarnación en Brasil, con siete casos, y Renació por Amor, que enfoca la reencarnación de un padre.

7 – ¿Y fuera del movimiento espírita?
Se investiga mucho, particularmente en los Estados Unidos y en Europa. Hay montañas de libros sobre el tema. Eso es importante, ya que todo lo que se haga en el movimiento espírita para comprobar que vivimos múltiples existencias en la carne parecerá siempre un “avivar la brasa para nuestra sardina”.

8 – Con las investigaciones, la reencarnación se convertirá en un principio universal, asimilado por todas las filosofías y religiones?
Eso ocurrirá tarde o temprano, no sólo por las investigaciones, sino principalmente por la maduración del psiquismo humano, favoreciendo la reminiscencia espontánea. El hombre del futuro no necesitará pruebas. Sabrá, por experiencia propia.

Reencarnación en el nuevo Testamento


1 – ¿La reencarnación aparece en el Nuevo Testamento?
Más que en el Viejo. Existen muchas referencias, bastante explícitas.

2 – Se evoca el célebre encuentro de Jesús con Nicodemos para demostrar que Jesús enseñaba la reencarnación. ¿Sería esa la mayor evidencia?
Es la más recordada. El problema es que Jesús empleaba un lenguaje simbólico, algo complicado. Favorece la fantasía y la especulación. La persona siempre la interpreta según las conveniencias de su religión.

3 – ¿En cuales textos, en el Evangelio, la reencarnación aparece de forma objetiva?
En las referencias de Jesús a Juan el Bautista. Según las tradiciones judaicas, el profeta Elías debería regresar a la Tierra en el adviento del Mesías. Sería el precursor, aquel que anunciaría su
llegada y lo presentaría. Sabemos que Elías reencarnó como Juan el Bautista. Jesús se refiere textualmente a eso cuando, instado por los discípulos, dice: “Yo, sin embargo, os digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron, antes hicieron con él todo cuanto quisieron. Así también, el hijo del hombre ha de padecer en las manos de ellos” (Mateo, 17:12). Juan fue decapitado por orden de Herodes. Es significativa la conclusión del evangelista, en el versículo siguiente: “Entonces los discípulos entendieron que les hablaba de Juan el Bautista”.

4 – Los teólogos ortodoxos dicen que Juan Bautista venía con el espíritu y el poder de Elías, refiriéndose a una identidad entre dos profetas, no al retorno del primero.
Se inspiran en Lucas, en la anunciación del nacimiento de Juan (1:17): “E irá delante de él en espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres a los hijos, convertir los desobedientes a la prudencia de los justos y habilitar para el Señor un pueblo preparado”. Es una afirmativa ambigua, ya que podemos también considerar ese “espíritu y poder de Elías” como la presencia del propio Malaquias (4:5), en quien Lucas se inspiró, es más objetivo, sin margen a doble interpretación: “Es que os enviaré el profeta Elías, antes que venga el grande, el terrible día del Señor. El convertirá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a sus padres”… El profeta enuncia claramente el retorno de Elías. Considerando su afirmación, no hay como sustentar la fantasía de que Juan Bautista sería su clon psicológico.

5 – ¿Aparece la reencarnación en otros pasajes evangélicos?
En Mateo (16:13-14), cuando Jesús pregunta: “¿Quien dice el pueblo que es el hijo del hombre?”, responden los discípulos: “Unos dicen Juan el Bautista, otros Elías y otros Jeremías o alguno de los profetas”. Es obvio que los discípulos y el pueblo estaban familiarizados con la idea de las vidas sucesivas o no tendría lugar aquella respuesta. Lo mismo ocurre con Juan (9:12), cuando, delante de un ciego de nacimiento, los discípulos preguntan: “Maestro, ¿Quién pecó, este hombre o sus padres para que naciese ciego?”. Jamás harían semejante pregunta si no admitiesen la reencarnación.

6 – Si la reencarnación aparece de forma tan evidente en el Nuevo Testamento, ¿por qué fue proscrita?
A partir del siglo IV, cuando, por influencia de los emperadores Constantino y Teodósio, se convirtió la religión oficial del Imperio Romano, el Cristianismo entró en el desvío. Se institucionalizó; surgió el profesionalismo religioso; fueron asimiladas prácticas externas del paganismo; se crearon ritos y rezos, oficios y oficiantes. Toda una estructura teológica fue montada para atender a las pretensiones absolutistas de la casta sacerdotal dominante, que se imponía a los creyentes con la draconiana afirmación: “Fuera de la Iglesia no hay salvación”. En ese cuadro de ambiciones y privilegios, no había lugar para una doctrina que exalta la responsabilidad individual, enseñando que nuestro futuro está condicionado al empeño de renovación, jamás a la simple adhesión a una iglesia.

7 – Sabemos que hubieron muchas interpolaciones y adulterios en los textos evangélicos a lo largo de los primeros siglos. ¿Por qué, si había interés en eliminar la idea de la reencarnación, no fueron suprimidos aquellos que le hacen referencia?
Jerónimo, a mando del papa Damaso, en el siglo IV, fijó los textos evangélicos definitivos, al elaborar la vulgata, una traducción de la Biblia al latín, a partir de textos griegos. Ocurre que en esa época la reencarnación era aceptada por una buena parcela del movimiento cristiano. Sólo en el siglo VI prevaleció la corriente contraria y ella fue oficialmente situada como herejía. A esa altura ya no era posible alterar la vulgata.

8 – Hay una versión según la cual la proscripción de la reencarnación habría ocurrido en virtud de la influencia de la emperatriz Teodora, esposa de Justiniano, que creía absurda la posibilidad de volver a la Tierra como una humilde trabajadora. Ella esperaba un cielo inmediato, conforme su posición. Influenciado por ella, Justiniano habría ejercido una fuerte presión para la eliminación del principio reencarnacionista, en un sínodo realizado en 543, en Constantinopla.
Tenemos ahí una autentica tontería. No existen documentos que comprueben esa versión. Es improbable que algo tan serio haya ocurrido por simple influencia de una mujer pretenciosa. Yo creo que hubo una fatalidad histórica. El concepto reencarnacionista era muy avanzado para la mentalidad medieval, lo que no es de admirar. Los teólogos no conseguían siquiera admitir la idea de que la Tierra se moviera y que no era el centro del Universo…

(R. Simonetti)

Reencarnación en el viejo testamento


1 – ¿Existen referencias a la reencarnación en la Biblia?
Es evocada muchas veces en el Viejo Testamento, de cara a las tendencias inmediatistas del pueblo judío, pero dirigido a los intereses materiales, sin asuntos de orden espiritual.

2 - ¿Dónde aparece la reencarnación, en el Viejo Testamento?
Dice Jo (14:14): “Muriendo un hombre, por ventura volverá a vivir? Todos los días en que ahora combato espero hasta que llegue mi cambio”. No había motivo para el patriarca cuestionar su fe en la supervivienda. Ciertamente se refería a la posibilidad de retomar la experiencia humana.

3 - ¿Dónde más?
En el Libro de la Sabiduría (8:19-20), se atribuye a Salomón la siguiente afirmación: “Yo era un niño de un natural feliz y había obtenido una alma buena. Siendo bueno vine en un cuerpo sin
mancha”. Es difícil entender el sentido de sus palabras si no admitimos que él se refiere a una existencia anterior.

4 - ¿Y sobre el hecho de nacer en un cuerpo sin mancha?
Hay una clara relación de causa y efecto. Explica la Doctrina Espírita que muchos de nuestros males físicos y psíquicos están relacionados con faltas cometidas o impurezas acumuladas en
pretéritas existencias.

5 - ¿Los profetas hacen referencia a la reencarnación?
En el libro de Jeremías (5:1), está registrado: “Antes de que te formase en el vientre te conocí, y antes de que salieses de la madre, te santifiqué; a las naciones te di por profeta”. Se evidencia la
preexistencia de Jeremías y su elevada posición espiritual, habilitándolo para la importante misión junto al pueblo judío, en condición de profeta, o médium como diríamos hoy.

6 - ¿En Moisés hay alguna referencia a las vidas sucesivas?
En el primer mandamiento de la Tabla de la Ley (Exodo, 20:5) está registrado que Dios castiga hasta la tercera y cuarta generación, a aquellos que lo ofenden. Una aberración si no admitimos que en las generaciones castigadas se sitúan los propios Espíritus que delinquieron. La culpa no puede trascender a la persona del culpado.

7 - ¿El Espíritu reencarnaría como su propio descendiente?
Exactamente. Un estudio preciso sobre el asunto demostrará que hay personas enfrentando problemas relacionados con males que sus abuelos, bisabuelos o tatarabuelos practicaron. Son ellos mismos de retorno, enfrentando las consecuencias de sus errores.

8 - ¿La reencarnación serviría, entonces para la aplicación de la Pena de Talión, el “ojo por ojo” de la legislación mosaica?
La reencarnación sirve a la justicia divina, que no actúa en la base del ojo por ojo, teniendo en consideración el horizonte cultural y espiritual del delincuente, su estado evolutivo. Y no es inexorable que nuestras culpas sólo sean redimidas por sufrimiento igual al que impusimos al prójimo. Jesús enseñó eso, y el apóstol Pedro asimiló bien la lección. Proclama, en su primera epístola, que “el amor cubre la multitud de los pecados”.

(R. Simonetti)

domingo, 1 de febrero de 2009

El tiempo entre una reencarnacion y otra


1–¿Existe un tiempo determinado para reencarnar?
El estado de la erraticidad, como denominaba Allan Kardec (el Codificador del Espiritismo) a la vida espiritual, es variable. Podemos permanecer un año o un milenio. Depende de nuestras necesidades y opciones.

2-¿Dónde estamos más tiempo, en la Tierra o en el Más Allá?
Tendemos a permanecer más tiempo en el mundo espiritual, incluso por una cuestión de disponibilidad reencarnatoria. La población desencarnada es mucho más numerosa, cerca de 20.000 millones. No están equivocados los compañeros que hablan de la necesidad de valorar la experiencia humana, considerando que en el Más Allá hay filas aguardando la inmersión en la carne.

3–¿No sería una pérdida de tiempo estar tanto tiempo en la erraticidad?
La evolución no está subordinada exclusivamente a la vida física. Ocurre en los dos planos. El Espíritu evoluciona también en el continente espiritual, donde está nuestro hogar.

4–¿Qué otro criterio, además de la disponibilidad reencarnatoria, define la duración de la permanencia en el plano espiritual?
Las necesidades del Espíritu. Alguien con graves compromisos espirituales, en virtud de sus desatinos, necesitará regresar a la carne en un tiempo breve, conforme ya comentamos. Un misionero, que acostumbra venir a la Tierra para ejecutar las sagradas tareas en favor del bien común, podrá permanecer siglos en la espiritualidad.

5–¿Se permanece más tiempo en el mundo espiritual?
La tendencia es esa, considerándose no sólo la disponibilidad reencarnatoria, sino también el hecho de que la experiencia humana funciona como un grado escolar. El tiempo que el alumno pasa en la escuela es menor que aquel que ocupa con otras actividades.

6–¿El regreso a la carne es decidido por el propio interesado?
Depende de su nivel evolutivo. Espíritus más maduros, conscientes de sus responsabilidades, planifican la época de su regreso. Espíritus inmaduros son orientados y conducidos por mentores espirituales.

7–¿Y si el Espíritu se rehúsa a reencarnar?
Habiendo necesidad apremiante, sus mentores providenciarán la reencarnación forzosa.

8–Al ser obligado a reencarnar, ¿será natural que el Espíritu se rebele, que no asuma sus responsabilidades?
Probablemente, al igual que el sentenciado que no se conforma con la prisión a la que fue confinado. Pero, así como la penitenciaría busca detener el comportamiento criminal, la reencarnación forzosa destruye las imperfecciones más groseras del Espíritu que va a reencarnar. Entre «llanto y crujir de dientes», según la expresión evangélica, «él madurará».

Extraído del libro "Reencarnación, todo lo que necesitas saber"

¿Por que sufren los animales?


1-¿Todos los seres vivos poseen Espíritu?
No. Ellos son dotados de un principio espiritual que se desarrolla progresivamente, a lo largo de los milenios. Eso hasta que alcancen la complejidad necesaria a la conquista de la razón. Serán, entonces, Espíritus.

2-¿Existe una escala en ese desarrollo, como una escalera que el principio espiritual iría subiendo, pasando por todas las especies animales y vegetales, hasta alcanzar la razón?
No sabemos exactamente cómo ocurre. Seguramente no envuelve experiencias tan amplias, hasta porque surgen y se extinguen especies incesantemente.

3-Animales como el gato y el mono, que parecen ejercitar alguna inteligencia, ¿estarían en vísperas de la promoción a Espíritus?
Como ya comentamos, esa transición ocurre en otros planos del infinito y demanda un tiempo considerable. Entre los animales más desarrollados de la Tierra y el Hombre existen insondables escalones.

4–Algunos animales revelan una inteligencia que sorprende a sus dueños. ¿No demuestra ello que están bien cerca?
Ese «cerca» es relativo. Millones de años, delante de la eternidad, pueden representar en segundos. El animal tiene como centellas de inteligencia. Está muy distante del pensamiento continuo, que caracteriza al Espíritu.

5-¿No sería más conveniente que Dios nos creara dotados de inteligencia y discernimiento, sin tanto trabajo, sin gastar tanto tiempo?
Esa misma duda fue levantada por los teólogos en relación a la aparición del Hombre, cuando Darwin formuló su teoría evolucionista. Es más fácil imaginar a Dios moldeando a Adán del barro, que trabajando millones de años el taller de la Naturaleza para crear al ser humano. Sin embargo, Darwin, hoy, está plenamente aceptado por los teólogos, a no ser en los círculos más retrógrados, que aún interpretan los textos bíblicos al pie de la letra.

6-¿Ocurre lo mismo con el Espíritu?
Obviamente. Si Dios llevó tanto tiempo para producirnos una vestimenta carnal, ¿Por qué el Espíritu, que es mucho más complejo, debería ser creado con un pase de magia? No tiene sentido.

7–Si las limitaciones y males físicos se sitúan por el Espiritismo como una respuesta de la ley de causa y efecto a los desatinos humanos, ¿por qué lo sufren los animales, si no piensan, no tienen libre albedrío y, consecuentemente, no tienen deudas a rescatar?
La mujer no sufre los dolores del parto por problemas kármicos. Es una contingencia de la vida. Bendecirá sus sufrimientos, ante la gloria de ser madre. No siempre, por lo tanto, el dolor puede considerarse sinónimo de rescate. Es lo que ocurre con los animales. Limitaciones y males físicos agitan su conciencia embrionaria, preparando el glorioso «parto» del Espíritu.

(Richard Simonetti)

El Cristo en Nosotros


El Cristo en nosotros es efecto de la Luz Divina en el medula del alma. No podemos olvidar de abrir nuestros corazones para el surgimiento del Cristo, que nos lleva a la paz interna.
Paulo ya afirmaba que Jesús dentro de el “era motivo de gloria, y de vida nueva, consubstanciando fuerzas para las luchas de cada día.
Penetrando los arcanos de la vida universal, día a día, encontramos tanta belleza, que exacerbamos los sentidos en procura de nuestro mismos, encontramos igualmente Dios a pulsar en todos los contornos de la vida. Trabajando en grupo, bajo la dirección de Miramez, que nos ofrece más seguridad con su presencia, por su habilidad incomparable en nuestro plano, en todas las ciencias y en el amor, alegrándonos con nuestros trabajos en la Tierra, que se vuelven a despertar las criaturas en lo que toca a sus valores. Sabemos que no podemos interferir directamente en el mundo de la intimidad humana, pero ayudar, como hizo y cireneo ayudando a cargar la cruz, nosotros podemos y lo hacemos con mucha alegría.
Nuestros compañeros de tarea están cada vez más dinámicos y también felices por el renacer de esfuerzo de los hombres, en el sentido de la educación interna, cuando eso suceda, nuestra alegría es mucha, y el Cristo comienza a nacer en la estructura interna del hermano, cual lo hizo en el pesebre, hace dos mil años.
Abracemos la vida, aprovechándola en todas sus manifestaciones, que el mensaje de Dios es permanente, nos invita al amor y para amar. La mente educada trae beneficios extraordinarios para el equilibrio de la criatura.
`Los remedios existen por falta de armonía en la mente y de educación en los sentimientos. Coloque en todos sus pasos, coloque armonía en todos sus pensamientos, coloque concordancia en todas sus palabras. No hable más por usted, deje que el Cristo hable por su boca en las conversaciones, en los mensajes escritos, y en su vida, para que seamos motivados por la luz. Dar los primeros pasos y de nuestra cuenta, a partir de ahí, entonces, el Señor pasa a guiarnos.
La constitución de la vida humana, en la Tierra, tiene los trazos de las manos de Jesús. A El debemos el mayor respeto y gratitud, por asistirnos desde nuestra formación, que se pierde en los pliegues de los milenios. Entreguemos con urgencia nuestras manos a Cristo, nuestras vistas al Maestro, nuestros pies a Jesús, nuestras mentes, nuestras vidas, de modo que El haga morada en nuestros corazones, para que podamos decir, como Paulo, “el Cristo en nosotros es motivo de gloria y de liberación espiritual”.
Al hablar recordemos primero de lo que haría si estuviese delante de Jesús.
Procure reformar los sentimientos, comenzando hoy mismo procure hablar la verdad, iniciando ahora, busque la honestidad en este momento si ella aun no hizo uso de su ambiente. Y por encima de todo, ame en todas las líneas que pudiera, ene l sentido de que el perdón sea común en nuestras actitudes.
No se olvide de la recomendación evangélica , de desea a los otros aquello que siempre deseamos para nosotros mismos. Si usted quiere el Cristo en el corazón, limpia la conciencia, olvide por completo las manifestaciones de los sentimientos inferiores, y que las pasiones terrenas, sean transformadas en luz, donde la fraternidad tenga libre acceso al departamento de la naturaleza humana.
Haga de su vida como que una verdadera canción de la naturaleza, de modo que Dios sea la Fuente de Vida y Cristo la vida de la fuente eterna.


1.- Alecrín de Jardín :(Te)

Valor Terápeutico: tos * gases intestinales * heridas * reumatismo * debilidad cardiaca * histeria * inapetencia * es eficaz para las vías respiratorias.


MIRE PARA DENTRO DE USTED Y HAGA LO MEJOR PARA QUE DIOS LO BENDIGA.

(Kahena)