martes, 14 de junio de 2011

El alma sale del cuerpo


Sentir que uno sale fuera de su cuerpo debe ser, a todas luces, una experiencia impactante. Viajar hasta lugares lejanos, ver cosas que se escapan a la percepción habitual, y hasta sentir que se es algo más que cuerpo físico, son algunas de las realidades a las que es posible acceder cuando la mente se libera del cuerpo. Se trata de un fenómeno vivido no sólo por místicos, chamanes y personas que han sentido de cerca la muerte, si no por gentes normales en situaciones corrientes. Las experiencias extracorpóreas son más frecuentes de lo que parece: una de cada diez personas ha dejado atrás su cuerpo físico alguna vez para viajar con el "alma".


Durante un viaje astral las limitaciones físicas no existen y una persona puede desplazarse a miles de kilómetros en un instante.
Quien ha experimentado un viaje astral suele describir el extraño «cordón de plata» que une su cuerpo físico con el psíquico. Ese hilo sutil mantiene la conexión entre ambos.

Una súbita sensación de ligereza invade el cuerpo. Y antes de terminar de acostumbrarse, los ojos comienzan a percibir la habitación de modo diferente. Ya no está tendido en la cama, sino muy cerca del techo. O al menos eso parece. Al girar la vista, surge una visión estremecedora: tendida sobre la cama se encuentra una persona a la que uno conoce muy bien... demasiado bien. La primera sorpresa es verse a sí mismo acostado, mientras que el auténtico yo se encuentra flotando en la habitación. Después ya no hay prácticamente límites a lo que puede pasar. Ir a visitar a un amigo al otro lado de la ciudad, viajar a lejanos países, ver lo que pasa en la habitación de al lado, o incluso reunirse con algún pariente que falleció hace cierto tiempo...

Un Fenómeno Común

Estas son algunas de las sensaciones que rodean a una experiencia extracorpórea. Un fenómeno más corriente de lo que se pueda pensar y que ha sido experimentado de forma consciente por una de cada diez personas. Se trata, en resumen, de un viaje al otro lado de la realidad que se realiza dejando atrás al cuerpo físico, y del que sabemos desde hace siglos gracias a los relatos de místicos y chamanes de todas las latitudes. Ver lo que se encuentra en otros lugares, ser capaz de realizar curaciones imposibles, acceder a información sobre lo que ocurrió en un lejano pasado, e incluso lo que está por suceder, son algunos de los fenómenos paranormales que pueden ocurrir mientras el yo de la persona se encuentra separado de su cuerpo.

"La experiencia extracorpórea anula todas las ilusiones culturales de forma que uno alcanza un nivel superior de madurez." Esta es una de las conclusiones de
Waldo Vieira, un investigador brasileño que ha dedicado casi toda su vida a intentar comprender el significado de un fenómeno que considera puede arrojar luz sobre lo que significa realmente la vida. Con nueve años, tuvo sus primeras experiencias de percepción extrasensorial. Éstas le permitieron conocer que el Universo es algo mucho más complejo de lo que se puede ver a simple vista, estimulándole a estudiar a fondo los fenómenos paranormales, las experiencias extracorpóreas y su relación con la conciencia.

Así inició una búsqueda que siempre ha realizado "desde un punto de vista teórico y práctico, siguiendo dentro de lo posible la línea científica, con estudio lógico, refutaciones e investigación seria ".

«Cuando uno viaje fuera de su cuerpo mantiene su lucidez, es consciente e incluso a veces hay una expansión de la consciencia que nos hace más inteligentes», asegura este investigador brasileño de 69 años.

Waldo Viera ha dedicado toda su vida a comprender el significado que tienen los viajes astrales.

Odontólogo de profesión y explorador de la mente por vocación, lo cierto es que Vieira está considerado uno de los principales expertos mundiales en el estudio de los llamados «viajes astrales», como atestiguan la veintena de libros que lleva publicados. En 1987 fundó en Foz de Iguazú (Brasil) el Instituto Internacional de Proyecciología y Concienciología, que en la actualidad tiene sedes en numerosos países, entre los que se encuentra España.

Desde su experiencia personal y como investigador, Vieira está convencido que las experiencias fuera del cuerpo son algo corriente. "Todo el mundo realiza viajes astrales cada noche, pero la mayoría no lo sabe. Estadísticamente el 89% de las personas no recuerda lo que sucede durante el sueño, que es un estado alterado de consciencia donde se pierde un cuarto o tercio de la vida. Pero si el cuerpo necesita dormir, la conciencia no." Según este veterano investigador, siempre vestido de blanco, "un ocho o nueve por ciento de las personas recuerdan que han experimentado un estado alterado de consciencia fuera del cuerpo, aunque muchas veces en confusión con otros estados como el mismo sueño, mientras que apenas un 1,2 por ciento de la población tiene experiencias fuera del cuerpo totalmente lúcidas".

Un mundo en el astral ¿Qué sucede cuando se produce una experiencia extracorporal? Los límites de lo físico se derrumban, la percepción llega hasta fronteras inimaginables, y el sentido de la realidad cambia de forma radical y permanente. "Cuando se está fuera del cuerpo, los prejuicios y convenciones quedan atrás y se descubre que lo realmente importante es lo que cada uno hace con su propia evolución. Cuando uno sale fuera del cuerpo mantiene su lucidez, es consciente, incluso a veces hay una expansión de la conciencia que nos hace más inteligentes".

Según sostiene este investigador, ese nuevo mundo en el que se desenvuelve el viajero astral "es la verdadera tierra natal de cada uno, de donde procede y a donde volverá. Allí se encuentran millones de otras consciencias, agrupadas por afinidades en miles de grupos evolutivos, y también los evolucionólogos, seres con una conciencia más evolucionada que son los mentores de cada grupo evolutivo".


Este explorador de la mente está convencido que entre esas consciencias extrafísicas se encuentran los que han sido seres humanos, lo que hace posible que durante el estado de consciencia que es el viaje fuera del cuerpo, se puedan, por ejemplo, recordar vidas pasadas, "pero sin ninguna inducción, ni hipnosis, ni sugerencia".

Fantasmas De Los Vivos

Durante la realización de un viaje astral las limitaciones físicas parece que pueden superarse. La persona puede desplazarse a miles de kilómetros de distancia de forma instantánea, ve lo que sucede y lo describe con increíble exactitud. Los ejemplos de esta clarividencia provocada por experiencias fuera del cuerpo son innumerables. La Sociedad de Investigaciones Psíquicas británica cuenta en sus archivos con numerosos casos comprobados, que incluyen incluso la resolución de un crimen gracias a un testigo que presenció el robo y muerte de un hombre, mientras se encontraba fuera de su cuerpo.

Lo más corriente es que las personas que se encuentran realizando un viaje fuera del cuerpo se comporten como fantasmas; pueden ver pero no ser vistos, ni intervenir físicamente donde se encuentran. Aunque esto no siempre es así. Hay personas que afirman haber visto figuras espectrales de familiares y conocidos, que después se comprobó que estaban bien vivos, aunque dormidos, cuando se produjo el fenómeno. En ocasiones, la aparición de esos supuestos espectros se produce durante la agonía de la persona, como si quisiese despedirse de sus allegados por última vez. Los expertos los llaman "fantasmas de los vivos" y su presencia obedece a desdoblamientos astrales.


Durante un viaje extracorporal se pueden recorrer grandes distancias y atravesar todo tipo de obstáculos, pero también hay ocasiones en que el viajero astral no puede atravesar una simple pared, y time que salir por la puerta, como una persona física.

En estas situaciones puede haber una intervención sobre la materia, dándose casos, como uno registrado en el trabajo de Robert Crookall The Study and Practice of Astral Projection, en el que una mujer fue capaz de abrir una ventana y una puerta mientras tenía una experiencia extracorpórea.

Esta facultad de intervenir físicamente en el entorno en determinadas ocasiones, podría explicar las inexplicables curaciones que ocurren como consecuencia de experiencias fuera del cuerpo. Los ejemplos de personas que mejoraron físicamente de sus enfermedades después de ser visitadas astralmente por parientes o familiares, son muy numerosos, e incluso hay algunos casos de médicos que aseguran viajar fuera de su cuerpo para ayudar a un paciente, si no pueden desplazarse físicamente.

Viajes Chamánicos

La gran mayoría de las experiencias extracorporales se producen de forma espontánea. Simplemente la persona se encuentra fuera del cuerpo, ya sea durante un sueño, o al encontrarse en un momento crítico, o como resultado de una grave enfermedad. Pero también pueden ser voluntarias, fruto del deseo de la persona que conscientemente desea explorar ese otro universo que se encuentra junto a nuestra realidad. En los pueblos mal llamados primitivos, los chamanes, los hombres medicina, son capaces en ocasiones de dominar a voluntad sus salidas del cuerpo. Los nativos de muchas regiones de Sudamérica recurren a la ayahuasca, un preparado realizado con diversas plantas, que permite liberar el espíritu de la atadura del cuerpo.

Entre los chamanes de Siberia el viaje astral se consigue con una combinación de preparación psíquica y física, cantos y el repicar de tambores y la ingestión de sustancias como alcohol o diversos extractor de hongos. De forma parecida actúan los brujos de tribus africanas, los aborígenes australianos o de los maoríes de Nueva Zelanda. De todas formas, el camino para salir conscientemente del cuerpo no es fácil. El miedo a lo desconocido, a encontrarse sin el apoyo físico del cuerpo, es algo que en todas las tradiciones culturales se time muy en cuenta. Los brujos deben superar ere obstáculo, lo mismo que cualquier persona que desee explorar de forma voluntaria ere otro territorio. "El impedimento básico para realizar una experiencia extracorporal es el miedo. Todos tenemos fobias, pero la peor es el terror a lo nuevo, y ese pavor a enfrentarse a un nuevo mundo, a una nueva dimensión, a nuevas criaturas, es lo que debe superar cualquier persona que conscientemente desee salir de su cuerpo".

De todas formas, pese a que en circunstancias extremas se pueda producir el fenómeno extracorporal, Vieira destaca que "la salida del cuerpo no es un proceso psicopatológico, sino fisiológico, es parte de las funciones del organismo, aunque se trata de unas funciones que todavía no conocemos, como hace doscientos años no se sabía nada de los microorganismos, no se veían aunque sus efectos fuesen claramente visibles".

Durante las experiencias de viaje fuera del cuerpo los condicionantes culturales, la educación y los propios arquetipos, juegan un papel importante en lo que la persona siente y ve. "Uno ve lo que quiere ver. Durante la Edad Media se hablaba de íncubos y súcubos, pero esos espíritus con forma de mujer u hombre seductores no eran más que ilusiones, entidades incorpóreas negativas, mal intencionadas".

Agresiones En El Astral

Imagen ampliable con detalles

El Viaje Astral en porcentajes

Si en ese otro lado del espejo al que se puede llegar realizando un viaje astral se pueden encontrar entidades inmateriales, tanto positivas como negativas, ¿sería posible que alguna mal intencionada tomase control del cuerpo del viajero astral? Sobre este asunto hay diferentes opiniones, pero Vieira cree tajantemente que eso no es posible. "Hemos calculado que hay unas nueve consciencias extrafísicas por cada conciencia intrafísica, por cada persona viva, o sea por cada uno de los seis mil millones de habitantes de la Tierra. De éstas, unas tres son peores, otras tres más o menos iguales, y las tres restantes mejores que nosotros. Y todas han sido humanos en vidas pasadas, y no sólo humanos, también subhumanos; asegura. Y añade que al realizar una experiencia extracorpórea, "cada uno busca sus afinidades, y si uno no tiene buenas intenciones, si por ejemplo desea utilizar la experiencia extracorpórea con fines egoístas, se puede encontrar con muy malas compañías en el mundo astral".

Peligros, pero también posibilidades de realizar prodigios, se abren ante quien desea explorar el territorio inmaterial al que puede llegar viajando con su conciencia incorpórea. Los caminos para conseguirlo son casi infinitos, casi tantos como personas, aunque si se desea evitar el empleo de sustancias químicas, la voluntad se erige como la llave que permite realizar la excursión extracorporal. "Se recomienda que como mínimo se aprendan tres técnicas antes de intentar realizar un viaje astral. Hay muchos libros y cursos que explican cómo realizarlos, aunque es conveniente escoger los buenos", afirma Vieira, que cita el método más sencillo: tenderse en la cama, pensar que uno sale del cuerpo y verse a continuación a sí mismo tendido. "Mucha gente podrá pensar que se trata de simple autohipnosis, pero si se realiza muchas veces, uno se convence que no es así, que no hay ninguna influencia que interfiera, sino que se trata de la propia voluntad que determina lo que haces. Se trata de un fenómeno autoconvincente y autopersuasivo."

¿Y la utilización de sustancias químicas, como realizan muchos chamanes? "No es algo conveniente", asegura tajante Vieira. "Es como cuando se colocan velas o incienso ante la imagen de un gurú; un ejemplo de la falta de madurez de las personas. Lo importante es saber que quien desee realizar esta experiencia fuera del cuerpo tiene que hacer su trabajo personal, ya que es imposible forzar la evolución."


Querer emular a chamanes y místicos requiere, al parecer, su esfuerzo, a menos que se elijan atajos químicos o de otro tipo, que muchos consideran poco recomendables. En todo caso siempre quedarán esos momentos en la penumbra de la consciencia, antes de que el sueño venza, en los que todavía se puede sentir cómo nuestro yo no tiene límites y puede desplazarse muy lejos del cuerpo al que se encuentra ligado...

Viajando Con Ayahuasca

Cualquier persona puede en un momento determinado vivir una experiencia extracorpórea, tanto espontánea como favorecida por el empleo de diversas técnicas. El antropólogo Josep María Fericgla pudo experimentar en primera persona esta situación mientras se encontraba en la selva amazónica de Ecuador, estudiando las costumbres de los indios Suhar, conocidos popularmente como Jíbaros. La ayahuasca o natem es la herramienta sagrada de estos nativos para poder acceder a unos conocimientos que sin ella se les escapan. Conocer la disposición interna antes de una batalla o ser capaces de ver lo que ocurre a gran distancia, son dos de las múltiples utilidades de este preparado enteógeno, fabricado a partir de la cocción de dos plantas. Para conocer mejor el funcionamiento cultural de ese pueblo, Fericgla se convirtió en un jíbaro más, cambió su nombre por nyeke, que quiere decir peludo, y después de convivir durante años con los nativos, siguió un cuidadoso entrenamiento mental para poder utilizar el poder que encierra la ayahuasca como cualquier suhar.

«Bajo los efectos de la ayahuasca viajé desde la selva amazónica hasta España, y pude ver lo que ocurría en una calle de mi ciudad, Barcelona, donde pude ver lo que hacían varias personas, algunas de ellas conocidos míos.» ¿Se trataba de una simple alucinación inducida por el consumo del preparado mágico de los indios? Las dudas se despejaron a la vuelta a su casa. «Pude comprobar que lo que había visto durante el viaje inducido por la ayahuasca había sucedido en realidad. Soy consciente que explicar una experiencia como ésta, recogida en mi libro Los jíbaros, cazadores de sueños, es algo bastante heterodoxo para un investigador que da clases en la universidad, pero me parece que ignorarlo simplemente porque carece de explicación científica sería una trampa.»

¿Bases Extraterrestres En Los Pirineos?

Skip Atwalter asegura haber descubierto algunas bases extraterrestres en nuestro planeta, incluso una localizada en los Pirineos.

El equipo de sensitivos del ejército americano entrenado por Skip Atwater se encontró, casi sin proponérselo, con la presunta existencia de bases extraterrestres en nuestro planeta. Cuatro emplazamientos fueron estudiados con detalle por espías psíquicos que encontraron en ellos aparatos de aspecto extraño e incluso detectaron la presencia de seres de aspecto no humano. Según recuerda Atwater, no se trató de una investigación planeada, sino que fue consecuencia de uno de los muchos entrenamientos que realizaban. Para mantener el equipo activo efectuaban prácticas que consistían en ir a determinados lugares para después describirlos con el mayor detalle posible.

"Fue en 1984 cuando a través de un científico del Scientific Research Investigation, de Menlo Park, California, llegó a mis manos unos informes que doce años antes había proporcionado un hombre llamado Pat Price, sobre la existencia de unas bases extraterrestres en la Tierra, y me pareció que investigar esas presuntas bases podía ser un buen ejercicio."

Las supuestas bases se encontraban en Zímbabwe, en Australia, en el monte Hayes, Alaska, y la principal en el Monte Perdido, en los Pirineos españoles. "Nuestros sensitivos encontraron que en esos lugares había algo realmente extraño. Vieron ovnis entrando y saliendo de las montañas, observaron una tecnología muy avanzada, que ellos no podían entender completamente, y en general notaban la presencia de algo muy extraño y alíenígena", recuerda Atwater. "La CIA no me pidió que estudiase ovnis fue algo que hicimos para probar a los sensitivos del equipo, y constatamos que hay algo extraño detrás del fenómeno.". Quince años después Skip Atwater confiesa que algún día espera ir al Monte Perdido, aunque reconoce que tal vez se lleve una desilusión. "Tengo las coordenadas exactas, pero ¿son realmente físicos los ovnis o es posible que en ese lugar no encuentre nada, porque no lo son? También podría ser que esos seres tengan algún poder mental que impida que pueda ver algo."

Levitacion ¿verdad o mentira?


La posibilidad de vencer la fuerza de gravedad puede ser el resultado de un largo adiestramiento, o puede presentarse espontáneamente, asombrando tanto al que levita como a quienes le observan. Muchos pueblos antiguos conocieron el arte de la levitación. Pero también en la actualidad, algunas personas afirman que pueden lograr la ingravidez a voluntad.







D.D. Home, atribuía sus levitaciones a los espíritus.

Tres destacados miembros de la sociedad londinense del siglo pasado fueron testigos, el 16 de diciembre de 1868, de un incidente tan extraordinario que aún sigue provocando controversias.

El vizconde Adare, el señor Lindsay y el capitán Wynne contemplaron cómo el famoso médium Daniel Dunglas Home se elevaba en el aire, salía flotando por una ventana de la casa -se encontraban en Londres- y entraba también flotando, por otra, a unos 24 m de altura, según dijeron los testigos. D.D. Home se hizo famoso sobre todo por sus levitaciones, arte que ejercía sobre sí mismo y sobre otros objetos -en una ocasión, un piano de cola-; pero no fue el único que gozó de la «imposible» capacidad de desafiar la ley de gravedad. San José de Cupertino (1603-63) levitaba con frecuencia y ante testigos. Era un simple campesino originario de Apulia, Italia, y pasó su juventud tratando de llegar al éxtasis religioso por medios como la autoflagelación, el ayuno y los cilicios. A los 22 años se hizo franciscano y entonces su fervor religios literalmente, «desapareció».

San José y Sus «Mareos»

San José de Cupertino fue canonizado gracias al extraño don que le permitía flotar en el aire.

José resultaba molesto para sus superiores. Durante 35 años fue excluido de todas las ceremonias públicas a causa de su desconcertante costumbre, pero a pesar de todo, los relatos de sus levitaciones se propagaban. En una ocasión, mientras paseaba con un fraile benedictino por los jardines del monasterio, se elevó volando hacia un olivo. Un domingo, durante la misa, se elevó en el aire y voló hacia el altar, en medio de los cirios.

Un médico, dos cardenales por lo menos y un Papa (Urbano VIII), entre otros muchos, fueron testigos de las momentáneas ingravideces de José; él las llamaba «mis mareos». Pasó toda su vida en oración, y la lglesia decidió que las levitaciones debían de ser obra de Dios.

Otra santa que levitaba fue Santa Teresa de Ávila, que murió en 1582. Esta notable mística y escritora española experimentaba las mismas sensaciones que tienen muchas personas cuando sueñan que vuelan. Ella misma describió sus levitaciones en el Libro de su vida:

«Es así que me parecía, cuando quería resistir, que desde debajo de los pies me levantaban fuerzas tan grandes, que no sé como compararlo... Y aún yo confieso que gran temor me hizo, al principio, grandísimo; porque verse así levantar un cuerpo de la tierra, que aunque el espíritu le lleva tras sí y es con suavidad grande, si no sé resiste, no se pierde el sentido; al menos, yo estaba en de manera en mí, que podía entender era llevada.»

Tan frecuentes eran sus levitaciones que rogaba a las hermanas que la sujetaran cuando sentía que se acercaba «un ataque».

La mayor parte de quienes levitan creen en un sistema religioso particular, sea el cristianismo, el misticismo hindú, los antiguos misterios egipcios o el espiritismo. D.D. Home pertenecía a esta última categoría.

Nacido en Escocia y criado en Estados Unidos, Home fue un niño débil y de temperamento artístico. A los 13 años tuvo una visión de un amigo, Edwin. Home anunció a la familia de su tía que eso significaba que Edwin había muerto tres días antes. Era cierto. La carrera de Home como médium había comenzado, pero hasta los 19 años no desafió la ley de gravedad.

Santa Teresa de Ávila padecía «ataques» de levitación.

Ward Cheney, próspero fabricante de soda organizó una sesión en su casa de Connecticut. en agosto de 1852. D.D. Home estaba presente para provocar las manifestaciones «espiritistas» habituales: pero sucedió algo imprevisto que le hizo famoso de un día para el otro. Flotó por el aire hasta que su cabeza tocó el cielorraso. Entre los invitados se encontraba un escéptico periodista, F. L. Burr, director del Hartford Times, quien escribió lo siguiente acerca del insólito suceso: «De pronto, sin que nadie lo esperase, Home se elevó en el aire. Yo le cogía la mano en ese momento y le miré los pies: estaban a 30 cm del suelo. Dos veces se elevó del suelo, y la tercera vez fue aupado hasta el cielorraso de la habitación, con el que sus manos y sus pies entraron en suave contacto.»

La carrera de Home progresó rápidamente. Fuese donde fuese, se producían fenómenos extraños: soplaban vientos en habitaciones cerradas, flores recién cortadas caían del techo, las puertas se abrían y se cerraban, globos de fuego zigzagueaban por la habitación... y Home levitaba.

La famosa ocasión ya mencionada en la que salió flotando por una ventana y entró por otra se discute aún con color, sobre todo porque el incidente fue atestiguado por personas muy respetables. Uno de ellos, el señor de Lindsay (después conde de Crawford), escribió:

«Estábamos en una sesión con el señor Home, lord Adore y un primo de éste (el capitán Wynne). Durante la sesión el señor Home entró en trance y, en ese estado, fue transportado fuera de la ventana de la habitación contigua a la que estábamos y volvió a entrar por nuestra ventana. La distancia entre las ventanas era de unos 2,30 m, y entre ambas no se tendía el menor apoyo. En cada ventana había un alféizar de sólo 30 cm de anchura, quo se empleaba para poner macetas de flores. Oímos cómo se abría la ventana de la habitación contigua y casi inmediatamente después vimos a Home flotando en el aire en el exterior de nuestra ventana. La luna iluminaba bien la habitación; yo estaba de espaldas a la luz y vi la sombra del alféizar y los pies de Home a unos 15 cm de altura por encima de éste. Se quedó en esa posición unos segundos, después abrió la ventana, de deslizó en la habitación con los pies por delante y se sentó.»

Los escépticos como Frank Podmore o, más recientemente, John Sladek, han tratado de refutar esta levitación. Sladek intentó desacreditar a los presentes comparando los detalles de sus relatos, como la altura de los balcones con respecto a la calle o, de hecho, la existencia o no de balcones.

Podmore, en cambio, da muestras de un escepticismo más sutil. Menciona el hecho de que, pocos días antes de la levitación, y en presencia de los mismos testigos, Home había abierto la ventana y se había encaramado en el alféizar. Podmore observa secamente que «el médium, al actuar así, proporcionó una especie de boceto de la imagen que se proponía crear». En otra ocasión Home anunció súbitamente «Me elevo, me elevo» antes de levitar en presencia de varios testigos.

Podmore insinuaba que las levitaciones de Home no eran más que alucinaciones provocadas por sugestión hipnótica, del mismo modo que se dice que el truco hindú de la soga que se eleva al son de la flauta o con una simple mirada no es más que una alucinación masiva, provocada por la mirada o la charla del mago.

Colin Evans flota aparentemente en el aire, en el Conway Hall de Londres, en los años 30.

Pero pese a la hostilidad generalizada, Home siguió realizando con éxito sus levitaciones durante 40 años. Entre sus testigos figuraron Napoleón III, John Ruskin y muchos cientos de personas más, cuyo testimonio, en general, no fue tan incongruente como el de Adare, Wynne y Lindsay. Además, la mayor parte de sus exhibiciones se realizaron a la luz del día, y nunca se demostró que fuera un impostor. Pese a las acusaciones de Podmore, Home nunca se esforzó mucho por crear una atmósfera llena de sugerencias. De hecho, fue uno de los pocos médiums que preferían evitarla: actuaba bajo una luz normal o más bien brillante en lugar de la oscuridad, y alentaba a los participantes en las sesiones a conversar con normalidad en vez de «cogerse de la mano y concentrarse». Aunque en su madurez Home podía levitar a voluntad, aparentemente también lo hacía sin darse cuenta. En una ocasión, cuando su anfitrión le hizo notar que flotaba sobre los cojines del sillón, pareció muy sorprendido.

Los ilusionistas teatrales se enorgullecen de su piéce de resistance: ponen a su ayudante -generalmente una mujer- en «trance», la apoyan en las puntas de dos espadas y después retiran las espadas, de modo que flota en el aire sin soporte aparente. Pueden suceder dos cosas: o no se eleva (o sea, los espectadores sufren una alucinación colectiva), o lo hace con la ayuda de aparatos que no vemos.

Por supuesto, Home y otros espiritistas también atribuirían sus hazañas de portación o levitación a «aparatos que no vemos», pero en su caso los aparatos los manejarían espíritus.

Hasta el fin de sus días, Home afirmó que volaba porque era elevado por espíritus, los cuales demostraban así su existencia. Pero describió una levitación típica como sigue:

«"No siento manos que me sostengan y, desde la primera vez, nunca he sentido miedo, aunque si me hubiera caído desde el techo de algunas habitaciones en las que levité no hubiese podido evitar sufrir heridas graves. En general me elevo perpendicularmente; mis brazos con frecuencia se ponen rígidos y se elevan por encima de mi cabeza, como si estuviera tratando de aferrar al poder invisible que me eleva lentamente desde el suelo.»

El Enigma De La Gravedad

Alexandra David-Neel, tras haber vivido 14 años en el Tíbet, regresó convencida de que algunas personas logran vencer la gravedad.

Pero nosotros, al igual que los espiritistas, nos tendremos que referir al «poder invisible» que nos mantiene en el suelo. Todos conocemos a Newton y su descubrimiento de la ley de gravedad. Pero las investigaciones psíquicas señalan la relativa facilidad con que algunos sensitivos pueden invertir esta ley.

En su libro Mystére et magie au Thibet (Misterio y magia en el Tíbet) publicado en 1931, la señora Alexandra David-Neel, exploradora francesa que pasó 14 años viajando por el Tíbet y sus alrededores, relata cómo encontró un hombre desnudo y cargado de cadenas. Su acompañante le explicó que su adiestramiento místico le había vuelto tan ligero que, a menos que llevara las cadenas, flotaba.

Parecería que la gravedad no tiene tanto control sobre nosotros como se nos ha dicho. Sir William Crookes, hombre de ciencia a investigador psíquico, dijo acerca de Home:

"Estoy dispuesto a declarar que los fenómenos son tan extraordinarios y se oponen tan directamente a los artículos de fe científicos más arraigados -entre otros la ubicuidad a invariabilidad de la fuerza de la gravitación-, que aún ahora, al recordar los detalles de lo que he presenciado, surge un antagonismo en mi mente entre la razón que afirma que son científicamente imposibles y la conciencia de que mis sentidos de la vista y del tacto constituyen testigos veraces. De modo que llegamos a la conclusión de que, en algunos casos especiales -como los santos o médiums especialmente dotados-, la levitación existe. Pero hay una tendencia creciente a suponer que cualquiera puede hacerlo, si adquiere el adiestramiento necesario; los estudiantes de meditación trascendental afirman que lo consiguen muy a menudo.

¿Arte, Don O Superchería?

En esta primera fotografía se muestra al yogui antes de la levitación. Está agarrado a un bastón recubierto de tela que no soltó durante todo el espectáculo.

Plunkett y su amigo examinaron el espacio que había debajo y alrededor del yogui, sin hallar rastro alguno de hilos, cordeles u otros trucos. Aunque algunos han sugerido que el yogui únicamente se encontraba en trance cataléptico, la posición relajada de la mano sobre el bastón indica que casi no pesaba durante la sesión. Una vez terminada la levitación, el cuerpo del yogui estaba completamente rígido.

Otra fotografía del momento de levitación.

Secuencia de tres fotografías tomadas al yogui Subbayah Pullavar, ante gran número de testigos.

En la revista Illustrated London News del 6 de junio de 1936 apareció una serie única de fotografías. Mostraban las sucesivas etapas de la levitación de un yogui indio, Subbayah Pullavar, demostrando que, aunque de naturaleza desconocida, no se trataba de una ilusión hipnótica.

Un testigo europeo del acontecimiento, P. Y. Plunkett, describía la escena:

«Sucedió alrededor de las 12:30 de la mañana, con el sol justo encima de nosotros, de modo que las sombras no desempeñaron ningún papel en el espectáculo... A poca distancia, de pie y en silencio estaba el protagonista, Subbayah Pullavar, de cabellos largos, bigotes caídos y una extraña mirada. Nos saludó y conversó un momento con nosotros. Practicaba este tipo de yoga desde hacía casi 20 años, tal como habían hecho antepasados suyos. Le pedimos permiso para tomar fotografías de su actuación y accedió gustosamente...»

Plunkett reunió a unos 150 testigos, mientras el protagonista comenzaba sus preparativos rituales. Se virtió agua alrededor de la tienda de campaña en la que iba a tener lugar la levitación; se prohibieron los zapatos con suela de cuero dentro del círculo y el levitador entró solo en la tienda de campaña. Unos minutos después, los ayudantes la retiraron y allí, dentro del círculo, se hallaba el fakir, flotando en el aire.

Plunkett y otro testigo se adelantaron para investigar; el fakir estaba suspendido en el aire, a un metro más o menos del suelo. Aunque estaba agarrado a un bastón cubierto de tela, eso parecía ser sólo para mantenerse en equilibrio, no para sostenerse. Plunkett y su amigo examinaron el espacio debajo y alrededor de Subbayah Pullavar y lo encontraron desprovisto de cuerdas o cualquier otro aparato «invisible». El yogui estaba en trance y muchos testigos creyeron que había levitado, aunque otros sugirieran que sólo se trataba de un estado cataléptico. Las famosas fotografías fueron tomadas desde varios ángulos, durante los cuatro minutos que duró el espectáculo; después, la tienda de campaña fue montada nuevamente alrededor del fakir. Evidentemente, el «descenso» era muy privado, pero Plunkett se las ingenió para presenciarlo a través de las delgadas paredes de la tienda:

«Al cabo de un minuto, aproximadamente, pareció oscilar y entonces empezó a descender muy lentamente, siempre en posición horizontal. Le llevó unos cinco minutos resbalar desde el extremo del bastón hasta el suelo, una distancia de un metro, más o menos. Cuando Subbayah estuvo en el suelo, sus ayudantes lo trajeron hasta donde estábamos sentados y nos pidieron que tratásemos de doblar sus miembros. Aún con ayuda, fue completamente imposible.»

El yogui fue friccionado y mojado con agua fría durante otros cinco minutos antes de que saliera de su trance y recuperara la movilidad de sus miembros.

El movimiento oscilante y la posición horizontal que observó Plunkett parecen ser esenciales en la verdadera levitación. Los estudiantes de meditación trascendental (MT) aprenden a levitar en algunos centros. Un estudiante describió este logro «imposible»:

«La gente se balancea suavemente, luego más y más y después empieza a elevarse en el aire. Hay que estar en la posición del loto para conseguirlo; puedes hacerte daño al bajar si llevas el tren de aterrizaje colgando. Cuando empiezas, es como el primer vuelo de los hermanos Wright; te das un porrazo. Por eso nos sentamos en cojines de gomaespuma. Después aprendes a controlarlo mejor y es una experiencia que provoca euforia.»

Entonces, ¿puede levitar cualquiera? Los estudiantes de MT creen que sí, después de un riguroso adiestramiento mental; las disciplinas espirituales y físicas de los yoguis parecen proporcionarles una preparación adecuada para desafiar la gravedad.

Al parecer el fervor religioso puede tener alguna relación con el fenómeno; hay muchos informes de levitaciones de monjes, tanto budistas como cristianos. En 1902, el ocultista Aleister Crowley encontró a su compatriota Alan Bennett, que se había hecho monje budista, en un monasterio de Birmania; él también se había vuelto tan ligero que el viento «lo arrastraba como a una hoja».

Alexandra David-Neel, exploradora francesa de principios del siglo XX, describe la extraordinaria forma de recorrer largas distancias de un lama tibetano a quien pudo observar: «El hombre no corría. Parecía elevarse desde el suelo, dando saltos. Parecía tener la elasticidad de un balón y rebotaba cada vez que sus pies tocaban el suelo. Sus pasos tenían la regularidad de un péndulo.» Se dice que el lama corría cientos de kilómetros usando esta extraña forma de locomoción, mientras mantenía los ojos fijos en alguna meta muy distante.

Por otro lado, es bastante fácil conseguir un estado de semiingravidez, como en el caso de una exhibición frecuente, en que se levanta en el aire a una persona normal. El procedimiento consiste en sentar al sujeto en una silla y demostrar previamente la imposibilidad de levantarlo usando sólo los dedos índices de cuatro personas. Acto seguido, esas cuatro personas amontonan sus manos sobre la cabeza del sujeto, cuidando de alternarlas de forma que no se toquen las dos manos de una misma persona. Los cuatro se concentran profundamente durante unos 15 segundos y, al oír una señal convenida, colocan de nuevo sus dedos índices bajo los sobacos y las rodillas del sujeto que debe levantarse... y, sin ninguna dificultad, el sujeto flota en el aire.

Este fenómeno ha sido contemplado cientos de veces en bares, casas y patios de escuelas.

Si funciona -y no resulta difícil comprobarlo- ¿cómo es posible?

Hay quien piensa que la súbita concentración de cuatro personas con una única finalidad «imposible» puede dar salida a la magia oculta de la voluntad humana. También se ha sugerido que una fuerza natural poco conocida, quizás la misma que guía la vara del zahorí, interviene y logra el milagro de anular la fuerza de la gravedad.

Como muchos fenómenos inexplicables, la levitación parece ser totalmente inútil. La distancia recorrida pocas veces excede unos pocos decímetros o, como máximo, la altura de una habitación... Pero hay quien cree que los antiguos levitaban con facilidad y lo hacían para diseñar obras enormes que sólo podían ser apreciadas desde el aire, como las líneas del desierto de Nazca, en Perú, o los caballos de las mesetas de creta, en Inglaterra.

El movimiento de meditación trascendental afirma que esta foto muestra a discípulos levitando. Afirman que a través de la meditación, los discípulos aprenden a levitar.

Las limitaciones de la levitación moderna quizás no se aplicaran a los antiguos; puede ser que hubieran desarrollado mucho ese arte y se elevaran hacia el cielo a voluntad. Como otras facultades psíquicas, la levitación parece un arte casi perdido y que ahora vuelve a interesar a estudiantes decididos. Quizás algún día los levitadores modernos podrán «volar» como aquellos druidas de la antigüedad.

Las noticias acerca de los «vuelos» de los antiguos sugieren a algunos investigadores que se trataba de viajes astrales, más que de un traslado del cuerpo. Ciertamente, muchos relatos de levitaciones y vuelos parecen sueños lúcidos, y los sueños en que se vuela son una experiencia muy corriente.

Salvo contadas excepciones, parece que es posible levitar sólo después de largos períodos de entrenamiento y disciplina; de esa forma se le permite al cuerpo desafiar la ley de la gravedad. Quizás exista una «ley de levitación» con una fórmula secreta, un «Ábrete, Sésamo» que usa el iniciado antes de elevarse.

Esta teoría podría explicar los poco habituales casos de levitación espontánea o fortuita que fascinaban al coleccionista de rarezas Charles Fort. Uno de esos casos fue Henry Jones, un niño de 12 años inglés, quien durante el año 1657 se elevó varias veces a la vista de otras personas. Una vez pudo apoyar las palmas de las manos en el techo de la habitación y en otra ocasión despegó y voló 27 m, pasando sobre el muro del jardín. Este fenómeno sólo duró un año, pero bastó para que se corriera la voz de que estaba «embrujado».

Otro de los levitadores más conocidos fue el famoso médium victoriano Daniel Dunglas Home, a quien nunca se había sorprendido en actividades fraudulentas durante sus 1.500 sesiones registradas. Mr. Home protagonizó uno de los acontecimientos más controvertidos y sospechosos en la historia de los fenómenos paranormales. El hecho consistió en su supuesta levitación, saliendo por una ventana -situada a considerable distancia del suelo- y entrando por otra. Este curioso incidente tuvo tres testigos: todos ellos miembros preeminentes y acreditados de la sociedad londinense. Lo curioso es que ésos son los únicos detalles que se conocen con certeza, pues todo lo demás parece rodeado de vaguedades y contradicciones.

Siguiendo Las Huellas De D.D. Home

Daniel Dunglas Home (1833-1886) fue sin duda, el más famoso médium de todos los tiempos.

El 13 de diciembre de 1868 esos tres caballeros se encontraron con Home para hacer una sesión en un apartamento del centro de Londres. Allí tuvo lugar el controvertido fenómeno, sobre el cual circulan múltiples versiones. Es significativo que la única declaración registrada de uno de los testigos diga: «Home salió por una ventana y entró por otra».

Sin embargo, la posibilidad de desacreditar a los testigos citando las discrepancias de sus declaraciones no significa, necesariamente, que el incidente no haya ocurrido.

Para añadir un elemento más de sospecha a este fenómeno poco claro, investigaciones modernas, que han permitido establecer con certeza el lugar en que ocurrió dicha «levitación», han evidenciado también algo que no era mencionado en ninguno de los relatos de los testigos: había una cornisa de unos 13 cm de ancho, justo debajo de los balcones. Quizás, después de todo, el irreprochable Home había recorrido la distancia entre los balcones apoyándose en ella. Pero pronto se demostró que era imposible ir de un balcón al otro por allí: una empresa así hubiera significado la muerte segura.

Otra explicación posible era que quizás Home hubiese utilizado un alambre de volatinero, tensándolo entre los balcones y sujetándolo en los cerrojos de las persianas, que sobresalían de las ventanas. Aunque la viabilidad de este procedimiento no ha podido probarse, es posible que Home haya falsificado su piéce de résistance con algún elemento artificial, ya fuera andando sobre una cuerda o balanceándose, al estilo Tarzán, de un balcón al otro.

Hay, desde luego, dos detalles poco usuales en la «levitación» de la noche del 13 de diciembre de 1868. Uno es la insistencia de Home en que levitaría, saliendo por una ventana y entrando por otra. Sin embargo, el mismo médium había comentado con frecuencia que no podía controlar a los «espíritus» que, según creía, lo levantaban. Si era así, ¿por qué ponerlos a prueba con 13 metros de aire y un pavimento de piedra bajo sus pies?.

Aunque sus talentos psíquicos incluían la incombustibilidad, el alargamiento del cuerpo y la manifestación de aportes, se hizo famoso, sobre todo, por sus espectaculares levitaciones.

La levitación de Home recreada por un pintor.

Además, antes de salir por la ventana, Home hizo que los tres testigos le prometieran que no se moverían de sus sillas hasta la vuelta.

Cuando reapareció les agradeció su colaboración en ese sentido. ¿Qué habrían visto si hubiesen corrido hacia la ventana? ¿Qué hubiesen estropeado? ¿Los poderes de los espíritus? ¿La concentración de Home mientras andaba por la cuerda o se balanceaba entre los dos balcones? ¿La reputación de Home? Nunca lo sabremos porque, como caballeros ingleses que eran, cumplieron su promesa y permanecieron sentados, lejos de la ventana. Lo vieron salir por una ventana y entrar por la otra, tal como afirma uno de los testigos, nada más.

Y, sin embargo, cientos de personas habían visto levitar a Home en salones de América y Europa. No tenían ninguna duda de que las levitaciones que habían observado eran totalmente genuinas, fenómenos inexplicables. Sería muy triste que Home sólo hubiese hecho trampa con ocasión de su más famoso «triunfo».

Es cierto que la levitación es un fenómeno poco frecuente, pero cuando se lo considera junto a los relatos de otros atributos humanos igualmente escasos y extraños, como la incombustibilidad, el alargamiento y la fuerza sobrehumana, debe ser tomado en serio. Madres que levantan coches que aprisionan a un hijo, personas que andan sobre el fuego y sonámbulos que realizan hazañas «imposibles» plantean profundos interrogantes acerca de la naturaleza del potencial físico y psíquico del hombre. Quizás hemos sido creados para desafiar la gravedad a voluntad. Pero hasta que podamos entender la naturaleza del fenómeno, seguirá siendo uno de los misteriosos poderes ocultos del hombre.

Villena cuidad de medium?


LA CIUDAD DE LOS MÉDIUMS

Existe un lugar en España en el que la mediumnidad forma parte de la vida cotidiana y la mayoría de la población acude a curanderos con el fin de acabar con sus males físicos y espirituales.
Villena es una población de gentes cultas con una tradición histórica y cultural esplendorosa, cuya aproximación a las doctrinas espíricas ha estado siempre ligada al estudio y la erudición.

Decir que Villena (Alicante) es el enclave donde tuvo lugar uno de los hallazgos áureos más importantes de la Edad del Bronce europea debería ponernos sobre la pista de los orígenes de la ciudad. El Tesoro de Villena, conformado por 59 objetos de oro, plata, hierro y ámbar, casi 10 kilos en total, es el tesoro de vajilla áurea más importante de España y el segundo de Europa, tan sólo superado por el de las Tumbas Reales de Micenas. Fue la Edad de Bronce una de las culturas que más veneración mostró hacia los muertos, siendo además la zona de la comunidad argárica, que situaba las tumbas no ya dentro del poblado sino en el interior de las casas, procurando este hecho una estrecha relación entre vivos y muertos y sugiriendo una pérdida de temor al muerto que se daba en culturas prehistóricas como señala Víctor Hurtado en su libro Manifestaciones rituales y religiosas en la Edad del Bronce.
La convivencia entre los vivos y los muertos era por tanto en esta zona, un área exponencial de la cultura del bronce argárica, un hecho cotidiano. Hay que tener en cuenta que aquellos hombres justificaban su poder a través de la relación con los antepasados y que tenían muy asumido el concepto de herencia, por lo que presumiblemente tener al antepasado muerto a mano era como tener una escritura de propiedad y privilegios de clase. En la vida cotidiana de la cultura argárica, la más sofisticada de todas las de la Edad del Bronce en la Península, allí donde estás, comes, y trabajas con tu cuerpo mientras estas vivo, es también donde "vives" con tu cuerpo tras la muerte. Estos hombres y mujeres vivían observando en sus casas un espacio funerario comparable con el de una puerta tras la que está el muerto, el mundo de los espíritus, el más allá.
Llamamos espiritismo a una doctrina filosófica que surgió en el siglo XIX a raíz de la sistematización realizada por el pedagogo francés Allan Kardec. Autor de varios libros, entre ellos destacan lo que giran en torno al espiritismo, que definió como "una ciencia que trata la naturaleza, origen y destino de los espíritus, así como sus relaciones con el mundo corporal". Aunque la ciudad de Villena es conocida como sede de curanderos y sanadores, hay que tener en cuenta que al margen de estas prácticas de asistencia sanitaria tradicional, Villena fue en el siglo XIX uno de los lugares de España donde de forma más intensa calaron las doctrinas espíritas de Allan Kardec, alrededor de las cuales surgió uno de los movimientos más importantes y activos de seguimiento, estudio y canalización del espiritismo. Villena debía de tener un sustrato especial que sirviese de abono a todas aquellas ideas, que probablemente estaba relacionado con la tradición que la ciudad y los pueblos circundantes de la comarca del Vinalopó habían conservado generación tras generación en materia de usos y costumbres de remedios naturales, medicina natural y curandería. Podría decirse que esta tradición oral, este acervo de conocimiento que trabaja con las fuerzas desconocidas, es lo que ha otorgado esa peculiaridad antropológica a los villenenses.
Estudios sobre el terreno
Decir que Villena es el reino de las prácticas mediúmnicas y la fe espiritista no tiene nada de paranormal, lo dicen los estudios universitarios sociológicos. En su libro Medicina Popular y Espiritismo. Un estudio del Valle del Vinalopó, la doctora Concepción Riveriego decía: "La diversidad de especialistas populares y la variedad de roles que ejercen algunos de ellos, nos introduce en un mundo que no por enigmático y sobrenatural es menos real y contemporáneo; en un ambiente en el que se trata con los muertos para resolver los problemas de los vivos, y cuya importancia se pone de manifiesto en la alta demanda social de esta institución". Riveriego extiende este ambiente a toda la comarca del Vinalopó.
Pero para creer en curanderos, médiums... hay que creer en un mundo espiritual. ¿Cómo se entiende si no que se le otorgue a una persona poderes de sanación espirituales si no cree en esas mismas fuerzas? Muchos villenenses conviven con una suerte de sucesos que más allá de lo insólito les resultan normales puesto que forman parte de su cotidianeidad, de las anécdotas que uno puede hallar en cada hogar. Relatemos un par de historias.
Un nativo de Villena fue testigo en su juventud de un acontecimiento que jamás olvidará: "Habíamos coincidido en la casa por casualidad para tomar un vino en la casa del suegro del batería antes de irnos a ensayar. Cogeríamos unos instrumentos que había en la cochera y nos iríamos al local. Sobre las ocho de la tarde, estábamos en la segunda planta de la casa tomando un vino, hablando... Se nos hicieron las nueve y entonces el batería le dijo a su cuñado, que entonces tenía tres años, que se fuera a dormir. El crío no quería ir a su habitación. Todos los días con la misma cantinela...
- Pero si no hay nadie, ven con la mami... ¿Ves como no hay nadie ahí?
Pero el niño decía que no, que en la habitación había alguien. No había manera, se tenían que acostar con él hasta que se quedaba dormido. Pero aquella noche el pequeño estaba más nervioso que de costumbre, lloraba y lloraba y no quería entrar. Total, que la abuela, que estaba allí, siempre decía lo mismo, que llamaran al curandero a ver lo que decía.
- Venga madre, déjese de tonterías, esto es cabezonería del crío.
El chiquillo se puso aún más cabezón y no había forma de hacerle entrar en la habitación. Recuerdo que hasta le dije que entrase conmigo y le contaba un cuento, pero nada, que no había manera. Finalmente el suegro del batería accedió a llamar al curan¬dero.
Se ve que era vecino del barrio, porque la madre no tardó en llegar con él. Le acompañaron hasta la habitación y pidió entrar solo. A los cinco segundos salió y dijo:
- Efectivamente, al lado del armario entre el hueco que queda y la pared hay un hombre más alto que una pica con el pelo casi hasta la cintura, vestido de romano.
Yo casi me parto de risa, no pude evitar que se me escapara una carcajada y el curandero me miró de reojo, enfadado. Pero no me hizo caso, siguió
hablando:
-Bien, voy a entrar en la habitación, cuando toque la pared me abrís la puerta que yo me llevaré al espíritu.
Estuvo unos diez minutos, golpeó la pared y el padre del crío le abrió la puerta. El hombre salió sin decir nada y se fue de la casa. La abuela del chiquillo decía que llevaba el espíritu al lado y, claro, yo, que tenía veinte años, oyendo semejante película, estaba que me partía. Seguimos hablando un buen rato de lo ocurrido, que si uno decía que creía en eso, que si otro lo negaba, que si la abuela nos decía que aquello era una cosa muy seria. Total, que pasó media hora y la madre le dijo al pequeño que se fuera a dormir porque allí dentro ya no había nadie. El chiquillo se metió en la habitación y se quedó dormido en seguida. A los diez minutos regresó llorando, llamando a su madre y señalando el hueco de la pared, asegurando que allí había alguien. Justo en ese mismo momento sonó el timbre. Era el curandero. Se había dado cuenta de que el espíritu se le había "escapado" y había vuelto a la habitación. Nos explicó que había algunos seres que habían muerto, que no lo sabían y por eso seguían aquí. Precisó que necesitaba la ayuda de su mujer, que era médium. Se fue a buscarla y volvieron los dos. Él se colocó en el sofá con la cabeza casi entre las rodillas y las manos sujetándose la cabeza y se puso en trance. Mientras él seguía en esa postura moviéndose hacia delante y hacia atrás, ella le pasaba la mano por la espalda. Él emitió una especie de ronquido y entonces ella empezó a decirle:
-Tú estás muerto, tú te tienes que ir.
Y él respondía:
-Yo no estoy muerto, a mí déjame en paz que yo no me meto con nadie.
Y ella insistía, hablando lentamente. Al rato de estar ambos repitiendo esta conversación, moviéndose él cada vez más rápido, su mujer le cogió la cabeza, se la giró hacia la izquierda y él abrió los ojos de la misma manera que si le hubieran dado un susto. Pronto volvió a su estado normal, respirando muy fuerte y parpadeando con los ojos algo vidriosos hasta que fue recuperando el gesto. Cuando por fin pudo hablar con nosotros, nos dijo que a estos seres había que hacerles ver que estaban muertos y que para ello tenían que ver su cuerpo y que con ese giro brusco de la cabeza cuando él había abierto los ojos le habían hecho verlo. Era la única manera. El crío tiene unos treinta y tres años y desde entonces nunca volvió a quejarse de la habitación...
Testimonios como el que acabamos de relatar resultan tan impactantes como abundantes en la ciudad de Villena. ¿Porqué? Porque la cultura villenense es rica en alternativas espirituales para dar solución a problemas. Los habitantes de la ciudad han sabido conservar viva esta tradición que en la actualidad enriquece su identidad cultural. Lo realmente significativo es que los viIlenenses, en este tipo de contextos, llaman a los curanderos - mediúmnicos tanto para estos casos como para acabar con un empacho, un orzuelo o cuando se ven aquejados del llamado mal de ojo. Una tesis doctoral de Eleuterio Gandía del año 2000 reveló que los curanderos de Villena atienden una media de 480 vecinos al día. El trabajo aseguraba que el 50% de las personas que tienen problemas de salud en Villena acude a estos "sanadores".
Sea como fuere, el convencimiento de que los vivos se desenvuelven en una dimensión paralela que algunas personas pueden intuir e incluso visitar, sigue calando con tinta gruesa en el conjunto de la sociedad de Villena. Una joven villenense de veintiséis años cuyos relatos y testimonios se insertan dentro de esta tradición: "Hace dos años estábamos una chica llamada Laura, mi gatito y yo en una casa rural de mi familia en La Cañada, en los alrededores de Villena. La casa había sufrido algunas reformas, se habían tirado algunas paredes y otras habían sido levantadas. Los dejé en el salón y me fui a duchar. Cuando regresé, Laura y mi gato estaban mirando fijamente hacia una esquina de la estancia. Le pregunté qué pasaba y me dijo que veía a una mujer sentada en un sillón con las piernas hinchadas, casi moradas. Ahí ahora no hay ningún sillón, hay un mesa. Me dijo además que veía a un hombre que salía y entraba por la pared -allí antes había una puerta, en aquella pared- hacia el otro lado del salón. Es decir, para él, al que estaba viendo mi amiga, seguía habiendo dos habitaciones. Intenté tranquilizarlos, a ella y a mi gato. Fui a buscar una foto en la que aparecían ocho hombres y ocho mujeres, antepasados míos y amigos de la familia. Se la mostré a Laura y sin dudarlo un instante señaló a un hombre y a una mujer. Ella no podía saberlo pero estaba señalando a mis tíos abuelos, fallecidos hacía cuatro años, justo aquellos de los que habíamos heredado aquella casa. Mi tía Virginia siempre había tenido problemas de circulación, casi le amputan las piernas y siempre las tenía moradas, justo como la había visto Laura. También había logrado apreciar perfectamente su estatura, no pasaba de un metro cincuenta y así es como me la había descrito antes de mostrarle la foto. Me resultó curiosísimo el modo de describirme la forma de moverse de mi tío de una sala a otra, agachándose para coger algo donde ahora no hay nada porque antes había un mueble muy bajito donde escondía dulces a mi hermano pequeño. Lo más impactante de todo, para mí, es que Laura nunca antes había venido a esta casa; de hecho era tan sólo la segunda vez que nos veíamos. Tampoco había fotos de la familia colgadas en las paredes ni expuestas. Yo había tenido que ir al sótano y buscar en un baúl para encontrar la que le mostré. Ella no sabía nada de la casa, ni que había sufrido reformas, ni cómo era antes y, cuando le mostré una foto en la que aparecían dieciséis personas, justo eligió a los dueños de la casa... Todo suena increíble, ¿verdad? Yo no me creía nada de estas cosas, pero alguna energía, algún sentimiento, algo debió de transmitir todo eso a Laura".
Antes y después
Salvador Martín, presidente de la Federación Espírita Española, sugiere que, históricamente hablando, fue la propia ciudad de Alicante, antes que Villena, la que tuvo más importancia con la Sociedad Espiritista Alicantina, que editaba la revista Revelación y entre cuyos miembros destacaban el poeta Salvador Sellés y el médico Manuel Ausó y Monzó.
El espírita villenense A. Lledó sostiene que en Villena apenas quedan "creyentes espíritas" y añade: "Lo que hay desde hace muchas décadas en un arraigo de la medicina popular -curanderismo-, en términos espíritas, médiums de la curación. Pero la inmensa mayoría de ellos desconoce la doctrina de Kardec, por lo que no es propio hablar de espíritas. Al margen de la tradición popular que viene de siglos atrás, a finales del XIX y principios del XX la doctrina espírita tuvo gran arraigo en la ciudad con varios centros y la publicación durante esos años de revistas en las que intervenían grandes pensadores y escritores del movimiento espírita, como Amalia Domingo Soler, entre otros. La fundación de la Asociación Parapsicológica Villenense en 1978, tristemente desaparecida, donde el tema espírita era primordial, recuperó los viejos valores del movimiento espírita local y supo dinamizar el espiritismo en España al colaborar durante unos 25 años con otros grupos familiares o instituciones ya creadas en distintas partes del territorio nacional. Organizaron junto a Ceyde y otros grupos el Congreso de la Restauración Espírita en 1981. Editaron la revista Amor Paz y Caridad durante 20 años, que lle-gaba a más de 50 países en todo el mundo con suscripciones gratuitas mensuales que llegaron a casi 3.000 ejemplares. Participaron en congresos y seminarios durante varios lustros y trabajaron junto a otros grupos para impulsar el espiritismo español prácticamente desde la llegada de la democracia".
Varios espíritas de Villena acudieron recientemente al VI Congreso Espírita Mundial que tuvo lugar en Valencia. En la actualidad, los villenenses siguen manteniendo vivas sus tradiciones y costumbres, algo impagable hoy en día en una sociedad como la nuestra. Villena enarbola con fuerza la bandera de una identidad cultural sólida en el estandarte de una ciudad que sabe progresar y mirar hacia el futuro sin olvidar su pasado.
El diván cultural de finales de siglo
Villena era a finales del siglo XIX un auténtico diván cultural en el que tomaban asiento las últimas corrientes culturales y filosóficas de la época. A la ciudad llegaban libros de repercusión internacional de autores espiritistas como Allan Kardec o León Denis, y revistas como La Luz del Porvenir. El primero de todos los congresos espiritistas celebrados en Europa tuvo lugar en Barcelona en el año 1888.
Cabe destacar que en estos congresos participaban médicos, intelectuales, eruditos, historiadores y escritores de la talla de Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes, entre otros.
La tesis doctoral de Eleuterio Gandía, de la Universidad de Alicante, pone de manifiesto que el cincuenta por ciento de los villenenses que tiene un problema de salud, acude a los curanderos. Según sus datos, "alrededor de 89 curanderos trabajan en Villena, lo que arroja una ratio de curandero por habitante más alto de los alcanzados en estudios de medicina popular y la cifra va en aumento", apunta Gandía.

jueves, 9 de junio de 2011

Tiempos de Transición


R.E – En estos días la crisis financiera afecta a millones de personas alrededor del mundo, aumenta la desesperación e intensifica la crisis social. ¿Sería esto el fin de los tiempos?

Vivimos en un periodo de gran transición, en el cual la Tierra ascenderá en la escala de los planetas, dejando atrás el estado de pruebas y expiaciones a fin de convertirse en un mundo de regeneración.

En consecuencia, los días de expiaciones han llegado para que conozcamos los legítimos valores del ser humano. Ya no hay espacio para disfraces o fugas de la realidad. El ser legítimo es inmortal y, por eso mismo,
su jornada en la Tierra tiene finalidad evolutiva; es así que desarrolla el dios interno, a fin de alcanzar la plenitud que le está reservada.

En ese sentido, en la etapa actual de evolución en que nos encontramos, se produce una gran variedad de fenómenos en todos los lugares. Estos sucesos están relacionados con la alteración cualitativa de la conducta humana. Se producen por la naturaleza sísmica del planeta, por el carácter económico o moral, o se presentan dentro de las estructuras del comportamiento en la esfera de la salud física, emocional y mental. Estos acontecimientos permiten el surgimiento de un nuevo ser, que se convertirá en un ser modelo para la Nueva Era.
Además, el tiempo, no va a terminar. Sólo cambiará de contexto para avanzar sin cesar.

R.E – El ilustre escritor Espírita León Denis, en su libro Después de la Muerte, habla de la crisis moral. Él describe el aumento de la delincuencia y la falta de esperanza al final del siglo XIX, en Francia. Recientemente, las noticias reportaron que diversos padres de familias en crisis financiera optaron por matar esposa e hijos y que prefirieron suicidarse antes de vivir en la ruina financiera. ¿Cómo pueden ocurrir tales atrocidades? ¿Por qué Dios permite semejantes crueldades?

El Creador, en su sabiduría, ofrece al Espíritu el tesoro del discernimiento desde el momento en que adquiere conciencia. En este sentido, cada uno puede discernir entre el bien y el mal, lo correcto de lo errado, y enriquecido por el libre albedrío puede optar por ser feliz o desdichado.

De acuerdo con las Leyes Divinas, la conquista del Reino de los Cielos es una fatalidad. Esa es la gloria
de la inmortalidad.

Una vez establecidos los códigos morales que controlan el Universo y a todos los seres vivos,
el Padre Supremo ama a su creación y no interfiere en las opciones seleccionadas por cada individuo
en el proceso de crecimiento.

Si consideramos que cada caso ofrece una lección y la oportunidad de aprender, la revuelta de hoy, responsable por la alucinación criminal, se someterá a una renovación. Esta renovación se producirá cuando las instancias futuras de dolor y sufrimiento le permitirán al delincuente comprender que el mundo físico no es la vida verdadera, sino más bien la escuela en la que los procesos de iluminación y subordinación a las leyes de la justicia y el amor son desarrollados.

Debilitado por sus impulsos materialistas, el Espíritu tiene dificultades para enfrentar los problemas naturales encontrados y por no saber cómo resistir a los desafíos del desarrollo intelectual y moral, elige erróneamente las actitudes de tal naturaleza.

Al enfrentar la aflicción, a veces una simple ilusión, el hombre puede encontrar la salida a los tormentos más graves, olvidando que nadie puede engañar a la vida inútilmente. En ese sentido, cuando la crisis del testimonio es superada, el Creador le reserva a cada uno la felicidad infinita de la victoria sobre las pasiones mundanas.

R.E – León Denis nos dice que, debido a los conflictos entre ciencia y religión, razón y sentimiento, existe una crisis moral en la sociedad, la educación y la familia. ¿Cómo resolveremos estos conflictos?

Gracias a una doctrina filosófica como el Espiritismo hay un puente entre ciencia y religión, razón y sentimiento. Sus paradigmas ya se han demostrado en los laboratorios de investigación, más allá de las imposiciones dogmáticas y restrictivas del pasado.

Siendo sus postulados de naturaleza psicoterapéutica, y porque propician la salud espiritual, sea evitando los males que atormentan o curándolos, se abren nuevas perspectivas para la sociedad. Esas nuevas perspectivas producen bienestar y felicidad.

Al explicar que la vida física tiene un significado psicológico profundo, el Espiritismo nos libera de la ignorancia, nos eleva a la auto conquista y a la autorrealización, abriendo una puerta al infinito y a la felicidad que nos espera.

R.E – En el amargo día 11 de septiembre de 2001, muchos se preguntaban dónde estaba Dios y por qué no protegió a Estados Unidos de tal tragedia. La Madre Teresa una vez mencionó en sus escritos cómo había experimentado el "silencio de Dios." En estos días oscuros ¿Dios ha preferido el silencio? ¿Existe ese silencio?

Yo creo que el término Silencio de Dios es una referencia a la falta de protección o a las interferencias perniciosas a favor de un grupo de personas sobre otro. El doloroso acontecimiento del 11 de septiembre fue una invitación a la mente y al corazón de la humanidad a través de la nación del Tío Sam, lo que demuestra la fragilidad de nuestras instituciones, nuestra cultura y nuestro orgullo ante el implacable proceso de la evolución.

Muchas veces, las naciones que están intoxicadas por un poder temporal esclavizan a los demás de mil maneras diferentes, acarreando consecuencias espirituales dolorosas para ellos. En estos casos, el Maestro de la Vida, que es todo amor, las llama a la reparación a través de momentos de sufrimiento que disuelven todo el mal y las eleva en dirección de un increíble estado de bienestar.

El silencio, entonces, es un acto de misericordia y compasión por los que sufren porque, de hecho, han sido elevados hacia la luz perpetua.

R.E – ¿Cuáles serían entonces las recomendaciones de los Espíritus iluminados a todos los que pretenden enfrentar esta fase de transición, sin caer en ningún tipo de perturbación?

La reencarnación es una experiencia evolutiva y no un viaje sin fin a la isla de la felicidad interminable, tal como piensan algunos hedonistas y narcisistas. Constituye una invitación para el proceso de sublimación de nuestra herencia socio-psicológica que sigue siendo primitiva. Estos aspectos primitivos de nuestro ser deben ser superados mediante la vivencia del amor y la conquista admirable de sí mismo en su trayectoria inmortal.

Amar, amarse a sí mismo y conquistar el conocimiento, liberarse de las pasiones mundanas, servir a Dios, ayudar al prójimo y romper cualquier vínculo egoísta - todo esto constituye un recurso valioso para hacer frente a las dificultades en este período crítico.

Al mismo tiempo, al establecer un contacto psíquico y emocional con Dios mediante la oración, la concentración y la meditación, se puede reunir fuerzas para enfrentar las batallas encontradas en el camino hacia la victoria final.

Una Generación Pacifista


“Mientras estamos encarnados, vivimos para aprender.” -Emmanuel

Paz, dulce paz. ¿Quién no desea vivir en paz? ¿Pero cómo alcanzarla? Con toda seguridad podemos llegar a este nivel creando una generación pacifista. Sin embargo, en un mundo de transición como en el que vivimos hoy, la crianza de nuestros hijos se ha convertido en uno de nuestros más grandes desafíos. A menudo los padres dicen que están agobiados por sus obligaciones parentales, y los educadores se muestran perplejos ante esta nueva generación. ¿Son niños simplemente más hiperactivos, especialmente dotados, o verdaderamente conflictivos? ¿Es posible desarrollar una generación pacifista?

Para comprender a la generación actual, es necesario rebobinar la cinta de la historia de la humanidad en la Tierra, a la luz de la revelación del Espiritismo. Aún las personas más pesimistas no pueden negar el hecho de que la Tierra ha evolucionado muchísimo, en cuanto a su progreso moral e intelectual. Yendo desde un estado más primitivo hacia uno de pruebas y expiaciones, la Tierra está finalmente en su transición hacia un mundo de regeneración, cuando el bien prevalecerá sobre el mal.

Y ésta es la última oportunidad que se les está dando a todas las almas que vivimos sobre la Tierra, ya sea en los planos de encarnados o desencarnados. Ésta es la razón por la cual vemos tantas expresiones de extrema violencia en algunos niños, en estos días, que nos indignan y, al mismo tiempo, logros extraordinarios por parte de otros niños.

A la vanguardia del pensamiento humano sobre la Tierra, el exitoso educador Allan Kardec explica que existe gran esperanza, debido a que una nueva generación está llegando para establecer los cimientos del mundo regenerado. Él, al mismo tiempo, revela las características de esta nueva generación como “distinguiéndose por su inteligencia y razonamiento precoces, éstos relacionados a una propensión innata por la rectitud y creencias espirituales que indican un cierto grado de evolución previa. La nueva generación no estará compuesta exclusivamente por espíritus eminentemente superiores, sino por aquellos que ya han logrado un cierto grado de progreso y, por
lo tanto, se hallan inclinados a asimilar ideas progresivas y favorecer o secundar el movimiento de regeneración.”1 Aquí encontramos la clave para comprender que nuestro sistema educativo se perfeccionará a fin de facilitar el camino de la generación que ha llegado para implementar esfuerzos pacifistas sobre la Tierra. Pero uno se puede preguntar, “¿cómo lo llevamos a cabo?” Vamos a compartir algunas ideas prácticas y consejos útiles para ayudar a los padres y educadores a contener a la nueva generación, mientras facilitamos su programa reencarnatorio, para
su propio beneficio y el bienestar general.

Los padres son los padres

No importa cuan brillante sea nuestro hijo, un hijo es siempre un hijo, y un padre es siempre un padre. Los padres han venido con la responsabilidad de facilitar y guiar a sus hijos hacia Dios y sus Leyes.2 No hay otro camino fuera de éste. Es necesario que facultemos a los padres y educadores para comprender que en sus manos está depositada la máxima responsabilidad para la transformación de la sociedad. Es así como los grupos de apoyo para padres en organizaciones Espíritas pueden proporcionar ideas de gran alcance y sostén (emocional y espiritual) para sus sobrellevar sus desafíos cotidianos. Por ejemplo, deben enseñarse medios prácticos tales como la manera de poder ayudar a los niños hiperactivos a adquirir un mayor control de sus propios cuerpos, enseñándoles a estar tranquilos y quietos cuando más lo necesitan. Antes que los niños vayan a dormir o en cualquier otro momento del día, los padres pueden entrenar a sus hijos para que aprendan a estar quietos y tranquilos, desafiándolos a permanecer quietos cada vez más tiempo, desde un minuto el primer día, hasta cinco minutos al finalizar la primera semana. Esto es algo simple que puede ejercitarse en el seno de nuestros hogares, al igual que las actividades Espíritas para niños.

La niñez es la puerta de entrada a un nuevo yo

La doctrina Espiritista está en completa alineación con los más recientes descubrimientos sobre la importancia de la niñez en la formación de la nueva personalidad. Desde el año 2000, los neurocientíficos han comprobado la plasticidad del sistema nervioso en los primeros años de vida, en relación a los primeros traumas de la niñez y sus efectos de larga duración. La ciencia explica el cómo, y el Espiritismo explica el por qué esto sucede. Es así, porque el espíritu que se reencarna necesita una nueva oportunidad para comenzar otra vez y aprender cosas nuevas, mientras corrige errores de vidas anteriores cumpliendo así un papel único en el Universo de Dios. Y como tales, los niños son más susceptibles a la información que reciben.3 Así es que, el consejo de San Agustín a los padres es “haced como hace el buen jardinero: Segad todas las raíces defectuosas tan pronto como aparezcan en el árbol. Si permitís que el egoísmo y el orgullo se desarrollen, no deberíais sorprenderos más tarde, cuando seáis recompensados con ingratitud.”4

Necesitamos Educación Emocional

Una generación pacifista es aquella en que la educación emocional se convierte en un patrón de oro.

El Dr. Antonio Damasio es considerado uno de los más renombrados neurocientíficos del siglo por su gran contribución en el campo de las emociones humanas y del cerebro. Él considera que las emociones son una parte integral nuestra. ¿Pero cuántas veces las ponemos a un lado y tanto las reprimimos o las liberamos, sin equilibrarlas previamente? Necesitamos educación emocional al igual que educación intelectual. Sin embargo, no existe una verdadera escuela o programa de entrenamiento para esta clase de emoción.

El iluminado espíritu Lázaro explica que las emociones son la evolución de los instintos, lo cual significa que podemos entrenar a nuestros instintos para evolucionar hasta el nivel de emociones y sentimientos completos, tal como en el caso del verdadero amor sublime.5 Pero, ¿cómo podemos hacerlo? Somos seres condicionados y, desde el día en que fuimos creados, estamos abiertos al aprendizaje y nos condicionamos para grandes experiencias. La adquisición de nuevos hábitos constituye lo que llamamos Educación.6 Así es que, podemos aprender lo que son las emociones y controlarlas para beneficio de todos.

La educación emocional es otro instrumento que se puede ofrecer a nuestras organizaciones Espirituales, como una extensión social del programa de asistencia a niños y adolescentes para educar sus emociones. Denali, el consejero y dueño de Onionhead Company (www.onionhead.com) en California, recopiló una hermosa selección que se consigue en Inglés y en Castellano, como elemento de ayuda en la educación de las emociones. Los materiales educativos pueden aplicarse fácilmente en un programa educacional.

Nuestra inteligencia emocional define nuestra inteligencia social y, es así como podemos convertirnos en un colaborador de nuestra sociedad.7 Y los más importantes ejemplos vivientes de la educación emocional son los grandes exponentes de la humanidad, entre ellos Francisco C. Xavier. En este último encontraremos a su mentor Emmanuel, sugiriéndole que adquiera un mayor sentido de la disciplina. Tal disciplina significaba conciencia más allá del control del tiempo. Abarcaba la disciplina intelectual, emocional y espiritual. Esto es algo que aprendemos a lo largo de nuestras diferentes vidas por las que pasamos, pero que debe ser facilitado por un buen programa de educación emocional en esta vida.

La conciencia espiritual puede salvar vidas

Con frecuencia los padres dicen que les enseñarán religión o espiritualidad a sus hijos cuando éstos sean más grandes, ya que de niños ellos no poseen la capacidad de tener una opinión o razonar los pros y los contras de los conceptos religiosos.

Desafortunadamente, ésta es una idea equivocada basada en el hecho de que los niños, tan pronto como se encuentran en el vientre de sus madres, absorben cada cosa que se les ofrece a todo nivel. Aunque sus cuerpos en crecimiento no les permiten darnos su devolución del proceso, ellos guardan la información y reaccionan a la misma. Nuestro cerebro, el lugar de control de nuestro cuerpo físico, es como arcilla donde se imprimirá nueva información. Y con toda seguridad se reordenará para dar cabida a la nueva información o reforzar la antigua.
Así es que, el mejor momento para aprender espiritualidad es cuando somos niños. Los niños aprenden más rápidamente de lo que imaginamos. Aquí radica la importancia del Programa Espiritista para niños
y jóvenes en los centros Espíritas, así como las reuniones del Evangelio en el Hogar con sus padres. En ambos tipos de experiencia, los padres y educadores pueden utilizar como medio las artes, los trabajos manuales
y juegos para fomentar la enseñanza espiritual y hacer que se convierta en más experimental y concreta.
Para ilustrar, compartiremos una experiencia que sucedió recientemente durante una de nuestras lecciones Espiritistas para niños en la sociedad Espiritista de Baltimore. Aquel día, nuestros educadores estaban enseñando a nuestros chicos cómo conectarse con Dios para llevar una vida mejor. Luego, les propusieron un juego divertido para mostrarles a los niños que Dios está siempre disponible para comunicarse con nosotros. Comunicarse con Dios es tan fácil como hacer un llamado telefónico. Para el juego se contaba con un aparato telefónico y al grupo de niños se le planteó la premisa en la cual un amigo de ellos estaba muy enfermo y eran ellos los designados para llamar a Dios, pidiéndole ayuda. De esta manera ellos necesitarían utilizar el teléfono. El primer niño tomó el teléfono para llamar, y repentinamente se detuvo diciendo “¡Me olvidé el número de teléfono de Dios!” Luego, otro niño respondió “¡Es el 911!” Poco después, el segundo niño, para realizar el llamado a Dios, presionó un solo botón. Y el educador le preguntó a la niña por qué ella había presionado sólo un número en lugar de tres o más. Y para sorpresa del educador, ella contestó, “¡Porque Dios ahora está disponible en discado rápido!” ¡Esto demuestra cuan rápido los niños pueden aprender espiritualidad! Y éstos pueden ser momentos inolvidables que los fortalecerán para enfrentar los desafíos de adultos, retos que pueden ser iguales a las circunstancias amenazantes de la vida, cuando el libre albedrío sea la última herramienta para su liberación interior o su encarcelamiento.

Después de todo, nosotros también estamos encarnados para aprender tanto como nuestros hijos. Ojalá podamos enseñarles lo que es la paz, y el mundo será más pacífico. ¡La esperanza del futuro está en nuestras propias manos!


> Vanessa Anseloni, Dra. en Psicología y Filosofía, es neurocientífica, psicóloga y Profesora Adjunta en la Universidad de Maryland, Baltimore. Ella pertenece a la quinta generación Espiritista, fundadora de la Sociedad Espiritista de Baltimore, MD, USA, Editora a cargo de la Revista Espírita. Vanessa Anseloni también es médium y coordinadora del equipo de traductores de libros Espíritas. Recientemente escribió el libro La Nueva Generación con el renombrado médium, orador y humanista Divaldo Franco. Como oradora internacional, ha estado entrenando y enseñando a varios grupos acerca de enseñanzas Espíritas y su práctica terapéutica.

1 El Génesis de Allan Kardec, Capítulo 18, párrafo 28
2 El Libro de los Espíritus de Allan Kardec, pregunta 208
3 El Libro de los Espíritus de Allan Kardec, pregunta 383
4 El Evangelio según el Espiritismo, Capítulo XIV, párrafo 9
5 El Evangelio según el Espiritismo, Capítulo XI, párrafo 8
6 El Libro de los Espíritus de Allan Kardec, pregunta 685
7 La Inteligencia Social de Daniel Goleman

las marcas de nacimiento y malformaciones congénitas


Investigación Científica sobre las marcas de nacimiento y malformaciones congénitas

Objetivo de la investigación:

Probar que determinadas marcas y deformaciones físicas pueden estar directamente relacionadas a heridas o muertes de existencias pasadas, conceptuándose como un fenómeno llamado «reencarnación».

Los científicos que han investigado profundamente estos temas son el Prof. Banerjee, Dr. Ian Stevenson y Dr.

Hernani Guimarães Andrade, según ellos, la causa mortis de una persona puede influenciar grandemente en la salud y comportamiento de la personalidad, de una vida o existencia futura. Es decir, si una persona muere trágicamente o súbitamente por causa de asesinato, suicidio, desastre violento, enfermedad grave, etc., al reencarnar presentará en su nuevo cuerpo físico el resultado de dicha muerte en forma de marcas o deformaciones físicas, como malformaciones, amputaciones, enfermedades no congénitas, etc.

Sin embargo, veamos lo que dice la Medicina:

Marcas de nacimiento – Estas marcas están presentes en la piel del niño, durante el nacimiento o después. Con el tiempo la mayoría desaparece naturalmente. La más común es el Hemangioma, que es una lesión cutánea visible de color rojo, muchas veces parecida con la figura de una fresa. Normalmente aparece en el rostro y cuello, crece desde los 6 a 12 meses de vida, comienza a disminuir entre los 18 meses a 2 años, y en algunas ocasiones desaparece completamente a los 9 años de edad.

Tipos de marcas:

a) Mancha en vino de Oporto: es formada por la alta concentración de vasos sanguíneos en determinada área, localizándose en la frente, párpados y en las mejillas, pudiendo aumentar el riesgo de glaucoma y apoplejía.

b) Mancha café con leche: es formada por la alta concentración de pigmentación de la piel.

Los dos tipos de manchas pueden ser retiradas de la piel con el sistema láser. Debe darse atención especial cuando se observe variación de tamaño, color, textura o sangrado, acudiendo a un dermatólogo. Actualmente, estas manchas son diagnosticadas a través del Microscopio Dermatológico, que tiene la capacidad de ampliar la imagen hasta 300 veces, verificando especialmente, los bordes de las manchas.

EN CUANTO A LA INVESTIGACIÓN

En mis investigaciones, realmente pude constatar estas marcas o manchas, al entrevistar e investigar a un niño llamado Guilherme, residente en la ciudad de Ribeirão Preto, que en aquel momento tenía 8 años. Al preguntarle la razón del origen de las manchas, respondió que era por los disparos que había recibido en una guerra, que participó en 1968. La guerra más evidente que ocurrió en esta época fue la guerra de Vietnam. Fotografié sus piernas desde varios ángulos, y pude darme cuenta que aquellas manchas caracterizaban los orificios de entrada y salida de proyectiles de armas de fuego, probablemente de origen militar, puesto que perforaron la pierna izquierda y poseían bordes más grandes, de 2,5 centímetros. El niño presentó un profundo conocimiento del idioma inglés, aunque no se puede confundir con la Xenoglosia, puesto que habló el idioma después de haberlo aprendido.

Además, presentó hábitos alimenticios diferentes del nuestro, rehusando nuestra alimentación de costumbre.

Coincidentemente, su bisabuelo había participado de la revolución del 32 donde fue víctima de un disparo de fusil, acertando también su pierna izquierda, en la región del pie.

Otros casos de marcas y manchas de nacimiento que estudié: enfermedades de cáncer, víctimas de hachazos, víctimas de alcoholismo, desastres en vías públicas, envenenamientos, prueba (endoscopía digestiva alta = examen), etc.

MALFORMACIONES CONGÉNITAS

Deformidades y anomalías cromosómicas (Q00-Q99)

La medicina prevé un sinnúmero de casos con estas enfermedades, especialmente las genéticas y cromosómicas que afectan el sistema nervioso, auditivo, ocular, el aparato circulatorio, rostro y cuello. Q24 (malformación congénita del corazón), en esta deformación encontramos el «Caso Eduardo», que nació con una fisura de 6 mm. de diámetro en el ventrículo izquierdo del corazón. Según la medicina este hecho podría ser explicado por la incompatibilidad sanguínea de sus progenitores. Ej.: tipo sanguíneo A- de la madre y A+ del padre; sin embargo, en mi investigación del caso de reencarnación, Eduardo era la reencarnación de su propio abuelo, que había fallecido hacía 30 años consecuencia de un disparo accidental de una pistola 6.35, es decir, la bala que mató a su abuelo tenía exactamente el diámetro de 6,5 mm., casi el mismo diámetro de la fisura encontrada en su corazón cuando tenía 1 año y 6 meses de edad. Actualmente Eduardo tiene 15 años y vive maravillosamente bien en la ciudad de Avaré, después de haber sido sometido a una cirugía del corazón, en el prestigioso Hospital del Corazón de la ciudad de São Paulo.

El segundo caso que investigué que no está explicado por la Medicina, en casos de malformaciones congénitas, es el de un abogado que a los 18 años recibió un disparo en su mano, quedando con el dedo pulgar derecho atrofiado hacia el interior de la palma de la mano. Este hecho sucedió en la ciudad de Maceió, Estado de Alagoas.

Posteriormente, su Espíritu comunicó a varios familiares que reencarnaría como su nieto J.V., y realmente nació el niño con el mismo dedo pulgar derecho atrofiado hacia el interior de la palma de la mano. ¿Coincidencia? Todos los casos fueron evaluados en laboratorios de criminalística, y las huellas digitales fueron muy semejantes. Existen mucho más informaciones, pero para evitar que el tema se vuelva cansado y fatigante, doy por concluido el presente informe científico.

Vea lo que dice la página 207, del libro «Espíritu, Periespíritu y Alma», de la autoría del Dr. Hernani Guimarães Andrade, el mayor científico espírita del mundo.

Marcas de nacimiento, birthmarks, así como ciertas deformidades físicas, malformaciones, deficiencias fisiológicas, etc., podrían tener su origen en heridas de una vida anterior que habrían provocado, en la mayoría de las veces, la muerte del individuo. Se exceptúan, evidentemente, los casos comprobados de herencia genética.

Se debe verificar también el caso de Segismundo, relatado en el libro Misioneros de la Luz, psicografiado por Francisco Cándido Xavier, capítulo 13.

Para concluir, existe un caso interesante de una mujer que fue víctima de secuestro, y cuando pasó a narrar lo sucedido, automáticamente sus pulsos presentaron eccemas y sangraban.

Otro caso interesante presentado en una Comisaría de Policía, es el de un hombre que al detener su vehículo donde se encontraba con su hijita que dormía en el asiento trasero, fue asaltado y robaron su carro frente a la panadería donde compraba pan. Después de presentar la queja de forma desesperada, el comisario verificó que todo no pasaba de una «locura», puesto que los datos suministrados a la autoridad era de la placa de un vehículo que no existía. Talvez en otra vida este hecho realmente ocurrió, sin embargo cuando aflora en la mente, la perturbación es total.

El Dr. Ian Stevenson, entre los miles de casos investigados, verificó que en varios países como India, Myanmar, Tailandia, Sri Lanka, Turquía, Líbano, etc., determinados criminales que practicaban delitos de hurtos y robos, tanto sus dedos y a veces hasta las manos les eran amputadas, contando con el apoyo de la propia justicia local. Sin embargo, el científico reencarnacionista constató que en esos mismos poblados o tribus, nacían muchas personas faltándoles los dedos, es decir, con el problema de Ectrodactilia, que según la Medicina es la ausencia total o parcial de los dedos o nudillos, también llamada Oligodactilia, ausencia de dedos en las manos o en los pies.

Autor de la investigación: João Alberto Fiorini de Oliveira. Investigador Forense de Escenas de Crímenes.