lunes, 29 de diciembre de 2008

El Espirita Ante el sufrimiento


Sabemos los espiritistas que la tierra es lugar de expiación y de dolor como sabemos también que el dolor purifica, depura y eleva, y sabemos más y es que el dolor es uno de los medios que nos hace progresar más rápidamente. ¿Cómo, pues, debemos tomar los dolores y sufrimientos físicos en la vida? Con calma, con resignación y hasta con alegría, recordando siempre que el dolor es el camino más rápido para elevarnos a regiones más altas, y el más seguro para apartarnos de las veleidades humanas.
Hemos visto espiritistas que han sufrido, no sólo con resignación, sino con alegría, porque si bien en los momentos del paroxismo del dolor los he visto quietos y serios y a veces algo fatigados, cosa muy natural, pero, pasado el paroxismo, los he visto relativamente tranquilos y alegres, y cuando sus enfermedades se lo han permitido, han sido expansivos y muy dispuestos a ensalzar la justicia de Dios. De éstos he visto pocos; pero los que han desencarnado y hemos podido saber de ellos, siempre han demostrado un estado muy feliz en el mundo espiritual, estando muy satisfechos de la calma y serenidad con que supieron sufrir lo dolores de la existencia material.
He visto otros espiritistas que, si bien aparentaban resignación en los dolores de la existencia material, los he visto muy tristes y afligidos, les he visto llorar y lamentarse de sus sufrimientos; estos espiritistas, entiendo, que no andan muy bien y están poco seguros de no caer, porque la tristeza engendra mal humor, y esto puede dar lugar a murmurar del destino, y, si se llega a la murmuración, se está en el primer paso de la rebeldía. Cuando un espiritista está en este estado revela atraso moral y un desconocimiento de lo que es la ley divina. ¿Qué diríamos de un comerciante que se le presentan muchos negocios para realizar, en los cuales logre grandes ganancias y se enfada y murmura porque le vienen tales negocios? Diríamos que el tal comerciante no sirve, porque cuando viene la ocasión de recoger un capital no la aprovecha. Así son los espiritistas que, cuando les vienen dolores en la vida, se entristecen o se atribulan y a veces se rebelan.
El espiritista debe tomar la existencia material como un curso de pruebas de todas clases, físicas y morales, que sirven para realizar un verdadero progreso; el espiritista nunca debe tomar la existencia material como la vida verdadera, sino como un período de estudio y de prueba para prepararse para la que lo es, porque esta está en la erraticidad; por cada día que pasamos unidos a la carne hemos de pasar miles de años en la vida del espacio, pues, ¿qué significan estos pequeños períodos que llamamos vida material para la que nos aguarda que es la del espíritu? Si la ley nos obliga a sufrir, porque nada ocurre en la creación sin justicia, debemos los espiritistas aferrarnos a la calma y serenidad más grandes, porque sabemos que es un gran bien para nosotros y que hemos llegado a la hora propicia para probar si el Espiritismo está arraigado en nuestro interior, o si es superficial la creencia que tenemos. Si es superficial, no podemos llamarnos espiritistas, pero si está arraigada en lo más hondo de nuestra alma, sabremos tomar las pruebas y dolores de la existencia como debemos y honraremos la doctrina que profesamos.
No debe dudar ningún espiritista que en el reino de Dios no se entra por sorpresa, ni se llega a la felicidad sino después de haberse depurado; así es que las comodidades, las alegrías mundanas y los goces de la tierra no son buenos caminos para alcanzar la felicidad en el espacio como tampoco debe dudar ningún espiritista que, cuanto más cerca se halla de su felicidad espiritual, más probado es por todos conceptos en la tierra. No hay más que recordar la vida de los mártires, de los justos, de los humildes y de los buenos y compararla con la manera de vivir de los grandes, según el mundo, de los opulentos, de los potentados, y se verá que, mientras los primeros tienen la vista fija en la vida del porvenir, los segundos no ven más que las delicias del mundo. De lo que digo, da una excelente prueba el Señor y Maestro en sus Mandamientos y en sus actos.
Bienaventurados los que sufren, que de ellos es el reino de Dios. Bienaventurados los afligidos, que ellos serán consolados. Bienaventurados los perfectos, que ellos verán a Dios.
Estas son las palabras del Señor. Confiemos todos en El; sigamos su ejemplo; sea todo espiritista que sufra grandes dolores, fuerte, lleno de calma, de amor al Padre, de resignación y de sumisión a la justicia divina, y si en algunas épocas la tentación arrecia, que se defienda con la oración, con el amor a los que sufrieron antes que él, y que no olvide que, tras el dolor sufrido con calina y alegría, viene la dicha, la felicidad y la vida eterna.

(Guía Practica del Espiritista, Médium Miguel vives)

El espirita ante la humanidad


Dice el Señor: Vosotros sois la sal del mundo; si la sal pierde su sabor, ¿con que será salado? Que es como si dijera: Vosotros sois la luz del mundo; si la luz pierde su claridad, ¿minará?
Todo espiritista que haya hecho profesión pública de sus creencias no debe olvidar nunca por donde pasa, a dónde va, y allí donde frecuenta; se nos observa y se nos estudia, para ver cómo obramos los espiritistas, ya que saben que nuestra manera de pensar es muy distinta de la de los que no profesan nuestras ideas. De modo que debemos tener muy presente aquellas palabras de un gran espíritu: Prudencia en el pensar, prudencia en el hablar, prudencia en el obrar, porque, si olvidamos las reglas que el Espiritismo nos prescribe y que algunas de ellas están anotadas en los artículos anteriores, podemos caer en ridículo, por no estar nuestros actos ajustados a la moral que el mundo espera de nosotros, cuya moral, cuando es bien practicada, es el mejor medio de propagar y ensalzar nuestros principios. De manera, que una actitud correcta y llena de dulzura, es de una atracción poderosa y podemos atraernos con ella las simpatías de muchos y hacernos agradables por nuestro trato. Nuestras maneras y costumbres es lo primero que todo espiritista debe emplear en su propaganda; primero obrar, después hablar, a no ser que la necesidad de las circunstancias nos obliguen a hablar primero que obrar. Cuando así deba hacerse, debemos ser muy prudentes y humildes, y debemos dar pruebas de una excelente educación. Pero, si es posible, obrar primero; vale más que nos conozcan primero por las obras que por las palabras; así cuando venga la hora de hablar, nos escucharán con más respeto y seremos mejor atendidos, procurando no entrar en propagar nuestras ideas, sino en ocasión oportuna, empezando siempre por demostrar lo que es la moral del Espiritismo, sus tendencias y sus fines, que son el hacer mejores a los hombres, traer la paz a la humanidad y demostrar un porvenir más feliz que el que poseemos en la tierra, y sólo debe entrarse en la explicación de fenómenos espiritistas, cuando ya las personas a quienes se habla han aceptado la moral y en algo comprenden su sublimidad, y en casos que se puedan exponer hechos, deben exponerse aquellos que puedan ser mejor comprendidos y estén al alcance de las personas con quién hablamos.
A veces hemos oído hablar a espiritistas entre personas profanas al Espiritismo y hemos tenido que escuchar la explicación de fenómenos que han estado muy fuera del alcance de las personas que escuchaban al espiritista, y esto casi siempre ha dado por resultado o la burla, o la mayor incredulidad, porque han considerado fanático al citado espiritista, perdiendo así toda influencia moral sobre aquellas personas. Por eso la propaganda moral, casi siempre, es bien recibida y mayormente si el espiritista que la propaga es persona que sabe portarse de una manera distinguida; cosa muy fácil para todo espiritista estudioso y que esté bien penetrado de lo que el Espiritismo le prescribe. Y no debe olvidarse que uno de los primeros mandamientos de la ley es: Amarás al prójimo como a ti mismo; y si bien es muy difícil practicar este mandamiento al pie de la letra, no es menos verdad que nosotros estamos obligados a practicar la caridad entre nuestros semejantes. Así es que si entre nosotros debemos ser indulgentes, benévolos y debemos dispensar, disimular y hasta perdonar, no hemos de ser menos entre la humanidad. Los que no son espiritistas sostienen a veces cuestiones, altercados, disputas, riñen y a veces se maltratan; nosotros debemos huir en absoluto de todo esto, si con buenas formas podemos llevar las cosas a su lugar, podemos y debemos hacerlo, pero si para esto nos hemos de separar de las reglas prescritas, debemos callar o buscar la mejor manera de salir de tal situación, y si de cualquier asunto, a pesar de nuestra prudencia y amor, no podemos salir bien librados, debemos sufrir con paciencia las iras de la ignorancia y de la mala fe; debemos perdonar sin reservas dentro de nuestra alma y debemos devolver bien por mal si es posible. Por eso no debemos olvidar la práctica del Maestro y Señor. El es el modelo, la verdad y la vida. ¿Qué dijo El, cuando le insultaban, le apostrofaban, le maltrataban y le escupían? Nada, bajaba los ojos y perdonaba en su interior. Pues si el que tanto es y tanto podía lo hizo tal como dejo escrito, ¿haremos nosotros al revés? Desgraciado del espiritista que puede perdonar y no perdona, pues vendrán días que exclamará: ¿de qué me sirvió saber lo que sabía y de haberme llamado espiritista?; más me hubiera valido no haberlo sabido, que no hubiera contraído tanta responsabilidad.
Hay espiritistas que, guiados por su ardiente caridad, se dedican a curar enfermos por medio del magnetismo, ya con agua magnetizada o con pases magnéticos; cuando entre estas prácticas no se mezcla nada de pretensiones de ninguna clase, sino un ardiente amor al enfermo y el deseo único de hacer bien, con una fe ardiente al Padre, pueden alcanzarse buenos resultados, pero se ha de tener en cuenta, que si el espiritista ha de tener prudencia en todos los casos, mucho más debe tenerla el que quiere dar salud a los enfermos; éste debe llevar una vida muy pura exenta de faltas y defectos que puedan retirarle la buena protección, porque sino, en lugar de hacer un bien a los enfermos, les hará un mal, les perjudicará. El que quiera aliviar o curar a la humanidad doliente, aunque sea nada más que dentro de sus relaciones particulares, debe llevar vida de santidad, llamémosla así para dar una distinción al que tal haga, mayormente si el espiritista que cura no es hombre que posee la ciencia médica, u otra ciencia que le acredite como a tal. Pero los que sólo lo hacen por amor a la humanidad deben despojarse de todo lo que pueda empañar la brillantez de su espíritu para que su periespíritu y su cuerpo puedan transmitir buenos fluidos. De manera que deben aplicarse, siempre, las siguientes máximas: Si quieres curar a los demás, precisa que tú primero estés curado de tu cuerpo y de tu alma, de lo contrario mal podrás curar a los otros si tú estás enfermo.
Claro está que si debe tener por práctica las maneras y costumbres que dejamos consignadas se abstendrá de hacer promesas a las personas que trate que no las puede cumplir, porque el que se dedica a prácticas tan levantadas nunca debe confiar en sus propias fuerzas, sino contar con su buen deseo, su voluntad y sobre todo con la ayuda de Dios y de los buenos espíritus, procurando tener fe en el que curó a los ciegos, tullidos y resucitó muertos. Obrando así, mucho podrá esperar del que Todo lo Puede y su misión será paño de lágrimas, para los que lloran y los que sufren.
En resumen: la humanidad gime, llora, se desespera por lo mucho que sufre; el egoísmo todo lo devora; las víctimas de la maldad se suceden las unas a las otras, las religiones se han desviado del camino; son escasos los hombres de bien, los cuales son siempre intermediarios entre la humanidad y la Providencia. Los espiritistas somos los encargados de traer la luz ya que nosotros sabemos porque la humanidad sufre, por que llora, por que se desespera; sacrifiquémonos, pues, para poderla explicar la causa de sus sufrimientos, de sus lágrimas, de su desesperación; obremos de manera para que sepa que el dolor depura, eleva, purifica, ensalza y así cumpliremos nuestra misión. El espiritista que mucho quiere hacer por sus semejantes no debe perder de vista al Señor cuando le azotaban atado al pilar, cuando le coronaban de espinas cuando llevaba la cruz, cuando consumaba el sacrificio, para saber imitarle en sus actos de amor a la humanidad, de abnegación y de sacrificio.
Vosotros sois la sal del mundo; si la sal pierde su sabor, ¿con que será salado?.

(Guía Practica del Espiritista, Médium Miguel vives)

El fabricante de Lápices


Un fabricante de lápices tomó un lápiz justo antes de meterlo en su caja, y le dio unos consejos y le dijo:

Hay 5 cosas que debes saber antes que seas enviado al mundo.

Siempre recuérdalas y serás el mejor lápiz del mundo. Las 5 cosas son las siguientes:

1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de alguien más.
2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones en que te saquen punta, pero es necesario para que seas cada vez un mejor lápiz.
3- Tendrás errores, pero tendrás un borrador para corregirlos todos.
4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro.
5- En cualquier superficie que seas usado, tendrás que dejar tu marca. No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar escribiendo.

El lápiz entró en su caja prometiendo recordar estas 5 cosas y con un propósito en su corazón de ser útil. Ahora podríamos ponernos nosotros en el lugar del lápiz y recordar estas 5 cosas para ser, cada día, una mejor persona:

1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de Dios.
2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones de las luchas y tribulaciones, pero es necesario para que seas más fuerte y valiente cada vez.
3- Tendrás errores, pero tendrás humildad para corregirlos todos y crecer por medio de ellos.
4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro del corazón.
5- En cualquier superficie que camines, tendrás que dejar tu marca, no importan las circunstancias o las condiciones que se produzcan.

Parabola de la rosa


Un hombre plantó una rosa y trabajó regándola constantemente. Antes que de ella apareciese algún indicio, el la examinó y vio el botón que en breve abriría, mas notó espinas sobre el tallo y pensó, "¿Como puede una flor tan bella venir de una planta rodeada de espinas tan afiladas?"

Entristecido por este pensamiento, el se negó a regar la rosa y antes de estar pronta para abrir, ella murió. Así sucede con muchas personas. Dentro de cada alma hay una rosa: Son las cualidades dadas por Dios.

Dentro de cada alma tenemos también las espinas: Solo que falta que aparezcan nuestras rosas. Muchos de nosotros nos miramos y vemos solo las espinas, los defectos. Nosotros nos desesperamos, pensando que nada de bueno puede venir de nuestro interior. Nos negamos a regar a cultivar dentro de nosotros y consecuentemente, eso muere.

Nunca percibimos nuestro gran potencial. Algunas personas no ven la rosa dentro de ellas mismas. Por lo tanto alguien mas debe mostrárselas. Uno de los mayores dones que una persona puede poseer o compartir es ser capaz de pasar por las espinas y encontrar la rosa dentro de otras personas. Esta es la característica del amor. Mirar una persona y conocer sus verdaderas faltas.

Aceptar a aquella persona en su vida, en cuanto reconoce la belleza en su alma y ayudarla a percibir que ella puede superar sus aparentes imperfecciones. Si nosotros mostráramos a esas personas la rosa que está creciendo en su interior, ellas superarán sus imperfecciones.

Cancion de Dios


"Dios es Amor y Compresión" Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras. . . .Efesios 2:10.

Un organista de la iglesia estaba practicando una pieza de Felix Mendelssohn y no estaba tocando muy bien. Frustrado, recogió su música y se dispuso a irse. No había notado a un extraño que se había sentado en un banco de atrás. Cuando el organista se dio la vuelta para irse, el extraño se le acercó y le preguntó si él podía tocar la pieza.

El organista respondió bruscamente: «Nunca dejo que nadie toque este órgano.» Finalmente, después de dos peticiones amables más, el músico gruñón le dio permiso con renuencia. El extraño se sentó y llenó el santuario de una hermosa e impecable música. Cuando terminó, el organista preguntó:

«¿Quién es usted?» El hombre contestó: «Yo soy Felix Mendelssohn.» El organista por poco impide al creador de la canción que tocara su propia música. Hay veces en que nosotros también tratamos de tocar los acordes de nuestra vida e impedimos a nuestro Creador que haga una música hermosa. Igual que el obstinado organista, quitamos las manos de las teclas con renuencia.

Como pueblo Suyo, somos «creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano» (Efesios 2:10).

Pero nuestras vidas no producirán una música hermosa a menos que le dejemos obrar a través de nosotros. Dios tiene una sinfonía escrita para nuestras vidas. Dejémosle que haga su voluntad en nosotros.
La capacidad de Dios no está limitada por nuestra incapacidad.

(Dave Egner)

Kirliangrafía y foto Kirlían


Es una técnica que fue descubierta en Rusia en 1939 por un electrotécnico llamado Semyon Kirlian. El y su esposa experimentaron varios años y luego se hicieron eco científicos como el biólogo V.M. Inyushin y el biofísico Víctor Adamenko, que ampliaron y documentaron informes de esta técnica en Moscú. Hoy todavía se sigue investigando en Alemania, Italia, Japón, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Rusia, Brasil, Argentina, etc. La foto Kirlian, que se saca de las puntas de los dedos de las manos, nos permite tomar la impresión de lo que se llama el cuerpo etérico de las personas, o lo que comúnmente llamamos "aura" que es la energía que rodea el cuerpo físico.
Es el doble energético que todos tenemos. A través de las lesiones en la energía se ve, desequilibrio, desarmonía, disfunciones, drogas, tensión, ansiedad, etc. Incluso se pueden detectar energías intrusas, que son energías de afuera dirigidas hacia otras personas, quizás involuntariamente. A veces las personas que tienen resentimiento y enojos guardados, con su solo pensamiento envían estas energías a personas que no quieren o envidian.
Estas energías pueden entrar sólo si nuestro campo energético no está entero, no nos olvidemos que nuestro cuerpo etérico es el defensor de nuestro cuerpo físico. De la misma manera una enfermedad se ve primero en el aura y tarda unos cuantos meses en manifestarse en el físico; estas fotos nos pueden ayudar a prevenirlas.
El primer científico ruso que descubrió el bioplasma fue el Dr. Inyushin, quién "vió" de una manera especial el cuerpo astral y expresó que todos los seres vivos tienen un campo energético y a esto lo llamó bioplasma. El bioplasma es un concepto que idearon algunos investigadores rusos refiriéndose al campo energético que rodea a todos los seres vivos. Existen diferentes estados de la materia: sólido, líquido, gaseoso y bioplasmático. Este último es en forma de energía y rodea a todo cuerpo con vida. El cuerpo físico, que posee átomos y moléculas, está compuesto también por un cuerpo plasmático biológico formado por partículas ionizadas positiva y negativamente. La medicina oriental ha operado por muchísimos años a través de este cuerpo, introduciendo la acupunción por los meridianos, que se distribuyen a través del cuerpo bioplasmático. También se han encontrado en Egipto, unas antiquísimas agujas que los médicos y sabios egipcios, llamados Hierofantes, utilizaban como acupuntura, en el campo etérico, sin llegar a tocar la piel.
En 1939, un ingeniero ruso, llamado SEMYON DADIDOVICH KIRLIAN, fallecido el 1-8-1978 a los 79 años de edad, y su esposa, estaban haciendo una investigación con un aparato para electroterapia en su laboratorio en UCRANIA, quién por error tocó un electrodo y al mismo tiempo que recibió un shock se pudo ver un brillante destello luminoso en su mano, la colocó sobre una lámina de papel fotosensible y la fotografió. Al revelar la película, vió con gran sorpresa que en la película aparecían unas emanaciones parecidas a un halo de luz que rodeaban sus dedos.
Durante siglos, místicos y videntes aseguraron ser capaces de ver un brillante halo de luz, de diferentes colores que rodeaba al cuerpo físico de todos los organismos vivos. Ellos creían que este halo era el doble espiritual del ser físico. Sin embargo, científicos soviéticos han llegado a la conclusión de que el "aura" de las fotografías Kirlian es la prueba de la existencia del plasma biológico o bioplasma, y no el resultado de un estado de carga eléctrica del organismo. Los electrones tienen carga eléctrica negativa y los protones del núcleo carga positiva, lo cual genera distintas magnitudes según cuál sea su configuración atómica. De este modo, cada cuerpo aparece circundado por un campo magnético generado por los átomos que lo componen. Las imágenes del aura humana obtenidas por medio del sistema Kirlian informan sobre la situación física, psíquica, emocional y espiritual de la persona a la que se le practica este estudio y el estado tanto de sus canales yin y yang como de la zona a la que pertenece cada uno de ellos. Cualquier alteración del organismo modifica la radiación, lo cual determina ciertos movimientos ondulantes en la imagen. Por lo tanto, actualmente este sistema es considerado un valioso auxiliar de la medicina tradicional y complementaria en lo que se refiere al diagnóstico para el tratamiento de variados trastornos físicos y emocionales.
Prof. Newton Milhomens, físico ya estaba habilitado para hacer diagnósticos de salud orgánica y psíquica en seres humanos, a través de las Fotos Kirlian, de acuerdo con los resultados obtenidos de sus investigaciones en la área. En La actualidad, en todos lo medios donde se emplea el Kirliangrafía, es considerado como el "Padre de la Kirliangrafía, en Brasil" y su trabajo ha influenciado enormemente a investigadores de Kirliangrafía de los países de América Latina, en general, y de algunos países Europeos. Sin duda alguna, él ha sido el creador de la "Escuela brasileña de Kirliangrafía". Creador del "Patrón Brasileño de Kirliangrafía", que fue oficializado y que recibe su nombre, en el "I Simposio Brasilero de Kirliangrafía" realizado en Curitiba en 1986
Dr. Konstantin Korotkov, PhD en Física, Director del Departamento de Física de la Universidad Estatal de San Petersburgo. Rusia. El 25/26 de noviembre de 2000, ha sido realizada la “V Conferencia Mundial 2000 de Kirliangrafía” en Curitiba (PR), Brasil, con la presencia de varios investigadores mundialmente famosos de Rusia, Inglaterra, Suecia y otros países europeos en que están bien avanzadas las investigaciones en Kirliangrafía. El Dr. Konstantin Korotkov, Ph. D. Profesor de Física, del Departamento de Física de la Universidad Estatal de San Petersburgo, e inventor del Sistema GDV de Kirliangrafía que presentó su trabajo titulado "La Técnica GDV basada en el Efecto Kirlian, una herramienta científica avanzada para investigar el psicosomatismo a través de la lectura del Aura."
Existen en la actualidad, registrados y patentados, en todo el mundo solamente 4 patrones cuyos autores hicieron todas sus investigaciones de acuerdo con los mismos y que son:

1 - Patrón Peter Mandel - Alemania
2 - Patrón Newton Milhomens - Brasil
3 - Patrón Giuseppe Ambrosini - Italia
4 - Patrón Konstantin Korotkov - Rúsia

El patrón que en la actualidad es mas utilizado a nivel mundial, por la exactitud de los diagnósticos, es el de Newton Milhomens, por lo que las fotos e interpretaciones que veremos de aquí en adelante es establecido con este patrón. Actualmente la Kirliangrafía está siendo ampliamente utilizada en psiquiatría, porque proporciona al médico un preciso perfil psicologico del paciente sin necesidad de someterlo a muchas consultas de sondeo que en ocasiones hacen desistir del tratamiento.
En cuanto a la aplicación concreta de este sistema, el primer paso consiste en tomar fotografías de los diez dedos de las manos. Luego hay que pedir a la persona que se concentre y despúes de unos segundos volver a fotografiar el dedo mayor izquierdo. Aunque aparentemente se trata de un sistema sencillo, es necesario tomar algunos recaudos para obtener resultados satisfactorios. En primer lugar, usar rollo de película Fuji Color 100 ASA de 35 mm, según lo determinado en el Primer Simposio Brasilero de Kirliangrafía del año 1986.
La disposición de la cámara también cumple un papel importantísimo, ya que si en el momento de la exposición acercamos al objeto en estudio otro plástico o metal modificará el campo electromagnético y la impresíon del gel en la placa fotográfica no será la correcta. En el caso de fotografiar un dedo le debemos solicitar a la persona que se saque los anillos, pulsera, reloj, etc.
El logro de los esposos Kirlian, al fotografiar la pequeña radiación magnética, que mide apenas 3 mm, fue realmente revolucionario. Esta radiación tiene su origen en el desenvolvimiento de los átomos que componen el cuerpo humano. Todos ellos poseen un núcleo compuesto de protones, neutrones y muchas más partículas subatómicas. Alrededor de este núcleo giran los electrones a una velocidad de 300.000 km por segundo, describiendo órbitas elípticas.
Esta técnica terapéutica calificada como preventiva tanto en la Medicina Natural como también en la Tradicional ha crecido en su desarrollo y aplicación tanto a nivel nacional como internacional como consecuencia de su alta eficiencia en un gran número de patologías, siendo este método no tóxico ya que para ello no se utilizan drogas.
La base en que se sustenta este método es en la búsqueda del equilibrio bioenergético a través de un diagnóstico diferente para una recuperación más rápida del paciente y la prevención de enfermedades, demostrando con fundamentos teóricos y prácticos que esta técnica es preventiva y de los excelentes resultados obtenidos en los numerosos casos que se han investigado en varios países del mundo siendo Rusia pionero en este tipo de estudios.

La camara Kirlian:

Se denomina cámara Kirlian a una cámara capaz de plasmar en una imagen el efecto corona de cualquier objeto u organismo al aplicar un campo eléctrico sobre una placa.

1.- Principio de funcionamiento: Se basa en aplicar un campo eléctrico elevado entre el objeto que se fotografía y el papel fotosensible. El campo eléctrico crea una zona ionizada alrededor del objeto que es capaz de ser expuesta en el papel fotográfico de forma similar a la luz.

2.- Construcción: La cámara Kirlian consiste en una caja hecha de material aislante (metacrilato, policarbonato, PVC, etc). La caja contiene un generador de alta tensión que, normalmente, termina con un multiplicador de tensión. La salida de este se aplica a una bandeja metálica, sobre la que se sitúa un papel fotográfico (papel fotosensible, no el mal llamado "fotográfico" de las impresoras). La bandeja aprieta el papel contra la tapa y sobre ella, ya fuera de la caja, se sitúa el objeto que se desea fotografiar.
El papel debe protegerse de la luz, por lo que puede ir metido en un sobre negro, si la caja es transparente, o puede ir expuesto, si la caja es opaca.

3.- Fotografías: La fotografía se realiza situando el objeto sobre la caja y aplicando la alta tensión. El tiempo de exposición viene dado por el tiempo que se mantiene la alta tensión. Después se revela el papel del modo habitual en fotografía.
No existe negativo, ya que la imagen se produce directamente sobre el papel.
Su uso no es peligroso siempre que se mantenga la integridad de la caja y del generador de alta tensión. No existe ningún contacto galvánico entre la alta tensión y el objeto que se fotografía.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Empieza por ti


Para aquellos que tienen ojos de ver, las enseñanzas se hacen presente en todas partes. En la tumba de un obispo anglicano, ubicada en la cripta de la Abadía de Westminster, en la Plaza del Parlamento en Londres, se puede leer:

Cuando era joven, libre y mi imaginación no tenía límites yo soñaba cambiar al mundo. A medida que me quedaba más viejo y más sabio descubrí que yo no iba cambiar al mundo. Entonces, reduje mi campo de visión y resolví cambiar solamente a mi país. Pero terminé creyendo que también eso yo era incapaz de cambiar. Envejeciendo, en último y desesperado intento, decidí cambiar solamente a mi familia, los más cercanos, pero, pobre de mí, ellos ya no estaban. Ahora, en mi lecho de muerte reflexiono: si yo hubiese puesto primero todo mi empeño solamente en cambiarme a mí mismo, con mi ejemplo yo habría cambiado a mi familia. Con la inspiración de la familia y encorajado por ella, habría sido capaz de mejorar a mi país y quizás podría hasta haber cambiado al mundo.

Casi siempre, pensamos y actuamos exactamente así. Es frecuente que leamos un pasaje del Evangelio y luego pensamos que aquellas frases serían muy importantes para alguien de nuestra familia. Cuando oímos una charla edificante, invitando a la práctica del bien, luego nos viene a la mente el pensamiento que sería muy bueno si determinada persona estuviese allí para oírla. ¡Eso le haría muy bien! Es lo que decimos a nosotros mismos. ¡Cómo esa información le modificaría, cambiaría su manera de actuar!

El pensamiento no es distinto cuando estamos vinculados a una determinada religión. Empezamos a desear que nuestros parientes, nuestros amigos, compañeros profesen la misma creencia, comulguen de los mismos ideales. A veces, llegamos a ser un poco o hasta demasiado impertinentes, enviando a los amigos mensajes o frases seleccionadas. Todo eso en el afán que ellos las lean, las absorban y las pongan en práctica. Son frases que se refieren a las buenas costumbres, a la ética, a la moral y quien las recibe, con certeza, pensará también:

Sería muy bueno que el remitente pusiese en práctica esas reglas. Él lo necesita. Es por ello que el Mundo todavía no es el lugar especial que tanto deseamos: un oasis de comprensión, con brisas de paz y fuentes cantantes de fraternidad. Eso porque cada uno de nosotros desea, piensa, ansía cambiar al otro. Hacer que el otro se revista de comprensión, de pulidez. Sin embargo, el Modelo y Guía de la Humanidad estableció que cada uno debe dar cuenta de su propia administración. Administración de su vida, de sus deberes, de su misión. El mundo es la suma de todos nosotros, de las acciones de todos los hombres. Nos toca pues, la impostergable decisión de dedicarnos a la propia mejoría.

Y hoy, hoy es el mejor día para eso. No mañana, ni después. Hoy. Empecemos a pensar en qué podemos mejorar. Quien sabe ¿un gesto de cortesía? ¿Qué tal un buenos días? ¿Un gracias, una sonrisa? Pensemos en eso.