miércoles, 14 de noviembre de 2012

Cristianismo y Reencarnacion



Ayer estaba leyendo un artículo que decía que actualmente, el 40% de los católicos creen en la reencarnación, y debajo, estaba la reacción de un sacerdote diciendo que: “¡la reencarnación no es un concepto católico, y que cualquier católico que crea en la reencarnación, en realidad no lo es!”
Hace tiempo leí un libro sobre las “enmiendas” que ha sufrido el catolicismo y la biblia, entre las cuales decía que:
“la reencarnación formaba parte de las creencias de los cristianos originales”; pensando en esto, me conseguí este escrito en internet que me pareció muy interesante.
En ningún caso se trata de una crítica del catolicismo, sino de un estudio objetivo
Dentro del Cristianismo este concepto ha sido muy mal interpretado en muchas ocasiones, llegando hasta el punto de haber sido declarado anatema (herejía) en cierto momento histórico por razones políticas cuando el Cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano. Esto ocurrió a pesar de que el concepto de la Reencarnación se encontraba claramente en La Biblia y era profesado por algunos padres de la Iglesia.
Afortunadamente, gracias a la investigación de muchos historiadores y al descubrimiento reciente de varios documentos históricos que revelan nuevas perspectivas sobre los orígenes del Cristianismo, hoy sabemos cómo, cuándo y por qué ocurrió este aparente desacuerdo entre la Teología Cristiana oficial y la doctrina de la Reencarnación.
Si la reencarnación era una idea en circulación entre los primeros Cristianos, ¿por qué ha desaparecido de la religión Cristiana tal y como la conocemos hoy?
Es difícil de creer, pero, ¡quien proscribió el concepto de reencarnación del Cristianismo fue… ¡un emperador romano! Y lo hizo por propósitos muy mundanos.
A principios del siglo cuarto, las más fuertes facciones Cristianas pugnaban unas con otras por influencia y poder, mientras que al mismo tiempo el Imperio Romano se desmoronaba.
En el año 325 DC., en una movida para tratar de renovar la unidad del imperio, el dictador absoluto Emperador Constantino convocó a los líderes de las facciones Cristianas en pugna al Concilio de Nicea.
El les ofreció lanzar todo su poder imperial a favor de los Cristianos si ellos resolvían sus diferencias y acordaban un credo único. Las decisiones que se hicieron en este concilio crearon la fundación de la Iglesia Católica Romana. (Al poco tiempo, los libros de la Biblia serian editados y ‘corregidos’ también).
A favor de la unidad, todas las creencias que entraran en conflicto con el nuevo credo  serian descartadas; en el proceso, las facciones y los escritos que soportaban la reencarnación, fueron desechados.
Aparentemente,  algunos Cristianos, continuaron creyendo en la reencarnación aún después del Concilio de Nicea, porque en el año 553 DC., la Iglesia tuvo la necesidad de enfrentar de nuevo el concepto de la reencarnación y condenarlo explícitamente.

En el Segundo Concilio de Constantinopla el concepto de la reencarnación, unido con otras ideas bajo el término “preexistencia del alma”, fue decretado como un crimen merecedor de la excomunión y condenación eterna (anatema).
Verás:
En el año 543 de la era presente, el Emperador Justiniano I (considerado por los historiadores como el último emperador romano), convocó un sínodo en Constantinopla, con el único propósito de condenar las enseñanzas de Orígenes sobre la doctrina de la reencarnación aunque el pretexto fue otro: Deliberar sobre los “Tres Capítulos” de las iglesias disidentes (consideradas por Justiniano como rebeldes y heréticas) que no se encontraban bajo el poder directo de Roma. Orígenes era en ese entonces, el más respetado y amado Padre de la Iglesia Cristiana original.
El Mandato Imperial contra el Papa
El concilio, conocido también como el Segundo Concilio Ecuménico fue presidido por Eutiquio, aspirante al patriarcado de Constantinopla, obviamente sujeto a Justiniano, y contó con la presencia de 165 obispos.
Pero el Papa Virgilio, cuya presencia había sido requerida por el Emperador, se opuso fuertemente al concilio y se refugió en una iglesia en Constantinopla, temeroso de la ira vengativa del malvado Emperador.
El Papa no estuvo presente en ninguna de las deliberaciones ni envió representante alguno y por lo tanto, jamás aceptó que la doctrina de la reencarnación fuera proscrita del credo cristiano.
El concilio, bajo el total control del Emperador y en la ausencia del Papa, elaboró una serie de anatemas; unos historiadores dicen que fueron 14 y otros que fueron 15, anatemas que fueron dirigidas intencionalmente en contra de las tres escuelas de pensamiento a las que calificaron como heréticas, cuyas creencias Justiniano veía como enemigas de sus intereses políticos y que tenían a Orígenes como su teólogo más respetado.
Dichos documentos fueron conocidos, a partir de entonces como “Los Tres Capítulos”. Dos de los anatemas elaborados por Justiniano, son los siguientes:
1. Quien dijese o pensase que las almas humanas pre-existían como espíritus y poderes santos pero que llegaron a saciándose de la visión de Dios se tornaron malas y que debido a esto el amor divino dentro de ellas se extinguió y de este modo se convirtieron en almas condenadas a ser encarnadas en cuerpos como castigo, sea anatema.
2. Quien dijese o pensase que el alma del Señor preexistía unida a Dios el Verbo antes de la Encarnación y su Concepción en la Virgen, sea anatema.
Muchos de los Padres de la Iglesia Cristiana aceptaban la enseñanza de lo que  llamaban, Cristianismo Esotérico (o Sabiduría Escondida) que defendía la verdad sobre la Reencarnación. Por ejemplo:
“No puse por escrito todo lo que pienso pues hay un cristianismo esotérico que no es para toda la gente.”
San Clemente de Alejandría
(150-220).
“El Alma vive más de una vez en cuerpos humanos, pero no puede
recordar sus experiencias anteriores.”
Diálogo con Trifo. Justino
Mártir (100-165).
Considerado el Padre de la Ciencia de la Iglesia, Orígenes (185-254) sostenía:
“La preexistencia del alma es inmaterial y por tanto sin principio ni
fin de su existencia. Las predicciones de los evangelios no pueden
haberse hecho con la intención de una interpretación literal. Hay un
progreso constante hacia la perfección. Todos los espíritus fueron
creados sin culpa y todos han de regresar, por fin, a su perfección
original. La educación de las almas continúa en mundos sucesivos.
El alma frecuentemente encarna y experimenta la muerte. Los cuerpos son como vasos para el alma, la cual gradualmente, vida tras vida debe ir llenándolos. Primero el vaso de barro, luego el de madera, después el de vidrio y por último los de plata y de oro.”
¡Es en este evento, presidido por un monarca y no por un religioso, que el cristianismo condena la idea de la reencarnación!
Pero el poder de Justiniano fue más que suficiente para hacer que su decisión personal de proscribir la reencarnación del canon cristiano prevaleciera por encima de las creencias del mismo Papa.
Los sucesores de Virgilio, incluyendo a Gregorio el Grande (590-604), aunque se ocuparon de diversos asuntos que surgieron a partir del Quinto Concilio, no mencionaban en lo absoluto nada acerca de los conceptos de Orígenes relativos a la doctrina de la reencarnación.
 Lo que Justiniano hizo, fue forzar la aceptación de su decisión personal a lo que parece ser meramente una sesión de obispos que nunca fue realmente un concilio, ya que no contó ni con la presencia ni con la aprobación del Papa.

Después de todo, ¿qué obispo podría haberse opuesto a él y rehusarse a seguir sus órdenes?
Es a partir de entonces, que la noción de la reencarnación, desapareció del pensamiento cristiano en Europa, y muchos creen todavía hasta el día de hoy, que la no aceptación de la reencarnación es un verdadero dogma inspirado.
¡Todo por la decisión de…un emperador romano!
Es un hecho que algunos grupos Cristianos y escritores, aceptaban la reencarnación como una extensión de las enseñanzas de Jesús de Nazareth.
Orígenes de Alejandría, uno de los aclamados Padres de la Iglesia y descrito por San Gregorio como “el Príncipe de la enseñanza Cristiana en el tercer siglo”, escribió:
“Cada alma viene a este mundo fortalecida por la victorias y debilitada por las derrotas de sus vidas anteriores”.
¿Por qué la Iglesia se esfuerza tanto en desacreditar la reencarnación?
El impacto psicológico de la reencarnación puede ser la mejor explicación.
1.-Una persona que cree en la reencarnación asume responsabilidad por su propia evolución espiritual a través del renacer.
2.-Él o ella no necesitan sacerdotes, confesionarios o rituales para evitar  “la maldición”  (ideas estas, que por cierto, no son parte de las enseñanzas de Jesús).
3.-Esa persona necesita solamente ocuparse y responsabilizarse de sus propios actos hacia él mismo y hacia los demás, es decir,  “hacia su prójimo”
4.-Creer en la reencarnación elimina el miedo al “infierno eterno”, concepto absolutamente inexistente; (La Eternidad Pertenece solo a Dios, ¡El bien Supremo!) También, creer en la reencarnación, elimina el aberrante concepto de, un “dios cruel vengativo y homicida creado por la ignorancia humana”, conceptos  que la Iglesia usa para disciplinar a su rebaño.
En otras palabras, la reencarnación directamente, socava la autoridad y el poder de la dogmática Iglesia.
No es de extrañar entonces que la reencarnación ponga a los Defensores de La Fe tan nerviosos.
La Iglesia estaba defendiendo en ese acto extravagante la doctrina del cielo y del infierno y las penas eternas porque, centraba más poder en sus manos.
Y de esa forma, la reencarnación fue proscrita, ¡en un de los más graves equívocos cometidos por el Cristianismo!
En La Biblia existen suficientes referencias al fenómeno de la reencarnación, las cuales permiten argumentar que el antiguo pueblo de Israel, conocía el concepto, e inclusive para algunos de sus grupos, la reencarnación era parte esencial de sus creencias, especialmente en grupo como los Esenios, y otros que practicaban la Cábala (Kabbalah).
 A pesar de que en los concilios referidos, se proscribió la reencarnación, “borrándola de la biblia”, hay muchos pasajes bíblicos que hablan de reencarnación.
Para los cristianos en particular, las citas más importantes sobre la reencarnación pueden ser encontradas en las propias palabras de Jesús en los Evangelios.
Veamos algunos ejemplos a continuación.
Durante el pasaje de la transfiguración Jesús dice a sus discípulos:
“Elías ya vino, y no lo reconocieron sino que hicieron con él todo lo que quisieron. De la misma manera va a sufrir el Hijo del Hombre a manos de ellos. Entonces entendieron los discípulos que les estaba hablando de Juan el Bautista”.
(Implicando que Juan el Bautista era la reencarnación del profeta Elías).
-Mateo 17:10-13, Marco 9:11-13, Lucas 9: 33
Jesús habla a sus discípulos sobre Juan el Bautista:
“Y si quieren aceptar mi palabra, Juan es el Elías que había de venir. El que tenga oídos, que oiga”.
(Explícitamente declarando que Juan el Bautista es la reencarnación del profeta Elías).
-Mateo 11:14-15
A su paso, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento.
Y sus discípulos le preguntaron:
 –“Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres? Ni él pecó, ni sus padres –respondió Jesús–, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.
(Implicando que el hombre había vivido previamente,  antes de nacer ciego en la presente existencia).
- Juan 9:1-3
“Todos los que empuñen espada, a espada perecerán”.
 (Mateo 26.52).
La Iglesia ha preferido infundir en nosotros el temor al “infierno eterno” y a “la condena eterna”, ¡antes que concedernos el conocimiento, indispensable para poder elegir y ser independientes de la obediencia ciega, o de las promesas de entrar en el Paraíso!
“Muchas otras cosas hay que hizo Jesús, que si se escribieran una por una, me parece que no cabrían en el mundo los libros que se habrían de escribir.”
Juan 21:25.
Se dice que la Biblia no enseña la Reencarnación porque en ella no está escrita esta enseñanza y por lo tanto no existe esa posibilidad.
Pero, esta afirmación ignora el hecho de que: en los concilios referidos más arriba, se proscribió la reencarnación, “borrándola de la biblia”.
Además, Jesucristo entregó su Enseñanza estratificada para el círculo interno y para el círculo externo, para lo público y para lo privado, como claramente lo destacan estos versículos bíblicos:
“No deis a los perros las cosas santas, ni echéis vuestras perlas a los cerdos.”
Mateo 7:6.
“Porque a vosotros se os ha dado conocer los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no se les ha dado…Por eso les hablo en parábolas, porque ellos viendo no miran y oyendo no escuchan, ni entienden.”
Mateo 13:11,13.
“Todas estas cosas las dijo Jesús en parábolas al pueblo y sin parábolas no les predicaba.”
Mateo 13:34,35.
“A vosotros se os ha concedido saber el misterio del reino de DIOS, pero a los que son extraños todo se les anuncia en parábolas.”
Marcos 4:11.
“Con muchas parábolas les predicaba la palabra, conforme a la capacidad de los oyentes y no les hablaba sin parábolas; bien es verdad que aparte se lo descifraba todo a sus discípulos.”
Marcos 4:33,34.
“A vosotros se os ha concedido entender el misterio del reino de DIOS, a los demás se les habla en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan.”
Lucas 8:10
A pesar del decreto del 553, la creencia en la reencarnación persistió entre los creyentes de fila. ¡Hicieron falta otros mil años y mucho derramamiento de sangre para borrar completamente el concepto!
A principios del siglo trece, (1200) los Cataros, una devota e iluminada secta de cristianos que creían en la reencarnación, florecieron en Italia y en sur de Francia.
 El Papa lanzó una cruzada para detener  “semejante herejía”,  ¡medio millón de personas fueron masacradas, villas completas de una sola vez, y los Cataros fueron totalmente barridos del mapa!
Esta purga impuso el tono de la brutal Inquisición que comenzaría pronto. No solo la creencia en la reencarnación era causa de persecución, sino, cualquier idea metafísica que cayera fuera del dogma de la Iglesia.
HOY, DEBIDO A LA NATURAL EVOLUCIÓN HUMANA Y AL DESPERTAR MENTAL QUE ACTUALMENTE SUCEDE, DESPERTAR QUE NO ES IGUAL PARA TODOS, DADO QUE HAY ALMAS CON MÁS Y CON MENOS EXPERIENCIAS, LA MAYORÍA ACEPTA LA REENCARNACIÓN Y OTRAS VERDADES, PERO…  POR INSPIRACIÓN Y NO POR DOGMA.
 (por Luis Padron)

viernes, 9 de noviembre de 2012

El Humo

 
Actualmente, es un hecho consumado que "más del 80% de las empresas evitan contratar trabajadores fumadores." (1) En consonante pesquisa de Catho Online, "más del 81% de los empleados consultados declararon tener alguna restricción para la contratación de los fumadores. Entre el 2000 y el 2005, el índice de rechazo era del 77% hoy, supera los 80%". (2) Eso tiene una explicación cristalina. Las causas están, principalmente, en la salud del fumador y de las personas que conviven con él. Se resalta que, más allá de la productividad en el trabajo ser perjudicada, los pulmones de los fumadores, y de quien estuviera en el mismo ambiente que ellos, quedan expuestos a por lo menos 43 sustancias comprobadamente cancerígenas. Estudios recientes, realizados por el Inca (Instituto Nacional del Cáncer), anotan que, "por lo menos, 2.655 no fumadores mueren cada año en Brasil, por dolencias provocadas por el tabaquismo pasivo". (3) ¡Eso equivale a siete muertes por día, lo que podemos afirmar que el tabaquismo pasivo mata lo mismo!
En contramano de esos argumentos, de las campañas del Ministerio de la Salud y de las decisiones de diversas prefecturas y gobiernos estatales, registrando el humo en lugares públicos, el Presidente Luís Ignacio de Silva, recientemente, hizo apología al uso del cigarro en cualquier lugar. "(4) Al ser cuestionado por periodistas sobre otro decreto, que prohíbe el humo en el Palacio de Planalto, el presidente lanzo la perla: "Menos en mi sala". (5) De hecho, las normas legales [Ley nº 2.018, de 1996], prohíben el uso del cigarrillo o cualquier otro producto del género en recintos colectivo, o privado o publico, salvo en el área destinada, exclusivamente, para ese fin, "debidamente aislada o con la ventilación conveniente". En la práctica, como observamos, esas normas no son cumplidas en el Palacio del Planalto.
El coordinador del ambulatorio de tabaquismo del Hospital de las Clínicas de São Paulo, Montezuma Pereira, identificó dos equívocos en el traslucido arrobo presidencial. El médico dijo que es una desconsideración el peligro del humo pasivo y el otro, desobediencia a la ley. (6) Según creemos, es una brutal impiedad a las víctimas del tabaquismo, el que un jefe del estado defienda el hábito de fumar en cualquier lugar.
Todo fumador, sea el un servidor pblico o un trabajador de la iniciativa privada, consume, a la media, de diez cigarríllos al día y eso representa un tiempo desperdiciado, ocioso, un acto inhábil, en que el dinero, público o privado, es jugado en el ralo. El cigarrillo aporta una imagen negativa que las empresas y las organizaciones públicas precisan evitar. No sin razón, los fumadores están siendo sometidos a restricciones cada vez más intensas, y que tienden a aumentar en el futuro. Más allá, no podría ser de otra manera. Debemos pautar nuestras actitudes y nuestras reglas de conducta, en la sociedad, por los resultados de pesquisas científicas bien conducidas. Gusten o no a los fumadores, el siglo XX testimonio las importantes descubrimientos sobre los maleficios del humo para la salud. Gracias al mejoramiento de las técnicas de investigación epidemiológica, mucho se sabe sobre el asunto. Hace ocho años (en el 2000), un Velatorio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), consideró el tabaquismo la mayor epidemia de todos los tiempos.
La nicotina, de alguna forma, aun no comprendida por la medicina, abre ciertas "puertas" en el sistema nervioso, que quedan abiertas para siempre. Un poco de droga, que vuelve a pasar por ellas, y la dependencia se reinstala. "Solo no provoca más liberación de la dopamina que la cocaína y las anfetaminas. El uso de esas drogas deja a la persona feliz y la torna esclava del placer" (7). La explicación corriente es que la nicotina, para actuar en el cerebro y provocar sensación de "Bienestar", imita la acción de la acetilcolina. Como moléculas usurpadoras, la nicotina se encaja en los receptores cerebrales que, estimulados, producen más neurotransmisores (dopamina), que regulan la sensación de placer. Cuando el estímulo de producción dopaminica es interrumpido por algunos instantes, el sistema nervioso central se desequilibra y el fumador enciende el próximo cigarrillo. Es el momento en que la nicotina se encaja, nuevamente, en los receptores cerebrales recomenzando el ciclo.
Sea cual sea la causa primera del vicio del tabaco, como, por ejemplo: curiosidad; propagandas televisivas vinculadas al modismo; inseguridad psicoemocional; idea equivocada de quien intenta adelgazar; o por hábitos de determinadas culturas, genera un condicionamiento psíquico, sedimentado, por causa de manera sutil con la que actúa en el organismo, minando las energías psicofísicas de aquel que a ese vicio se entrega.
Ante la lupa Espírita, se sabe que la mediumnidad no genera, por sí sola, el hábito vicioso, pero el médium que fuma está, inevitablemente, bajo una influencia obsesiva (se transforma en una pitera humana de los fumadores desencarnados que, a cada calada, absorben sus bocanadas calientes. "No se sabe lo que ha causado mayor daño a los espíritas: si las obsesiones espectaculares, individuales y colectivas, que todos perciben y ayudan a deshacer o aislar, o si esas "medio obsesiones" de "casi obsesados", desapercibidas, con todo bien más frecuentes, "que minan las energías no solo de una criatura incauta, más influencian el itinerario de legiones de otras." (8)
El tabaquismo atormenta a los desencarnados viciados que se angustian ante la voluntad de fumar irresistiblemente ansiado. Lo grave de la situación es la inexistencia de industrias de tabacos y cigarrillos en la erraticidad para "abastecer" a desencarnados fumadores. "Cara a eso, estos tabaquistas del Más Allá, para materializar sus caladitas, se tornan protagonistas de la subyugación, transformándose en artífices de la vampirización sobre los encarnados débiles de voluntad, que aun se deleitan en las deletéreas bocanadas del maloliente cigarrillo," (9), como citamos arriba.
El tabaquista recibe de la Doctrina Espírita, más allá de informaciones ofrecidas por la medicina tradicional como los maleficios generados por el humo, el alerta contra las obsesiones y las desastrosas consecuencias en la estructura sutil del periespíritu, factor este que exige atenciones especiales y procedimientos profundos en la mentalización del fumador. Los Espíritus Superiores también clasifican el tabaquismo como un gran obstáculo para las tareas mediúmnicas siendo un generador de patologías graves y de dependencias, merece del médium una batalla sin tregua. Sin embargo, la tarea de descontaminación nicotínica deberá ocurrir sin violentar la conciencia, recordando que, solamente, ayudándose con firmeza es que el médium tabaquista se librará del vicio, recordando, sin embargo, que la solución no "caerá del cielo", a pesar del cielo (como fuente de energías del bien).
Como se observa, para abandonar el vicio de fumar es preciso que el médium readquiera el poder de la voluntad que se instaló delante de la prepotencia, del autoritarismo de la nicotina y sus secuaces. El médium viciado es aquel que pierde el comando de la propia voluntad. Considerando que las mentes en el más allá del túmulo no se desvinculan con facilidad de este foco, que alimenta sus desordenes de fumador terreno, es fundamental que el esfuerzo para la liberación del vicio comience por aquí, en la actual reencarnación, y cuanto antes mejor!
Ante lo expuesto, nos compete ayudar a nuestros hermanos y hermanas (sobre todo médium), que se encuentran bajo el yugo del vicio del tabaco, a librarse de esta forma sutil de sumergirse en un tipo de suicidio inconsciente.
 
 

sábado, 27 de octubre de 2012

Hay Muchas Moradas en la Casa de Mi Padre



¿Estamos solos en el universo? ¿No es acaso presunción pensarlo siquiera? ¿Cuantos planetas hay tan solo en nuestra galaxia, cuantos satélites? Lo infinitamente poco que conocemos del Cosmos se asemeja a una gota de agua en el océano. ¿Podemos llegar a imaginar siquiera cuantos millones de sistemas solares existen además del nuestro? Teniendo en cuenta que es de los más diminutos, ¿no es puro  orgullo pensar que La Tierra es el único planeta habitado que existe? ¿Porqué capricho habría creado Dios tal cantidad de mundos si no tuviera previsto darles ninguna utilidad? Todo lo que el crea tiene un fin; nada hay que se haya creado en vano.

Por eso la teoría de la pluralidad de mundos habitados es completamente lógica si partimos de la base de que todo está enfocado a la evolución y al progreso. A esta conclusión racional podríamos llegar utilizando el pensamiento metódico pero por si nos quedamos a medio camino entre la certeza y la duda siempre podemos buscar apoyo  en las propias palabras de Jesús cuando afirmó:

“En la casa de mi padre hay muchas moradas, si así no fuera ya os lo hubiera dicho, pues me voy a prepararos el lugar. Volveré y os llevaré conmigo a fin de que donde yo estuviere también estéis vosotros ahí”

Jesús, con este pasaje estaba enseñando el principio de la pluralidad de los mundos habitados, de una manera clara, para no dejar dudas. Obviamente no se refería viviendas a nivel individual, tal como  aquí las conocemos sino a los diferentes tipos de hábitat  que sirven de refugio a tantos otros seres similares a nosotros, o muy distintos, más adelantados o menos, según su grado  de elevación, por aquello de que de todo hay en los mundos del Señor.

Seres corpóreos o incorpóreos, con envoltura material o sin ella; ¡y qué más da si todos somos hijos del mismo Padre!

Para esclarecer un poco más el tema, me remito a lo que dice al respecto Luis Hu Rivas en su libro  “Doctrina espirita para principiantes”, que considero muy interesante. Cito  textualmente:
Jesús dijo: “En la casa de mi Padre hay  muchas moradas” la casa del Padre es el universo, las diferentes moradas son los mundos que giran en el espacio infinito y ofrecen, a los Espíritus que encarnan en ellos, moradas de acuerdo con su adelantamiento.

En función de esto, la conformación física de cada mundo es diferente, y consecuentemente la de sus habitantes. Cada mundo ofrece a sus habitantes condiciones adecuadas y propias para la vida planetaria. Las necesidades vitales de un planeta podrán no ser las mismas y hasta pueden ser opuestas, que las de otro.

De la enseñanza proporcionada por los Espíritus resulta que son muy diferentes unas de otras las condiciones de los mundos, en cuanto al grado de adelanto o de inferioridad de sus habitantes. Entre ellos los hay en los que estos últimos son inferiores a los de la Tierra, física y moralmente; otros de la misma categoría que el nuestro y otros que son relativamente superiores en todos los aspectos. Evidentemente no podemos hacer una clasificación absoluta  de las categorías de los mundos habitados, pero Kardec nos ofrece una que nos permite una clasificación general sobre el asunto.


Mundos primitivos
Destinados a las primeras encarnaciones del alma humana, la vida es toda material, se limita a la lucha por la subsistencia, el sentido moral es casi nulo y por eso mismo las pasiones reinan soberanamente.

Mundos de expiación y pruebas
Donde domina el mal, se rescatan deudas contraídas delante de la Ley Divina y pasan por pruebas destinadas al perfeccionamiento moral.

Mundos de regeneración
Aún quedan pruebas que pasar, pero no tienen las punzantes amarguras de la expiación.

Mundos dichosos
Donde el bien supera al mal, predomina el bien y la justicia. Los pueblos son fraternos unos con otros.

Mundos celestiales o divinos
Donde exclusivamente reina el bien, es la morada de los Espíritus puros. La felicidad es completa, debido a que todos han alcanzado la cima de la sabiduría y la bondad.

“En los mundos en que es menos material la existencia, las necesidades son menos groseras y menos vivos todos los sufrimientos físicos. Los hombres no sienten las malas pasiones que, en los mundos inferiores, siembran la enemistad entre ellos.”


El planeta Tierra pertenece a la categoría de “expiación y pruebas” porque en ella existe predominio del mal sobre el bien. Aquí el hombre lleva una vida de vicisitudes, por ser todavía imperfecto, hay para sus habitantes más momentos de desdicha que de alegría. No obstante, la Tierra pasará a ser un mundo de “regeneración”, donde los Espíritus se dedicarán al bien, más esto será gradualmente. La época actual es de transición, donde nuestro planeta ascenderá a niveles más altos hasta alcanzar la perfección a la que todos estamos predestinados.

”La Génesis” en  el apartado titulado Diversidad de mundos dice lo siguiente:
“Sabemos, con certeza, que las obras de Dios son creaciones del pensamiento y la inteligencia y que los mundos son la residencia de los seres que los contemplan y descubren en ellos, tras los velos, el poder y la sabiduría de quien los creó. Pero  lo que interesa conocer es que las almas que los pueblan son solidarías entre sí.


La inteligencia humana deberá esforzarse mucho para imaginar a esos mundos radiantes que brillan en la extensión como simples masas de materia inerte y sin vida. Le costará trabajo concebir que en esas regiones lejanas haya magníficos crepúsculos, noches espléndidas, soles fecundos y días plenos de luz. Valles y montañas donde las producciones múltiples de la naturaleza han desplegado toda su esplendente pompa,  y dificultosamente podrá imaginar que el espectáculo divino con el cual el alma puede fortalecerse como con su propia vida, se encuentre desprovisto de sentido y privado de un ser pensante que pueda llegar a comprenderlo.

Más a esta idea eminentemente justa de la creación, debemos agregar el principio de la Humanidad solidaria, pues en él, reside el misterio de la eternidad futura.


Una misma familia humana fue creada en la diversidad de los mundos, y a esos mundos los unen lazos fraternos aún desconocidos por vosotros.


Es la gran familia de los espíritus que pueblan los mundos celestes. Es la irradiación del espíritu divino que abarca la extensión de los cielos y que permanece como el tipo primitivo y final de perfección espiritual.”

“Habituados como estamos a juzgar las cosas en comparación con nuestra pobre y pequeña residencia, nos imaginamos que la naturaleza no ha podido o no ha debido actuar en otros mundos sino por medio de las reglas conocidas aquí. Ahora bien, es precisamente este juicio el que debemos reformar.


Detened vuestros ojos en una región cualquiera de vuestro mundo y en una de tantas creaciones de vuestra Naturaleza, ¿no veis vosotros el sello de una diversidad infinita y la prueba de una actividad sin igual? ¿No reconocéis, acaso, en el ala de un pequeño pájaro de las Canarias o en el pétalo de un botón de rosa entreabierto la fecundidad prestigiosa de esta  bellísima Naturaleza?


Vuestros estudios pueden elevarse a los seres que planean en los aires, descender a la violeta de los prados y llegar a las profundidades del océano, y por doquier leeréis esta verdad universal: la Naturaleza omnipotente actúa según los lugares, los tiempos y las circunstancias. Es una armonía general, pero múltiple en sus efectos. Interviene tanto en el Sol como en la gota de agua. Puebla de seres vivos un mundo inmenso con la misma facilidad con que abre el huevo que deposita la mariposa en el otoño.


Ahora bien, si tal es la variedad que la naturaleza pudo plasmar en los diferentes lugares de este pequeño mundo tan estrecho y limitado, ¡cuánto más debéis ampliar esa concepción al imaginar las perspectivas de los vastos mundos! ¡Cuánto más debéis desarrollarla y reconocer su enorme poder si la aplicamos a los maravillosos mundos que, en mayor medida aún que la Tierra, atestiguan su incognoscible perfección!
No imaginéis alrededor de los soles del espacio sistemas parecidos a vuestro sistema planetario. No penséis que en otros planetas desconocidos existirán los tres reinos naturales que tenéis en el vuestro. Pero pensad que así como no existe un rostro humano idéntico a otro en toda la especie humana, así también una diversidad prodigiosa e inimaginable fue esparcida en las residencias eternas que bogan en el seno de los espacios.


Debido a que vuestra naturaleza animada comienza en el zoófito y concluye en el hombre. En razón de que la atmósfera alimenta la vida terrestre y el elemento líquido la renueva sin cesar, así como vuestras estaciones producen fenómenos que las dividen, no deduzcáis que los millones de millones de tierras que se desplazan por el espacio sean parecidas a la vuestra. Lejos de eso, difieren según las diferentes condiciones que les son propias y de acuerdo a su papel respectivo en el escenario del mundo. Son como las piedras preciosas que componen un gigantesco mosaico, como las flores diversificadas de un admirable jardín.”

Para hacernos una idea de lo sumamente insignificantes que somos dentro de la inmensidad de la creación, no podemos dejar de leer el siguiente pasaje de ”La Génesis” que  debería sumirnos en un baño de humildad, al comprobar lo diminutos que somos en realidad, y no permitir que los arboles no nos dejen ver el bosque, porque, aunque nos cueste admitirlo, no somos más que una pequeñísima pieza dentro del grandioso “puzle” que es el cosmos.

“La Vía Láctea
Durante las hermosas noches estrelladas y sin luna, todos hemos observado ese fulgor blanquecino que atraviesa el cielo de un extremo al otro, al que los antiguos, por su apariencia lechosa, bautizaron con el nombre de Vía Láctea. En los tiempos modernos ese fulgor  difuso fue explorado detenidamente por el telescopio, y así fue como el camino de polvo de oro, o el río de leche de la antigua mitología  se transformó en un vasto campo de maravillas desconocidas. Gracias a las investigaciones de los observadores se llegó a conocer su naturaleza, y allí donde nuestra mirada sólo distingue una débil claridad se descubrieron una infinidad de soles más luminosos e importantes que el nuestro.


La Vía Láctea es, en efecto, una campiña sembrada con flores solares o planetarias que brillan en la vastedad. Nuestro Sol, y todos los cuerpos que lo acompañan, forman parte de esos mundos refulgentes que componen la Vía Láctea. Pero, a pesar de sus dimensiones gigantescas con relación a la Tierra, y a la vastedad de su imperio, él ocupa un lugar poco apreciable en la Creación.


Podemos contar unos treinta millones de soles parecidos a él que gravitan en esta inmensa región, alejados unos de otros por una distancia de más de cien mil veces el radio de la órbita terrestre.
Mediante esta cifra aproximativa podemos juzgar la extensión de esta región sideral y la relación que existe entre nuestro sistema y la universalidad de los sistemas que la ocupan. Se podrá determinar, así mismo, la pequeñez del dominio solar y, con mayor razón, la exigüidad de nuestra Tierra. ¡Cuál sería la relación si considerásemos a los seres que la pueblan!


La Creación se muestra en toda su majestad, creando y propagando manifestaciones de vida y de inteligencia en derredor del mundo solar y en todos los sistemas que existen por doquier.
Conocemos de esta manera la posición que ocupan nuestro Sol y la Tierra en el mundo estelar, pero estas consideraciones adquieren aún más peso si reflexionamos sobre la importancia de la Vía Láctea, que representa apenas un punto insignificante e inapreciable en la inmensidad  de las creaciones siderales, sólo es una entre miles.


Sabiendo que la Tierra poco o casi nada es en  el sistema solar, y éste, igualmente, poca cosa representa en la Vía Láctea, la cual, a su vez, nada o casi nada significa en la universalidad de las nebulosas, así como esa universalidad es muy poca cosa en relación con el inmenso infinito, comenzaremos a comprender realmente que es la Tierra.”


Sólo os pido que reflexionéis apenas un poquito sobre lo que acabáis de leer, y con que solamente salte una chispa de luz en vuestra mente, que os ayude a vislumbrar la magnificencia de todo lo creado y el poder supremo del Creador, ya me daré por conforme. Un abrazo fraterno para todos mis hermanos espirituales.

Musica Espiritual



Remontémonos momentáneamente a la cuna de la civilización occidental, a la cima de la antigua Grecia, para buscar la definición y el origen de la música contemporánea e intentar comprender con mayor exactitud su finalidad.
La música es una forma de expresión artística que el hombre ha desarrollado a lo largo de su historia. De hecho, el arte de antaño se consideraba un concepto unitario que englobaba la música, la danza y la poesía, bajo la inspiración de las musas, las diosas protectoras de las artes.
Excavando en el pasado, percibimos que la música es mucho más antigua que esa época de dominación cultural griega. Una mirada antropológica nos muestra que, en realidad, sus comienzos se encuentran en las propias manifestaciones del sonido que el hombre desarrolló en su proceso evolutivo.
La palabra “arte” tiene su origen etimológico en el latín “ars”, que significa técnica o habilidad en algo. Es la manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginario con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
Ese concepto unitario original del arte ha evolucionando con el tiempo y hoy en día se toma a cada elemento de ese terceto como una rama separada del mismo. Así, la música, la danza y la poesía son consideradas en la contemporaneidad de nuestros días expresiones diferentes del arte, como pueden ser de igual modo la pintura, la escritura y la fotografía.
Todas esas expresiones poseen funciones muy variadas, adquiriendo, de acuerdo a su exteriorización artística, componentes sociológicos, lúdicos, pedagógicos, mercantiles, ornamentales, morales, entre muchos otros, estimulando las instancias correspondientes de la conciencia.
Siendo una combinación coherente de sonidos y silencios que utiliza los principios fundamentales del ritmo, la melodía y la armonía, la música causa invariablemente un estímulo emocional al receptor mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos.
No obstante, el concepto actual de música sigue siendo para muchos objeto de debate y permanece indefinido en su amplitud, porque esa definición varía con el tiempo y con la evolución de la cultura humana. La música es cambiante como las personas y sus avances evolutivos, de acuerdo a sus percepciones de lo espiritual.
Una destacable característica de la música comúnmente aceptada, es que desconoce totalmente las fronteras, acercando y sensibilizando a los hombres de todos los pueblos, porque la música hace parte de la esencia misma del Espíritu.
El compositor francés Claude-Achille Debussy, autor de Claire de Lune, una de las figuras más prominentes de la música impresionista, dijo que la música empieza donde las palabras son incapaces de expresar, la música está escrita para contar lo indecible.
Los grandes compositores contemporáneos, siguen sin osar circunscribir la definición de música dentro de los límites de los conceptos humanos, simplemente consideran la música una sinfonía de lo bello, un sentimiento excelso e incluso algunos la clasifican como un homenaje al concierto divino.
En realidad, algunos se atreven a considerar la música como una armonía de carácter genuinamente espiritual, cuya aplicación transcendental aporta un estado de equilibrio, tranquilidad y amor al ser que la escucha, tratándola como un arte divino. En la Naturaleza, ¿dónde no hay ritmos, tonos y sonidos?
En la cuestión 251 del Libro de los Espíritus, se explica que la música tiene infinitos encantos para los Espíritus, debido a que sus cualidades sensitivas se hallan muy desarrolladas. La música celestial es lo más bello y delicado que la imaginación espiritual puede concebir. ¿No es eso extraordinario?
De ese tema se ha ocupado el ilustre codificador Allan Kardec cuando, en la Sociedad Parisina de Estudio Espíritas, el Espíritu de Gioachino Antonio Rossini se manifestó mediúmnicamente, afirmando que la música es del mundo de los Espíritus y que en la Tierra no hay comparación para ella.
¿Cómo es la música, pues, en el mundo espiritual?
Las entidades que dominan la técnica musical en el mundo de los Espíritus, nos afirma Rossini,  la producen por la acción directa en el Fluido Cósmico, que es el fluido que llena todo lo aparentemente vacío, todo el Universo, cuyas vibraciones sublimadas penetran el ser fundiéndose con él, tal como una oración, donde la gloria de Dios es enaltecida y tiene la capacidad de llevar a aquellos virtuosos que la producen al éxtasis al concebirla. Esos acordes magistralmente orquestados resuenan en ese Fluido Cósmico de manera inigualable, de tal forma que ningún instrumento humano será capaz de aproximarse a reproducirlo en la Tierra.
Rossini compara, sin embargo, la música a un puente, donde por un lado está el compositor y por el otro está el oyente.
La armonía que resulta de los acordes, las notas y los tiempos musicales tiene entonces el papel de transportar los sentimientos del que la compone, con la intención de transmitir las sensaciones y emociones del compositor hacia el oyente. Al crearse una canción siempre llevará impresa en ella el sello particular del que la compone y el oyente conscientemente o no absorberá  ese contenido en ella proyectado. La producción musical invariablemente reflejará el sentimiento de que el corazón está repleto.
De acuerdo con Rossini, siendo la música una especie de puente de unión, si ésta es de calidad, con intención de agradar y aportar armonía, equivale a una donación de amor dirigida al que la escucha. Este tipo de melodía eleva el nivel de sintonía, llevando al oyente a aspirar a nuevas sensaciones.
Por otro lado, la música vulgar satura al oyente con sus notas y su letra, favoreciendo la inestabilidad y la irritabilidad. Puede inducir al oyente a un estado de desequilibrio y nerviosismo, porque escuchar una melodía es entrar en sintonía con ella, es asimilar lo que se oye, puesto que el oyente no mantiene un actitud meramente pasiva.
Abundando en esta idea, los estudios realizados por el científico japonés Masaru Emoto en los años 90 demostraron que el agua, expuesta a variados tipos de música tales como música clásica, cánticos budistas tibetanos, cantos rituales kawachi de Japón y heavy metal, modifica su estructura molecular de diferentes modos. Mientras la música clásica induce una estructura regular,  uniforme y bella, nos encontramos que la música heavy metal da como resultado una estructura deforme y oscura.
Rossini resalta también la importancia de la música Espírita, como herramienta o instrumento de elevación del Espíritu, puesto que genera sentimientos más nobles en la Humanidad. La música armónica como efecto terapéutico es un punto de despegue para el alma, transmitiendo un refugio de bienestar, un oasis para los sentimientos perturbados del hombre, ayudándole a elevar la vibración hacia los temas espirituales. Ya en la Tierra la música es recomendada por innumerables fuentes literarias, que consideran la música ambiental muchas veces de un orden metafísico, ofreciendo al oyente descanso, paz y armonía como receta de bienestar y confort del alma.
Si en la Tierra se pueden utilizar subterfugios y adornos para llegar a componer una “buena” música, en el plano espiritual eso no funciona así. La música espiritual es transmitida directamente de alma a alma, sin el auxilio de instrumentos que la limitan en su expresividad y exteriorización y transluce con exactitud el sentimiento y la emoción del compositor. Puede haber, sin embargo, en esferas más cercanas a la Tierra instrumentos musicales, como apreciamos en el libro y película Nuestro Hogar.
En el capítulo 10 del libro “Acción y reacción”, podemos observar cómo dos Espíritus vengativos son llevados a la presencia de un pianista encarnado que es instruido a ejecutar la 6ª Sinfonía de Beethoven “La Pastoral”. Al oír la suave melodía, ellos se sensibilizaron cambiando de patrón vibratorio...
Encontramos una de las explicaciones de Kardec con referencia al lenguaje de los Espíritus en el capítulo XIX, segunda parte del Libro de los Médiums. En el ítem 22, nos explica, que los Espíritus se comunican por el pensamiento. Esos pensamientos pueden ser exteriorizados por intuición a través de la poesía, del dibujo o de la música, entre otras formas, dependiendo únicamente de la aptitud del médium o de la del espíritu comunicante.
Existen muchas personas creativas que son en realidad médiums inspirados por Espíritus más elevados. Los Espíritus se sirven de los médiums que les ofrezcan mayores facilidades para la realización de su cometido y que sean mejores intermediarios de sus inspiraciones.
Podemos apreciar un ejemplo de eso, en los apuntes del día 8 de abril de 1859, de la Sociedad Parisina de Estudios Espíritas cuando el médium Sr. Brion Dorgeval, recibió un fragmento de una sonata, dictada por el espíritu del compositor austríaco Wolfgang Amadeus Mozart. La música fue interpretada por la señorita de Davans, una ex alumna de Chopin. Ambos compositores fueron evocados por Allan Kardec, en cuyo diálogo respondieron cuestiones que comprobaron su identidad.
Como medio de control de la veracidad de esa comunicación mediúmnica, el Sr. Brion Dorgeval, sin desvelar el nombre del autor de ese fragmento, llevó al análisis de varios artistas, siendo identificado el estilo tan propio y particular de Mozart por innúmeros artistas y conocedores de música, incluso reconociendo la superioridad de la composición hecha por el espíritu del compositor, después de su desencarnación. (Revue Espirite-Journal d’Etudes Psichologiques, publicado bajo la dirección de Allan Kardec, mayo 1859 - année II, música del Más Allá, página 123.)
Ese fragmento de sonata publicado en la Revista Espírita, así como copias de otros trescientos títulos espíritas, llegaron a España para la divulgación del Espiritismo entre el pueblo español. Fueron confiscados y quemados a las diez y media de la mañana del día 9 de octubre de 1861 en la explanada de la Ciudadela de Barcelona en el barrio de La Ribera, en el conocido como Auto de Fe de Barcelona, ordenado por el obispo de la ciudad. (Allan Kardec, El Educador y el Codificador, Volumen II, página 186.)
Pero se ha encontrado otro ejemplar de ese fragmento de sonata hace 8 años, en 2004, en una biblioteca de la ciudad de Londres. Restaurado con la ayuda de un software de edición de partículas, el ingeniero Alexandre Zaghetto ha recuperado la composición, que pertenece ahora a la Federación Espírita Brasileña. En el VI Congreso Mundial que tuvo lugar en Valencia en 2010, Enrique Eliseo Baldovino interpretó al piano dicho fragmento en la ceremonia inaugural del mismo.
De acuerdo, pues, con el progreso del Espíritu, que conforma las individualidades y las sociedades, la música también va evolucionando, sintonizando cada vez más con las bellezas inmateriales y con sentidos más depurados para apreciar lo virtuoso, permitiendo que ella nos acerque a Dios, tal es el préstamo y la importancia de la música a la Humanidad. Evaluar nuestros gustos musicales, es algo que se hace necesario, pues el flujo sonoro que recibimos puede cumplir o bien con funciones y finalidades positivas tales como entretenimiento, comunicación, ambientación y armonías emotivas; o bien negativas como puede ser el desequilibrio, la intoxicación mental o la alteración de ánimo.
Citamos como ejemplo cercano de hermoso concierto, el espectáculo de la Naturaleza. El canto de los pájaros en un atardecer, el trueno retumbante en la tormenta, el sonido agradable del agua corriendo por un río, incluso el benéfico y estimado silencio, como expresiones celestes de música, como una verdadera sinfonía para el Espíritu, siendo en ese caso Dios el compositor mayor y excelso del Universo.

Es la Droga una obsesion?



Cada cierto tiempo parece como si la humanidad retrocediera un paso hacia  sus orígenes. Da la impresión de que la evolución se estanca. De vez en cuando la sociedad  adelantada y civilizada  a la que pertenecemos, parece que retrocediera en el tiempo. Se me antoja que va por fases: si mejora moralmente no lo hace intelectualmente, y viceversa.
Como ocurre en el caso del tema que trataremos hoy: el de las adicciones.
Al alcohol y las sustancias alucinógenas entre otras muchas.
Empecemos por definir que se considera droga.  Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua es:
“Cualquier sustancia mineral, vegetal o animal medicamentosa de efecto estimulante, deprimente o narcótico.”
Hay precedentes en el consumo de drogas que datan de muchos siglos atrás; casi siempre con fines espirituales y a través de rituales como la famosa “pipa de la paz” de las tribus indígenas de América del Norte, o el “Santo Domine”-  de los chamanes para contactar con el más allá. Hoy en día ya no se respetan las tradiciones y el uso “terapéutico” que se les daba en la antigüedad ha pasado a la historia.
Actualmente el abuso generalizado de su consumo  por cierta parte de la sociedad- y no sólo desfavorecidos de la fortuna, sino gente perteneciente a la clase media y alta-la ha convertido en tristemente famosa en todas sus variedades, incluyendo las químicas, de diseño, fabricadas en  el laboratorio. Teniendo en cuenta los desequilibrios emocionales que conlleva, y las vidas que destroza- no solamente las de los propios afectados sino las de sus familiares y todo el circulo afectivo que les rodea- y las muertes prematuras que acarrea, intentemos analizar que lleva a un individuo al que podríamos considerar dentro de la normalidad, a caer en las redes de los estupefacientes.
Las causas pueden ser múltiples y variadas, desde depresión, falta de seguridad en si mismo, enfermedad, física o psicológica, pobreza , ausencia de cariño, soledad, falta de trabajo; situaciones extremas... en fin, que pueden desembocar en este río de aguas negras y mortíferas.
Aunque también se puede llegar a la adicción por la vía, de la libertad mal entendida, del querer vivir “sensaciones nuevas” y  tomar sin darse cuenta el camino sin freno hacia el abismo. Sea como fuere entrar es relativamente fácil, generalmente se empieza por un “porro”  o unas “pastis” y después, poco a poco se va avanzando cuesta abajo hacia el precipicio de “iras y no volverás”... ¡qué complicado resulta luego salir del laberinto!, cuando el cuerpo maltrecho y acribillado a pinchazos no puede con la  sordidez de la vida y la mente obsesionada por el veneno letal no responde a los intentos de “desengancharse”. Se trata realmente de una obsesión constante y se convierte en el único motivo  para levantarse cada mañana para vivir, ¡si es que a eso se le puede llamar vida! ¿Cómo inculcar a estas personas un rayo de esperanza en un mañana mejor, desintoxicado y armónico?... el Espiritismo tiene la respuesta.
Si tenemos claro que se trata de un proceso obsesivo previo al “enganche” y que continua a lo largo del duro camino de la drogadicción,
El efecto destructor  de las drogas es tan intenso que extrapola los límites del organismo físico  alcanzando y comprometiendo, sustancialmente el equilibrio y la propia salud a nivel espiritual.  Tal situación, sumada a aquellas de naturaleza fisiológica o, psíquica, responden, indudablemente, por los sufrimientos, enfermedades y desajustes emocionales y sociales a las que se ven sometidos los enfermos.

LA ACCIÓN DE LAS DROGAS EN *EL PERIESPíRITU:
Nos revela la ciencia médica que la droga, al penetrar en el organismo físico, ataca el aparato circulatorio, la sangre, el sistema respiratorio, el cerebro y las células, principalmente las neuronas.
En la obra "Misioneros de la Luz" de André Luis a través de la psicografia de Francisco Cándido Xavier, leemos: “El cuerpo periespiritual  que da forma a los elementos celulares, está fuertemente radicado en la sangre.  La sangre es elemento básico de equilibrio del cuerpo periespiritual.
En la obra de Chico Xavier "Evolución en dos mundos", el mismo autor revela que las neuronas guardan relación íntima con el periespiritu.
Comparando las informaciones de esas obras con las de la ciencia médica, se concluye que la agresión de las drogas a la sangre y las células neuronales también se refleja en las regiones del cuerpo periespiritual, en forma de lesiones y deformaciones considerables .

LA ACCIÓN DE LOS ESPÍRITUS INFERIORES JUNTO AL DROGADICTO:
Sabemos que después de desencarnado el espíritu guarda, por cierto tiempo, que puede ser largo o corto, sus condicionamientos, tendencias y vicios de encarnado.  El espíritu de un drogadicto, por ejemplo en fase de dependencia al que se haya sometido, en el otro lado de la vida, siente el deseo y la necesidad de consumir droga.  Solamente la forma de satisfacer su deseo es lo que varía, ya que la condición de desencarnado no le permite proceder como cuando estaba encarnado.  Como espíritu precisa vincularse a una mente afín, inicialmente para transmitiéndole sus deseos de consumo de drogas, posteriormente, para saciar su necesidad, valiéndose para tal efecto, de las emanaciones tóxicas impregnadas en su periespiritu o de la inhalación de esas mismas emanaciones cuando la droga está siendo consumida.
Esta sobrecarga mental, inadecuada, afecta tan seriamente el cerebro, a punto de tener sus funciones alteradas, con la consecuente disminución en el rendimiento físico, intelectual y emocional del toxicómano.
Según Emmanuel (guía espiritual de Chico Xavier): “El enfermo, al alimentar el vicio de esas entidades que se le unen, a través de un proceso de simbiosis en niveles vibratorios, recoge en su perjuicio las impregnaciones fluídicas maléficas de aquellas, tornándose enfermizo, triste, grosero, infeliz, preso a la voluntad de entidades inferiores, sin el dominio de la conciencia de sus verdaderos deseos."
Y poco más creo que podría añadir, salvo que , como en todas las enfermedades- y esta sin duda lo es- lo importante es prevenir, informar a nuestros adolescentes y jóvenes de los peligros de la “dama blanca”, fortificar la personalidad y el espíritu, y buscar alternativas viables a nuestros problemas, ayuda psicológica si la necesitásemos.
No creer nunca que podemos salir cuando queramos, porque no es cierto -es realmente complicado sin ayuda-. Creer en Dios y estar seguros de que su consuelo nunca nos ha de faltar, y él nos proporcionara fortaleza a través de nuestros guías espirituales si ponemos de nuestra parte la fe y la fuerza de voluntad. Recurrir a la oración puede ser un remedio efectivo y una forma de encontrar la salida cuando nos encontremos perdidos. Amén de la asistencia de los profesionales de la medicina  y del cariño y comprensión de quienes rodean al enfermo. Acudir a un Centro Espírita también puede ser útil y beneficioso para  quienes estando presos dentro de esta espiral de sinsentido, no encuentran las fuerzas para salir por sí mismos de la drogadicción. Si es en compañía de un familiar o amigo, tanto mejor, porque se sentirá más apoyado y menos frágil. Aquí damos por concluido este duro y espinoso tema ;cada cual que se aplique la parte que le toque en el socorro a sus semejantes cercanos que así es como se práctica la caridad bien entendida.

(centro Espirita Cielo y Tierra)

¿Fue Kadec El Chico Xavier?




Hace algunos años, en el movimiento espírita brasileño, surgió la hipótesis de haber sido el estimado médium Francisco Xavier, de añorada memoria, la reencarnación del excelso codificador de la Doctrina de los Espíritus, lo que viene siendo divulgado, principalmente, por algunos compañeros de Minas Gerais, São Paulo y Goiás.


Pero, en cualquier revelación, el criterio adoptado por Kardec debe ser siempre empleado, utilizándose la criba de la coherencia, pasando todo por el tamiz de la crítica, sin que sea el investigador poseído por cualquier forma de extremismo. Es válido el pensamiento esclarecedor del Espíritu Erasto, encontrado, en “El Libro de los Médiums”, 2ª parte, cap. XX, ítem 230: “En la duda, te abstiene, dice uno de vuestros antiguos proverbios. No admitáis, pues, lo que no sea para vosotros de evidencia innegable. Al aparecer una nueva opinión, por menos que os parezca dudosa, pasadla por la criba de la razón y de la lógica. Lo que la razón y el bueno sentido reprueban, rechazad valientemente. Más vale rechazar diez verdades que admitir una única mentira, una única teoría falsa”.
Basado en la prudencia, enseñada por Erasto, no se puede someter a referéndum, de inmediato, la hipótesis preconizada, sin estudiar profundamente el asunto, para sólo después elaborar las inmediatas conclusiones.

Por más que se ame a Chico, la verdad suena más alto: hay un profundo abismo separándolo de Kardec. Leyendo y examinando minuciosamente las biografías de esos dos grandes personajes de la Humanidad, se nota gran discrepancia, principalmente en el campo psicológico. Llama mucho la atención que sus personalidades son extremadamente opuestas: Chico se revelaba un Espíritu acentuadamente femenino y, aunque estuviera reencarnado en la polaridad masculina, exhibía algunos gestos importantes del sexo femenino, como igualmente exteriorizaba uno temperamento más sensible. Fácil de percibir que se encontraba reencarnado, en un cuerpo disociado de su estructura psicológica, una mente acentuadamente femenina.
Allan Kardec enseña, en la Revista Espírita de enero de 1866, que “los Espíritus se encarnan en los diferentes sexos; el que fue un hombre podrá renacer mujer, y quien fue mujer podrá renacer hombre, a fin de cumplir los deberes de cada una de esas posiciones, y de ellas soportar las pruebas”. “Después, puede ocurrir que el Espíritu recorra una serie de existencias en un mismo sexo, lo que hace que, durante mucho tiempo, él pueda conservar, en el estado de Espíritu, el carácter de hombre o de mujer del cual la marca permaneció en él. Cambiando de sexo, podrá, pues, bajo esa impresión, en su nueva encarnación, conservar los gustos, las tendencias y el carácter inherentes al sexo que acaba de dejar. Así se explican ciertas anomalías aparentes que se notan en el carácter de ciertos hombres y de ciertas mujeres.”

“No tengo ninguna semejanza con aquel hombre valiente y fuerte que nos dejó dieciocho maravillosos libros”
 
El querido Francisco Cándido Xavier, bien exitoso en la tarea para la cual se presentó a cumplir, es un Espíritu acentuadamente femenino que reencarnó, naturalmente, por misión, en cuerpo masculino. Para ejecución de tareas importantes en el campo intelectual y moral de la Humanidad, el ser, aunque con la mente acentuadamente femenina, reencarna en cuerpo disociado de su estructura psicológica. En los ambientes del movimiento espírita, principalmente ejerciendo la mediumnidad, encontramos muchos de esos hermanos en camino terreno, en bendecidos y amorosos quehaceres. (“Transexualismo por Misión”).

Si Chico Xavier fue la reencarnación de Kardec, podemos resaltar que estamos delante de una aberración doctrinaria, conocida como retrogradación espiritual, desde que el Codificador se presentó como Espíritu completamente en armonía con su polaridad masculina, al contrario de Chico Xavier, que dijo, el 28 de agosto de 1988, en una entrevista al Diario de la Mañana, de Goiânia-Goiás, respondiendo a la pregunta si sería Kardec reencarnado: “No, no soy. (...) digo esto con serenidad. No soy. Consulto a mi vida psicológica, mis tendencias. Todo aquello que tengo dentro de mi corazón soy yo. No tengo ninguna semejanza con aquel hombre valiente y fuerte que, en doce años, dejó dieciocho libros maravillosos”.
Hubiera sido realmente Chico Xavier un hombre aguerrido, audaz, austero, valiente, dotado de gran personalidad masculina, emitiendo su opinión sin titubeos (el estimado médium no sabía decir no a las personas), ciertamente sería coherente intentar inicialmente identificarlo como Kardec reencarnado. Pero, analizando la biografía de Chico Xavier, por la óptica del método kardecista, utilizando la razón y la lógica, buscando siempre la verdad, sin fanatismo y afectación ridícula, verificamos que es imposible el médium ser el excelso codificador de la Doctrina Espírita, inclusive necesitando aún de mayor vivencia y experimentaciones en la polaridad masculina.
Allan Kardec, en la época que Chico Xavier estaba reencarnado, se manifestó mediúmnicamente incontables veces, inclusive delante de León Denis, conforme su relato en su obra “El Genio Céltico y el Mundo Invisible” (ediciones CELD, págs. 277 a 332). Muchos podrán argumentar que tal fenómeno es posible; sin embargo, la codificación espírita enseña que la evocación de personas vivas tiene sus dificultades debido a la influencia marcadora de la materia (“El Libro de los Médiums”, ítem nº 284, 42ª). A la vez, sería muy difícil que ocurriera que el Espíritu encarnado consiga presentarse ostentando una personalidad anterior, vivida en existencia pretérita. En caso afirmativo, presentándose como Kardec, Chico tendría certeza absoluta de esa reencarnación y no la negaría.

No existe médium perfecto, y el mejor de todos es aquel que ha sido menos engañado

Por el contrario, en el programa “Entrevista-Ardiente-Fuego 2”, Chico relató haber vivido, en diversas existencias, un intelectual derrocado y vino como médium para rescatar esa deuda. Así se expresó: “... nos informamos con él [Emmanuel] de que, en otras vidas, abusamos mucho de la inteligencia, nosotros en persona…” e, igualmente, reproduce las siguientes palabras de Emmanuel: "Tú no escribirás libros, en persona, porque tú aún renunciaste a eso... tú Espíritu, fatigado de muchos abusos dentro de la intelectualidad, quiso ahora ceder sus posibilidades físicas a los otros, los amigos espirituales”.
Según esa información, sería imposible que Chico Xavier hubiese sido Kardec, desde que el Codificador fue victorioso en su misión, no limitándose sólo a la observación del fenómeno de la comunicación mediúmnica, ya que profundizó en ese intercambio y desveló ampliamente el universo espiritual, tomando conocimiento de sus leyes y de sus relaciones con el mundo físico.
Al contrario del brillante trabajo intelectual desempeñado por Kardec, Chico se caracterizó sólo como intermediario de los Espíritus, sabiéndose que la codificación kardecista resalta que no existe médium perfecto (Revista Espírita, fev. 1859, “Escollos de los Médiums”) y el mejor de todos es aquel que ha sido menos engañado (“El Libro de los Médiums”, cap. 20, nº 226, 9ª).
Es importante resaltar que Kardec no reencarnaría para ser asistido por un Espíritu (Emmanuel), que respondería por él a todas las preguntas, en todos los momentos, como fue verificado exhaustivamente en el programa Entrevista-Ardiente 1. De hecho, el mismo médium dijo que compareció a la televisión con el permiso de Emmanuel. A propósito, Emmanuel siempre exhortaba al médium a respetar la Doctrina en su fidelidad y citaba Kardec como referencia, con reverencia. En ningún momento, el guía espiritual hizo mención al hecho de Chico ser el propio codificador y ni lo trataba como tal. Como nadie ignora, era común que Emmanuel diera reprimendas al médium, advirtiéndolo con rigor incontables veces, como en el episodio del avión, cuando Chico manifestó ruidosamente miedo de morir.
Mientras Allan Kardec demostraba pulso firme y resoluto en el trato con las personas, siendo denominado incluso de “Apóstol de la Verdad”, el médium no sabía decir “no”, llegando al punto de tragar un insecto que se encontraba en la sopa para no dejar a la dueña de la casa apenada (“Lindos Casos de Chico Xavier”, páginas 196-197). El Codificador, ciertamente, alertaría a todos los comensales del grave hecho ocurrido. Cierta fecha, el querido Chico, con miedo de hacer ofensa, comió desmesuradamente por insistencia de su anfitriona y, al final, aún fue tachado de glotón y goloso.

La calvicie, que mucho incomodaba a Chico, era retocada por una peluca o escondida por un vistoso sombrero

Kardec se presentaba equidistante de las religiones tradicionales, siendo portador de una religiosidad marcada, basada en la fe razonada, separándola del religiosismo (misticismo, exterioridad, culto), restableciendo la fe por el razonamiento, habiendo sido matado en la hoguera por la Iglesia, cuando vivió la personalidad impar del reformador religioso Jan Huss /siglo XV d.C.).
Chico, cuando fue católico, era extremadamente beato y practicaba con fervor los sacramentos. También coleccionaba ilustraciones de santitos en su cajón, lo que fue constatado después de su desencarnación. Intensamente místico, cargó en la procesión una piedra enorme en la cabeza y “pagando sus pecados”, alejando al “diablo”, seguía rigurosamente las recetas parroquiales (repetía mil veces seguidas la oración del Ave María). Dejó la Iglesia Católica debido a su extraordinaria mediumnidad.
La calvicie, que mucho incomodaba a Chico, era retocada por una peluca o escondida por una vistosa gorra. Kardec presentaba una incipiente calvicie y parecía no incomodarse con eso.
El médium, opuestamente al codificador, siempre se despreciaba, titulándose “bestia”, “un nada”, “planta” y “gusano”. En la infancia, Chico era pegado bárbaramente por la mujer que lo acogió en su casa, como igualmente tuvo su barriga herida con un tenedor. Y fue, hasta aún, gracias a lamer las heridas de la pierna de un primo. Chico, en el recreo, sufría muchas palizas, cogido por los compañeros a puñetazos y puntapiés. El médium era perseguido por obsesores y acometido por perturbaciones espirituales.
En la escuela, en el Castillo de Zahringenem, en Yverdon-les-Bains, en Suiza, como discípulo del famoso educador Pestalozzi, Kardec con catorce años de edad ya orientaba a sus colegas, enseñando a sus compañeros menos adelantados.
La madre de Chico, en un mensaje psicografiado, le dijo que no encarara la mediumnidad como una dádiva, porque “imperfecto como era no merecía favores de Dios” (“Las Vidas de Chico Xavier”, pág. 57). Emmanuel lo exhorto a la práctica de la disciplina. El Espíritu Eça de Queiroz observó en el médium “porciones de sufrimientos, pedazos de angustia esterilizadora, recuerdos tristes, lágrimas cristalizadas” (“Las Vidas de Chico Xavier”, pág.56). En otra ocasión, sintiendo intenso dolor, solicitó la presencia de Emmanuel, que duramente le dijo: Tú condición no te exonera de la necesidad de luchar y sufrir, en tú propio beneficio (Las Vidas de Chico Xavier”, pág. 74).

Chico dice a Arnaldo Rocha que el propio Kardec vino, en Espíritu, a orientarlo en el inicio de sus actividades

El compañero Arnaldo Roca (ex-marido de Meimei y amigo íntimo de Chico Xavier desde 1946), hablando sobre el añorado médium, en una conferencia proferida en la Unión Espírita Minera, dijo que es una necedad esa idea de que Chico y Kardec sean el mismo Espíritu, e hizo conocer un diálogo que tuvieron, en el cual el médium le informó de que él fuera, en verdad, la Srta. Japhet, la médium que tuvo un papel considerable en la revisión de los textos de la primera edición de “El Libro de los Espíritus” y que el propio Kardec vino, en Espíritu, a orientarlo los primeros meses de su preparación como espírita principiante, en la ciudad de Pedro Leopoldo. (N.R.: el vídeo de esa palestra puede ser visto clicando en http://vimeo.con/9098617.) Se puede afirmar, basado en la veracidad de la previsión del Espíritu de la Verdad sobre la vuelta muy breve de Kardec (“Ausentándote por algunos años”), que el codificador pueda perfectamente haber errado en sus cálculos, desde que, para la Espiritualidad Superior, algunos años representan mucho más que tres a cuatro decenas de años (“mi vuelta deberá ser forzosamente al final de este siglo o a principios del otro”)
La hipótesis de que Chico sea Kardec también fue repelida por Herculano Pires (“El mejor metro que midió Kardec”, según Emmanuel), en la obra “Curso Dinámico de Espiritismo”, XVII.
El hecho del Espíritu del médium no haber vivido la personalidad impar y majestuosa del Codificador no lo desprecia de forma alguna, desde que, con muchas limitaciones físicas, fue victorioso en lo que se propuso a ejecutar, siendo incluso indicado al Premio Nóbel de la Paz en 1981 y agraciado por el pueblo del Estado de Minas Generales, en el año de 2000, como “El Minero del Siglo”.
Que nuestro querido Maestro Jesús bendiga siempre y cada vez más al estimado Chico, iluminando el camino que trilla, delante del Infinito. Que las mismas bendiciones sean derramadas sobre el excelso Emmanuel, ahora metido en las romerías terrenas, ya reencarnado entre nosotros, según información anterior del propio médium, desde el año 2000.

Desastres Climaticos


 
De cara a los desastres naturales que están sucediendo en nuestro planeta, recordemos que en las manos de Jesús reposan los destinos de la Tierra
 
Investigaciones indican que el “cambio climático ha matado cerca de 315 mil personas por año, de hambre, de enfermedades o de desastres naturales, y el número tiende a subir de 500 mil a 2030” (1). El estudio estima que el problema del clima afecta a 325 millones de personas anualmente, y que en dos décadas, esa cifra se duplicará, alcanzando al equivalente al 10% de la población mundial.  Para minimizar el impacto, “sería preciso multiplicar por cien los esfuerzos de adaptación y alteración del clima en los países en desarrollo” (2). El Grupo Intergubernamental sobre Cambios Climáticos (IPCC, por la sigla en inglés), en su evaluación sobre el tema, hecho en 2008, concluyó que, desde que las temperaturas comenzaron a aumentar rápidamente, en los años 70, los gases de efecto estufa, producidos por el hombre, tuvieron un peso 13 veces mayor en el calentamiento global que la variación de la actividad solar.
 


Casi el 25% de la población mundial está amenazada por las inundaciones, como consecuencia del deshielo del Ártico, según un estudio publicado en agosto de 2009, por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). A medida que la extensión del hielo disminuye, y que la superficie de los océanos aumenta, la cantidad de energía solar absorbida, también aumenta. Recientemente, un glaciar se derritió y Suiza ganó 150 metros de territorio, originalmente italiano. La línea divisoria que determinaba la frontera, desde 1942, se movió. Hubo derretimiento de campos, permanentemente cubiertos de nieve, en los Alpes, como reflejo del calentamiento global que, puede además destruir el 85% de la Amazonia. El calentamiento climático libera grandes cantidades de metano [gas de efecto estufa], en la región polar. Hasta ahora, esos gases estaban “aprisionados en el hielo”. Ese efecto contribuyó, a su vez, para la aceleración del deshielo en las regiones polares.
 
Frente a ese cambio del clima, un puente de hielo [un bloque del tamaño de Jamaica], que une dos islas de la Antártida, se rompió – informaron los investigadores. El rompimiento puede indicar que el bloque Wilkins (3), como es conocido el territorio, fluctuará libremente, lo cual será uno de los efectos de los cambios provocados por el calentamiento global.
 
La sociedad debe fomentar nuevos modelos de convivencia, respaldados en la fraternidad y el amor
 
En rigor, muchas de las capas de hielo disminuyeron en esos últimos años, en la Antártida, y seis de ellas se rompieron por completo, a ejemplo de los glaciares de Prince Gustav, Larsen Inlet, Larsen A, Larsen B, Wordie, Muller e Jones. Análisis demuestran que, cuando los bloques se rompen, los glaciares y las masas de hielo comienzan a moverse en dirección al Océano.
 
En 1985, los científicos identificaron un agujero en la capa de ozono, sobre la Antártida, que continúa expandiéndose peligrosamente. La reducción del ozono contribuyó para el “fenómeno estufa”. Las consecuencias de ese síndrome son catastróficas, como el calentamiento y la alteración del clima, precipitando los huracanes, tempestades severas y, hasta, terremotos. Los efectos del “El Niño y de la  Niña”, también, son aterrorizantes, pues aceleran el deshielo de los casquetes polares, aumentando, consecuentemente, el nivel del mar e inundando regiones litorales. Prueba de eso son los registros de disminución de los glaciares en el Himalaya, en los Andes, en el Monte Kilimanjaro, y la única estación de esquí de Bolivia, La Chacaltaya, puso fin a su actividad, por la escasez de nieve en aquella región. Urge que se cree una mentalidad crítica, que permita establecer nuevos comportamientos con miras a la  sustentabilidad de la vida humana. La sociedad debe fomentar nuevos modelos de convivencia, fundamentados en la fraternidad y el amor. La falta de percepción, de la interdependencia y  complementariedad, entre los individuos, genera, cada vez más intensamente, el desequilibrio de la naturaleza.
 
El científico Stephen Hawking, en su libro “El Universo en una Cáscara de Nuez”, expone, de forma curiosa, que: “Una mariposa batiendo las alas en Tokio pueda provocar una tormenta en Nueva York”(4). Hawking explica que “no es el batir de las alas, pura y simplemente, la que generará la lluvia, sino la influencia de este pequeño movimiento sobre otros eventos en otros lugares el que puede llevar, por fin, a influenciar el clima” (5).
 
En los Estados Unidos, 55 millones de americanos creen que falta poco para que  el mundo se  acabe
 
Debido a esos estertores de agudo dolor de la naturaleza, surgen, en varias partes del mundo, grupos de personas fanáticas, que crean sectas y cultos extraños; abandonan empleo y familia, a la espera del “juicio final”. Solo en Francia, de acuerdo a la Revista ISTOÉ, del 4 de agosto de 1999, hay cerca de 200 de ellas, con 300 mil adeptos. En el Japón, varios “gurús” previenen el “final del mundo”. En los Estados Unidos, 55 millones de americanos creen que falta poco para que el mundo se acabe. Para ellos, los huracanes que han destruido la región central del país son ángeles enviados para castigar a los hombres, anunciando el “gran final” (6). No es confortable, en forma alguna, la aparición de personas con esas creencias excéntricas, que se multiplican mundo afuera, con la razón oscurecida ante la expectativa de una “nueva era”. Lamentablemente, hasta en las huestes espíritas, han surgido algunos libros con ideas que inducen a los incautos al pánico o a la hipnosis catastrófica del cuanto peor mejor...!
 
En nuestros días, consonante a la Ley de Causa y Efecto, no necesitamos poseer el talento de la profecía para prever el futuro del panorama terrestre. Los terremotos, los huracanes, las inundaciones, las erupciones volcánicas y otras catástrofes naturales son y serán parte inevitable de la dinámica de la naturaleza. Eso no significa que no podamos hacer algo para tornarnos menos vulnerables. “Aprender con las catástrofes de hoy para hacer frente a las amenazas futuras” (7). Somos esclarecidos por el genial lionés, Allan Kardec, que los grandes fenómenos de la Naturaleza, aquellos que son considerados una perturbación de los elementos, no son de causas imprevistas, pues “todo tiene una razón de ser y nada acontece sin el permiso de Dios” (8). Y los cataclismos “algunas veces tienen una razón de ser directa para el hombre. Sin embargo, en la mayoría de los casos, tiene por objetivo el restablecimiento del equilibrio y de la armonía de las fuerzas físicas de la naturaleza” (9).
 
La preocupación sana es aquella que resulta en conquistas edificantes para el bien de todos
 
Mientras las dolorosas transformaciones de estos momentos de debacle moral se anuncian, el tintinear siniestro de las monedas, resonando en las bolsas de valores, las fuerzas espirituales se reúnen para la gran reconstrucción del mañana. Se aproxima el instante en que todos los valores morales humanos serán revisados, para que, con nuevas energías creadoras, un nuevo modelo de mundo triunfe sobre la carga destructiva de las consciencias insanas que, hoy, habitan la escuela de la vida. En ese fenómeno, la enseñanza de Jesús no pasó y no pasará jamás. En la sufrida lucha de las civilizaciones, Él es la antorcha del principio y en sus Sacrosantas manos reposan los destinos de la Tierra.
 
Los pesimistas insisten, siempre, en considerar que la manera, negativa y sombría, de percibir las cosas del mundo sea una manera realista de vivir. En verdad, si miramos la vida con mucha emoción (lejos del raciocinio) vamos a encontrar motivos de sobra que nos abatan los ánimos, en cualquier lugar y en cualquier situación, como por ejemplo: nos enfrentamos diariamente con niños necesitados; hambre en el universo; guerras; violencia urbana; secuestros; carestía; inseguridad social; corrupción; accidentes catastróficos etc. Sin embargo, es un deber, para nuestro bienestar, adaptarnos a la vida, con todo lo que ella tiene de bueno y de ruin, sin, necesariamente, acomodarnos con las situaciones.
 
Preocuparnos solamente, es permanecer pasivo ante las señales de alerta que la naturaleza nos da, es modelo de un futuro caótico para las próximas generaciones. La sana preocupación es aquella que resulta en conquistas edificantes para el propio bien y para el bien de todos, fundamentalmente, para los próximos hermanos que vendrán a reencarnar. Ese es el legítimo cristiano. Por más difíciles que sean los desafíos a enfrentar, por cuenta de la incuria humana, dinamicemos la voluntad de armonizarnos con la madre naturaleza. No podemos olvidar que Jesús es el Camino que nos induce a los iluminados conceptos de la Verdad, donde recibimos las gloriosas simientes de la sabiduría, que dominarán los siglos venideros, preparando nuestra vida terrena para la culminación del amor universal en el más profundo respeto a la naturaleza. (Jorge Hessen, de Brasília, DF.)