
Los Instructores Invisibles en sus mensajes, confirmados por videncias mediúnicas, están de acuerdo para decir que el alma de los animales domésticos familiares, que el Hombre a amado y educado con dulzura, y mismo un poco “hominizado”, conserva una cierta autonomía, una cierta personalidad cuando arriba, a su muerte, al Mundo Astral. Allí, espera fielmente la llegada del Amo amado, cuando a este le llegue el momento de desencarnar. Entre tiempo, el alma del animal vuelve a menudo a los lugares donde vivió, y que frecuenta aún su Amo.Antes de proseguir el problema sobre la posibilidad de la reencarnación de los animales, releamos ciertos testimonios demostrativos de su supervivencia, que es la llave de la bóveda de toda reencarnación.“En lo que concierne a la supervivencia de los animales” nos dice un cierto Sr. M. Peters, cuyos dichos son relatados por Gabriel Delanne, “ yo he observado un hecho curioso antes de haberme vuelto espiritualista. Yo estaba enfermo, y recibía habitualmente la visita de un gato que pertenecía a mi locadora. Cada noche, un poco antes de la completa oscuridad, el venía a mi cuarto, lo recorria alrededor con un aire muy solemne, y salía nuevamente.”“Un día me dijeron que el gato había muerto; el hecho salió de mi memoria, y cada noche, el gato volvía como de costumbre. Sin embargo una noche recordé repentinamente que el gato había muerto. Como en ese momento no sabía nada de los hechos psíquicos, como sin embargo yo veía el gato claramente, yo pensaba que el sufrimiento me había vuelto loco, pero al cabo de un tiempo, cesaron las visitas del animal”.Este caso de obsesión animal no es, ciertamente muy característico, sin duda por que el Sr. Peters, no le prestó bastante atención y de credibilidad – lo que hizo que el “gato fantasma” no insistiera, pero el del gato de la Sra. Southwell llego a brindarle una mejor prueba afectiva de su supervivencia. “La Sra. Southwell había curado de la mejor posible a su gato moribundo (llamado “Billikins”) repitiéndole suavemente: “ Oh! Billikins, me vas a faltar tanto, vuelve, si tu puedes!Cuatro mañana mas tardes (después de la muerte del gato), ella oyó rascar contra las sabanas de su cama, y un ronroneo de gato como lo hacía Billikins cuando vivía, para despertarla. Su marido escuchó tan claramente como ella (lo que prueba que ella no soñaba ni estaba alucinada).Ahora hablaremos de los “perros fantasmas”:“Prince,” dice la Sra. Joly Snell, bajo la pluma del Doctor Montandon, es un perro lobo, de raza rusa. Aunque no esté en el mundo de los vivos desde hace varios años, yo continúo hablando en tiempo presente, porque para mí, el está todavía con vida; y esto lo se positivamente, ya que viene a menudo a visitarme, mostrándome que me es siempre fiel como en el pasado. Cuando aparece, me mira con sus ojos afectuosos, posa su cabeza en mis rodillas, y agita alegremente la cola.”El escritor Jean Prieur nos trae la videncia de dos “fantasmas” de perros muertos, vivido pr una inglesa, Dorothy Morgan, que había perdido a Néstor, un podenco que fue durante dos años un compañero inteligente y alegre.” “Algunas semanas después de la muerte de Nestor, en el momento que se preparaba para dormir, ello lo vio saltar sobre la cama como lo hacía cuando vivía. A la noche siguiente, el aparece nuevamente, pero esta vez parece ignorar a su antigua ama. El se presenta en compañía de un caniche, y los dos establecieron un frenético juego de escondidas en la habitación. Dorothy Morgan es desde hacer poco, locataria en una casa amueblada, y no tiene demasiadas relaciones con los propietarios. Ella los visita y como están en Inglaterra, ella no duda en contarles una historia estupefaciente. Estos últimos están sobre todo interesados por el casi del segundo perro, y piden detalles: que raza, que color? “Es un caniche, y es plateado”- Pero es nuestro Plimlico, muerto ya hace mucho. Está enterrado en el jardín. Es la primera vez que da una prueba de sobrevida. Desgraciadamente no a nosotros.”Estamos seguros de la doble aparición es objetiva porque Dorithy Morgan, muy afectada por la muerte de sui podenco, ignoraba la existencia del caniche, que había pertenecido a sus locadores.”El 11 de enero de 1986, en la Sociedad de Estudios Psíquicos de Lyon, en el curso de una cesión de debates, una secretaria de Dirección pidió la palabra, ya que se trataba de animales. Ella nos contó que el perro de su patrón había muerto, pero que sin embrago ella lo escuchaba rascar en la puerta de la oficina. Después su Director tuvo repentinamente la impresión que su perro estaba ahí, bajo la mesa de trabajo, frotándose contra sus piernas, como lo hacía habitualmente mientras vivía.Estos testimonios de la sobrevivencia animal – de las que hay muchas mas . para probarnos igualmente el apègo de ciertos Animales a sus Amos y a sus antiguas costumbres de vida.Nosotros replanteamos la cuestión: los animales se reencarnan en los cuerpos físicos humanos? Nosotros decimos claramente humanos, ya que la reencarnación en otros animales de la misma especie no tiene sentido, en igual sentido que la metempsicosis de los Hindúes, que piensan mismo llegar a reencarnarse en vegetales.La posibilidad de la reencarnación animal – hombre no parece imposible si nosotros consideramos – muy sentimentalmente tal vez, que el Amor que nos han brindado, durante su existencia terrestre, nuestros Animales queridos, no hubiera sido inutil para su evolución. No sería además equitativo que el hombre, gratificado por una Conciencia Divina, no haga aprovechar a su vez, en una cierta medida, los Animales que el ha amado profundamente, educado, desarrollado psicológicamente etc... Lo que no sería mas que una justa devolución de muchos recuerdos.No podemos decir, siempre de manera muy graficada, que cada brizna de Amor Hombre – Animal, ha tejido alrededor de este último una especie de cascarón, ha tejido una especie de “canasta” autónoma, en el corazon de la cual se ha depositado, y ha tomado forma un alma específica, ligeramente personalizada, hasta entonces tributaria de un conjunto colectivo no diferenciado, el Alma – Grupo de la especie animal.Para los ocultistas, de los cuales el Doctor Raoul Montandon, eescribe “ a partir de un punto de la evolución de la serie animal, una intervención se produce, que concede en adelante al individuo la dignidad humana; del animal que era, hasta ese momento , se ha vuelto hombre... Así el cuerpo de animal evolucionado podrá también servir de vehículo a una partícula de vida llegada a un cierto punto de su evolución... Serían los animales domésticos en estrechas y constantes relaciones con el hombre ( lo que no es el caso para los monos antropoides en general ), que representarían según el Ocultismo , el terreno de cultura en el seno del cual se elaborarían las almas primitivas destinadas a volverse un día, mediante una dispensa adicional, los “Egos” dignos de tomar un lugar en el reino humano.” El gran filósofo y matemático Leibniz creía en el pasaje del animal al ser humano, pero especificaba, que no podía realizarse sin la intermediación de un “efluvio divino”. Este aporte energético del Gran Todo, según la comparación precedente, llenaría la “canasta” preparada para el Hombre, con el fin de moldear el alma de su animal bien – amado, y de darle una individualidad propia.Pero a no equivocarse: esta encarnación del Animal en el Hombre no se hará al nivel de un bruto humano, sino ella sería totalmente inútil, y mismo negativo sobre el plan de la evolución. El Doctor Montandon nos afirma a este respecto:Un animal que se individualiza armoniosamente en el momento deseado, que se desprende del alma – grupo, como el grano de uva de un racimo maduro, este animal, gracias a las cualidades emotivas e intelectuales que ha adquirido, puede saltar los escalones inferiores de la humanidad – el de los salvajes y de los apaches – para encarnarse como un humano en un nivel ordinario.”La imagen de la “uva madura” es muy significativa. Nosotros agregaríamos que, si el “fruto – alma- animal” ha “madurado” mas rápidamente para poder desprenderse del “árbol – alma – grupo”, es que esta especialmente expuesto al sol, que bajo el ángulo de esta comparación, es la radiación soberana del Amor. Ciertos médiums videntes y ciertos fisiognomos ven a menudo, en los semblantes humanos, trazos animalescos. Habrá por eso pretender que nosotros somos todos reencarnaciones de los mas variados animales?Ciertamente no, si nosotros consideramos la tesis de los Ocultistas que viene de ser expuesta. Pero es un hecho que ciertas personas tienen un especial parecido con animales. La Ciencia esclarecida nos explica, una vez mas el fenómeno: en el Universo, repitámoslo, todo es correlativo, todo se mantiene, todo se parece, en su esencia profunda, todo formando parte de la misma familia universal. No olvidemos que todas las partículas energéticas de nuestro Universo están originadas del mismo “Big – Bang” original, y que ellas han conservado la memoria de los reinos de la Creación que han atravesado. La Ilustración de esta memoria evolutiva se re encuentra, por ejemplo, en las fases de la formación del feto, que presenta rasgos fisiológicos de diferentes especies animales que han precedido a la especie humana. Nosotros hemos “existido 15 millares de años” nos afirma paradojicamente Jean Charon, 15 millares de años en el curso de los cuales hemos almacenado millares de infor0maciones memorizadas. No es por lo tanto nada extraño que algunas de estas informaciones se traduzcan a veces bajo formas fisiológicas inesperadas, de trazos “mnemonicos” * de formas animales en la ocasión, donde el recuerdo ha quedado impreso sobre ciertos rasgos...Pero no nos encerremos en un sistema de pensamiento; nosotros ciertamente no somos, en la mayor parte por lo menos, animales reencarnados, lo que no debe impedirnos de considerarlos como hermanos, y en consecuencia , amarlos. * Se trataría entonces de impactos puntuales de electrones – memorias sobre la sensibilidad genética de nuestro A.D.N.